Hola!

Lamento muchísimo la tardanza, estuve ocupada terminando mis otros fics pendientes, pero ahora me dedicaré por completo a este, para llegar hasta el final, gracias a todos aquellos que han leído y comentado el fic en todo este tiempo, así como colocarlo en sus favoritos y seguirlo, a partir de ahora subiré nuevos capítulos lo más seguido posible.


Recuerdos

— ¿La promesa? — el nerviosismo de la pelirosa era evidente.

— Si, nuestra promesa —

— Ah, claro, como olvidarla... —


Hacia mucho tiempo atrás, en un hermoso lago, sentados a la orilla, se encontraban dos pequeños charlando animadamente.

Así que te vas mañana... — expreso tristemente el pelinegro.

Si — la niña hablaba con igual tristeza.

Pero... ¿no te puedes quedar? —

No, mis padres lo han decidido —

Pero... no es justo —

Lo se... no quiero irme — comenzo a sollozar la pequeña, a la vez que pronunciaba esas palabras.

El pelinegro se acercó a la ojiverde. — Si ya no hay nada que hacer... Sakura...—

¿Sí? —

Prométeme algo... —

¿Que... cosa? —

Que cuando seamos mayores... —

¿Sí? —

Te casaras conmigo... —

¡¿Que?! — exclamo sorprendida.

Si, cuando seamos mayores, yo iré a buscarte y entonces nos casaremos, ¿Sí? —

La pelirosa pareció pensarlo un momento. — Esta bien —

Es una promesa — dijo extendiéndole su mano.

La pequeña tomó la mano del ojiazul. — Es una promesa... —


—Y lo cumplí, estoy aquí más que por un mandato o misión, vine aquí para que nos casemos — dijo mirándole fijamente.

La chica se quedó paralizada por un momento. — Takeshi, yo... —

— ¿Tú, que? —

— Yo, por mucho tiempo desee que este momento llegara, que tú vinieras a mí... pero... ahora —

— ¿Ahora que? —

— Ahora, no estoy segura de esto, del camino que deseo recorrer y yo... creo que seria injusto aceptarte así, llena de dudas —

— Pero, pero yo... te amo —

La pelirosa estaba sumamente sorprendida, no sabía que hacer, que decir, mientras que su compañero sentía su cuerpo temblar, se encontraba nervioso y triste ante la respuesta de la joven a quien amaba y añoraba desde hacia más de diez años.

— Takeshi... —

— Sakura, eres la mujer que amo, que siempre he amado y amaré, por favor déjame hacerte feliz —

— Yo... Takeshi, perdón... — dicho esto, salio corriendo con lágrimas en los ojos.

— Sakura... ¿por qué? — mientras que él, se quedó estático, asimilando lo sucedido.

Y mientras la ojiverde corría sin rumbo fijo, por las calles de Konoha, un rubio se encontraba frente a las puertas de la mansión Hyuga, llamo... esperando a ser atendido y para su fortuna, abrió la puerta justo quien él buscaba.

— Buenas noches, Hinata-chan —

— Bu... buenas noches, Na..naruto-kun —

— ¿Podemos hablar? —

— Cla...ro —

El rubio entró a la residencia, donde la azabache rápidamente le ofreció asiento, paso su vista por todos lados, buscando a algún otro miembro de la familia.

— Oye Hinata, ¿Tu padre y Neji? —

— Mi padre salio y Neji esta con Tenten —

— Ya veo, seguro están "platicando" —

— Pues... yo... no sé —

— Ehhh pues yo quería hablarte de otra cosa —

— Di... me —

— Hace un rato, estuve con Tamamo —

— ¿Tamamo? —

— Si, el chico del agua —

— Ah, creo que... se llama Takeshi —

— Como sea... el punto es que me hizo preguntas muy extrañas —

— ¿Raras? —

— Si, sobretodo sobre Sasuke y Sakura-chan —

— ¿Con qué motivo? —

— No sé, pero no creo que sea para darles un obsequio —

La Hyuga solto una pequeña risa. — Yo tampoco, pero ¿desconfías de el? —

— No sé, pero debe estar interesado en algo sobre ellos —

— Es natural, convivirá mucho con ustedes —

El rubio se molestó un poco. — Todo mientras no se interese en MI Sakura —

El semblante de la Hyuga se entristeció, sin embargo, no tuvo el valor de decir nada, al tiempo Naruto se puso de pie frente a ella.

— Como sea, será mejor que me deje de tonterías, gracias por escucharme Hinata, me voy —

— No... hay de que, bue...nas noches —

El rubio salio de la mansión Hyuga, esta vez con dirección a su propio hogar, mientras que por otra dirección, el Uchiha también había salido a dar un paseo.

Maldita sea, no puedo dejar de pensar en Sakura, ¿por qué demonios me molesta tanto imaginarla con otro?, aunque creo que nada seria igual sin su cariño, sin molestarme, sin preocuparse por mí, sus atenciones, sus abrazos, sus besos... ¿por qué no puedo sacármela de la cabeza? —

El pelinegro siguió su camino, seguía sumergido en sus pensamientos, justo hasta que tropezo con alguien, se sorprendió sobremanera al ver que era justo, el objeto de sus cavilaciones.

— Sakura —

— Sasuke-kun — levanto su rostro, haciendo que el pelinegro notase sus lagrimas.

— ¿Qué haces sola a esta hora? y ¿Por qué lloras? —

— Yo, yo... Sasuke-kun — y su llanto se hizo más fuerte.

— Por favor, Sakura... ¿Que te ocurre? —

— Solo... abrázame —

— Sakura... —

El chico solo hizo lo que ella le pidió, después de algunos minutos, se separó un poco de ella, solo para acercar su rostro al de ella, besándole dulcemente...

La ojiverde se limitó a corresponderle, le encantaba esa forma de tranquilizarle, así lo hacia desde hacia tiempo atrás, el se las ingeniaba para tranquilizarla con un beso, aunque sabía que para el no significaban nada más que una manera de que ella dejase de molestarle, aunque eso era algo que solo ellos dos sabían...

Aun así, ambos continuaron besándose, sin notar la presencia de alguien, quien los observaba fijamente...


Muy bien, aquí tienen el capítulo 5, espero lo hayan disfrutado, nos leeremos muy pronto en el siguiente...

Ya ne

Nao