Advertencia: Capitulo con algunas palabras altisonantes y partes explícitas muy al estilo de Regular Lesbian.


_18_ Café con espuma y dulces bragas lésbicas.

Martes, 6:30AM...

Mientras que Rigby y Chad platicaban en la cocina... Obviamente me regrese a la madrugada del día y aun Rigby no comete la tontería de meter su cosita donde no debe, Ni tampoco la chica pelirroja a chocado con el guapetón de pelo blanco y anteojos (en el centro comercial) les mostrare como la pajarita roja inicio su día desde que amaneció, obvio antes de romper la cafetera...

Margaret se despierta y se quita la baba seca que tenia en la boca; con la manos... Se levanta de su cama y camina al baño lentamente; mirándose en el espejo su cabello rojo despeinado. La chica se viste de su uniforme color amarillo y coloca perfume por todo su delgado cuello..., se peina formando una cola de caballo, y pinta lentamente sus ojos con sombras para tapar esas horribles ojeras obvio causadas por no dormir en varios días, y al final... coloca lentamente su labial rojo cereza que tanto le gusta, la chica lucía hermosa toda una mujer... Margarita seguía arreglandose en el espejo cuando en su mesa comienza a vibrar su celular mostrando un mensaje de texto de Eileen. Margarita presiona el botón y el mensaje aparece... La chica mostró una sonrisa maliciosa después de leerlo; volvió a tomar su labial rojo pintandose en exageracion sus labios, para después... solo después... darse un beso apasionado en el espejo; mientras sudaba y colocaba las manos en sus posaderas.

La chica salió muy mona de su departamento con su bolsa en mano... y salió a la calle cuando accidentalmente en la banqueta; sus llaves del auto se resbalan de sus manos... La chica se sostiene el busto y se baja la falda asegurandose de que no se le vea nada y se agacha en cuclillas en busca de estas. De repente... un tipo iba pasando cerca de la chica; montado en una bicicleta y le nalguea la parte trasera mientras la chica recogía aun sus llaves de debajo de el coche.

—¡Adiós preciosa! —le grita el descarado tocandose su paquete...

Margarita se molesta y frunce el ceño, se sube a su auto; dando marcha, tratando de prenderlo... Después de varios minutos de calentar el auto, lo hecho andar y le pisa a todo lo que daba, tratando de no llegar tarde.

En el alto del semáforo (luz roja...), nota que esta el tipo que la había toqueteado; esperando dar vuelta. La luz se pone en verde y la chica acelera para atrapar a su acosador amigo; hechandole el auto encima y tumbandolo: rompiendo en pedazos su bicicleta. Margarita nunca había hecho algo así, pero ya estaba cansada y harta de los hombres que la acosaban y le decían cosas sexosas mientras caminaba por las calles o mientras conducía su auto.

La chica solo observo por el retrovisor mientras las personas ayudaban a levantar al tipo; quien no salió lesionado pero si mareado y confundido.

—¡Si tenia razón el idiota!, ¡Soy preciosa...! —se dijo regodeandose mientras colocaba mas rímel en sus ojos—. Pero también soy perra y cabrona... —dijo entre dientes.

La chica estaciono su auto, llego al café y saco sus llaves, (como todos los aburridos días).

—Necesito unas vacaciones... —murmuro molesta mientras destrababa la puerta con forcejeos y empujones..., un gran empujón funciono y la puerta abrió. El lugar olía como de costumbre; a emparedados de queso y granos de cafe negro—. No tardara en llegar Eileen...

—Margarita... —dijo Eileen arrastrando las palabras mientras entraba lentamente como si los pies le pesaran; dejando su bolso detrás del mostrador en la parte de abajo junto a la de Margaret—. Estoy algo... mmm triste... sabes...

—¿Y a que se debe chica?. —pregunta mientras sacaba la leche del refrigerador.

—Rigby no me contesta los mensajes que le mando... también lo llamo pero su celular suena y suena... y luego me manda a buzón... ¿Crees que no le guste a Rigby? —dijo la chica mientras servia galletas en una bandeja con un poco de miel; unas de chocolate en forma de triángulo, otras circulares de napolitano y unas cuadradas de avena.

—No lo se Eileen... Supongo que si de verdad le gustaras el te respondería... ¿Oh no? —supuso la chica coqueta mientras cortaba una rebanada de pastel de tres leches con fresas en la parte de encima y tomando un tenedor.

—Bueno... ammm... creo que Rigby ya es caso perdido... —afirma la chica de anteojos agachando la cabeza muy triste respecto al mapache—. ¿O crees que mis mensajes no los reciba... y mi teléfono tenga mala recepción? —pregunta muy tímida la chica de anteojos.

—No lo creo Eileen, tu mensaje de buenos días me llego esta mañana. —contesta muy seria haciendo muecas con la boca pensando en el mapache; mientras llevaba un cacho de pastel a su boca y daba un sorbo a su vaso de leche fresca—.

—¡Rayos! tengo muy mala suerte... —dice la pequeña recargando sus codos en el mostrador; jugando con una moneda que tenia haciéndola girar y girar.

