Este fic participa en el Duelo #1 de la Sexta Edición del Club de Duelo del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black"

Una profecía, una mirada y whisky de fuego.


El partido era tortura. La snitch no aparecía y una bludger le había dado en la espinilla, pero todo aquello parecía insustancial en vista de que era hombre muerto.

—Una bola de fuego caerá del cielo salvándole antes de su vigésimo quinto cumpleaños, de otra forma morirá —aquella voz no lo dejaba en paz. Si, era un mamón que creía en la adivinación, pero a quién no le da repelúz que predigan su muerte con tanta precisión.

Haciendo eco de sus oscuros pensamientos, una sombra cubrió el sol y un rugido erizó su piel. Un bola de fuego chino descendió en picada sobre el estadio posándose en uno de los aros. No lo podía creer, las alarmas sonaron pero no se movió.

—¡Cúbrete idiota! —Le gritó un pelirrojo pasando en escoba por encima de él, lanzando hechizos y robándole el aliento.

Después contaría que así empezó todo, una profecía, una mirada y whisky de fuego.


Nota de Autor: Pues mamón es una palabra horrible para una historia y por primera vez voy a tener que acordarme dónde dejé los códigos de lanzamiento de mis armas nucleares para acabar con ese búnker de la moderación. He dicho.