_7_ ¿Chocolates envinados?, Chad ¿Enamorado?.
Domingo, 10:38 AM...
—¡Wow! que hermoso día —expresa Chad levantándose de su cama dirigiendose a la ventana, la habré, y respira muy hondo para refrescarse (con el viento y sol en la cara); Nuestro pequeño amigo se había levantado de un buen humor apesar de dormir poco. Sin hacer tanto ruido para no despertar a Jeremy, la zarigüeya toma de un cajon: una chamarra roja y una bufanda de seda color verde, despues camina y se dirige a observar como dormía su amigo golpeado. Toma una venda nueva y se la coloca sin despertarlo, Jeremy se mueve un poco de costado y sigue durmiendo, balbuceando entre sueños y pataleando las cobijas.
Chad baja las escaleras mas feliz que de costumbre; nuestro amigo tenia un plan para ese día y no quería desperdiciar nada de su tiempo. Se encuentra a Rigby dormido en el sofá con una lata vacía de soda en una mano y una bolsa de papas casi por terminar en la otra, con la cabeza boca arriba, babeando su barbilla y los pies sobre la pequeña mesa de madera. A Chad le pareció muy tierno como dormía su amigo.
En fin... Chad sale de la casa, cruza todo el parque (pateando una piedrita para entretenerse en todo el camino, mientras llega a su destino) se dirige a la salida del parque, después cruzando calles y calles hasta llegar a un gran centro comercial buscando algo peculiar e interesante que comprar...
—Disculpe... —Pregunta muy tímido al personal detrás de la barra. El pequeño apenas y podía asomar la cabeza, solo se le veía el peinado y las cejas.
—¿Ah...? ¿Quien habla?. —pregunta el señor.
—Psss... aquí abajo... —saltando un poco para que lo alcance a ver.
—Si... a su ordenes. —asomando la cabeza detras de la barra.
—¿Cuanto cuesta esa caja grande de chocolates en forma de corazón?, se ven muy deliciosos.
—Ah... 40 dólares amigo... Mmm mas un extra por poner una tarjeta dedicada a la persona si desea regalarla. Nuestro amigo no tenia mucho dinero en los bolsillos, pero sabia que quería esa gran caja de chocolates para regalar, solo necesitaba pedir un favor para poder pagarlos.
Chad sale rápidamente en busca de Benson para pedir un pequeño préstamo. Nuestro amigo sale de la tienda y encuentra por coincidencia a su jefe mirando afuera de una tienda de televisiones.
—¡Benson! Aahh es Domingo y quería comprar algunas cosas pero...
—¡Hola Chad!, —saluda interrumpiendo al pequeño de peinado coqueto—. No hay necesidad de explicaciones. Mordecai y Rigby nunca terminan sus tareas, son unos flojos por eso les doy trabajo solo a ellos en domingo.
—Haha, creo... que es cierto. —Sonriendo y colocando su brazo detrás de la cabeza como si tuviera comezón en el cuello. Los dos reían acerca de lo flojos que son sus amigos, cuando una noticia en las televisiones del ventanal de la tienda, muestran un reportaje acerca del vertedero... la maquina de chicles y la zarigüeya se quedaron impresionados al escuchar la razón del cierre del Antro y la intervención de la policía en el lugar: Explicando que el dueño del lujoso lugar para bailar y tomar alcohol, lavaba constantemente dinero... Eso explica la razón del porque abrió sospechosamente un negocio (hablando la reportera), solo para tapar los sucios crímenes que cometía, lavándose las manos de toda información sospechosa que el FBI pudiera tener acerca de el. La policía interfirió en un operativo mal hecho, ocasionando que las personas las cuales visitaban el lugar; enfurecieran y se lanzaran contra las autoridades que solo buscaban al peligroso dueño del Vertedero (Chad y Benson tenían la boca abierta). La policía encontró drogas escondidas en las oficinas del edificio, el dueño a sido arrestado y su condena se decidirá mañana debido a mas cargos con los cuales se le acusa de contrabando de armas e incluso... el trato de inocentes personas (dan en las noticias el nombre del dueño).
Chad y Benson se quedaron boquiabiertos mirándose uno al otro, no podían creerlo, seguro la noticia ya corría por internet y periódicos locales.
—Chad... ¿Los demás chicos y tu fueron a ese lugar?..., ¿Ayer...? ¿No? —dice el jefe pasando su mano por la barbilla.
—Ah... Si... pero... Nos salimos temprano, ya sabes... Pfff, el lugar estaba incomodo,había mucha gente y nos aburrimos... —el chico repetía y repetía blah, blah blah lo que decía haciendo señas con las manos, obvio el pequeñin le mentía a su jefe para evitar una larga platica e incomoda explicación. Benson estaba extrañado y confundido por la larga explicación de la zarigüeya, el sabia que le mentía o que escondía algo, pero no quiso preguntar nada y cambio rápidamente de tema.
