Tras ganar aquel premio, me había llenado de emoción, no podía creerlo, tal vez mi equipo era el bueno, las locuras de Aurora y Bianca así como la delicadeza de Kuranosuke , a pesar de que la apatía de Aurora y Kuranosuke no era tan buena, sabíamos complementaron como un equipo es cierto que habíamos llega al momento en que nuestros cuerpos colapsaron, alguna que otra herida y dolores por golpees.
Si mañana salimos- dijo Bianca entusiastamente.
Sería bueno – dijo Kuranosuke en un suspiro.
Claro que lo seria- Aurora se cruzó de brazos- si no fueras tu- le respondió sincera, a lo que no pude más que reír ante su comportamiento infantil.
¿iras Eva?- pregunto Bianca tímidamente.
Claro- conteste sonriente, a pesar de no conocerlos tanto como a mi familia sentía confianza al estar con ellos a pesar de que eran un poco infantiles.
Yo escojo el lugar – salió la voz de Kuranosuke a relucir.
¿Dónde iremos?- pregunto Bianca tímidamente.
¿Si vamos a comer comida japonesa? – pregunto el sin más remordimientos – yo conozco un muy buen lugar – prosiguió con su explicación.
Nosotras también- dijo Aurora tomando del brazo a Bianca- el sakimeshi – termino diciendo.
Ja- rio irónicamente – cuando digo de un buen lugar es con clase niña – Kuranosuke reía.
Ya no se peleen – Bianca estaba sonrojada.
¿Entonces desean comida japonesa? – pregunto de nuevo Kuranosuke.
Solo porque a mi prima le encanta – tomo del brazo a Bianca mientras ella reía nerviosamente, mientras acordábamos la hora de mañana.
Está bien – conteste para luego retirarme con mi familia, de esa manera podía decirles ya que así lo sentía yo, el tiempo vividos juntos nos hacían una gran familia.
Hey- se escuchó la voz de Kuranosuke- ¿puedo ir tu casa antes de la hora? – pregunto.
Claro- conteste extrañada, no entendía para que vendría ese día y porque me avisaba anticipadamente, tal vez era una costumbre japonesa siendo que ella era de esa nacionalidad para luego retirarse.
¿Qué quería? – me pregunto Leo divertidamente.
Nada- conteste- por cierto – ¿mañana puedo salir con ellos?- parecía una niña pequeña pidiendo permiso para jugar.
Sabes que no necesitas permiso – sonrió sol.
Por lo veo ya tienes nuevos amigos – dijo Zero en un desaliento.
Si – sonreí para luego esperar la mañana.
No entendía estos sentimientos al recordar la mirada de aquel chico, un chico que me hacía sentir temor y algo más inexplicable, tal vez solo era mi imaginación, pero sus ojos me abrumaban y no dejaba pensar en ellos, volví a tener aquella pesadilla, recuerdo de mi niñez , la muerte de mis padres, para luego estar en un baile con aquel chico llamado Iván para el final ver sus ojos profundos volverse totalmente negros mientras sus manos rodeaban mi cuello, desperté asustada , ya era de día gracias a dios, me levante perezosamente y me bañe para luego llevar el día haciendo los aseos de la casa como siempre, después me metí a bañar y al terminar escuche un "ding dong".
-Eva te hablan en la puerta- grito sol algo ocupada igual que yo, me apure a recibirle para encontrarme con esos ojos azules como el cielo, su cabello rubio como el sol.
- Kuranosuke- le hice un ademan para pasar, tenía 2 bolsas de ropa y entre ellas había una caja de maquillaje.
- Es momento de hacer esta sorpresa- dijo sonriendo.
La lleve a mi cuarto, me empezó a maquillar y me dio un lindo y elegante vestido blanco con acabados muy bonitos hasta la rodilla, me hizo un peinado de lado.
-¿puede meterme a bañar? – pregunto despreocupado.
- claro – me Salí del cuarto para mayor privacidad, para después de unos momentos ella salió con un vestido estilo lolita con tonalidades rosa y un sombrerito en la cabeza que hacia juego, sus ojos llevaba una sombras azules como las mías y sus labios ese rosa que me había puesto a mí.
- listo- miro su reloj de mano- ha de ser tarde- dijo para irnos aquel lugar que había dicho, traía un Ferrari rojo de último modelo, al llegar al restaurante él había dado una reservación para 4 personas, fuimos al segundo piso, todo era de en sueño, música relajante tanto en violines como piano, música clásica tanto como occidental y oriental, era un deleite estar ahí- estas que no llegar- bufo dentro de el mismo.
- no han de tardar – le dije sonriendo.
-es que si es a una hora ya deberían estar- contesto algo enojada.
- pero solo ha pasado 2 minutos- le dije con ironía.
- pero si es a una hora, debe ser a esa hora – se cruzó de brazos.
Al pasar de unos 15 minutos se miraban dos chicas una traía un vestido rojo con negro , de escote hasta las rodillas , una gargantilla negra y su cabello bien peinado y suelto, su maquillaje era un delineado de ojos y unos labios rojos como la otra chica de vestido rojo con los tirantes cubriendo su cuello dejando caer una cadena de plata con un dije de corazón, su cabello largo y un broche de una rosa roja, al llegar a la mesa Kuranosuke no dejaba de ver a Bianca y su vestido rojo.
-hola- dijo ella tímida- disculpen la tardanza- daba aquel ademan que se miraba en algún anime, dorama o manga que leí alguna vez.
-¿Por qué tan tarde?- pregunto Kuranosuke menos enojada que antes a pesar de que casi las sentenciaba de muerte.
