_19_ Jugo de naranja, y sangre en las bolas.

Martes, 12:30PM...

Muy bien..., el día de Margarita a sido algo agotador por culpa de la cafetera., pero... ¿Que paso con Chad y Rigby?...

El mapache le gritaba al zarigüeya debido a que este le contesto que: claro que si irían al cafe, pero solo con la condición de que Mordecai los lleve.

—¡Que! ¡Queee!... —responde el mapache con el ceño fruncido.

—¡Rigby! no pienso caminar hasta aya, ni mucho menos tengo dinero para conseguir un taxi y si fuera así de todos modos tendrías... tendríamos... que caminar hasta la salida del parque y esta queda a varios kilometros... ¿Oh que piensas caminar hasta aya?...

—No... —murmurando entre dientes...

—¡¿Que...?! —colocando sus manos en la cadera y acercandose de la cintura para arriba a Rigby y abriendo mas sus ojos para mirar al pequeño mapache...

—¡Dije que no caminare hasta aya! —agachando la cabeza enojado como perrito regañado.

—¡Si!... eso pensé... —retirando su cuerpo del espacio del moreno y abriendo su armario—. Me cambiare de ropa... Rigby tu vete hacer lo mismo.

El mapache salió del cuarto; apenas podía caminar, el chico entro a su cuarto: Mordecai no estaba así que aprovecho el momento para desvestirse sin miedo a que lo vean... El chico se puso un pantalón pants de algodón grueso; gris y una playera toda aguada; negra, con una gorra; morada... Chad se puso su clásica ropa: pantalón; verde y playera; blanca pero... el chico aun no encontraba su medallón: el cual lo tenia Jeremy en sus bolsillos traseros.

—Chad, ¿Ya nos vamos? —pregunta Rigby; entrando al cuarto y caminando todo cojo.

—¡No espera! mi medallón, ¡No lo encuentro! —dice preocupado; sacando ropa del cajón por montones y tirándola toda al suelo; la ropa volaba por todo el cuarto, unos calzones se estamparon en la cara de Rigby.

—¡Oye, oye! así nunca lo encontraras, créeme, soy experto en hacer tiraderos —sugiere; atrás de su amigo sosteniéndolo de la cintura para detenerlo.

—¡Espera! ¡Creo que ya se donde esta! —apartandose de Rigby y saliendo del cuarto como un cohete y detrás de el Rigby dando largas zancadas pero lentas... para poder alcanzar a su amigo. Chad entra al cuarto de Thomas; quien seguía dormido en el teclado de la computadora. Rigby entro atrás de el morenito; fijando su vista en la cabra dormilona.

—No... no hay nada salgamos de aquí... —susurra; terminando de buscar en la cama destendida de su amigo. Ambos chicos cerraron la puerta y salieron por todo el pasillo... El morenito seguía preocupado por su medallón especial muy especial para el pequeñín.

Chad ayuda a Rigby a caminar por el largo pasillo hasta las escaleras; colocando el brazo del mapache en el cuello del zarigüeya...

—¿Oye Rigby?... ¿Te puedo preguntar algo —volteando a ver a su amigo; aun caminando ambos.

—¿Ah?... si... claro ¿Que cosa?... —girando su gorra hacia atrás...

—Lo que pasa es que no pude evitar verte el trasero, tienes solo uno... —colocando su mano en la boca para evitar reír.

—¡Callate! —enojado; rechinando los dientes—. ¡Eso es algo que no te importa!.

—Ok, ok... pero no te pongas a la defensiva —girando su cabeza al suelo; para ver por donde caminaba.

—Después... te contare es una larga historia... —tomando al zarigüeya de su barbilla obligando a verlo a los ojos; para después mostrarle una sonrisa... el zarigüeya también sonrío. Ambos llegaron a las escaleras y comenzaron a bajarlas.

—Espera aquí Rigby... —le susurra al morenito en el oído: a mitad de las escaleras—. Iré a buscar a Mordecai para pedirle el favor... —el mapache se quedo sentado; esperando a su amigo.

El zarigüeya se fue a buscarlo a la cocina, pero Mordecai venia entrando por la puerta principal con varias bolsas de cervezas...

—¿¡Rigby que haces ahí sentado!? —pregunta emocionado el arrendajo; mientras dejaba las bolsas cerca de la mesita de la entrada.

