18-Empress

Claire subió las escaleras hacia el Empress detrás de Norrington, que se le había caído la peluca y el sombrero, pensando. Deseaba con todas sus fuerzas que el hombre tuviera una buena explicaron respecto a aquel beso. Ahora ya no le importaba lo demás, solo quería que le dijera que no amaba a Elizabeth, que la amaba a ella...

Llegaron a cubierta mientras el barco zarpaba a toda vela. Allí les recibió Elizabeth Swann y lo que parecía un montón de chinos.

-Bienvenidos-dijo la mujer con un extraño vestido- Gracias, James, por salvarnos-le dijo al hombre. Claire miro al suelo.- Seguidme a vuestro camarote, supongo que estaréis cansados-empezó a andar bajando. Los dos la siguieron hasta una pequeña habitación con dos cama y una pequeña ventana- Es lo mejor que os puedo dar-miro a Claire, pero esta seguía mirando al suelo. Entonces Elizabeth miro a Norrington- ¿Podéis acompañadme un momento?-le pidió. El hombre miro a Claire.

-Lo siento, ahora no puedo-contesto. La mujer asintió y salio cerrando la puerta. Claire se tumbo en una cama, mirando a la pared. Norrington dio unas vueltas por la habitación. Noto un sonidito y se dio cuenta de que Claire lloraba.

-Me habéis vuelto a salvar la vida.-le dijo el hombre ignorando los sollozos-Pero no se por que estáis así-se acerco a ella y se sentó.

-Por favor, dejadme-dijo llorosa la chica pegándose mas a la pared.

-Claire, comprendo que no quieras estar aquí con Elizabeth, pero es mejor que quedarse en el Holandés. Ya me di cuenta.

-¿Por qué no me decís ya que no me amáis y me alejáis de este sufrimiento? ¿Os gusta verme sufrir?-le pregunto la chica, pero el hombre la miraba sin comprender.

-No se de que estáis hablando. Se que os debo una explicación por lo de la herida, pero...

-¡¿Herida?!-le pregunto gritando y se volvió hacia el- ¡Ya no me importa vuestra herida! Me importa la que me estáis haciendo vos a mi-respiro hondo y exclamo:- ¡Os vi besar a Elizabeth!-la chica volvió a ponerse a llorar y se dio la vuelta. El hombre se puso pálido.- Y luego os querríais escapar con ella, ¿Verdad? Pues si no hubiera aparecido yo...

-Esperad un momento-le interrumpió Norrington intentando calmarse- Dejadme hablar, por favor. No es nada de so. Cuando vi a Elizabeth lo único que vi en ella era...-bajo la voz- lo único que vi en ella fue una manera de escapar, como en la isla. Pero ella me beso y...

-Ya, si eso fuera todo cierto, ya me podríais haber demostrado antes que me seguíais queriendo.

-¿Antes? ¿Cuándo? Nunca os he tratado mal, pero en el Holandés...

-¿Qué? ¿En el Holandés que? No me valláis a decir otra vez lo de los ojos...-se volvió hacia el.

-Sabéis, he visto de todo en ese barco. Algunas personas están literalmente pegadas a la pared, y no me extrañaría... ya sabéis-a al hombre le daba tanto asco que prefería no dar detalles. Pero Claire no parecía muy convencida- ¿Qué puedo hacer para que me creáis?-la chica no sabia que decir. Puede que Norrington le estuviera diciendo la verdad, pero le había dolido tanto ver aquel beso, fuera real o no...

-Dejemos que pase el tiempo-dijo al fin y se volvió a dar la vuelta, en disposición de dormir. Norrington se tumbo en la otra cama. Pero no era eso lo que Claire quería. Esperaba que Norrington se acurrucara en la cama con ella y le siguiera intentando convencer de sus intenciones, y así se aseguraría. Pero al ver como el hombre se alejaba y se dormía en la otra cama, para ella significaba que no le importaba. En cambio, el hombre pensaba que era mejor dejarla sola y no molestarla ni enfadarla, que ya se solucionaría con el tiempo, como bien había dicho ella y por lo tanto, creía estar haciendo lo correcto.

Próximo capitulo: Explicaciones