- es tu culpa- contesto Aurora- no sabíamos cómo llegar – tomaba del brazo a Bianca.
-ja, no es mi culpa que no sepas seguir indicaciones – Kuranosuke decía irónicamente- y algo más- le dirigió la mirada a Aurora – cuando te arreglas te ves bien – rio – aunque no te quita lo machorra- termino de decir para luego sentir esa tención en el ambiente.
-esto- Bianca intentaba quitar dicha tensión- la que se perdió fui yo – termino contestando- discúlpenos – volvió hacer ese ademan.
- no tienes que hacerlo Bianca – dijo Aurora – ella tiene la culpa por no saber dar indicaciones- tomo del brazo fuertemente.
- no te preocupes- suspiro Kuranosuke- todos tenemos malos días – le sonrió amable.
Llego el mesero a pedir la orden , Kuranosuke que estaba sentanda a mi lado así como Aurora en medio de Bianca y yo, parecía a ver tensión pues Aurora y Kuranosuke no se llevaban muy bien pero de algo debíamos sacar platica.
¿Cuál será su orden?- el mesero rompía la tensión.
Yo quiero sopa miso y sushi – mientras señalaba un tipo de sushi, nosotras nos quedamos en silencio pues todo esto estaba muy caro- pidan con confianza- dijo Kuranosuke.
Sushi- señale el primero que vi ya que no sabía mucho de esto.
Este sushi por favor y sopa miso- dijo Bianca algo nerviosa.
Lo mismo- contesto Aurora.
¿y de tomar?- pregunto el mesero.
Sake rosa – contesto Kuranosuke.
Nosotras no dijimos nada, me daba curiosidad probar aquella bebida por primera vez que al ver era demasiado cara para nosotras, la tensión regreso al irse el mesero, necesitábamos hablar de algo, notando en nerviosismo de Bianca y las miradas fulminantes de Kuranosuke y Aurora.
¿Cómo andan sus heridas? – pregunte algo tímida.
Yo no tengo heridas- contesto Kuranosuke triunfante.
Ya muñequita sabemos que no las tienes, princesita – contesto sarcásticamente Aurora – pues Bianca me las curo rápidamente- volteo a ver su prima- ¿verdad?- pegunto de forma afirmativa.
Si – sonrió.
¿Cómo le hiciste?- pregunte mientras una disputa se avecinaba.
Esto – puso su dedo en la boca – no puedo decirlo – negó con las manos – digo no sé cómo explicarlo – repuso.
Mira nena si no eres lo suficientemente fuerte no es mi problema – dijo Kuranosuke con rabia hacia Aurora.
Al caso la machorra no es otra – contesto Aurora con una mirada retadora.
No te permito que me hables así – parecía que estaba en sus cabales – no quiero rebajarme a ti – entrecerró el puño – pero siendo una machorra – dijo irónicamente – creo que cuentas como un hombre – parecía que la golpearía, cuando Bianca le abrazo por detrás.
Puedes ser muy bonita – reitero – pero con mi prima no te metas – parecía algo furiosa, Kuranosuke se tranquilizó un poco y de alguna manera le dio un leve sonrojo – Aurora por favor ya deja de pelear – le sonreía dulcemente.
Solo lo hare por ti – le sonrió amable.
Llego la comida, todos comimos en silencio para luego tomar un poco de sake, las cosas dejaban de ser tensas, eso me alegraba un poco, pedían más sake, a lo que yo deje de beber se me hacía muy fuerte y tras 1 botella más que se acabaron Bianca y Aurora quedando totalmente borrachas, decidimos irnos mientras Kuranosuke preparo el carro, me toco ir atrás con Aurora que era la más consiente y enfrente Bianca que había tomado más que todos ahí, llegamos a mi casa , Aurora se había quedado dormida en el carro, Bianca quiso despedirse de mi abrazándome , salió del carro me abrazo, pero al retirarme, pude ver como ella casi se caía y Kuranosuke le tomaba de la cintura de una manera extraña que al refregarme los ojos, pensé que ese beso en el cuello había sido mi imaginación o un mal Angulo, no sabría decirlos, tal vez tenía razón Aurora , la machorra era Kuranosuke o más bien andaba por esos rumbos, simplemente no quise pensar en eso mientras vi como el carro se retiraba del lugar dejándome en mi casa , para luego entrar.
¿Cómo te fue Eva?- pregunto sol.
Bien – conteste alegre.
¿También fue la chica de cabello corto? – pregunto leo.
¿Quién? ¿Kuranosuke?- pregunte indecisa.
No la otra de cabello castaño – como siempre sonreía.
Si ¿Por qué? – pregunte algo intrigada.
Me hubiera gustado ir – se notaba un leve sonrojo.
Algo tiene- le mire graciosa ¿por qué te hubiera gustado ir?- volví a preguntar.
Nada en especial – contesto para retirarse a su cuarto.
¿Espero no hayas bebido?- como siempre Zero tan atento.
No lo hice – reí nerviosa.
No sabes mentir – suspiro – lo hiciste ¿verdad? – dio un largo suspiro.
Solo un poquito – hice la seña con mi mano – solo para probar- sonreí.
Bueno espero para la otra no lo hagas – parecía mi padre o en este caso mi hermano mayor regañándome.
Claro- me fui a mi cuarto, a veces creía que Zero me sobreprotegía mucho, yo ya era una adulto para ser tratada como niña, pero que más daba, cerré mis ojos y me quede dormida.
Capitulo hecho por Himeko Rose
