_23_ ¡De lo apestoso te queda como anillo al dedo!.

Martes, 2:15PM...

¡El día tormentoso llego!, la hora de la llovizna ha comenzado... Mordecai acababa de llegar a la casa a ver un poco de televisión; relajandose en el sofá... Jeremy aun sigue en los arbustos; tirado viendo "estrellas" ... y Thomas... bueno... el chico aun sigue babeando su teclado una y otra vez. La tormenta esta por llegar y ninguno de los chicos se imagina lo que les llegara..., ni siquiera al trio que espera su turno en el hospital.

La topo, el zarigüeya y el mapache se encontraban en la sala de espera, (lado de emergencias) los chicos esperaban el turno del moreno sangrón... literalmente sangrón...

La pequeña hemorragia se había detenido, la sangre había coagulado... pero aun así el mapache sentía pulsaciones que recorrían toda su pierna hasta los pies. Al pequeñín le temblaban las manos y le sudaban, tenia los ojos bien abiertos mirando para todos lados. Mirando como cada una de las personas: se levantaban de su asiento mientras que otras salían por la puerta lentamente... La voz de la enfermera por el micrófono lo ponía cada vez mas de nervios.

—¡Paciente numero 238: George Michael Muñoz... favor de entrar a la habitación 4 del piso 2! —llama la enfermera por la bocina, la mujer hablaba y hablaba diciendo nombres sin parar, con una voz gangosa y fastidiosa que al moreno lo sacaba de quicio. El olor a medicina estaba por todas partes y ese color verde pistacho en las paredes le revolvía todo el estomago... en solo pensar en agujas, en mas sangre y ese fastidioso olor a penicilina compuesta hacían que al mapache le dieran ganas de salir corriendo sin detenerse hasta donde lleguen sus piernas.

—Rigby... te traje un sandwich de atún de la maquina —dice Chad sacando el sandwich de una pequeña bolsa y sentándose junto a el del lado izquierdo—. ¡Ah! y también una soda... es coca-cola —sonriendo y entregándosela a su amigo.

—Chad... no... no tengo hambre —mostrando expresión de asco—. enserio amigo... me duele el estomago y tengo ganas de vomitar.

—Rigby tranquilo amigo si quieres devolver el estomago... aquí tengo esta bolsita... —le da la bolsita y Rigby solo trataba de calmarse; tragando saliva y apretando su abdomen y estomago—. Rigby pero tienes que comer... no has desayunado. —dice probando el sandwich.

—No gracias...

—¡Mmm amigo! ¡Esta esquisto! ¡Si no te lo comes tu me lo como yo! ¡Eh! —entregándoselo en la mano.

—Pues cometelo... —mostrando nauseas; sacando la lengua y devolviéndole el sandwich a la mano de Chad.

—¡Vamos Rigby!...

—No... enserio amigo... me siento mal... tengo ascos... —tapando su boca—. ¡Wack!

—¡Obvio que vas a tener ascos...! Rigby... tienes vacío el estomago... aun no desayunas —destapando el refresco y entregándolo a su amigo.

—No... no quiero... enserio... —girando la cabeza.

—¡Rigby tienes vacío el estomago... se te bajara el azúcar si no comes algo!..., —poniendo el refresco en las manos del mapache—. ¡Dale aunque sea unos tragos al refresco Rigby!... solo para que se te quite el asco que tienes... ¡Vamos!... —el mapache le dio unos cuantos sorbos al refresco y eructando al final—. ¡Ya vez Rigby tienes aire atorado en el estomago!... pero bueno aunque sea, ya le diste unos tragos al refresco...

—¡Rigby! ¿No quieres un poco de mi cafe? ¡Esta rebajado con leche como a ti te gusta! —dice la chica topo; llegando de la maquina expendedora hasta su amigo y sentándose junto a el; del lado derecho.

—No gracias Eileen... traigo ascos, y quiero vomitar —dice agachando la cabeza; suspirando... tragando mas saliva para contener las nauseas. El sabor del refresco lo traía aun en la boca... su saliva le sabia a coca–cola la cual hacia que al mapache le rechinaran los dientes por la "miel" del refresco, haciendo toda su boca pegajosa...

—¡Paciente numero 247: Rigby el mapache apestoso y sudoroso... favor de entrar a la habitación 6 del piso 3! —llama la enfermera gangosa por la bocina.

