Padre e hijo
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Nakamura Sensei, yo solo escribo por diversión.
.
Dramas
.
:
Kyo se entretenía viendo las formas del humo que salía de la boca de Akihiko, el peli plata lo habia citado en su departamento para hablar de su hijo– como todo buen padre preocupado por las fieras lobunas que anduvieran al acecho de su vástago– pero la situación resultaba bastante incomoda, Akihiko sabia bastante del mangaka, no por nada llevaban más de medio año de amistad, aunque de esta última ya no quedaba ni el nombre, no desde que Kyo magreaba a Misaki.
–Ten por seguro que no saldrá embarazado– bromeo Kyo.
–No seas imbécil, mira– dijo Akihiko dejando el cigarro en el cenicero–, en verdad no me siento contento con esto, digo, eres tú.
–Pero si ya sabes como soy, cuando me enamoro de alguien, soy serio, doy todo de mí, no debes preocuparte, amo a Misaki.
Akihiko apretó los puños, no podía sacar ningún trapo sucio a Kyo, era verdad que era un hombre fiel a sus sentimientos, y eso, era lo que más le dolía, que no tuviera un arma en su contra, no tenía nada.
–Pero es solo un adolescente, no creo que seas la mejor opción para él..– debatió el peli plata.
–Es un chico, no un niño, el bien sabe lo que hace.
Akihiko entrecerró los ojos.
–Más que su padre, pareces un amante celoso.
Y aunque el escritor quiso poner su mejor fachada de no pasa nada, le fue imposible.
–Amas a tu hijo.
–Es natural.
–Pero lo amas como hombre, no como padre.
Unos minutos transcurrieron silenciosos, tan solo cortados por el viento moviendo las cortinas del balcón.
–Veo que no lo niegas, y al parecer, tu hijo tiene ese mismo sentimiento enfermizo por ti– Kyo lo miro penetrante, Akihiko no se inmuto, pero se mostró descubierto– vaya, esto va más allá de mi imaginación de mangaka, siempre he sentido que mientras acaricio a Misaki, y recorro cada parte de su piel– Akihiko apretó los puños–, se hunde en un mundo lejos de mí, pareciera que se me entrega, pero no es en mí en quien piensa, pero lo suyo no puede ser...lo sabes Akihiko.
:.
.:
El departamento de Hiroki parecía escena de un tornado, Misaki tiro y rompió cuanto pudo, el profesor ni siquiera intento detenerlo, estaba en todo su derecho de sentirse furioso, era como descubrir que su existencia era una mentira, pero después de tanta furia vinieron las lágrimas, se dejo caer en el suelo, aun jadeante de dolor, siempre había amado a su padre, que resultaba que no era su padre, al principio sintió un gran alivio, pero después, al saber que no existía un lazo entre él y Akihiko, sentía que no tenía nada en la vida.
–Misaki, perdóname– susurro Hiroki, arrodillado a su lado, mientras su mano temblorosa toco sus cabellos.
Misaki se levantó de golpe, como si la mano de Hiroki le hubiera quemado.
–¡No te me acerques! ¡Nunca!
–Yo pude haber callado para siempre, pero no lo hice, ¡dame una oportunidad! ¡ya no tengo nada! – pensó en Nowaki, que ya ni volteaba a verlo–¡solo me quedas tú!
–Pues invéntate una vida– siseo Misaki– eres bueno mintiendo, a lo mejor– dijo, tomando sus cosas y abriendo la puerta para salir– a lo mejor al final te crees tus propios enredos, y yo que pensé que eras mi amigo.
Lo último que vio Hiroki fueron esos ojos verdes, llenos de odio.
:.
.:
Misaki solo pensó una cosa cuando salió del edificio donde vivía su verdadero padre: Buscar a Akihiko y decirle que ya nada podría separarlos, cuando tomo el taxi que lo llevaría con el escritor todavía se limpiaba unas lágrimas, pero estas ya eran de pura felicidad, por fin podría estar con su verdadero amor, se bajó corriendo, el elevador se tardó en bajar, y su desesperación era tan grande, que no le importo subir los treinta pisos hasta el penthouse de Akihiko, tenía que verlo, besarlo, bueno también estuvo pensando en terminar con su novio, pero cuando llego al final, con la respiración al límite, vio a Kyo despidiéndose de Akihiko.
