Padre e hijo

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Nakamura Sensei, yo solo escribo por diversión.


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Epilogo

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Al ascender a la punta de la torre Eiffel, Misaki veía como los árboles y las personas se volvían pequeños, la construcción no le parecía mas grandiosa que la torre de Tokio, pero el chico tenía que aceptar que tenía su propio encanto, estaba subiendo en el elevador con Akihiko, un chico de al lado le recordó a Toudou, no es porque de verdad lo extrañara, más bien, porque fue algo que tuvo que cerrar antes de partir.

Había citado a Toudou en el parque, a medio día –dos horas antes de partir al extranjero– junto a la fuente, no lo amaba ya, pero ciertamente le tenía mucho aprecio y durante mucho tiempo el fantasma de su ex lo persiguió, porque lo había terminado de una forma cobarde, por eso necesitaba verlo en persona.

Cuando Misaki llego a la fuente, Toudou ya lo estaba esperando, se veía más alto, más maduro, le sonrió y se levantó hasta quedar frente al castaño, comenzaron a caminar en silencio, era curioso, nunca habían caminado en un parque siendo novios.

–Toudou, yo…– Misaki fue el primero en terminar ese silencio incomodo – por favor perdóname, no quiero que me odies.

El chico volvió a sonreírle.

–Ya no te odio, pero debo aceptar que al principio si, bastante…

–¡Lo siento!

–Ya, ya, nos están comenzando a ver.

Toudou tomo la mano de Misaki, y lo llevo entre unos árboles, un espacio con muy poca gente. Sin soltarlo hizo que se sentara a su lado.

–Misaki, ¿eres feliz?

La pregunta estaba de sobra, los ojos verdes brillaban más que gemas preciosas, pero aun así, Toudou quería confirmar eso, por última vez.

–Mucho, ¿y tú?

–Bueno, yo, me casare el año que viene.

–¿Enserio? ¡Muchas felicidades!

Misaki como siempre, tan lindo y amable, le dio un fuerte abrazo a Toudou, quien le recibió gustoso, aspirando su aroma, por última vez, era cierto que se casaba, pero no había olvidado del todo al castaño, y esperaba que en un futuro se volviera un hermoso recuerdo.

–Gracias.

–Yo agradezco haberte conocido, Toudou, y en verdad deseo que seas tan feliz como yo, ojalá algún día podamos vernos de nuevo, no sé, tomar unos tragos, ahora que ya puedo beber.

–Me parece genial.

–Gracias por aceptar ser mi amigo.

Ese fue un golpe bajo para Toudou, pero ser amigo, no le venía mal, por si en un futuro Misaki cambiara de parecer, aunque se casaba, no descartaba la posibilidad de aventurarse por ahí, pero no sabía que eso nunca pasaría.

–Dame otro abrazo, amigo– dijo Toudou jalando a Misaki, y traviesamente le dio un beso.

–¡Toudou!

–Soy un amigo cariñoso.

–Bueno, tengo que irme, y me voy muy feliz, por tenerte en mi vida, ¡hasta pronto!

Toudou miro como su antiguo amor se iba, perdiéndose entre las personas, el verdor de los árboles y el pasto.

"Si Akihiko te hace llorar, no dudare en robarte"

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El escritor se perdió también en sus recuerdos, pues hubo algo que tuvo que hacer antes de partir

Un golpe directo a la cara, ese fue el saludo que recibió Hiroki de parte de Akihiko, lo fue a buscar a la universidad, pero ahí no lo encontró, pues el profesor estaba tan alterado por lo sucedido, que pidió unos días en el trabajo, y estaba en su departamento, donde lo encontró su amigo de toda la vida.

–Solo el cariño que te tengo, es lo que me impide no matarte aquí, mira que ocultar la verdad de la paternidad de Misaki.

Hiroki iba a decir algo, pero no pudo, no había manera de que pudiera defenderse, simplemente agacho la cabeza.

–¿Por qué lo hiciste? ¿No me aprecias? ¿Te gusto engañarme tantos años?

–¡Tuve miedo! ¡Eso es todo! ¡Sé que soy una basura!

Hiroki por fin se armó de valor, y miro a Akihiko directo a los ojos, pero en ellos no encontró odio, pero eso si mucha tristeza y decepción.

–Vengo a decirte que me iré con tu hijo, porque lo amo, como hombre- recalco lo último.

–¡Que!

–Lo amo con locura.

–¿Estas de broma?

Hiroki se paró, para encarar al peli plata.

–¡Pero solo hace unas horas que sabes que no eres su padre! ¿Cómo pudiste enamorarte tan rápido? ¡Es mi hijo! ¿Cómo puedes decirme esas cosas? ¿Cómo si yo no fuera nadie para Misaki? ¿No debería yo aprobar esa relación?

