22- Calor
Norrington fue al camarote de Elizabeth y llamo a la puerta. La mujer le dejo pasar.
-James. Dentro de unas horas llegaremos a la cala de los Naufragios, para que lo sepáis-le informo la mujer, pero el hombre se puso serio y miro a la habitación.
-No he venido por eso, ¿Habéis visto a Claire?-le pregunto, preocupado.
-¿Claire? No. No sabia que estuviera por el barco-contesto extrañada.
-Entonces iré a buscarla. No ha comido nada desde el almuerzo de ayer-dijo el hombre y se fue enseguida, sin ni siquiera poder decir Elizabeth nada mas.
Revisó toda la cubierta, y luego bajo a la bodega. A primera vista no la vio, pero luego la vio en un rincón tirada en el suelo. El hombre corrió hacia ella.
-¡Claire! ¿Estáis despierta?-le pregunto, pero la chica no le contesto, no hizo nada. El hombre trago saliva, asustado, y se acercó a ella. Respiraba, pero el corazón le latía muy lentamente. La cogio en brazos y la llevo al camarote. Algunos hombres preguntaron al pasar pero el simplemente contestó que se había mareado. Entro en la habitación y la tendió en la cama. Le toco la cara. Estaba muy caliente, como con fiebre. Le quito la ropa, pero enseguida entro Elizabeth.
-¡James, que...!-exclamo la mujer al verles. Entro y cerró.
-No se lo que le ha pasado. Ayer salio de la habitación y estuvo todo el día fuera. Y ahora esta hirviendo. Necesito que...-la mujer le interrumpió y se dio la vuelta.
-...voy a por agua fría- y salio corriendo. Norrington se acercó a Claire.
-Claire, ¿Me oyes?-pregunto sin obtener respuesta- Que te pasa...-el hombre miro a otro lado. Luego cogio una manta fina y la tapo. Si había sido culpa suya, no se lo perdonaría. No podía entender lo que había pasado. Elizabeth volvió poco después con un cubo. Luego se acercó a la chica.
-Intentemos reanimarla con el agua y que le baje la temperatura.-dijo y empezaron a empaparla.
-¿Qué puede ser lo que le pasa?-pregunto Norrington.
-Lo mas seguro es que sea... una insolación-contesto la mujer.
-¿Una insolación? Pero eso no puede ser. Apenas se exponía al sol-dijo incrédulo. La mujer dejo de mojar a la chica y miro al hombre.
-Una insolación no siempre tiene que estar relacionado directamente con el sol. Si ha estado encerrada en lugares sin ventilación, calidos y con humedad, como el Holandés Errante, es posible que , junto con la mala alimentación y la falta de algunos nutrientes, su cuerpo, al estar ayer en contacto directo con el sol se halla resentido. ¿La has notado mareada, con vertido o mas extraña... de lo normal?-el hombre miro a otro lado.
-Si, ha sido culpa mía. Quería que estuviera siempre en el camarote porque creía que allí estaría mas segura.-el hombre se arrepentía.
-No es culpa tuya. Recuerda que el Holandés es un barco para muertos y no esta adaptado... Ahora solo tenéis que cuidarla bien, y puede que se recupere-le consoló la mujer.
-¿Puede? ¿Cómo que puede?-preguntó subiendo el tono.
-James... esta chica esta... no sabemos si despertará, James-musito la mujer. El hombre la miro sin querer creérselo.
-No... No puede ser. Claire se tiene que poner bien-dijo con un hilo de voz. Elizabeth le puso una mano en el hombro.
-Lo siento, James. Lo mejor es que la sigáis refrescando-dijo y salio de la habitación.
-No puede ser verdad-pensó el hombre- Claire no puede enfermar porque es fuerte-se acerco a la chica y le paso una mano por la caliente cara.
-Amor, me prometisteis que me acompañaríais a donde fuera. No os quedéis atrás-el hombre se tapo la cara con las manos, arrodillado ante su cama, mientras empezó a llorar.
Próximo capitulo: Brisa de mar