"¿Por qué esta aquí?"
–Entonces, ¿esa es tu última palabra? ¿no cambiaras de opinión? – pregunto el mangaka
Misaki se agazapo para que no lo vieran.
–Tú mismo lo has dicho, estoy de acuerdo contigo– respondió Akihiko– así que– apretó los puños, luchando por no llorar, no frente a su rival, al ganador, como ya lo miraba– por favor cuida de mi hijo– Misaki sintió que el corazón se le paraba– hazlo feliz– ¿le estaba dando a Kyo la bendición en su relación?– es lo más importante de mi vida, solo quiero que sea feliz, pero si haces que llore, juro que te aplastare.
–Yo cuidare de Misaki, lo hare feliz no te preocupes, sabiendo que esta enamorado de ti, será mas fácil quitarle esa idea, no saber quién es el oponente vuelve una guerra muy difícil, pero el fantasma que ronda en su corazón será extirpado por mí, cuando menos lo creas, te vera como un hijo normal ve a un padre– eso entristeció profundamente a Akihiko, pero siguió mostrando su mejor cara–, quitare esas telarañas de su cabeza.
–Cuento contigo.
Kyo extendió su mano, Akihiko la apretó, como cerrando un trato, Misaki se sintió ultrajado, vendido, ¿estaban hablando de el como un objeto? ¿Akihiko le habia contado a Kyo que estaba enamorado de el? ¿Cómo si nada hablo de sus propios sentimientos con su novio? Se recargo en la pared, sintiéndose mareado.
"Yo venia a…ya no se ni a que venia, él no me ama como yo lo amo, me ve como un estorbo y por eso me ha enviado a los brazos de Kyo, pues si eso quiere, ¡que se joda! ¡ojalá ese cuatro ojos, que tiene por novio le contagie la ceguera, y se caían en un hoyo sin fondo!"
Y bajo los escalones lentamente, presa de una nueva furia, que le nublo la razón.
:.
.:
Kyo estaba preparándose para dormir, cuando el timbre sonó.
–¿Misaki?
El castaño se abalanzo sobre él, jalándolo hacia abajo, para poder alcanzar sus labios.
–¡Hagámoslo!
–¿Qué?
–Follame– dijo mordisqueando la oreja de Kyo.
–Te veo extraño, ¿estuviste llorando? Traes los ojos rojos.
–Eso no importa, solo vayamos a la cama, mañana es mi cumpleaños, asi que no importa si lo hacemos, ya sere mayor de edad, ¿es lo que te preocupa no?
–¿Estas seguro?
Como respuesta Misaki se quito la camiseta, haciendo que Kyo se relamiera anticipadamente los labios.
:.
.:
Akihiko estaba recargado en el barandal, admirando la vista de la ciudad, poco a poco las luces comenzaban a dar la bienvenida a la noche, estaba fumándose el ultimo cigarrillo de la cajetilla, cuando una llamada entro a su celular.
–¿Hiroki?
–Tengo algo muy importante que decirte.
–Te oyes extraño, ¿te paso algo?
La amabilidad de siempre de Akihiko, solo empeoraba la culpa en Hiroki.
–Yo bueno, pues si estoy mal, pero cuando te confiese mi verdad, seguro me odiaras para siempre…
–No me asustes.
:.
.:
Misaki ya estaba desnudo en la cama con Kyo, lleno de chupetones, esta vez el mangaka si había sido más apasionado que otras veces, buscaba el aceite especial que habia comprado para esa ocasión, mientras que el castaño temblaba entre las sabanas, se entregaría por completo a un hombre que no era su papá, sería un parte aguas en su vida.
–Lo encontré– dijo feliz Kyo regresando a la cama, Misaki le sonrió, intentando borrar a Akihiko de sus pensamientos– te llevare al cielo– dijo untando una generosa cantidad en sus dedos, Misaki cerró los ojos cuando uno de los dedos fue introducido en su interior.
