Hola!
Aquí llego con el capítulo 7, agradezco mucho sus comentarios, espero que les guste este capítulo...
VII. Odio a ese sujeto
Al día siguiente, el equipo 7 y los miembros de la aldea de la niebla se reunieron en la oficina de la Hokage, debido a que esta los había citado ahí, el ambiente era sumamente tenso, nadie mencionaba palabra alguna, Yoko y Kazuo estaban sentados observando a Takeshi, completamente listos para detenerlo en caso de que se le ocurriera hacer alguna locura, pues el mencionado ahora mismo le dirigía una mirada cargada de odio al Uchiha, quien la devolvía con la misma intensidad, la pelirosa se encontraba al lado de Sasuke y, Naruto, por alguna razón algo extraña, no había dicho absolutamente nada, solo permanecía sentado en el suelo, con las piernas cruzadas y un curioso tic nervioso.
— ¿Cuando llegara la vieja? — dijo el rubio, rompiendo el silencio al fin.
— ¡Naruto! No llames así a Tsunade-sama —
— Lo siento, Sakura-chan —
— Que extraño — Kakashi apareció de repente en el lugar. — Ella nunca se retrasa —
La rubia irrumpió en su propia oficina, demasiado apresurada, algo no muy visto en ella últimamente, se dirigió a su escritorio y tomo asiento, verifico que todos estuvieran allí y se dispuso a hablar.
— Me alegra verlos a todos —
— ¿Por qué nos quería a todos? — pregunto la pelirosa.
— Verán, se supone que Akasuma, Setsuno y Yamamoto están aquí para llevar a cabo una misión especifica — todos asintieron y ella prosiguió. — En ella, ustedes deben acompañarlos —
— ¿Por qué nosotros? — pregunto esta vez, el Uchiha.
—Por qué son un equipo, perfectamente apropiado para este encargo, debido a lo unidos y fuertes que son, además... ¡yo así lo he decidido y no se hablara más del asunto! partirán mañana, muy temprano, así que prepárense, ahora pueden retirarse — dicho esto, todos salieron de la oficina.
— No creí que tendríamos compañía — decía Yoko, mientras buscaba sujetarse el cabello.
— Pues a mí no me emociona la idea — expreso Yamamoto, para después dirigir su vista hacia la pelirosa. — Por supuesto, hay excepciones —
— A mí no me parece que hasta en eso, debamos ser sus niñeras — dijo esta vez el Uchiha.
— No debemos discutir... por favor — el castaño busco tranquilizarlos.
— Es verdad, ahora más que nunca debemos estar en paz, ya que pasaremos mucho más tiempo juntos del esperado — expreso la pelirosa, cuando de pronto un grito, espanto a algunos de los presentes.
— ¡Ya sé! — era el rubio del grupo. — ¿Por qué no vamos al Ichiraku? —
Todos se sorprendieron de la inocencia de Naruto, aun en esos momentos, al menos dos de los presentes no tenían intención alguna de secundar al rubio, sin embargo, la pelirosada decidio hacerse cargo del asunto, inmediatamente.
— Seria una gran idea, ¿podemos ir todos? — dijo sosteniendo a ambos pelinegros del brazo, por supuesto ninguno de los dos se negaría a la petición de la chica, sin embargo, a ninguno de los dos les agradaba la idea de que estuviera tan cerca del otro. De pronto la ojiverde solto a Takeshi y se acercó al Uchiha.
— Vamos, Sasuke-kun — y comenzo a caminar con el del brazo.
En el camino al Ichiraku, Naruto iba más que feliz, charlando con Kakashi, aunque el peli plateado no parecía escucharlo siquiera, mientras Yoko y Kazuo pasaban por cada tienda que se les aparecía en el camino, Sasuke y Sakura charlaban, todos estaban acostumbrados a verlos algo cercanos, desde hacia tiempo, Takeshi iba tras de ellos y se mostraba bastante molesto.
— Maldita sea, ese sujeto acapara a Sakura en todo momento, lo peor de todo fue el beso de ayer, no entiendo porque ella le permite tanto, sin embargo, yo no me daré por vencido, al final yo seré quien se quede al lado de Sakura... —
Unos minutos después, al fin estaban en el Ichiraku, por supuesto Naruto llego pidiendo su primer plato, todos tomaron asiento y por supuesto, la pelirosa quedo entre ambos pelinegros, ella estaba justo en medio de todos, a su derecha estaban Sasuke, Naruto y Kakashi, mientras que a su izquierda se encontraban, Takeshi, Kazuo y Yoko.
Takeshi pronto acaparo la atención de la ojiverde. — Oye Saku... ¿Por qué no damos un paseo después...? —
— Eh... claro —
El pelinegro se molestó ante la afirmación de la chica, incluso Naruto pareció incomodarse por ello, a pesar de estar sumido en su comida.
— ¿Estás segura de querer salir con... él? — solto en tono desafiante.
Una vez que terminaron de comer, todos estaban por despedirse, el primero en irse fue Naruto, quien aseguró que tenía algo muy importante que hacer, después Kakashi se despidió de todos y desapareció, los demás estaban por tomar cada quien su rumbo.
— ¿Nos vamos Kazuo? — sugirió la rubia.
— Claro, hasta mañana —
— Si, adiós — se despidió la ojiverde.
— Supongo que tu también te vas — sugirió Takeshi al Uchiha.
— Tu no eres quien para decírmelo —
— No se peleen, por favor — interrumpió la Haruno.
— Como quieras... — el Uchiha se dio media vuelta y tomo rumbo a su departamento.
— Creo que esta molestó — dijo la chica, algo preocupada.
— Déjalo, ven vamos a caminar —
Ambos comenzaron a caminar, Sakura le sugirió que fueran al parque, ambos charlaron animadamente, recordando un poco el pasado, mientras recordaban sus épocas juntos en la niñez, tocaron un tema que para el ojiazul no era nada grato...
— ¿Cómo están tus padres? — pregunto la chica.
— ... —
— ¿Por qué no te desahogas? —
— Sakura... —
— Por favor... te hará bien... —
Pronto se envebieron en la charla, en esta ocasión eran observados por un ya conocido rubio, sus ojos ardían en furia, la cual se acrecentó cuando vio a su compañera abrazar al Yamamoto, no entendía que estaba ocurriendo, así que decidio acercarse para escuchar mejor, cuando...
— Takeshi... —
— Como odio a ese sujeto —
Bien, aquí esta el capítulo, en el siguiente podremos saber de que estaban hablando Sakura y su acompañante, espero que lo sigan...
Ya ne
Nao