—¡Hahahaha! —ríe a carcajadas Chad: toda la gente volteaba a ver al pequeño zarigüeya y su tremendo ataque de risa... Eileen solo se tapaba la boca tratando de contenerse; soltando unas risitas que se le escapaban una tras otra... haciendo que a la chica se le saliera todo el café por la nariz... la pequeña solo agachaba la cabeza para dejar de expulsar el cafe caliente; soltando una tremenda risa y atrapando todo lo que caía de sus fosas nasales con las palmas de las manos... mientras que a Chad le dolía el estomago de tanto reír; y solo golpeaba el hombro del mapache; dandole unas palmaditas en la espalda jugando.

—¡Pero que rayos! —alzando las manos todo confundido y enojado Rigby.

—¡Haha no te enojes Rigby, yo solo vi lo asustado que estabas y pedí en la administración que dijeran tu nombre así, Haha solo para hacerte reír!. —dice en pausas tratando de calmar su risa; soltando lagrimas de alegría por sus ojos y mostrando unas enormes mejillas rojas.

—¡Haha si Rigby... solo era una pequeña broma! —riendo la chica pausadamente limpiándose con una servilleta todo el rostro manchado de café; manos, cuello y playera la cual había dejado una enorme mancha color moka—. ¡Vamos Rigby tienes que admitir que fue divertido! —mostrando una enorme sonrisa de alegría; limpiando sus lentes empañados por el vapor de su bebida.

—Bueno yo... ¡Creo que si lo fue! —rascando su cabeza y despeinando su cabello—. He he he, ¡Si tengo que reconocer que fue divertido! ¡De verdad Chicos! Hahaha —riendo—. Pero tengo que decirles una cosa importante... ¡Es un secreto!... —susurra.

—¡¿Cual Rigby?! —pregunta la chica feliz; colocando sus lentes de nuevo.

—¡Vengan... acérquense amigos! —los chicos pegaron sus oídos a la boca del mapache; el cual Inmediatamente soltó un eructo y un enorme gas apestoso...

—¡Fuachalas Rigby! ¡Amigo te estas pudriendo! —dice Chad tapando su nariz mientras Eileen tosía con fuerza sobre su antebrazo.

—¡Si Rigby! ¡De verdad apesta! ¡Wakala! ¡Le di el golpe! —contesta la chica riendo y levantando el cuello de su playera para taparse la nariz.

—¡Bueno Chicos! ¡Eso les enseñara a no hacerme mas bromas! Hahahaha —riendo y abrazando a sus amigos, uno de cada lado; los cuales seguían tapando su nariz y queriendose apartar del chico asqueroso... pero Rigby no los soltaba para que sufrieran; y ellos olieran aquellos gases asquerosos y nocivos olores de boca.

—Rigby... de verdad... '¡De lo apestoso te queda como anillo al dedo!' —responde Chad riendo junto a Eileen.

—¡OOOOOOHHHHHH! Hahaha..., ¡Ahora chicos! ¡Llevenme al tercer piso!.

Los chicos cargaron a su amigo, el trio no paraba sus risas burlescas... después subieron por el elevador y caminaron hasta la sexta habitación... El mapache entro solo a la habitación..., el chico tuvo que mentir acerca de su pene, inventando lo del zipper... mientras que Eileen y Chad se quedaron sentados afuera sobre las bancas; azules en el largo pasillo. Los chicos miraban por la ventana la lluvia la cual comenzaba a azotar cada vez mas fuerte...

—¿Eileen que tienes?... —miro a la chica triste—. Hace un rato reías tirando tu cafe por todos lados...¿Y ahora?...

—¡Oh no es nada!, no te preocupes... solo son algunos problemas que tengo... y aveces me pongo a pensar en profundo...

—¿Quisieras contarme?... —acariciando el hombro de la chica y mostrando una sonrisa de total confianza entre los dos.

—¡Bueno...! ¡Amm! es solo que tengo... ya sabes... problemas mmm con el alquiler de mi departamento... —suspirando y haciendo una mueca de incomodidad con la boca y parpadeando varias veces seguidas.

—¡Oh ya veo! —asintiendo con la cabeza; mostrando señales fuertes de empatía...