:.
.:
–Espera un momento Hiroki, alguien está tocando como demente.
–¡Akihiko, no cuelg…!
Frustrado el profesor se quedo esperando en el celular.
Haruhiko entro sin permiso al departamento.
–¿Dónde esta? Porque mi hijo no contesta mis llamadas, se suponía que comeríamos juntos.
–Te recuerdo que Misaki es mi hijo, y no se de que demonios hablas, no lo he visto.
–Ya contacté a todos sus amigos y a su novio, bueno fue el primero al que le hable, y nadie ha visto a Misaki.
Akihiko recordó que cuando estaba con Kyo, recibió una llamada.
–Kyo suponía que estaba con algún amigo o en la escuela, pero no es asi, ¡¿Dónde lo escondiste?!– grito.
–Cálmate.
–¿No te preocupa? Sabes que él no es desconsiderado, por lo menos me hubiera enviado un mensaje para decirme que no iría conmigo.
–Dame un segundo.
Akihiko volvió a tomar su celular, mientras su medio hermano registraba el departamento.
–Hiroki debo colgar.
Y sin más lo hizo, perdiendo la oportunidad de saber la verdad.
:.
.:
–Estas listo– dijo Kyo con voz ronca, sin creerse aun, que por fin Misaki seria suyo.
–Kyo, ya no quiero seguir.
–¿Eh?
Misaki cerro las piernas, y se rodo un poco en la cama para alejarse del mangaka
–No hagas esas bromas amorcito– Kyo lo acorralo en sus brazos– estoy muy caliente.
–Pero yo no quiero seguir.
–Yo si quiero seguir.
–¡Kyo suéltame!
–¡No, no te dejare ir, esta noche serás mío, ¡solo así borrare esos sentimientos tan pecaminosos!
–¡No me hables así!
:.
.:
Aunque su hermano le habia dicho que habia buscado en todos esos lugares, Akihiko lo volvió a hacer, era de madrugada y aun no sabia nada de su hijo, ahora si estaba asustado, habia llamado a Kyo, pero solo contestaba el buzón, así que se había dirigido a su departamento, golpeo la puerta hasta que Kyo salio a abrirle, pero como no quito la cadena, solo pudo verle medio rostro en la oscuridad.
–¿Qué quieres?– pregunto enojado.
–Busco a mi hijo.
–Ya se fue.
Y cerró la puerta.
–¡¿Que?!
Golpeo la puerta, pero en eso una llamada entro, suponía que era Hiroki, pues toda la noche no paro de llamarle, pero no era él.
–Haruhiko, ¿tienes noticias?
–Si, Misaki llamo– Akihiko salió del edificio y se subió en su coche– ¿esta bien?
–Parecía que estaba llorando, me dijo que salió con unos amigos, que pasaría la noche en un hotel, para descansar cerca, me rogo que no fuera, que estaba bien.
–¿Qué hotel?
Akihiko manejo hasta el lugar, en la recepción le dijeron cual era el cuarto, se encamino desesperado hacia alla, presa de un mal presentimiento, toco a la puerta, pero nadie respondió, se sorprendió de que estuviera abierto, entro lentamente, una lámpara estaba encendida al lado de la cama, y se escuchaba el agua de la regadera, abrió la puerta del baño, y en una orilla estaba Misaki, hecho bolita, solo con los calzoncillos puestos, sus brazos tenían marcas de chupetones y de golpes morados.
–Misaki– dijo arrodillándose a su lado, sin importarle que el agua fria mojara su traje.
–Yo, yo estuve muy enojado, te vi hablando con Kyo– dijo titiritando, sin levantar la cara, escondiéndola entre las piernas.
Akihiko no tuvo que preguntar, supo que habia escuchado.
–Entonces comprendi que no te interesaba ya.
–Eso no es cierto.
Misaki no escucho eso, estaba sumergido en una profunda tristeza.
