Nota de traducción: Bueno, creo que tardé un poco más de lo que había dicho en traducir este capítulo, pero al menos puedo decir con seguridad que ya tengo más o menos determinado el día de la semana en el cual esta historia se va a actualizar. Más comentarios abajo, ahora a leer.
Casi una hora después llegaron a un complejo industrial que parecía estar en medio de la nada. Hiccup había considerado saltar cuando hubiesen salido de la carretera y llegado a las calles laterales, pero las puertas estaban con seguro y si intentaba abrir una el gemelo hombre descubriría sus intenciones y lo detendría, posiblemente con algunas desafortunadas consecuencias. Y, hablando en serio, incluso si lograba abrir la puerta él no podía estar seguro de que tendría el coraje para saltar. Además, cuando estaba en la carretera había decidido que la mejor manera de salir vivo de esa situación era cooperar, al menos hasta que le dejasen solo y tuviese alguna oportunidad de escapar discretamente. Eso fue lo que su madre le había dicho que hiciera si estaba en una situación así, y ella era una inteligente mujer y policía.
Hiccup miró alrededor mientras avanzaban por el complejo, sus ojos se encontraron con calles sin mantención llenas de agujeros, caminos rotos y señales de tránsito ilegibles tras quién sabe cuántos meses de abuso por parte del clima, edificios abandonados con pequeños bosques cubriendo puertas y ventanas, y un pasto demasiado largo con maleza. Además, como para hacer su visita aún más cliché, comenzó a llover. No muy fuerte, pero Hiccup podía escuchar el débil impacto de las gotas de lluvia contra el auto.
Eventualmente ellos entraron en el estacionamiento de un edificio aparentemente abandonado. Era claro que la construcción solía ser gris, pero la pintura se había desteñido y despegado. La mayoría de las letras del nombre de la compañía habían desaparecido, sólo quedaban una T, una O y una S. Todas las ventanas estaban cubiertas con tablas, como la mayoría de los otros edificios en el lugar. Hiccup no tenía idea de cómo luciría el interior, pero esperaba que fuese mejor que la fachada.
El auto condujo hacia la parte de atrás del edificio, donde había una especie de muelle de carga. Había uno que tenía una rampa permanente hacia la puerta del garaje, lo suficientemente grande como para que un auto la usase. El auto tuvo que acomodarse un par de veces antes de avanzar por la rampa, pero eventualmente ellos estaban avanzando lentamente hacia arriba. Cuando la puerta les detuvo de ir más adelante, Ruffnut detuvo el auto y tocó el claxon tres veces.
Se sintió como si hubiesen pasado cinco minutos en los que nada ocurrió. Cinco incómodos y silenciosos minutos en el auto con los gemelos. Ellos ni siquiera estaban discutiendo, lo cual sorprendió a Hiccup. Pero finalmente la puerta se abrió lo suficiente para que alguien saliera y caminase hacia el auto. Con la angosta rampa debía caminar de lado y hubo un punto en el que pareció que iba a caer. Al menos la caída habría sido de unos cuántos metros.
"¿Qué quieren?" El hombre preguntó, sin que le importara mojarse por la lluvia. Él era bajo y regordete, y usaba un overol, pero eso fue todo lo que Hiccup podía decir porque estaba fuera de las luces y las sombras cubrían su rostro.
"¿Qué crees que queremos, idiota? Tenemos a Hiccup con nosotros, así que ¿por qué no te apresuras y nos dejas entrar?" Ruffnut respondió, claramente no muy interesada en la idea de seguir esperando.
"No me hables así." El hombre gruñó mientras se inclinaba para entrar no su cabeza, sino la mitad de su cuerpo por la ventana delantera para mirar al asiento trasero. Incluso con ese ángulo las sombras seguían bailando por la cara del hombre y evitaban que Hiccup pudiese tener una mejor descripción. "¿Están seguros de que es él?"
Ruffnut miró hacia el asiento trasero antes de decir. "Oops, ¡creo que trajimos a la reina de Inglaterra! Qué tontos Tuff" El hombre se giró hacia ella, dispuesto a comentarle su sarcasmo, fue recibido con una poderosa cachetada en su rostro. El sonido hizo que incluso Hiccup se encogiera de dolor. "¡Por supuesto que es él, idiota! ¡Sólo compáralo con la fotografía! ¡Ahora apresúrate y déjanos entrar!"
El hombre, sobándose su mejilla dolorida y sin decir otra palabra, fue hacia la puerta del garaje y abrió el resto del camino hacia adentro. Ellos entraron y la mandíbula de Hiccup casi toca el suelo.
