20- Cambio de uniformes

Claire volvió al camarote. Allí estaba Norrington, que se había cambiado de ropa. Miraba a su uniforme en el suelo con un poco de rabia. Había conseguido casi lo imposible, ser almirante, liberarse de su condena de muerte, y ahora estaba en las mismas. Se volvió hacia Claire cuando entro.

-Ya os lo ha explicado todo Elizabeth, ¿No?-le pregunto.

-Si. Pero hubiera preferido que me lo contarais vos-contestó. El hombre se acercó a ella.

-Lo intenté. Pero pedisteis tiempo... y os daré el que necesitéis-se alejo y se dispuso a irse.

-Esperad...-le dijo la chica y se acercó- No, yo... no necesito mas. James, quiero confiar en vos-el hombre la miro un poco abrumado.

-Podéis hacerlo. Necesito y quiero que lo hagáis. Por nuestro bien-dijo el hombre y la miro a los ojos.- ¿Me perdonáis?-la chica se acercó y le abrazo lentamente, con una sonrisa en sus labios. El le devolvió el abrazo, seguro.

-Temía tanto que vos y Elizabeth...-empezó la chica, pero Norrington la interrumpió.

-Es normal. Pero no debisteis pensar mal. Siento no haberos demostrado, pero es aquí donde lo siento-y señalo a su corazón. La chica se separo de el y miro al lugar señalado y se acordó de su herida. También se fijo en sus ropas- La capitana también ha dejado ropa para vos-dijo al darse cuenta. Claire se dio la vuelta y miro encima de la cama, donde estaba ello, de colores pálidos comparados con su uniforme. Entonces Claire empezó a quitarse su chaqueta, y luego a desabrocharse los botones de su camisa, con intención de desnudarse y cambiarse de ropa delante de Norrington. El hombre trago saliva.

-Claire, si queréis que me valla...

-Solo daos la vuelta-le interrumpió la chica y el hombre obedeció. La chica se cambio por completo. Miro al suelo y se quedó quieta, como esperando.

-¿Cuándo pensáis hacerlo?-pregunto la chica un poco impaciente. Norrington se dio la vuelta y la miro sin comprender.

-¿Hacer que?
-Demostrarme que me seguís amando-contestó. Entonces el hombre capto la indirecta por fin. Se acercó a la chica y le dijo:
-¿Para que os habéis vestido?-la beso, cogiendola de la cintura. Luego la llevo hasta la cama, donde la tendió. Claire le quito la chaqueta y la blusa a Norrington, y entonces se quedo mirando fijamente la herida del pecho, que parecía que empezaba a cicatrizar. Paso su mano por ella suavemente y sus ojos se empañaron un poco.

-Lo siento, no puedo-dijo y miro a otro lado. Pero Norrington se acercó a ella y volvió a besarla.

-Quiero demostrároslo.

-No, he sido una estupida. Soy yo quien os debe una disculpa por haberme portado tan mal contigo cuando no te lo mereces-el hombre negó y la chica cerro los ojos cuando este le paso su mano por el cuello.

-Claire, al amor que siento por ti no se puede frenar, ni las ganas de sentirte mía ahora mismo.- Pero la chica se aparto, un poco afligida.

-Lo siento, no es culpa tuya. Dejemos un poco para la noche de bodas-dijo he hizo un ademán de levantarse de la cama, con lo que Norrington no tuvo mas remedio que quitarse de encima suya.

-Como queráis-dijo el hombre con una voz un poco seca. Aceptaba su decisión, pero no sabia a que venia ahora eso. Le molesto un poco su cambio de humor. Pensó que era mejor que los dos descansaran durante unos días hasta aclararse todo. Pero claro que esa era otra cuestión: la Cala de los Naufragios. Ahora casi era esclavo de Elizabeth, pues era ella la que mandaba, y no le hacia ninguna gracia ir allí, sobre todo porque había oído decir a Beckett que el también iría y tendería una emboscada. No sabia en que acabaría todo. Y sobre todo, entre Claire y el. La deseaba con todas sus fuerzas, pero últimamente parecía que el amor se desvanecía. Y no sabia como complacerla, lo que quería no lo pedía, y lo que pedía no lo quería. No sabia si era ella, las mujeres o la mar, pero lo único que creía haber podido sacar de todo eso es que ella quería casarse con el. ¿Era eso? ¿Estaba enfadada con el por que no se casaron en cuanto llegaran como el prometió? ¿O quizás estaba...? La idea de que Claire podía estar embarazada le paso fugazmente por la cabeza. Y le asusto un poco...

Próximo capitulo: Vueltas en la cama.