—¿Ah...? pues... ¿...? —abriendo los ojos asustado por la llegada inesperada de su amigo—. Pensaba salir...

—¿Enserio tío?... —responde; subiendo las escaleras y acercandose al mapache—. ¡Vamos amigo... tomate unas frías conmigo!.

—No puedo Mordecai... tengo que ir con Chad... lo invite al cafe. —girando su gorra de nuevo a como estaba.

—¡Oh! ya veo tío... —sonriéndole; haciendo que el mapache se ponga rojo muy rojo y sudoroso—. Oye Rigby... lo siento por la entrada inesperada al cuarto hace rato... veo que ya son novios ustedes dos ¿Cierto?...

—¿Ah...? cierto... si es cierto ya somos novios... —parándose de las escaleras y bajando lentamente todo a dolorido...

—Espera Rigby, —sosteniendo del brazo al morenin—. ¡Veo que ya estaban en acción eh...! Hehe. —alzando la cejas.

—¿Que...? —abriendo mas los ojos.

—Me refiero a que tenias tu cosita dentro de la boca de tu amiguito... —comenta sonriéndole y apretado los testículos del mapache. Rigby no dijo nada al respecto de que su amigo lo estaba tocando.

—¡Viejo no digas esas cosas!... el y yo... tenemos una relación calmada...—apartando la mano del pálido que apretaba el escroto y pene del mapache... El morenito tenia un tremendo dolor en sus partes bajas (gritando con todas sus fuerzas; por dentro) al mapache solo se le salían las lagrimas del dolor...

—¡Claro que si! Seguro a que Chad es un tremendo pasivo y tu lo envistes con fuerza Hehe ¡¿Verdad?!... Apuesto a que bombeas muy duro golpeando estas enormes pelotas en el trasero de tu chico hehe. —riendo, para volver a tocar el pene y testículos del mapache.

—¡Mordecai eso es algo entre el y yo... no tienes por que saberlo! —enojado apartando de nuevo la mano de su amigo, el chico no soportaba el dolor y soltaba mas lagrimas—. ¡Y ya deja de tocar mis bolas...!

—Haha ok amigo... solo úsalas bien —guiñandole el ojo haciendo que el pequeñín oloroso se ponga rojo todo rojo; a sude y sude por todo su pequeño cuello.

Chad salió de la cocina: entrando a la sala y encontrandose a sus amigos... el chico caminaba con calma y despacio con una cajita de jugo de naranja en sus manos y sorbiendo por la pajilla (popote); tarareando una canción muy feliz...

—¡Chad ahí estas!... —grita el mapache "emocionado"—. ¡¿Donde diablos te metiste chico hermoso?! ¿Fuiste a buscar a Mordo...? ¡¿Verdad?! —pregunta rechinando sus dientes fingiendo una sonrisa de oreja a oreja. Chad abrió los ojos todo confundido por las preguntas del mapache...

—¿Eso hice...? —pregunta confundido dejando de beber y girando la cabeza de lado—. No... claro que no... —responde calmado; volviendo a sorber su jugo sin dejar de mirar al mapache...

El mapache maldecía en su mente al zarigüeya que no le seguía la corriente a sus palabras... (un momento muy gracioso)

—Hijo de tu pinch... —pensando profundamente dentro de su mente—. ¡Mordecai...! —gira la cabeza para preguntarle a su amigo...

—¿Si Rigby? —parándose de las escaleras y bajandolas.

—Po... podrías... ¿Podrías llevarnos al cafe en el carrito?... —pregunta todo nervioso mirando hacia arriba para alcanzar a ver los ojos del chico pálido.

—¡Claro! ¡¿Porque no lo dijeron antes?! ¡hehe! —sonriendo y golpeando el hombro del mapache.

—¡Gracias, muchas gracias viejo! —sonriéndole tímidamente.

—Solo esperen un minuto... iré a guardar las cervezas en el refrigerador —sosteniendo las bolsas con bebidas y entrando a la cocina... El mapache enojado termino de bajar las escaleras y agarro de la oreja a Chad...

