'Mas claro que el agua... no se puede'
_21_ Rosa neón, el corazón del arrendajo.
Martes, 2:47PM...
Jeremy se levanta lentamente y quejándose; todo golpeado pero nada grave, ya que los arbustos amortiguaron la caída en si. El chico se soba el cuello y recoge su celular del suelo con un mensaje diciendo que: ¿Donde rayos estaba?..., al chico se le había hecho tarde.
Jeremy empieza a camina por fuera de la casa; pensaba pedirle a Mordecai el carrito; para que lo llevara a la salida del parque y de ahí tomar un taxi. Cuando de repente... por unos segundos... no pudo evitar mirar por la ventana de la sala; observando a Mordecai limpiando como loco: con un par de servilletas largas de cocina. El arrendajo limpiaba escaleras, alfombras, mesas, sofá etc etc...
—¿Que rayos esta haciendo Mordecai?... —pensó por un momento, pero le dejo de importar y se aparto de la ventana; caminando para entrar a la casa... el viento soplaba mas y mas fuerte...
Mordecai termino de limpiar todo... y a si mismo (sus pectorales y vientre...); acumulando un gran puño de servilletas en sus manos... que terrible paja se había echado el chico.
—¡Y ahora! ¡¿Donde rayos las tirare?! —se pregunto asustado—. ¡No puedo tirarlas en la cocina, alguien podría encontrarlas... ¡Ya se en el baño! —pensó rápidamente sin saber que Thomas estaba ahí lavándose las manos.
El chico de cabello blanco entro a la casa cruzando la sala.
—¡Mordecai! —buscándolo—. ¿Donde estas?... ¿Amigo, donde rayos te metiste?... —saliendo de la sala y entrando a la cocina pero tampoco se encontraba ahí.
El chico azul cruzo todo el largo pasillo hasta llegar al baño a paso rápido; entrando y levantando la tapa del escusado. El arrendajo giro su cabeza al ver una sombra junto a las cortinas de la bañera... Ahí estaba la cabra lavándose los dientes; girando su cuerpo para observar al paliducho. Thomas; solo se quedo viéndolo con los ojos mas abiertos de lo normal; moviendo su cepillo de dientes por toda su boca y escupiendo la pasta acumulada en el lavabo.
—¡Hola Mordecai! —lo saluda para después abrir la llave de el agua y enjuagarse toda la boca.
—¿Ah? ¡Hola Thomas! —el chico se quedo trabado; agachado con la enorme bola de servilletas en la mano.
—Deja te ayudo... —le contesta Thomas con una expresión seria, pero a la vez alegre—. Tira una parte al escusado, jalas la palanca del retrete y después tiras la otra parte volviendo a jalar la palanca. El arrendajo extrañado por la situación incomoda, decidió seguir las instrucciones de su amigo barbón.
—¡Listo!, ¡Gracias Thomas! —colocando su mano de detrás de la cabeza para rascarse la nuca todo nervioso.
—Haha no es nada, solo son pequeños consejos —contesta en postura de chico sabelotodo; alzando la frente y colocando sus manos dentro de sus bolsillos—. ¿Pero se puede saber?... ¿Que era lo que limpiaste con ellas? —pregunta la cabra aunque ya sabia la respuesta... el chico barbón sabia que era el dulce jugo de Mordecai, pero lo que confundió tanto a la cabra... era la gran cantidad de servilletas que el paliducho utilizo ¿Cuanta leche habría expulsado?... Seguro fueron litros (pensó la cabra morbosa).
—¿Ah? ¿Bueno?... ¿Yo solo...? —Mordecai no sabia que contestar al respecto, solo se quedaba ahí parado balbuceando con la boca abierta y mejillas subidas de tono—. ¡Salsa! ¡Si eso! ¡Era salsa amigo, que... que derrame al vaciar en un plato lleno de papas. La cabra se sorprendo al escuchar las mentirotas de su amigo. El barbón solo se quedaba mirando el enorme bulto del flacucho.
—¿Que habrá de debajo de esos pantalones...? —pensaba Thomas—. ¡Seguro un enorme rifle que dispara litros y litros de lejos... Si unos cinco metros mas o menos estoy muy seguro...
La cabra se mordía el labio inferior; con los brazos y piernas cruzados sin dejar de mirar las partes bajas del arrendajo... Mordecai solo se quedaba ahí de pie observando la mirada que Thomas echaba directo a su paquete... no sabia si era de morbosidad... solo sabia que tenia medio de que la cabra se le lanzara encima en dado caso, para someterlo y violarlo. El chico azul solo tragaba y tragaba saliva; sudando... acorralado por Thomas. La cabra comenzó a caminar hacia el muy despacio; mirándolo a los ojos y asustando a su amigo alto... Cuando por fin llego hacia el; se acerco y le dijo en tono sarcástico...
—Si... seguro era salsa... —le contesta con una sonrisa maliciosa que hacia que Mordecai se pegara mas a la esquina del baño. Thomas; se giro para salir de ahí completando su frase que aun no había terminado—. Si... seguro era salsa... pero... salsa blanca y tibia...
El pálido se quedo con una expresión aliviada por que su amigo se había apartado de el y de su espacio personal... pero a la vez todo hecho bolita y tímido por que sabia que la mentira se le había caído y que en realidad todo ese montón de papel era por una tremenda paja bien hecha.
En cuanto Thomas salió del baño se encontró con Jeremy preguntando por Mordecai...
