_17_ Rigby, eres un idiota de pene pequeño.

Martes... 11:00AM.

Mientras tanto... Rigby abrió la puerta; girando la perilla dorada lentamente y tratando de que esta no rechine: adentro encontró a Chad dormido tranquilamente en su cama con las cobijas hasta el cuello y abrazando una almohada blanca, Jeremy no estaba así que aprovecho entrar al cuarto.

—Chad... Chad amigo ¿Estas dormido...? —pregunta estúpidamente; caminando a la cama del zarigüeya.

—Si... estoy dormido... —contesta con voz adormilada para después soltar un gemido de molestia; girando y cubriendose la cara con la almohada, tapándose del molesto sol que entraba directamente por la ventana.

—¡Amigo no utilices el sarcasmo!, ¡Mordecai siempre lo utiliza conmigo todos los días y es muy molesto! —quitándole la almohada haciendo que el zarigüeya se acueste boca abajo.

—Rigby tengo sueño... ¿Que quieres...? —responde al molesto mapache; cubriendose por completo con las cobijas hasta la cabeza; el cual se quedo completamente dormido dando unos profundos ronquidos, ignorando a su amigo.

—¡Chad no te quedes dormido!... Necesito hablar contigo de algo importante... ¡Ademas... roncas igual que Mordecai!.

—Zzz... —dormido.

—¡Aghh!..., hmm, hmm, hmm, —contesta asintiendo con la cabeza—. Con que no quieres despertar... Pues ahora veras... —mostrando una sonrisa maliciosa.

Rigby retiro las cobijas hasta las piernas de su amigo y lo giro boca arriba, se subió a la cama y después arriba de el; sentándose en la pelvis del zarigüeya.

—no quieres escucharme eh... —susurro casi al oído de su amigo

—Zzz... —aun dormido con la boca abierta...

El mapache pensó al principio quedarse a dormir un rato junto a el; abrazados... por tanta ternura que mostraba su amigo dormido, pero ¡No!... el tenia que hablar con el (respecto a la mentira), después pensaba dar unos brincos sentado arriba de el obviamente para despertarlo, pero pasaron unos segundos, y al chico se le ocurrió una idea mejor... una idea en realidad muy loca... El mapache se saco su pene del bóxer y lo coloco dentro de la boca abierta de su amigo; quien por instinto, aunque estaba dormido; succionaba el miembro del mapache.

—¡OOOOOOHHHHHH! —grita su ya conocido sonido de festejo—. ¡Con que no quieres despertar, pues comete esta...!

Mordecai entro al cuarto de Jeremy y Chad; encontrando a sus amigos en una escena un poco confusa... en realidad muy confusa.

—¡Oh lo siento yo no sabia! —grita Mordecai mostrando su rostro con una expresión de sorpresa; con la boca abierta y mejillas totalmente subidas de tono, para después; salir huyendo del cuarto y cerrar la puerta fuertemente. Chad despertó de su profundo sueño por culpa del azotón de la puerta; abriendo los ojos y mordiendo fuertemente (accidentalmente...) el pedazo del mapache.

—¡Auch mi cosita!... —cayéndose de la cama y tirandose al suelo.

—¡Pero que rayos...! ¡Rigby!, ¡Que rayos hacías!...—levantándose enojado y tumbando las cobijas—. ¡¿Me estabas metiendo tu...?! ¡Agh que asco!... ¡No puedo creerlo!... —sacando la lengua y limpiándola con sus manos—. ¡Alguien pudo vernos!...

—¡Auch! duele mucho mi cosita... ¡Pero Auch!... de hecho... ¡Aghh!, Morde... —el mapache se frena antes de decir el nombre de su amigo, terminando la frase con un agudo ¡Auch!; retorciendose en el suelo, rechinando los dientes y apretando sus párpados fuertemente. Rigby no quería decirle que el chico azul los vio... Pero Chad ya lo sabia... sabia que Mordecai había entrado, pero no dijo nada debido a que noto, que el mapache no quería hablar acerca de su amigo larguirucho.

—¡¿Por que lo hiciste y que rayos hacías arriba de mi?!... ¡¿Eh?!. —gritándole y alzando los brazos.

—¡Lo siento trataba de despertarte y lo admito no fue una buena idea! ¡Auch! ¡Aghh! —aun retorciendose y sosteniendose aya abajo.