–Y entonces yo, yo quise hacer el amor con Kyo, ¡pero al final me arrepentí!, – exclamo, por fin levantando el rostro, mostrando los golpes en su cara, y su pecho, Akihiko sintió una furia asesina– ¡porque no puedo dejar de pensar en ti! ¡aunque tu ya no me ames! ¡pero entonces Kyo se enojó! ¡Y entonces…!
Akihiko lo levanto, con un solo brazo, y con el otro tomo una de las toallas grandes para envolverlo, ambos se arrodillaron en la alfombra de la habitación.
"¡Ese infeliz abuso de ti!, ¡lo matare!", pensó Akihiko, pero eso podía esperar lo más importante era consolar a su hijo.
–¡Me siento tan sucio, y tan vacío, ahora más que nunca ya no me quieres! ¿verdad?– exclamo Misaki
–No importa lo que te haya pasado, yo siempre te querre– dijo Akihiko no pudiendo más, y lo beso, algo que habia jurado no volver a hacer.
Lo recostó con cuidado en la alfombra, mientras abrazaba a Misaki, quien estaba muy sorprendido.
–¿Qué haces? Tú ya tienes a quien amar, no te merezco.
–Yo solo te amo a ti, no me importa que seas mi hijo, perdóname dios mio- susurro lo último.
Y beso a Misaki nuevamente, quien se dejo llevar, sus manos habilidosas comenzaron a acariciar el torso de Misaki, Akihiko deseaba borrar cualquier rastro del despreciable mangaka, el castaño comenzo a gemir, cuando Akihiko acaricio su masculinidad, lucho por alejar al escritor, pues se sentía indigno, pero la pasión que desato Akihiko era imparable, pronto correspondió los besos del peli plata, y a desnudarlo, ni siquiera se subieron en la cama, ahí en la alfombra harian el amor, ambos no podían creer que estaba sucediendo de nuevo, era mas alla de cualquier sueño, se creían perdidos, pero ahí estaban, acariciándose, el castaño también comenzo a masturbar al mayor, y ambos se vinieron al mismo tiempo, era el mayor desahogo en mucho tiempo, Akihiko succiono las tetillas de Misaki, mientras acariciaba sus muslos, no sabía que tan dañado estaba su hijo, asi que con toques suaves comenzó a acariciar su entrada, Misaki abrió mas las piernas en aprobación, Akihiko ahogo un suspiro de satisfacción, dejo de besar sus tetillas, para descender a su ombligo, haciendo estremecer al menor, después succiono su miembro de un solo bocado, Misaki se retorció de placer, eran tan deliciosas las atenciones del peli plata que Misaki ni se dio cuenta cuando Akihiko ya habia metido un tercer dedo, no le había costado preparar a Misaki, lo cual le sorprendió, es mas ni siquiera se veía lastimado de esa zona, dejo de pensar en eso, Misaki estaba listo para recibirle, tomo ambas piernas y las puso en su hombros.
–Lo hare despacio.
–¡No, hazlo de una vez, te necesito!
Akihiko sonrió, era una tentadora petición, pero aun asi, a pesar de la fiebre que lo embargaba, comenzo a penetrar a Misaki con delicadeza, pero los gemidos de placer del oji verde, solo hicieron que Akihiko perdiera el control, las embestidas comenzaron a ser más demandantes, pero el castaño no se quejo, estaba sumergido en el fuego del placer que le estaba proporcionando las masculinidad caliente y palpitante del escritor.
–Estas tan deliciosamente estrecho.
–Y tu tan duro, ah, ah, ah, oh…
Misaki se estremeció en el climax, llevando a Akihiko con él, que de un gruñido soltó toda su esencia en el interior, ambos deseaban mas mucho más, así que el peli plata lo tomo en brazos y lo llevo a la cama.
–Limpiare todo lo que el ensucio.
–¿eh?
Acaricio la mejilla del castaño.
–Que te amo, y no vuelvas a sentirte poca cosa, no importa que ese malnacido haya abusado de ti.
–Pero no hizo tal cosa.