El interior lucía como un garaje de mecánicos, pero no era uno precisamente barato. Hiccup no era una persona que supiese mucho de autos, pero allí había autos que casi todo el mundo conoce. Los primeros autos en un lado eran un Ferrari y un Bugatti. Aparentemente el único lugar para estacionar estaba en la parte trasera, así que Hiccup tuvo la oportunidad de comerse con los ojos los otros vehículos. Mercedes, BMW, Jaguar, Land Rover, Bently, todas las marcas de lujo de autos parecían estar ahí. Incluso había un Tesla.
Eventualmente se estacionaron y tanto Ruffnut como Tuffnut salieron del auto en cuando Ruffnut destrabó las puertas. Hiccup, decidiendo que lo mejor sería salir también, estiró su brazo hacia la puerta para encontrarse con que Tuffnut ya la había abierto.
"Vamos, terminemos con esto. Incluso cuando este lugar es genial quiero salir de aquí lo más temprano." Dijo.
Desafortunadamente el tiempo de Hiccup para babear por los autos había desaparecido, ya que la puerta hacia otra parte del edificio estaba justo al lado de donde Ruffnut había aparcado. Hiccup fue llevado por el pasillo hasta llegar a unas bien mantenidas escaleras de madera negra, y luego hacia el recibidor con los gemelos cada uno a un costado suyo.
Hiccup debía admitirlo, con la apariencia del interior del edificio nunca hubiese pensado que era el mismo lugar que él vio desde afuera. Incluso cuando el área del garaje tenía un suelo de concreto algo resquebrajado, con un techo alto de vigas expuestas y paredes sin pintar; ahora caminaban por un pasillo que tenía lo que parecía ser un suelo gris de granito, con manchas negras que resplandecían y reflejaban la luz de los candelabros arriba de ellas. Había unos caros adornos en las paredes pintadas de un rojo oscuro, y el techo que Hiccup creía que tenía algo así como tres metros de alto. (1) Hiccup casi creía que había entrado en un lujoso penthouse en Nueva York, no en una bodega remodelada.
Hiccup no podía evitar mirar alrededor. El interior era demasiado elegante como para no fijarse en él. Hiccup debió haber sido demasiado evidente porque Ruffnut le hizo notar su embobamiento.
"Sí, definitivamente es genial estar aquí. Invirtió mucho más trabajo y dinero en su edificio que cualquier otro en el suyo. Y además tiene buen gusto. Me gustaría poder trabajar para él." Ruffnut parecía estar admirando la decoración también, sus ojos vagando por las pinturas.
Hiccup aprovechó su posible distracción para intentar obtener algo de información.
"Entonces, ¿para quién trabajas? ¿Y quién exactamente tiene un buen gusto?" Hiccup intentó preguntar todo lo calmado y despreocupado que le fue posible.
"Trabajamos para… ¡Hey! Olvídalo. Te dijimos que no podemos decirte nada." Ruffnut respondió mientras seguía caminando. Aparentemente Hiccup había tomado una ruta que era un poco demasiado directa. Comenzó a preguntarse además porqué Tuffnut se había mantenido callado todo ese tiempo.
Pasaron muchas puertas por el pasillo, todas cerradas e impenetrables. Hiccup comenzó a preguntarse qué había detrás de cada puerta cerrada. ¿Qué secretos yacían escondidos detrás de cada una? ¿Qué misterios descansaban al otro lado de los cerrados trozos de madera? Hiccup no tuvo mucho tiempo para reflexionar antes de que los gemelos se detuviesen.
"Muy bien, ya llegamos." Anunció Tuffnut.
"¿Estás seguro de que era esta?" Preguntó Ruffnut.
"Uh, sí. Creo que puedo recordar cuál puerta es la correcta."
Mientras los gemelos comenzaron otra de sus peleas, Hiccup se dio cuenta de que Ruffnut tenía un buen punto. La puerta frente a la cual se habían detenido lucía exactamente igual al resto. Café, con un pomo metálico, de madera y un diseño básico en el que cuatro rectángulos se hundían en la madera. Ni siquiera estaba al final del pasillo; estaba justo en el medio.
Tras decidir que los gemelos no iban a dejar de discutir pronto, Hiccup abrió la puerta por sí mismo. Cuando entró, se dio cuenta de que era una oficina. Pero no era cualquier oficina, era magnífica. La habitación parecía ser del tamaño del apartamento en el que Hiccup vivía. Era un cuadrado perfecto con algo diferente en cada pared, y un escritorio con tres sillas en el medio. El escritorio era de madera sólida, bellamente tallada con diferentes diseños. No había nada sobre él; ni lápices, ni papeles ni computadoras ni nada. La silla detrás del escritorio era grande y de cuero negro, con ruedas. Las otras dos, las del lado más cercano al escritorio, eran grandes, de aspecto cómodo y de color beige. Las paredes estaban pintadas del mismo rojo oscuro del pasillo exterior. La pared a su izquierda tenía una gran chimenea, rodeada por un complejo trabajo en piedra y una puerta a la derecha de la chimenea revelando el baño. La pared con la puerta al pasillo tenía una serie de espectaculares pinturas. La pared a su derecha era una librería, albergando libros de todos los tópicos, ficción y no ficción. En una segunda mirada, Hiccup notó que ningún libro tenía su lomo doblado. Finalmente, la última pared a su espalda tenía un gran ventanal, pudiendo así ver el garaje por el cual habían entrado.