—¡Agh no puedo creerlo... largo de aquí Rigby! ¡Ahora!. —le grita señalando la puerta para que el mapache se vaya, pero este no hacia caso omiso a las palabras de su amigo alterado.

—¡No puedo, en verdad... no puedo! ¡Me duele mucho! —tratando de levantarse y tirandose al suelo de nuevo.

Chad puso los ojos en blanco ignorando a su amigo ensangrentado; se acerco a el y lo tomo de los hombros para sacarlo de su cuarto a la fuerza... pero al levantarlo este soltó un chorro de sangre que hizo que el chico cayera al piso y Chad se asustara.

—¡Rigby!... —arrodillandose y sujetando a su amigo.

—¡En verdad amigo... me duele mucho! —quejándose y tapandose.

—¡Rigby quita tus manos y déjame mirar!. —dice colocando su mano en la parte baja de Rigby; quien inmediatamente le dio un manazo—. ¡No lo toques! ¡No quiero que lo veas!

—¡Rigby déjame mirar no seas tan inocente e infantil...! ¡Yo se un poco de medicina me enseñaron en una escuela profesional en vacaciones de verano!..., digamos que estoy amm, capacitado en estas cosas. —tomando del hombro a su amigo.

—¡Esta bien!... mira. —dice todo nervioso y tímido enseñándole la herida a su amigo.

—Oh ya veo... —contesta tomando el pene de su amigo para examinarlo (los dos aun en el suelo), mientras Rigby miraba muy tímido a su compañero.

—¡No lo toques! ¡Ya te dije que me duele! —dandole otro manotazo al zarigüeya.

—¡Rigby! ¡Deja de tocarte...! ¡Necesito que te levantes y te sientes en la cama para poder ver bien!, en este rincón escasea la luz solar... Rigby se levanta con cuidado y muy a dolorido soltando sangre de nuevo, pero esta vez menos chorros. El mapache al escuchar las palabras de su amigo: 'Rigby deja de tocarte', le recordaban a Mordecai la vez que trataba de curarle su oído lastimado, la noche que se pelearon.

—¡Muy bien veamos!, Lo siento Rigby, necesito tocarte para examinar bien ok... mmm Si como sospeche mmm es el prepucio que esta levantado... —dice examinando.

—¡No no esta levantado, tu lo levantaste!... —Le grita enojado.

—¡No te hagas la víctima en esto, fuiste tu quien me lo introdujo sin permiso...! —poniendose de pie; color rojo y tomando el maletín de emergencias que estaba en el armario en un rincón; abajo..., pero el zarigüeya se sobaba el cuello una y otra vez; y el mapache lo noto...

—¡Chad! ¡¿Y tu collarín?! —preguntando extrañado.

—Me lo quite para dormir... esta en la mecedora. —contesta abriendo el maletín y sacando lo necesario: agujas, hilo, alcohol, parches y otras pequeñas cosas.

—Pues tomalo y pontelo amigo tu cuello te duele... te vas a lastimar mas. —le dice regañandolo y agarrandose aya abajo.

—Esta bien pero ¡Rigby no te toques, te vas a infectar! —tomando su collarín de la mecedora; colocandolo en su cuello y preparando lo necesario para curar a su oloroso amigo desnudo.

—Lo siento... ya no me tocare, solo que... me da vergüenza que lo veas —dice tímidamente y colorado de las mejillas.

—No tiene nada de malo somos amigos —mostrando una sonrisa para después mostrar el ceño fruncido—. Ademas no te debería dar vergüenza después de que me lo pusiste en la boca. Ahora quitate por completo los bóxers, ¡Vamos hazlo rápido!...

—¡¿Pero?! ¡Ya están en mis rodillas!.

—¡Y! ¡Aun así me estorban! —contesta quitandolos a la fuerza de un tirón y preparando la aguja.

—¡Espera! ¿Estas seguro?, dijo... ¿Sabes lo que haces...? —pregunta el morenito mientras le temblaban las piernas.

—¡Claro que si Rigby! ¡Ya te dije que estoy capacitado!... ¡Pero por ultima vez... que te digo, ¡Que dejes de mover!... Ah pero necesito una ultima cosa Rigby.