–¿Cómo? ¿Lo estas defendiendo?- pregunto enojado.
–No, pero no pudo, nos peleamos a golpes, el termino peor que yo, nunca se imaginó que sabía karate.
–¿eh?
Entonces Akihiko rebobino su mente, y recordó que la cara de Kyo, aun en la oscuridad se veía algo rara.
–Pero aunque no paso todo, yo me senti muy sucio, por intentar entregarme a un hombre que no eras tú.
–Mi amor– dijo besándolo, pero Misaki lo aparto gentilmente luego de unos segundos.
–Hay algo más, cariño– Akihiko se sorprendió, el chico nunca había utilizado esa palabra en el– tú no eres mi padre, resulta que las pruebas de ADN estuvieron equivocadas, mi padre es Hiroki, a quien odio bastante en este momento, bueno, ya no tanto, porque ahora puedo estar contigo, sin culpas.
–¿Me estas tomando el pelo?
Misaki rio mientras tendia su cuerpo sobre Akihiko, acaricio y beso su rostro mientras le contaba todo, el peli plata esta estupefacto, pero esa verdad en cierta forma ya no le importaba, aunque Misaki hubiera sido su hijo, ya habia decidido que no se negaría ese amor, aunque el mundo se volviera en su contra, y para Misaki resultaba igual, ya nada importaba, solo su amor, nada los separaría nunca mas, entonces Misaki se acomodo gustoso en el miembro ya endurecido de Akihiko, y comenzó a mover sus caderas, haciendo enloquecer al peli plata, llevándolo al paraíso una y otra vez, un lugar, del cual ninguno saldría, no importaba lo que sucediera ya, su amor estaba mas alla de lo entendible, se besaron como si no hubiera un mañana, pero al mismo tiempo, con la esperanza de un futuro juntos, no eran padre e hijo, eran amantes predestinados, asi lo entendieron ambos, mientras la habitación se inundaba de sonidos de amor y promesas.
.:.
Al dia siguiente Misaki llamo a Haruhiko, pidiéndole perdón más que nada, porque se iba a fugar con Akihiko, la universidad la estudiaría en línea, y claro, tenía al mejor maestro del mundo, guardo el secreto de que se iba en calidad de amante al extranjero, pero le prometió que cuando volviera, entraría a trabajar a la empresa de los Usami, tal como esperaban, claro, eso lo haría cuando le confesara que en realidad no era un Usami, y ya verían Haruhiko y el abuelo si lo aceptaban– por supuesto lo aceptarían, de toda la vida lo veían como el hijo y nieto que tanto desearon, la nobleza de Misaki estaba más allá de un apellido– también le hablo a Shinobu, seria el único que sabría de momento que no era hijo de Akihiko, el chico lo felicito mucho.
Akihiko esperaba en las puertas del aeropuerto.
–Nos vemos– dijo Misaki colgando el celular.
Y se fue de la mano del escritor, a una hermosa vida, que solo en sueños pensó llegar a tener.
.
Fin
.
Comentario
¡Hey! ¿Qué les pareció? Seguro me quisieron golpear cuando creyeron que Kyo si habia abusado de Misaki, muajaja soy mala, pero bueno; estos tortolos ya están mas que bien, solo me falta el epilogo para cerrar otros temas. Me tarde porque mi peque anda de vacaciones y enferme de paso, pero bueno ya cumpli.
Muchas gracias por sus reviews: Alis, Yata Misaki Love, GioUsami, Taiga–kun, Irma Ikawa, Nya chan, Bou98.
Tambien agradezco sus follows y favs, son mi paga de autora :3 Beth flores, Blackberrymb3, Bou98, GioUsami, Misak san6, Beth Flores, RedPanda05, Rocio DearLeben, Saori Hanna, blackmlady123, kaede higa 98, patlch9901, psycosan17, taiga kun, lunatex65noestoyloca, y compañía.
Por cierto, ya pronto retomo el Valle deshabitado de la Luna, que le esperan según mi cabecita tres capítulos a lo más.
¿Tomatazos, patadas voladoras, felicitaciones?
