_2_ Durmiendo junto a mi mejor amigo...

La misma noche..., 2:30AM...

Afuera estaba muy oscuro... las nubes tapaban la luna y hacia mucho frío..., Rigby entro a la casa con el dolor de cabeza aun mas fuerte y la vista borrosa por el ojo morado... Decidió ir a la cocina por un poco de carne congelada para bajarse la hinchazón de la cara y de paso se devoro una rebanada de pastel de chocolate que había en el refrigerador... Las personas cuando están tristes pierden el apetito pero Rigby no era de esa clase de personas, cuando el se disgusta se aburre o esta triste (como ahora en estos momentos), el opta por comer todo lo que se encuentra a su paso.

Salió de la cocina con la carne congelada en la cara y se sentó en el sofá de la sala para ver televisión, un poco de eso le hacia falta para distraerse de la pelea con su amigo, aparte no tenia sueño por el dolor de cabeza que le retumbaba cada segundo que pasaba.

—Oh Mordecai lo siento tanto... —pensó el... El mapache sabia que no descansaría hasta disculparse con el... Este apago el televisor subió las escaleras y entro al cuarto muy despacio, se sentó en la cama de Mordecai; viéndolo dormir, pero el alto sintió la presencia del pequeño y se despertó; sentándose de golpe.

—Rigby... ¿Eres tu?... —pregunta; tratando de ver en la oscuridad.

—Si amigo... —respondió con voz baja—. Lo siento por lo de hace rato...

—Yo también mapache... no debí haberte lanzado contra la pared... —Mordecai se levanto de su cama y prendió la luz del cuarto notando el ojo morado y la sangre que salía de la oreja de Rigby—. ¡Rigby! ¡Tienes sangre en tu odio!, amigo lo siento tanto, espera...—en ese momento el larguirucho busco en su buró un poco de alcohol y algodón para curarle—. Toma ponlo en el oído...

—¡Aaahhh! ¡Arde y duele mucho! —grita Rigby; quitándose el algodón y tirándolo al piso.

—¡No zonzo déjalo en tu oído!. —le regaña para después; recogerlo del suelo.

—¡No me pondré esa cosa arde mucho! —dijo tocándose y tapándose el oído... Mordecai se molesto con el mapache y decidió ponérselo sin rogarle. Se sentó Junto a Rigby pero esta vez el mapache no le dijo nada del ardor cuando Mordecai se acercaba mas y mas junto a el para limpiarle el oído. Rigby sentía la respiración de Mordecai; mientras este le limpiaba y le colocaba el algodón, y eso lo ponía muy nervioso y en un momento muy pero muy incomodo. Mordecai continuaba poniendo el algodón en la oreja de Rigby, y de los nervios el pequeño comenzó a sudar y a latir su corazón muy pero muy rápido y no sabia porque—. Mordecai... —dijo Rigby muy nervioso y con voz trabada—. ¡Listo! ya es suficiente, ¿Terminaste Mordecai?...

—Espera Rigby... déjame revisarlo mas, ¡Y deja de moverte no me dejas ver! —continua mirando de lado a lado—. ¿Esto te duele? —tocando la oreja de Rigby.

—¡Claro que me duele! —el mapache seguía incomodo y mas nervioso.

—¡Ay...! lo siento amigo... —Mordecai seguía revisando la oreja de Rigby de lado a lado—. ¡Listo amigo!...

—¡Al fin!... —dijo el mapache aliviado...

—¡Espera sigo de curarte tu ojo!... esta muy hinchado.

—¡Aghhh! —levantándose de la cama de golpe y quitándose a Mordecai de encima—. Se me quitara la hinchazón en la mañana..., Mejor hay que descansar, son las 3:25AM y nos costara levantarnos en la mañana.

—Cierto mapache..., ¡Pero ya deja de tocarte el oído terco te vas a lastimar mas!.

—¡Aghhh! esta bien...