—¿Cual?... ¿...?

—Necesito que te excites y lo pongas erecto, para poder coserlo a la medida de la erección. —le dice al pequeño mapache asustadizo.

—¡Que! ¡Estas loco!...

—¡Rigby confía en mi! —el mapache asintió diciendo que si. En realidad el morenito nunca le confiaba nada a nadie, y menos su cosita, pero tenia que hacerlo quiera o no... Chad comenzó a sobarle la cabeza del pene (muy tímidamente) lentamente sin lastimarlo; sosteniendo los testículos de su amigo hasta que la cosita logro ponerse feliz y comenzando a coser...

—¡Auch! ¡Chad enserio duele! ¡Chad! ¡Chad! ¡Auch! ¡Ahh! —el chico no dejaba de quejarse... mientras Chad le cosía; uniendo su prepucio a la otra parte de la piel, el mapache solo abrazaba a su amigo mientras este terminaba de coser.

—¡Deja de gritar no seas llorón! ¡Aparte no es tan grabe la herida! solo necesita un par de puntadas...

—¡¿A si?! ¡Y! ¡¿Porque sangraba tanto mi salchicha? ¡¿Eh?!... ¡Auch duele! —pregunta mientras mordía una almohada blanca de Chad.

—Lo que pasa es que aveces así son estas partes, amm... son sensibles y tienden a soltar mucha sangre... ¡Rigby no tapes el sol, no me dejas ver! —grita enojado.

—¡Lo siento...! ¡Y siento que no veas mi pene, por ser muy pequeño a diferencia del tamaño normal! —el mapache enfadado se lo dijo en sarcasmo, pero Chad se puso rojo mordiendose el labio inferior al escuchar eso.

—¡Si!... tienes toda la razón, me es difícil coser debido a tu diminuto chicharito... —burlándose de su amigo.

—¡Oye! ¡No lo decía enserio, no lo tengo tan chiquito! ¿Oh si? —pregunta muy tímido.

—Haha no, no lo es, era solo una pequeña broma... el tamaño esta bien. —los dos se sonreían el uno al otro tímidamente ambos con mejillas rojas.

—¡Auch!... —grita el mapache desnudo y sudoroso; soltando unas cuantas lagrimitas de los ojos.

—¡Listo termine...! —colocando por ultimo una bendita y un pedazo de parche—. Cuando sane te quitare los puntos.

—Gracias amigo... ¡Pero por favor no le digas a nadie de esto!...

—... De acuerdo no le diré a nadie, aunque noten tus movimientos cojos —dice riéndose de el.

—... —murmurando entre dientes—. No cojeare.

—Pero en verdad Rigby... Eres un 'idiota de pene pequeño' —el morenito lo decía en broma obviamente mientras el mapache agachaba la cabeza todo hecho bolita. El desnudo chico se levanto y se puso los bóxers, comenzando a caminar por el cuarto todo cojo pegando rodilla con rodilla y arrastrando los pies por el dolor en su cosita, en realidad el morenito caminaba muy gracioso.

—Haha te dije que caminarías cojo —colocando sus manos en la boca para evitar reír lo cual le fue imposible.

—¡Callateee! —grita Rigby—. Ademas me siento sexy caminando así —colocando sus manos en la cintura.

—Haha si como no... —aun riendo.

—¿Que te parece si vamos al cafe a comer unos sandwiches?, Pero primero me visto con algo cómodo... ¡Al cabo tenemos el día libre!. —dice el mapache caminando agachado y a dolorido; quejándose y dando chillidos con cada movimiento.

—Ah... en realidad yo soy el que tiene el día libre... por lo del accidente y mi cuello. Amm tu no... —mostrando su rostro serio (pokerface).

—¿Enserio?... ¡Naaa!... igual no hago nada, ¡OOOOOOHHHHHH! ¡Auch mi cosita! —grita haciendo que el zarigüeya se burle de su "pequeño sufrimiento"—. ¿Entonces que dices, vienes?.

—¡Bien!... ¡Claro!... Solo me visto y salimos, Pero solo con una condición...

—¿Cual?... —pregunta el mapache extrañado girando su cuerpo con mucha dificultad haciendo lentos movimientos..

—¡Que Mordecai nos lleve en el carrito!...

—¡Que! ¡Queee!...