—Esta bien Chad —asintiendo con la cabeza y quitándose las gafas de sol que tenia puestas—. ¿Y que hacías por aquí?.
—¿Pues...? pasaba por aquí y pues... quería comprar algunas cosas... —mordiendose las uñas de las manos, y el labio inferior, muy nervioso y sudando del cuello—. Quería saber si ¿Me podrías adelantar mi pago para hacer algunas compras?... —Benson les acababa de pagar ayer, seguro se pregunto en que se lo había gastado todo, ¿Tal vez en ese antro lujoso al que fueron?, Seguro en alcohol toda la noche. El jefe no hizo ningún tipo de pregunta, Chad trabajo muy duro esta semana, y termino rápido sus tareas, el pequeño trabajador no se merecía un no por respuesta. así que decidió adelantarle la mitad de su próximo pago.
—¡Claro!, Tengo la chequera detrás de mi, ¿Podrías sacarla? esta en mi bolsillo en la parte de atrás junto con una pluma. —Benson tenia los brazos llenos de las bolsas con compras que terminaba de hacer y no podía alcanzar la chequera de los bolsillos traseros. El pequeñin dudo un poco en tomarla, seguro le tocaría la pompi; pensó agachando la cabeza (tenia vergüenza)... Pero aun así lo hizo aunque terminara un poco rojo de las mejillas. Benson noto que el morenito se puso algo colorado de la cara lo cual le extraño mucho (Benson es muy listo).
—¡Aquí esta! —se la entrego con la mano temblando y sudando. El jefe también noto eso..., Firmo y le entrego el papelito al chico coqueto, el cual se despidió rápidamente y corrió directo a la tienda a comprar esa caja de chocolates envinados que tanto deseaba. ¿Sabes para quien son?... apuesto a que si.
Mientras tanto... 1:08 PM.
Paso el resto de la mañana y Mordecai se despierta confundido y preguntando ¿Que horas son? incluso ¿Que día es?. El pájaro estaba crudo y deshidratado, quiso levantarse pero sus piernas no le respondían.
—¡¿Pero que?!... —Levanto la voz y alzo las cobijas mostrando sus piernas amarradas de vendas, haciendo que el arrendajo azul se espantara y gritara—. ¡Rigby! —grito con todas su fuerzas y lloriqueando, tratando de que sus piernas le respondieran—. ¡¿Rigby donde estas?!.
Rigby; quien seguía dormido en el sofá, escucho los agudos gritos de su amigo y corrió para auxiliarlo.
—¡Mordecai que tienes! —entro corriendo a la habitación.
—¡Rigby! ¡Mis piernas! ¡¿Que les paso a mis piernas?!.
Después de un rato, tratando de calmar a su amigo y darle una larga explicación, acerca de que se puso ebrio por alcohol, de que casi tuvo una pelea con el novio de Margarita, que escaparon de la policía, y que tuvo que arrastrarlo todo el camino hasta la casa (el mapache le muestra su sudadera toda destrozada de Fist Pump) etc etc... Mordecai no podía creer todo lo que le contaba Rigby... De lo que paso ayer por la noche, el solo se acordaba de la barra donde tomo, del escusado donde se la paso vomitando y una parte donde el esta boca arriba mirando las estrellas y el cielo despejado (cuando Rigby lo arrastro por todo el parque).
Cuando el mapache termino de explicar todo, el teléfono de Mordecai recibió un mensaje de Eileen preguntando: ¿Donde se encontraba Margarita? ya que ella no se presento a trabajar y tuvo que cubrir su turno. Mordecai se preocupo al igual que Rigby quienes la ultima vez que la vieron, fue la noche del sábado. El arrendajo le estaba apunto de devolverle el mensaje a la chica de anteojos, preguntando si ella estaba bien y ¿Cuando fue la ultima vez que vio a su amiga?, pero el teléfono se descargo y el mensaje no se envío.
—Descuida amigo —Rigby toma el teléfono de Mordecai y lo conecta a la corriente—. Esperaremos a que se llene la batería para localizar a Margaret, mientras tengo algunas cosas que hacer, iré a la cafetería a hablar con Eileen, yo haré tus tareas, mientras tu descansa tus piernas, te traeré agua y comida... Le explicare a Benson que no te sientes bien, esperemos que no se entere.
—Gracias tio, de verdad te lo agradezco viejo. —Rigby le da un abrazo a Mordecai, y toma algunas vendas para cambiarlas. El arrendajo estaba extrañado acerca del comportamiento de su amigo, Rigby nunca hace favores, menos si son gratis, el comportamiento de su amigo, hacia el... le resultaba algo extraño. Fue entonces cuando se acordo un poco del beso que le dio Rigby en el baño por la noche, Mordecai no sabia distinguir de ese momento si fue realidad o simplemente un sueño, su corazón deseaba preguntarle sobre aquel cálido y excitante beso (¿Un poco excitante para el pájaro?), pero su cerebro le decía que no lo hiciera y tratara de olvidar ese pequeño y tierno recuerdo.