—¡Auch! —grita apretando la cajita de jugo y expulsando la bebida por el popote (pajilla)

—¡Chad!... ¡¿Porque demonios no me sigues la corriente en mis palabras?! —soltando la oreja del zarigüeya—. Dijiste que irías a buscar Mordecai en la cocina... —susurrando.

—¡Y lo hice...! —sorbiendo su jugo sin dejar de mirar al mapache.

—¡Entonces! ¡¿Que diablos hacías?! —alzando los brazos.

—Buscando a Mordecai... —sorbiendo su jugo exprimiendo la cajita.

—¡Pues veo que no lo hiciste! —rechinando los dientes enojado y bajando sus brazos; colocando sus manos en la cadera enfadado.

—¡Claro si...! —tragando el jugo que tenia acumulado en la boca—. Bueno... al principio si... pero no estaba y me dio mucha sed... —sorbiendo su jugo de nuevo.

—¡Pues es obvio que no estaba en la cocina y...! y... y... y... —el mapache se distraía por el sonido que hacia su amigo al sorber por la pajilla—. ¡¿Quisieras dejar de beber esa cosa y ponerme atención?! —golpeando las manos del zarigüeya y tirando su jugo para después aplastarlo con el pie derramandolo por toda la alfombra.

—¡Oye! mi juguito... —levantando su cajita vacía del piso todo triste—. ¡No era necesario hacer eso!...

—¡Claro que si!... —exhalando aire por la nariz furioso—. ¡Ya tira eso ya no tiene! —tumbando la cajita de nuevo de las manos del zarigüeya...

—¡Claro que si tenia una gotitas...! —cruzando los brazos y recogiendo la cajita de nuevo.

—¡Ya dije que no! —tirándosela por tercera vez. Mordecai salió de la cocina con las llaves en la mano.

—¡Listo chicos ya vamonos! —sonando las llaves en su mano.

—¡Ya era hora! —le grita Rigby molesto.

Mordecai camino hasta la puerta saliendo de la casa: seguido del mapache y atrás de los dos el zarigüeya; aun sediento. Mordecai prendió el carrito: Rigby de copiloto y Chad parado en la parte de atrás, al chico zarigüeya le gusta ir de pie mientras conducen; para sentir el aire soplando en su cara y levantando su cabello. Mientras... Benson entro a la casa buscando a sus trabajadores holgazanes pero ya no estaban... el jefe entro furioso; pisando y resbalandose con la cajita de jugo que estaba tirada en la alfombra y fue a parar hasta mas allá del sillón; golpeando su cara contra la mesita de centro.

—¡Mordecai y Rigby! ¡¿Donde diablos están?! —grito el jefe levantándose cubierto de palomitas con mantequilla que Mordecai había dejado.

Los chicos llegaron al cafe... Chad se bajo corriendo del carrito entrando al establecimiento dejando a sus amigos sentados...

—¡Gracias Mordecai! —las ultimas palabras del zarigüeya antes de entrar.

—¡No es nada! —sonriendo mientras sostenía el volante.

—Gracias viejo ya me voy... —bajando un pie del carrito.

—Espera viejo... —lo sostiene del hombro haciendo que el mapache se ponga rojo—. Que tengas suerte con tu noviecito nalgón, y recuerda usa tu arma como se debe. ¡Chick plash! —dice imitando el sonido de disparo; apretando mas fuerte las pelotas del mapache y acariciando el pene de su amigo para después darle un fuerte pellizco en la punta, haciendo que al mapache se le salgan todas las lagrimas .

—¿Agh? ¡Claro viejo...! —contesta todo a dolorido sin despegar los dientes.

—¿Rigby estas llorando?... —mirando los ojos del mapache detenidamente.

—¡No claro que no!... adiós... —salió corriendo el mapache como podía; disimulando lo cojo que estaba y entrando al cafe. Mordecai acelero; perdiendose al final de la calle dando vuelta.

—¡Chad! ¡¿Donde diablos estas?! —agachandose de dolor; para después tirarse en el piso.

—¡¿Pasa algo?!... —contesta el zarigüeya muy preocupado en cuclillas mirando el rostro del mapache; girando la cabeza de lado y abriendo mas los ojos.

—¡Creo... que!... ¡Agh!... ¡Creo que necesito ir al hospital!... —abriendo sus piernas; enseñando una enorme mancha de sangre por todo su pants...