Los dos chicos se fueron a dormir en sus respectivas camas. Rigby no podía dormir no por el dolor de cabeza sino por el dolor de su oído y ojo. El solo pensaba en los latidos de su corazón y los nervios que sentía cuando Mordecai estaba muy cerca de el... El enano se hecho la ropa sucia de su trompolin encima para cobijarse, pero no era suficiente... el no podía dormir..., por mas que lo intentaba, sentía una desesperación muy rara, giraba y giraba en su trompolin negro pero no lograba conciliar un poco de sueño... Giro la cabeza para mirar a su amigo que ya estaba en un profundo sueño... Se levanto del brincolin muy despacio para no despertarlo.. el pequeño lo observaba mas y mas, pero de momento... se le ocurrió una idea muy rara. Se subió a la cama del arrendajo, sintiendo el calor corporal de su amigo y se cobijo acurrucándose al pecho de Mordecai hasta quedarse dormido...

A la mañana siguiente..., Mordecai se despertó y giro la cabeza para ver el reloj... 8:30AM.

—¡Oh no! Se me olvido poner el despertador ¡Benson nos matara! ¡Deberíamos estar limpiando la fuente!, ¡Rigby ya levantate! —mirando al trompolin sin darse cuenta que su amigo estaba acostado junto a el; pegado a la pared de la cama—. ¡¿Rigby donde estas?! —pregunta para después sentir inesperadamente un bulto junto a el, que inmediatamente lo hace girar la cabeza y saltar de la cama del susto—. ¡Aaahhh! —grita Mordecai cayéndose de la cama directo al piso; dando de golpe la cara.

—¡¿Que?! ¡¿Que pasa?! ¡¿Quien grito?! ¡¿Mordecai donde estas?!..., ¿Eres tu?...

—¡¿Rigby que hacías en mi cama?!

—¿Ah?... ¿Me lo dices a mi?...

—No... Se lo estoy preguntando al lechero... —contesta el larguirucho en tono sarcástico.

—¿Ah? es que hacia mucho frío... brrr mucho frio...

—¿Y por eso te metiste en mi cama?... —responde levantándose del piso y cruzando los brazos.

—¿Ah?... mmm... La verdad no se como llegue aquí... ¡Oh!... ¡Tal vez un hechicero entro al cuarto y se apodero de mi cama...! ahora esta maldita... —dijo esto ultimo con voz de misterio, como si fuera una película de terror. Mordecai ya sabia que el mapache iba a sacar una conclusión tonta y boba... de hecho al final no le dio importancia.

—Mapache iré a darme una enjuagada, ya veo que tu ojo ya esta mejor, ¿Y tu oído como sigue?.

—¡Bien ya no me duele! —dijo el mapache mientras se tocaba el oído.

—¡Rigby deja de tocartelo! ¿Y donde esta mi toalla? —revisando en el armario.

—¿No recuerdas? ¡Me la lanzaste anoche en la cocina! —alzando los brazos.

—¡Ah! cierto —responde; riéndose —. Te la lance porque te reías de como me veía.

—¡Haha! ¡Te veías muy gracioso!, ¡Desde ahora te llamare Toallacai! —dice; riendo y girando en la cama—. ¡Aauch! —Mordecai le pega en el brazo.

—Eso te pasa por reirte de mi..., enseguida salgo no me tardo..., y después para ir con Benson a que nos de nuestras tareas de hoy, ¡Aaaggghhh! seguro nos despedirá por llegar tarde, es la tercera vez esta semana.

—Benson nos debería dar el día libre, es domingo... —dijo Rigby con los brazos cruzados.

—Si pero estamos muy atrasados con nuestras tareas ¡Porque eres muy flojo para terminarlas!.

—Hmm, hmm, hmm, —responde Rigby; asintiendo con la cabeza.

—No me tardare mapache espérame abajo...

Rigby bajo a la cocina a desayunar; tomo la caja del cereal y saco la leche del refrigerador, puso todo sobre la mesa pero cuando se iba a sentar a desayunar... Este sintió la curiosidad de ver como se bañaba Mordecai de una forma muy morbosa, no entendía porque quería hacerlo... solo pensaba en ir... En ese momento noto que Mordecai olvido subir su toalla que estaba tirada en el piso... y este opto por ir, solo con la excusa de llevársela... Salió de la cocina con la toalla en el brazo y subió lentamente las escaleras, se paro en la entrada del baño con el corazón latiendo muy rápido y los nervios hasta el tope; pego el odio a la puerta para escuchar el ruido del agua cayendo directo de la regadera... tomo valor... alzo la mano a la puerta... y giro lentamente la perilla...