Padre e hijo

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Nakamura–Sensei, yo solo escribo por diversión.


.

Breve alegría

.

.

–¿De donde te conozco?– pregunto la mujer a Hiroki.

Claro era normal que no lo reconociera, esa noche ella había estado muy ebria.

–Pues de hace años, en una fiesta…– termino diciendo en un murmuro Hiroki, muy avergonzado por los recuerdos que le llegaron.

La nieve comenzó a caer sobre ellos.

–Yo fui a muchas fiestas– dijo ella nerviosa, pero a la vez, también conectada a los recuerdos de "esa fiesta", la mera mención de la palabra siempre la ponía asi– y discúlpeme, pero no tengo tiempo para hablar con un desconocido.

La chica se fue, y Hiroki también, algo desconcertado, como si hubiera algo pendiente entre esa mujer y él.

"Mejor me olvido de aquello, no debo verme nervioso o algo asi, sino Nowaki comenzara a tener algún tipo de paranoia, por lo menos no hubo consecuencias esa noche"

.

.

Akihiko estaba fumando, más que nunca, mientras que Misaki tomaba la comida que la nana le había preparado. Después de que el niño saliera corriendo, se había metido en el baño de mujeres y pese a las advertencias – realmente amenazas de Akihiko, casi pena de muerte– Misaki no había salido, tuvo que intervenir la nana, y logro sacarlo del lugar, después de ese "baka" no hubo otra palabra de parte de ninguno de los dos.

–Señor, creo que no debería fumar cerca del niño– le dijo la nana suavemente y con miedo, enserio tenía que subirle el sueldo para aguantar tal tensión.

Akihiko chisto molesto, se levantó, tomo su chaqueta y camino a la puerta.

–Otra vez vas dejarme– fue el comentario de Misaki, suave, pero suficientemente alto para que Akihiko escuchara.

Camino lentamente hasta su hijo, y se sento a su lado.

–Lo siento, Misaki– se disculpó con un tono de voz que hacia mucho no escuchaba el castañito– no he sido el padre que mereces, pero, quisiera intentarlo, de verdad.

–Te creo, papá.

El rostro de Akihiko se ilumino, al escuchar el tono amoroso de su hijo.

–Cuando termines de comer, saldremos a dar la vuelta, ¿adónde quieres ir?

–¡Al cine! ¡Una película que he estado esperando ha salido! ¡De mi manga favorito!

Esa idea no le hizo gracia a Akihiko, no era un hombre de multitudes, pero por esa vez se resignaría, ya haría a Misaki a su modo.

Ya en la noche…

–Esta es tu habitación, que descanses hijo– le revolvió el cabello y se fue.

Akihiko ya vestido con su pijama y acostado, comenzó a reflexionar muchas cosas, pero más que nada, deseaba recuperar el tiempo perdido con su hijo: no vio sus primeros pasos, ni tampoco vio como descubría el mundo a su alrededor, por la nana supo que su primera palabra había sido oso– le hubiera gustado presenciar ese momento–, y muchos más, en conclusión, no lo había visto crecer, también le calaba en el hondo de su alma, que no tuviera esa conexión mágica entre padre e hijo, eso de que la sangre llama, ¿eran solo patrañas?

Se acomodó dispuesto a dejar esos pensamientos para el día siguiente, pero el pequeño intruso se metió a su cama, vio con curiosidad como Misaki había detenido su avance al sentirse descubierto, y no salió de las sabanas, usándolas de escondite inútil, Akihiko lo destapo y le dedico una sonrisa.

–¿Te da miedo dormir solo?

–¡No! – exclamo con la cara roja de vergüenza.

–¿Entonces?

–Solo, solo no estoy acostumbrado a este nuevo lugar– contesto Misaki y volvió a esconderse bajo la sabana– yo, perdón por decirte baka.

Akihiko quiso decir que en cierta forma lo era, pero se arrepintió. Misaki salió de entre las sabanas.

–¿Por qué tu cuarto está lleno de juguetes? ¿son para mí?

–Son míos– dijo envidioso–, pero– al ver la mirada de anhelo de su hijo se hizo la idea de compartir–, supongo que tú les darías un mejor uso.

El rostro de Misaki se ilumino.

–Gracias. Buenas noches papá, te quiero.

–Buenas noches hijo, yo también te quiero.

Akihiko le acaricio la cabeza hasta que Misaki se durmió.