–Pues solo hace unas horas que destapaste la verdad, en cambio yo, le tome cariño con los años, y el a mí, hasta el punto de amarnos como lo hacemos.

Hiroki no salía de la impresión.

–Como eres mi amigo, vine a decirte esto, de otra manera no lo haría, porque pienso que no tienes ningún derecho en la vida de Misaki…

Los ojos del profesor se aguaron.

–Tienes razón.

–Y como te aprecio, abogare por ti a pesar de todo, porque no me parece justo que Misaki guarde rencor a su padre para siempre, no sería justo para él.

–Gracias.

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Por fin habían llegado a la cima de Paris, ahora Misaki tenía veintitrés, y estaba listo para tomar un cargo en la compañía de los Usami, al principio Akihiko celoso quiso persuadirlo de no hacerlo –no le gustaba compartir a su adoración con Haruhiko, pues a este último le decía padre– , pero viendo que las intenciones de Misaki eran genuinas, no le quedo de otra más que apoyarlo, pero estaba contento de que su vida ahora estaba completa, y más aún, que su adoración estaba por fin libre de culpas y fantasmas del pasado, pues dos años antes, Misaki había ido a Estados Unidos, para encontrarse con cierto doctor.

Nowaki se sorprendió de verle ahí, en su consultorio, tenía un tiempo lejos de Japón, lejos de Hiroki y sus mentiras.

Pero todos sus esfuerzos por olvidarlo, se vieron derrotados al ver a Misaki, quien le recordó a su amado profesor.

–Te pareces a la madre de Hiroki.

Misaki sonrió, le gustaba saberse con raíces, pero luego se puso serio.

–Creo que soy la persona menos adecuada para hablar del señor Kamijou…

–No le dices padre.

–No puedo aun, pero tampoco puedo permitir que una injusticia este sobre él.

–¿Injusticia?

–Es injusto que pidas perfección, cuando tú mismo no eres perfecto.

–Yo no pedía perfección, solo la verdad.

–Pero, ¿te has puesto a pensar porque te oculto las cosas? ¿No crees que tienes un poco de culpa en eso?

Nowaki no supo que contestar.

–Akihiko me dijo que el señor Kamijou tuvo miedo, y he pensado mucho en ello, creo que al final de cuentas, usted doctor Kusama, no le dio la suficiente confianza como para que el pudiera sincerarse, seguramente algunas actitudes lo pusieron entre la espada y la pared.

Nowaki siguió en silencio, la verdad es que extrañaba mucho a Hiroki, más de lo que podía soportar.

–Pensare lo que has dicho muchacho.

Curiosamente no lo pensó mucho, pues días después, Hiroki llamo al escritor y le conto la reconciliación con su amado tifón, y como no esperaba que Nowaki diera más de lo que el mismo no dio, se trasladó un tiempo a Estados Unidos, mientras Nowaki arreglaba todo para su regreso a Japón. Y fue en esa llamada que Misaki le diría las palabras que arrancarían lagrima tras lagrima a Hiroki: "Se muy feliz papá, te veré luego"

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–¡Usagi-san! ¡Mira que hermosa la puesta de sol!

Akihiko sonrió ante el apodo, a Misaki le costó mucho trabajo decirle así, toda una vida diciéndole padre, no era para menos.

Misaki en ese momento era una persona plena, pues también había hecho las paces con su madre, pero indirectamente, lo que hizo fue hablar con Takahiro, y como aun este le agradecía el haber salvado a su hijo, tomo en cuenta sus palabras, y regreso con Manami tiempo después– más que nada porque a pesar de todo la quería, solo necesitaba un empujón–, actualmente la pareja esperaba su segundo hijo, el tercero de ella, de vez en cuando le mandaban fotos a Misaki del progreso, y le habían pedido que estuviera el día en que naciera su hermanita, porque una niña era lo que esperaban. En París Misaki había comprado mucha ropa para bebé, con ojos ensoñadores, y ver feliz a Misaki, hacia feliz a Akihiko.

A Kyo no le volvió a dirigir la palabra, por lo mal que se portó con él al final, y claro, a pesar de ya tener casi cuatro años de pareja con el escritor, este aun recordaba que el mangaka de quinta había saboreado la piel de Misaki, aunque nunca llegaron al final, aun así, los celos eran grandes para el peli plata, también por eso no busco ser su amigo, caso diferente con Toudou, bueno, tampoco soportaba Akihiko a este último, pero algo tenía claro: Misaki lo amaba a él.

Cuando menos se dio cuenta Misaki, ya era de noche, y estaban solos en la torre Eiffel.

