Los personajes usados le pertenecen a Masashi Kishimoto. La historia sí es toda mía. ¡NO LA COPIES! ¡NO AL PLAGIO!

OoC tal vez.

Universo Alterno.

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El juego de la Gallina Ciega

Epílogo

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Estaba que perdía la vida en cada pedaleo, el oxigeno a duras penas entraba a sus pulmones y la vista se volvía borrosa a medida que el camino se aproximaba. Vio a chico agitar la mano con entusiasmo desde lejos, de la cima del monte. Era un hermoso mirador donde otros ciclistas y caminantes observaban el atrayente paisaje rodeados de arboles y césped verde con una pileta de agua al centro, más allá grupos de extranjeros consultando mapas en los puntos de información para saber qué visitar.

Sakura pedaleó con más ganas y cuando llegó finalmente a donde estaba parado el chico se lanzó al césped con total despreocupación, dejando la bicicleta a un lado.

Su pecho subía y descendía con dolor en cada inspiración, abrió la boca buscando atrapar más aire. El sudor le empapó la nuca y parte del cuello.

Se sentía horrible.

—Sakura-chan —Naruto se acercó a la moribunda y la observó con diversión desde arriba—, definitivamente estás en mala forma —agregó en tono critico, inspeccionándola.

La aludida deseó golpearlo con todas sus fuerzas.

El timbre de su pequeño departamento sonó insistente apenas ella se hubo acomodado en el sofá. Eran las doce del mediodía y las series de crímenes CSI estaban por comenzar, con fastidio tuvo que apartar los cojines y rápidamente colocarse las pantuflas con forma de oso para ir a atender al molesto visitante inesperado, Ino no podía ser puesto que estaba con Sai en la playa (aprovechando los días festivos) y sus padres siempre anticipaban con semanas las visitas de los fin de semana. Antes de abrir ordenó un poco el cabello en el espejo de la entrada y colocando una expresión de total y evidente molestia abrió la puerta dispuesta a demorarse lo menos posible.

Su sorpresa fue grande al ver a Naruto vestido de manera deportiva y sonriendo, como siempre. Ni siquiera pudo hablar o preguntar qué demonios hacía ahí.

—Sakura-chan, quítate el pijama y prepárate para estar un día conmigo —dijo triunfal, entrando sin ser invitado a la sala.

La nombrada pensó no que sería tan malo, al contrario que sería divertido y dinámico para la relación. Llevaban tres meses saliendo, como pareja, y el muchacho en todo ese tiempo no la había invitado a un día "deportivo" con él. Cosas como ir al cine, cenar e ir a pasear habían sido las primeras salidas típicas de una relación.

Pensó mal.

Muy mal.

Naruto la ayudó a colocarse de pie nuevamente y de su recipiente le brindó agua rica y fresca, la chica se la bebió hasta la mitad con total desesperación. Él se rió deliberadamente de la actitud.

Sakura le envió una mirada asesina y limpió su boca con la mano, quitándose el agua que cayó de sus labios.

—Ahora entiendo porque Chouji está en huesos el pobre —gruñó entre dientes. Estaba reponiéndose de manera paulatina. El joven la tomó de la mano, ignorando el comentario, y caminaron hacia arriba dejando las bicicletas en el sitio correspondiente.

Ambos se acercaron al mirador y admiraron la ciudad desde la altura. Ella con los manos en la caderas y él apoyado en la baranda mirando con más atención a la chica. La continúa brisa los reconfortó con prontitud y el sonrojo en las mejillas femeninas desapareció, junto al incomodo sudor en su frente.

—¿Te gusta la vista? —preguntó el rubio de pronto.

La de cabello rosáceo suspiró profundamente.

—Debo aceptar que la ciudad se ve fenomenal desde aquí. —Su mirada se paseó inquieta por la frontera, después lo vio buscar en la mochila con ahínco—, ¿qué buscas? —consultó curiosa.

—Mi celular —respondió una vez dio con el artefacto.

Naruto desbloqueó el teléfono celular y acercó la figura femenina desde la cintura hasta él, sorprendiéndola.

—Naruto, espera, estamos sudados y pegajosos —comentó tratando de colocar distancia, pero el muchacho la abrazó todavía más.

El celular estaba preparado en la opción de cámara y lo elevó por sobre sus cabezas tratando de sacarles una selfie a los dos juntos—. Sonríe, di "dattebayo" —dijo pegando su pómulo tostado al femenino, la chica tontamente imitó el gesto y esperó ansiosa la captura del momento, sonriendo.

Pasó un rato.

Otro minuto más.

Los dos seguían en la misma posición.

—Naruto... —llamó la chica con el ceño fruncido, percatándose de un minúsculo detalle—, ¡estás grabando, tonto! ¡Mira!

El número en la pantalla indicaba que estaba en lo cierto.

—¡Oh, cierto, Sakura-chan mírame! —la nombrada lo miró.

El muchacho la besó en los labios con cierto ímpetu, aprovechando también de cambiar la opción del celular ágilmente con los dedos.

Y de pronto llegó el flash.

Llegaron a la entrada del edificio, Sakura hizo el ademán de quitarse la chaqueta de Naruto (horas atrás él amablemente se la había ofrecido) pero éste negó con la mano, diciéndole que se la dejara puesta. Pese a estar en verano y las noches en su mayoría eran cálidas, la temperatura a esa hora de la madrugada era baja. La chica lo miró agradecida y asintió con la cabeza, reconfortándose del calor que la vestimenta le brindaba.

Se quedaron callados en un largo mutismo.

Naruto fue el que decidió dar el primer paso.

—¿Te veré pronto? —preguntó en un murmullo casi inaudible.

La chica apretó la cremallera de la chaqueta contra el pecho.

—Sí. Ya sabes donde vivo, puedes... —lo contempló tímida— visitarme algún día si no tienes planes o clases —lo último lo mencionó un poco brusca.

Los labios de Naruto esbozaron una mueca dichosa y después se inclinó para besarle la mejilla con suavidad, ella cerró los orbes disfrutando del roce.

—Estaremos en contacto —dijo él una vez separados. La contempló de nuevo y se despidió—, nos vemos Sakura-chan.

La dejó suspirando a la entrada del pequeño edificio. Lo vio caminar por la calle hacia abajo, con las manos en los bolsillos y silbando.

Ella sonrió, tocándose de manera embelesada el pómulo besado.

Minutos más tarde, cuando apenas entraba a su cama para descansar después de una noche ajetreada el muchacho rubio le habló por whatsapp.

"Hey, creo que mañana iré por mi chaqueta"

La de cabello rosáceo observó la luminosa pantalla. Debatiéndose en qué contestar.

"Estaré esperando" escribió ella al fin.

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FIN


Para que no se confundan, lo último es lo siguiente que pasó luego de lo ocurrido en la escalera.

Gracias por leer.

Los quiere YUMMY :KKKKKKK