El resto de las vacaciones, fue hermoso para los dos, y para la nana también, ya que tuvo sus vacaciones, dejándolos solos unos días, pero no tuvieron que preocuparse por la comida, entre las pocas cosas que sabia cocinar Misaki – en el campo vivió muy aburrido y siempre estaba metido en la cocina con la nana– y el servicio a domicilio pudieron sobrevivir sin problemas, sin embargo, las vacaciones terminaron, la despedida en el tren fue tristísima para Misaki lloro mucho, pero la firme promesa de Akihiko de arreglar lo de su escuela y traerlo a Tokio lo contento un poco.

Los meses pasaron rápidamente, pronto llego el verano, y con este, el regreso de Misaki, Akihiko pensó que la nana ya no era necesaria, pues Misaki ya tenía siete años.

El primer día en la escuela, no fue del todo bien, Akihiko empeñado a enseñarle una vida normal a su hijo, lo metió a la escuela más sencilla que encontró, pero no se preocupó por lucir normal el mismo– aunque Akihiko nunca lo seria–, su porte y llegando con su hijo en deportivo último modelo, lo hizo el centro de atención.

Al siguiente día en el almuerzo, Misaki se sentó en una banca del patio, unos niños de ultimo año lo rodearon.

–¿Eres rico?

–¿Eh?

–Eres un niño rico, y esperamos que no vengas a lucirte entre nosotros, serás parte de los bichos raros.

Le tiraron el almuerzo, y se fueron riendo.

Cuando Akihiko fue a recogerlo, venia de muy mal humor, su padre finalmente lo había descubierto y deseaba conocer a su nieto, y no paraba de llamarlo por teléfono para advertirle que no lo impediría, Misaki quiso contarle su problema en su primer dia, pero viéndolo asi de agobiado y sintiendo que también el era la causa de los problemas de su padre, pensó en callar, el primero de sus silencios.

.

.

Dias después, cuando llegaban de la escuela, Fuyuhiko ya los estaba esperando en la puerta de su departamento.

–Akihiko, déjame ver a mi nieto.

El niño se agazapo entre las piernas de Akihiko.

–Padre, vete.

–No puedes negarle mi cariño, ni mi presencia, le traje un regalo– dijo señalando una caja tan enorme como Misaki.

–Yo le puedo dar todo lo que él quiera.

–No creo que todo.

–Misaki, ve a tu habitación.

–Con permiso– dijo quedito, pero cuando entro a su habitación, dejo la puerta entreabierta para poder escuchar.

–Akihiko, ya tienes veinticuatro años, no puedes seguir actuando según tus deseos, asume tu lugar como parte de la familia Usami.

–No me interesa.

–Entonces no le niegues la oportunidad a tu hijo.

–Es una molestia, váyase.

–Bueno me iré, pero si no tomas las decisiones correctas, iras en camino al fracaso, y arrastraras a mi nieto contigo, piénsalo.

En la noche, Akihiko se despertó al no sentir el calor de Misaki, cuando fue a buscarlo, se encontró con que ya había abierto el regalo de su abuelo.

–¡Tira eso a la basura!

–Pero me lo dio mi abuelito.

–¡Yo puedo comprarte mejores juguetes!

–¡No se trata de eso! ¡Mi abuelito lo compro con cariño para mí!

Misaki se encerró en el baño llorando, Akihiko se sintió frustrado, por otra vez pelear con su hijo.

.

.

Con el paso de los días, los problemas en la escuela se fueron tornando más y más graves, ya no solo le tiraban el desayuno, también le rompían sus notas, como Misaki no decía nada, solo empeoraba su situación, sin embargo, los niños eran muy listos, y no le pegaban en la cara, y en partes donde se notará.

Pero otro problema se agregó, cuando algunas madres comenzaron a acosar a Akihiko en la hora de la salida, Misaki no quería compartirlo con nadie, comenzó a perder su naturaleza afable, se hundió en un mutismo, pero a la vez volviéndose grosero, hasta que un día, le dio en la espinilla a una señora– por cierto, madre del niño que más lo molestaba– preocupando por primera vez Akihiko, pero ahí no acabo la cosa, cuando Akihiko era abordado también por hombres, en el parque, en los helados, en la misma calle, aunque fuera para pedir la hora, Misaki parecía un animal salvaje, protegiendo su territorio, fue entonces cuando Akihiko por fin cayo en la cuenta que necesitaba ayuda, lo llevo a una clínica, en el chequeo físico salieron a la luz diversas fracturas leves, de meses, hubo un momento en que casi amenazaron a Akihiko con quitarle a Misaki, pero entonces…

–¡Mi padre es el hombre más amable del mundo! – grito Misaki llorando– ¡nunca lo cederé a nadie!

El psicólogo logro sacarle la verdad de los abusos a los que era objeto en la escuela, afortunadamente no hubo temas sexuales, pero de haber sido, Akihiko ya estaba pensando en como quemar la escuela.