—¡Oh! Tengo una idea que te hará olvidar a ese morenito sangrón—. dice la pajarita roja; para después llevar su mano a la mejilla de la pequeña chica que se ponía roja como un tomate.

—¡¿Aahh?!... ¿Claro...? —contesta muy confundida la chica por la sonrisa maliciosa que su amiga mostraba en el rostro.

Margaret tomo de la mano a la chica; saco su labial rojo de su bolso, junto con el bote de crema batida y se la llevo a paso rápido al almacén que se encontraba en la parte de atrás. Eileen no sabia que tramaba su amiga, solo sudaba y respiraba aceleradamente.

Llegaron al almacén, estaba muy oscuro y hacia mucho frío, el lugar parecía un congelador. Margaret prendió la luz y llevo a la chica a una pequeña esquina del lugar junto a unas cajas llenas de pasteles, galletas, granos de cafe y sobres de azúcar... etc etc...; cargo a Eileen de la cintura y la subió a la fría mesa de metal, mientras la chica de anteojos se relajaba acostada y trataba de controlar su respiración, la chica tenia gripe y le era difícil tomar aire en esos momentos.

Margarita destapo su labial y comenzó a pintarse los labios ayudada por el reflejo de la mesa. Eileen solo apretaba su falda muy nerviosa con las manos y cerraba fuertemente los ojos después de ver a su amiga colocar ese color brillante por toda su boca. La pelirroja le quito las bragas lentamente; tirandolas al suelo. La chica comenzó a bajar lentamente mientras se quitaba la liga del cabello; soltando su pelo hasta media espalda.

—Shhh... —callando a la pequeña chica para que esta dejara de soltar silbidos por la boca. Margaret saco el bote de crema batida y lo exprimió entre las partes bajas; tibias y blandas de la chica... Eileen sentía que estaba arriba de las nubes (gimiendo...), mientras su amiga... bueno... ya saben... La pequeña chica solamente empañaba sus lentes con el vapor de su boca; pataleando.

Mientras tanto un tipo tocaba la campanilla del mostrador llamando al personal o a cualquiera que estuviera atendiendo la cafetería.

La pelirroja se levanto asustada; pasando saliva de un trago... y dando un agudo grito inhalado... la chica olvido (torpemente...) poner el letrero de cerrado temporalmente.

—¡Diablos! —maldijo la pelirroja mientras se recogía el cabello y se bajaba la falda. Eileen se levanto de la mesa con las piernas temblandole. Margarita se acomodo el sostén que lo traía por ningún lado, se limpio el exceso del lápiz labial con las muñecas de la mano y salió corriendo del lugar; dando pasitos acelerados con los tacones; mientras se agarraba fuertemente el vestido para que este no se subiera. ¿Quien rayos es el tipo que las interrumpió...?

Eileen recogió sus bragas tímidamente; toda mareada, atontada y sudando..., la chica tenia las piernas heladas por la mesa y seguía haciendo un frío infernal adentro: aquello era un total congelador gigante; haciendo que la chica pasara de sudor tibio a sudor frío.

La chica de anteojos salió corriendo detrás de la pelirroja; también acomodandose la falda. Margarita llego al mostrador atendiendo a la persona que estaba llamando al servicio.

—Ah... ¡Hola! ¡¿Benson... cierto verdad?! —pregunta la chica.

—Disculpa las molestias Margarita... Mordecai y Rigby siempre vienen a este lugar... ¿De casualidad no sabes donde están?...

—Mmm, no, la verdad no lo se... ellos casi siempre llegan entre 9:30AM y 10:00AM... —responde toda confundida; limpiándose el rímel que le molestaba en los lagrimales: con una servilleta y un pequeño espejo circular

—¡Aaagghhrrr!... ¡Les dije que recogieran todas las hojas y toda la goma de mascar! —rascando su barbilla y despeinando su cabello furioso—. ¿Para que molestarme?... Después de todo... son Mordecai y Rigby de quienes estoy hablando... Si los ves Margarita por favor diles que los necesito ¡Urgentemente en mi oficina!. —dice marchándose del lugar enojado; colocandose unos lentes oscuros mientras cerraba la puerta fuertemente. Benson se encontraba un poco alterado debido a que se acercaba el aniversario de parque y necesitaba mantenerlo limpio por algunas cuantas semanas.

—Vaya que mal humor... —dice la chica entre dientes mientras limaba sus uñas—.

—¡Margarita!... necesito hablar contigo sobre una oferta que me hicieron. —ya mas calmada la chica de anteojos.

—¡Claro Eileen! lo que sea por mi tierna chica... —dice girando su codo y rompiendo la cafetera premium—. ¡Ay no otra vez no!... ¡Si se entera el jefe me mata!... ¡Eileen cubreme mientras voy a conseguir una igual! ¡No tardo! —le dice la pajarita mientras toma su bolso y sale del lugar a toda prisa; encendiendo su coche y pisando a fondo. La chaparrita de anteojos se encargaría de cubrir el turno de la chica, pero ella se encontraba aun triste; solo se quedaba mirando su celular, esperando aunque sea un solo mensaje del pequeño mapache...