–Usagi-san, será mejor que bajemos.

Akihiko lo tomo por la espalda, y mordisqueo su oreja.

–¿No sería mejor que te llevara a alturas aún más grandes?

Y mientras preguntaba, una mano traviesa se coló en el pantalón de Misaki, acariciando su miembro, hasta ponerlo duro y caliente.

–¡Baka! ¡Nos pueden ver! ¡Mandar a la cárcel! ¡Ah!

–No te preocupes cariño, tenemos tiempo suficiente.

–¿Tiempo suficiente?

Akihiko volvió a acariciar el miembro de Misaki, mientras le besaba la nuca.

–El tiempo suficiente para que te corras conmigo.

–¡Eres un pervertido! ¡Estamos a una gran altura y…oh, oh, ah, ah!

Pero el peli plata ya no lo dejo terminar, pues le había bajado los pantalones, y de una sola estocada, lo había penetrado por completo.

–Mira quién es el pervertido, ya estabas listo para mí.

El castaño se estremeció, mientras se sostenía de una viga de acero, dejándose llevar por las oleadas de placer, se corrió primero que Akihiko, pero este no paro, hasta llegar al clímax también, pero Akihiko quería ver los gestos de placer de Misaki, así que lo giro y lo alzo, sosteniéndolo entre la viga de acero, y su propio cuerpo, el oji verde muy cooperador, enredo sus piernas en la cintura del mayor, mientras este nuevamente lo penetraba, y comenzó a mover las caderas de Misaki con sus poderosas y grandes manos, de arriba abajo, penetrándolo, lenta y dulcemente, el castaño no sabía porque sentía esos mareos, ¿era la altura? , no, era el sentirse pleno, ya sin ninguna culpa o remordimiento, Haruhiko y Fuyuhiko ya sabían que no era parte de la familia, pero aun así conservo el apellido Usami, el castaño se había ganado su cariño y confianza, y también Fuyuhiko le dijo en secreto que agradecía que le diera mucha alegría a su hijo – a un padre no le se engaña tan fácil– pero les pidió que aún no le contaran de su relación a Haruhiko, porque seguro sería difícil para el asimilar eso, aunque este último tampoco era tonto, esos dos ya se comportaban bastante extraño, pero mejor era vivir en la pseudo ignorancia.

–¡Usagi-san, Usagi-san, me vengo, mmmm, ah, ah!

–¡Si, di mi nombre, mientras te hago mío, solo mío!

Los dos temblaron ante el inminente orgasmo.

–Usagi-san, será mejor que nos vayamos al hotel, o tendremos problemas.

–No te preocupes, soborne al guardia, no vendrá en un rato.

–¡Me hubieras dicho!

–Acéptalo– dijo mordisqueando los labios del menor– la adrenalina fue maravillosa.

–¡Baka!

–¿Lo hacemos de nuevo? – pregunto mientras acariciaba su abdomen.

Misaki se enredó en el cuerpo de Akihiko, su gran amor, le parecían tan lejanos los días en los que eran solo padre e hijo.

–¿Cómo preguntas eso?– cuestiono sonrojado, y medio desnudo el castaño.

–Tienes razón, es obvia tu respuesta.

Y nuevamente se dejaron llevar, por las caricias, la saliva, y las estocadas, en la mundialmente conocida: Capital del amor.

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Comentario

Pues fue corto, pero ya no habia mucho que contar, y además he tenido una de cosas imprevistas de este lado de la pantalla, pero bueno cumplí con el epilogo.

Lo de Toudou lo deje asi, digo, a veces somos bien necios y aunque seguimos con nuestras vidas no soltamos por completo algunas cosas, por supuesto los amores es lo más difícil, pero bueno, tampoco se quedo sufriendo, y me encanto que le robara un último beso, jejeje.

Quise que la mano santa de Misaki arreglara las cosas entre Hiroki-Nowaki y Takahiro-Manami, porque como dijo Akihiko: seria malo para su corazón guardar rencor, mata el alma y la envenena.

Pues un gustazo por tenerlos leyendo, y muchas gracias por los comentarios: GioUsami, Yata Misaki Love, Alis, Nya Chan, Taiga-kun.

Si retomare el valle deshabitado de la Luna (con capitulo kilométrico, I promise), e incluso otra historia que tiene nombre y apellido: "Ay amor", por un comentario que me dejaron por ahí, me vino la inspiration.

Bueno Kyo en esta historia no era el de siempre, reconozco que ni yo me lo imagine pegándole a Misaki, pero si muy cabreado por que lo dejara a "medias".

Pues me despido momentáneamente.

Besos.

Att Kamisumi Shorihoshi.