—¡Mordecai ahí estas! —asomándose Jeremy al baño—. ¿Te podría pedir un favor?Podrías llevarme a la salida del parque en el carrito... es para algo urgente que necesito hacer, por favor.
—Si yo también necesito llegar hasta esa parte, hay que recoger la basura de toda esa zona —agrega a la platica Thomas; asomando su cabeza de detrás de Jeremy.
—¡Ah claro viejo!..., iré por las llaves a la cocina... —contesta el arrendajo; saliendo del baño y bajando las escaleras junto con sus amigos. Los chicos observaron que la lluvia era muy fuerte así que se pusieron impermeables y tomaron unos paraguas. Mordecai entro a la cocina por las llaves agarrando una cerveza para tomarla en el camino y salió a paso rápido; observando las palomitas con mantequilla de debajo de la mesita que no había visto ¿Quien demonios tiraría el tazón...? seguro el aire... (pensó el chico azul)
Los tres chicos salieron de la casa y bajaron las escaleras lo mas rápido que pudieron hasta llegar al carrito, pero la lluvia era tan fuerte que de nada sirvió el correr... Mordecai se hecho en reversa y acelero; pisando a fondo..., aquella tormenta era tan fuerte, que el carrito temblaba y se balanceaba para ambos lados; no podían ver hacia donde iban, solo parecía que conducían: exactamente en medio de un huracán. El parque se encontraba totalmente inundado: los caminos se remplazaron por enormes charcos de agua.
—¡El lago del parque se a desbordado! —grita Thomas tapandose la cara de la lluvia.
El aire estaba mezclado con el agua y era tan fuerte que Jeremy (el cual iba de copiloto con Mordecai) voló de su asiento cayendo en la parte de atrás y chocando con Thomas... ambos chicos se abrazaban para no caerse... pero fue inútil, ambos se salieron del carrito; girando, perdiendose en la tormenta.
—¡Chicos! —soltó un grito agudo—. ¡Oh no... esto esta mal!, ¡No veo nada! —grito el arrendajo; torciendo el volante y frenando al mismo tiempo; buscando a sus amigos pero estos se perdieron por completo de su vista. El chico pálido no se fijo que se detuvo en un pequeño risco; resbalandose lentamente el carrito.
—¡Oh no! ¡No! —grito Mordecai antes de caer junto con el carrito de golpe al suelo, seis metros de altura y embarrandose en el lodo. Mordecai cayo de cara y después de cuerpo completo al piso, pero su lata de cerveza lo golpeo en la cabeza; haciendo que este se desmayara.
—Rigby... Amigo..., te necesito ahora... conmigo... —la ultimas palabras que dijo antes de desmayarse y golpearse con la lata... pero a la vez... comenzando a soñar y recordando mas de su pasado... digamos... un pequeño y dulce recuerdo con su amigo...
Flashback (Mordecai y Rigby: cuando tenían 18 años, hace 5 años aproximadamente...)
—¡Mordecai! ¡¿Ya estas listo para la graduación?! —dice Rigby en el cuarto de Mordecai (casa de Mordecai...)
—Espera un poco viejo... ya casi termino... ¡Aghh!, ¡Esta estúpida corbata! —parado frente al espejo maldiciendo su nuevo traje.
—Espera Mordetonto... lo estas haciendo mal... ¡Mira es así y después así! —dice Rigby amarrando la corbata; color tinto de su amigo. Mordecai tuvo que agacharse para que el morenin alcanzara su cuello, el chico azul solo se quedaba doblado esperando a que su pequeño amigo terminara de hacer el nudo... Cuando de repente algo llamo la atención del flacucho... El sol del atardecer entro por las cortinas rojas de Mordecai; mostrando una luz que resplandecía por todo el cuarto pequeños brillos, mas parecidos a granos hechos de pequeños diamante coloridos; iluminandolo de un 'color rosa... un rosa neón', mientras que Rigby seguía y seguía amarrando la corbata de su amigo; tranquilamente..., el momento era muy relajado y el cuarto se sentía muy cálido y tranquilo a la vez, dando una sensación pacifica entre los dos amigos... El color paso de rosa a lila y después a un tono violeta... aquel momento era tan hermoso, que quedara por siempre; marcado... en 'el corazón del arrendajo'.
—Listo Mordecool termine. —sonriendo el pequeñín, mientras que el larguirucho; erguía su cuerpo para después... solo después doblarlo de nuevo y darle un fuerte abrazo a su amigo.
—Mo... Mordecai...¿Pasa algo?... —pregunta mirando a los ojos cristalizados de su amigo alto... los cuales mostraban el reflejo del mapache... mas claro que el agua... no se puede.
—Nada mapache... nada... —sonriendo y soltando a su amigo lentamente; mirando como los ojos del moreno se consumían de alegría por su amigo cariñoso.
Fin Flashback...
Mordecai despertó de golpe... Sus amigos lo ayudaban a levantarse para después mover el carrito del lodo, el cual también levantaron teniendo cuidado con el techo de este... se encontraba; todo doblado. Los tres chicos se volvieron a subir intentando arrancar el motor... Cuando por fin encendió y la lluvia había calmado su furia... Mordecai piso a fondo el pedal, encaminandose el trio a la salida, perdiendose el pequeño grupo; bajo la cortina de agua y desapareciendo el carrito a lo lejos del horizonte: por el camino enlodado...