'Genial. 'Hiccup pensó para sí mismo. 'Sin ventanas, sin manera de salir, supongo que me quedaré aquí. Bueno, de todas formas iba a hacerlo. ¿Dónde podría ir si logro escapar? Estoy en la mitad de la nada. Ellos probablemente me van a atrapar antes de que pueda encontrar ayuda."
Notando que no había forma alguna de escapar, Hiccup decidió esperar en la oficina. Todavía podía escuchar a los gemelos afuera cuidando la puerta, pero él comenzó a mirar los libros que había en el estante. Había realmente de todo. Encontró desde un tomo de "War and Peace" hasta un tomo del tránsito público y una biografía de Oprah Winfrey. Después de echarles un vistazo a todos los libros, fue hacia la ventana para poder admirar los autos un rato más.
Justo cuando estaba mirando los autos, repentinamente notó que los gemelos se habían detenido, y que otra voz se les había unido. Masculina, profunda y ligeramente familiar, pero Hiccup no podía terminar de reconocerla.
"¿Están seguros de que es él?" La nueva voz preguntó.
"Bueno, luce exactamente como en la fotografía y lo encontramos en el área que dijiste que lo haríamos, así que asumo que sí."
"Está bien, bueno, lo vi ir hacia ese edificio ayer en la noche cuando le conocí…"
Eso fue todo lo que Hiccup escuchó antes de que su mente comenzase a andar nuevamente.
'¿Ayer en la noche? ¿A quién conocí ayer en la noche? ¿Quién me pudo haber visto entrar a mi edificio? O sea, la última noche yo' Hiccup detuvo sus pensamientos, sus ojos abriéndose cuando la respuesta vino a su mente. 'Toothless.'
Fue entonces cuando la mente de Hiccup comenzó a dar vueltas, y sus pies comenzaron a tambalear.
'Esa voz que me es tan familiar, es la de Toothless. Pero, ¿para qué querría verme de nuevo? Debe ser por lo de la otra noche. ¿Pensará que le dije a alguien? O peor, ¿habrá averiguado quién es mi padre?' El último pensamiento detuvo todo en Hiccup, volviéndolo completamente pálido. ¿Qué tal si él pensaba que le había dicho a su padre sobre lo que él 'vio' la noche pasada? Eso sólo podía terminar mal.
Los pensamientos de Hiccup fueron interrumpidos por el sonido de la puerta abriéndose y los quejidos de las bisagras. Para esconder su rostro, siguió mirando por la ventana. No sabía qué podría conseguir con ello, pero parecía que haría cualquier cosa con tal de no mirar a Toothless, incluso cuando sabía que no duraría.
Los pasos se acercaron lentamente, pero nunca parecieron inseguros. Ellos continuaron hasta encontrarse justo detrás de él.
"Hermosos, ¿no? Me tomó años coleccionarlos. Pero para ser honestos, no creo haber conducido siquiera la mitad de ellos." Sí, la voz definitivamente era Toothless. Hiccup sabía que no podía retrasarlo más, especialmente con Toothless tan cerca. Dio media vuelta, sólo para encontrarse con que Toothless ya le estaba mirando. Estaba usando el mismo tipo de traje de ayer, con una diferencia en el color de la camisa. La sonrisa en su rostro era contraria al profundo miedo que Hiccup intentaba suprimir, pareciendo mostrar algo de verdadera felicidad al ver al chico de nuevo.
"Hola, Hiccup."
Bueno, primero quería pedir disculpas porque no traduje las notas del autor original, pero apenas y me dio tiempo de ello. Si alcanzo, las pondré donde correspondan. Si no, entonces quedarán omitidas. Si alguien quiere saber sus palabras puede contactarse conmigo y yo se las enviaré sin problemas.
Ahora, los días de actualización serán los jueves. ¿Por qué? Porque no pasa nada interesante los jueves, así que para que tengan alguna cosa por la cual esperarlos.
¿Respiran? ¿Pestañean? ¿Les gustó este capítulo? Si respondieron que sí a cualquiera de estas preguntas, envía un review con tu opinión.
Muchas gracias.
Medida exacta: Diez pies, lo cual equivale a 3,048 metros.