Akihiko estaba casi en su límite: entre ser padre, su trabajo irregular y la falta de sexo, lo tenían mal, porque simplemente había optado por no tener citas con nadie, pues Misaki se ponía histérico.

–La conclusión – dijo el psicólogo– es que su hijo tiene el complejo de Edipo negativo.

–¿Cómo?– pregunto Akihiko preocupado.

–Su hijo lo ama más que un padre, está enamorado de usted, por eso no quiso contarle sus problemas, no quería ser un dolor de cabeza, quería ser perfecto, para no perder su cariño, además no hay una madre que lo atienda, por eso solo lo tiene a usted, es su mundo, ¿no tiene más familiares?

–Si, pero…

–Seria bueno que le ampliara el mundo a su hijo

A regañadientes y por el bien de Misaki, en las vacaciones de invierno, llevo a su hijo a la mansión Usami, su medio hermano Haruhiko también estaba ahí.

–No se parece mucho a ti.

Misaki estaba de lo más feliz, y no le prestó atención al comentario, que si molesto a Akihiko.

–¡Tengo un tío!

También llevaron a niños de su edad, para que el ambiente fuera lo mejor para Misaki, Kaoruko y Mizuki, los tres se llevaron de maravilla. Asi que Akihiko tuvo que soportarlo todo.

Pero lo que no sabia el peli plata, era que que su padre lo estaba investigando, para saber si había forma de quitarle al niño.

A mitad de esas vacaciones, Akihiko tuvo una conversación, que creyó que nunca vendría, por supuesto la culpa era de Haruhiko.

–Papá, ¿Quién es mi mamá? ¿Por qué no me quiso?

–No es que no te quisiera– mintió para no lastimarlo– solo que tuvo un problema.

–Ah– dijo el niño no muy convencido.

–Ella esta bien– eso espero– ¿quieres conocerla?

–No, en verdad no creo que su problema haya durado muchos años– dijo con los ojos cristalizados.

Akihiko lo abrazo.

Haruhiko vio atento esa escena, envidiaba todo de su hermano, y ahora veria la forma de quitarle a su hijo.

Y esa oportunidad llego, un mes después, a Akihiko le llego una cita ante al juzgado familiar, para que explicara las anomalías en la crianza de su hijo, los golpes, su estado mental, las notas bajas, lo peor para Akihiko fue que Misaki tuvo que pasar por todos los incomodos interrogatorios, al final…

–Pónganse de pie– ordeno el juez, a ambas partes– en base a las pruebas que me fueron presentadas, doy el fallo a favor del señor Usami Fuyuhiko.

–¡No puede hacerme eso! ¡Soy su padre!– dijo abrazando a Misaki

Quien rompió en llanto, al verse forzado a soltar a su padre, pues unos oficiales intervinieron, Haruhiko tenía una gran sonrisa de satisfacción.

–Tranquilo– dijo el juez–, no todo esta perdido, si usted muestra un cambio en su carácter, y que puede darle un hogar estable al pequeño, podría reconsiderarse regresarle la patria potestad, y claro podrá visitar a su hijo, pero será regulado por una persona de asuntos familiares.

Akihiko apretó los puños, y tuvo que contener todo lo que su alma quería gritar, al ver como su padre y su hermano, se iban con el pequeño Misaki.

"Esto es un castigo por ser mal padre", las lágrimas lucharon por salir, pero no lloraría enfrente de esas personas, lo haria a solas, en la oscuridad de su departamento, pues su pequeño sol, ya no estaría.

.

.

Nowaki estaba por irse del hospital, cuando personal de archivo muerto dejo una pila de papeles en el pasillo.

–Perdón si obstaculizamos el paso, solo será un momento, esto ya va para la basura.

Nowaki se acomodó la chaqueta, y curioso, tomo el primer papel de la pila.

–Usami Akihiko– leyó con interés– resultados erróneos de prueba de paternidad…¿Qué diablos es esto?

Guardo el documento en sus cosas, el tipo le caia mal, por haber sido el amor platónico de su Hiro-san, pero sintió que tenía que hacer algo, investigaría ese asunto.

...


Comentario.

Se que prometi que ya saltaríamos a la adolescencia. Pero la inspiración me salio, y aun asi, siento que voy rápido, pero ni modo, asi rolaron las palabras en mi cabeza.

Muchas gracias por tu comentario Aisaka-san, tienes toda la razón en lo que dijiste, pero como ves, aquí ya recibió su castigo y le quitaron a Misaki.

Katsami98 y patlch9901 muchas gracias por su fav y follow, espero no defraudarl s.

Y bueno con las ultimas líneas, sabran que algo anduvo muy mal con la dichosa prueba de paternidad.

¡Hasta el próximo!