—Si pequeño amigo... ¡Así es...! —suspirando e irguiendo el cuerpo; acomodandose en su asiento y recorriendose hasta el respaldo de este...

—Eileen si tienes problemas... yo te ayudare —sonriendo—. ¡De hecho tengo una idea loca!

A raíz de lo que paso con Mordecai y Rigby en el baño... el zarigüeya sentía una incomodidad en la casa... simplemente ya no quería seguir estado ahí... el zarigüeya se siente incomodo respecto a que el chico de sus sueños esta enamorado de alguien mas... alguien mas atractivo y azul... por así decirlo. Aunque Rigby le pidió que fuera su novio al zarigüeya, un novio postizo y totalmente falso, el zarigüeya solo acepto por que todavía siente algo grande por el chico, y Mordecai no aceptara que su amigo quiere con el... obvio después de habérselo cogido delante de el en el baño... ¡Que horror!..., Mordecai pudo haber aceptado que su amigo es GAY... ¡Si... su pequeño mapache!, y amigo de toda la vida... pero lo que no acepta el arrendajo es que Rigby esta enamorado de el... y Mordecai lo sabe, no directamente pero si en su subconsciente... Así que Chad quiere acabar con esa mentira que al principio disfrutaba (solo para estar cerca del mapache) pero que ahora lo destrozaba por completo... pero solo por dentro.

—¿Y cual es la idea loca Chad...? —girando la cabeza.

—¡Bueno amm! la verdad... yo... Yo ya tenia el plan de dejar el trabajo del parque y buscarme otro —dice juntando sus dedos indices; pausando sus palabras para después hacerle una pregunta conmovedora y totalmente sacada de onda—. ¡¿Y si me mudo contigo a tu departamento, solo para ser compañeros de cuarto?! ¡Así podré ayudarte con los gasto! ¡Ya sabes!... Amm... Agua, luz, teléfono, renta, internet, despensa etc etc... —mirando a los ojos a Eileen...

—Bueno amm... — quitándose los lentes para después limpiarlos y colocarlos en sus ojos de nuevo—. ¡Es una excelente idea!...

—¡¿De verdad?!...

—¡Claro... así no me sentiré sola y me harás compañía todo el tiempo... ¡Si!. —abrazando a su amigo. La oportunidad de tener al zarigüeya cerca de ella; le ponía los cabellos de punta. Verán... Rigby le ha gustado a la chica desde que se conocieron, cada vez que lo veía se ponía tímida y se le trababa la lengua... pero ahora que conoció a Chad hace varias semanas... el chico ha sido de mucha confianza..., es inteligente, educado y muy guapo para la cuatro ojos... ¡Todo un pimpollo, un bombón de chocolate!...

Los chicos reían acerca de las platicas que hacían... cuando algo distrajo la atención: por la ventana al pequeño moreno.

—¡Mira Eileen la lluvia...! —mirando detenidamente—. No estaba así cuando llegamos... ¿Oh si?

—¡No Chad! la tormenta viene fuerte... ¡Mira! —contesta señalando a lo lejos... los chicos se quedaron impresionados como un árbol se torcía; girando completamente hasta arrancarse... casi desde la raíz y cayendo sobre un auto que se encontraba cerca. Las calles se encontraban completamente inundadas, es seguro que el agua se metía por los edificios en este momento... seguro y la planta baja del hospital se encontraba ahora completamente llena de agua...

—¡No puede!... ¡No puede ser mira Eileen!... —grita Chad... Los coches flotaban como canoas por lo que antes eran calles y ahora gigantescos ríos y canales de agua... una señora cargaba a su bebe asustada dentro de una camioneta roja; la cual flotaba sin dirección alguna estampando su cofre contra un poste de luz fuertemente...

—¡Chicos denme de ese sandwich y refresco! ¡Tengo mucha hambre! —comenta el mapache saliendo del consultorio—. ¡¿Chicos?! ¡Hola...! ¡Ya me siento mejor!... ¡Ya me cosieron!... —sus amigos no le prestaban atención; ellos seguían pegados a la ventana mirando el caos que la tormenta provocaba—. ¡¿Chicos que están mirando?! —pregunta cojeando un poco (por el parche que tenia en sus partes bajas...) y caminando lentamente hasta sus amigos para después mirar todo lo que estaba pasando.
Los tres chicos miraban; pegados al vidrio las calles o ríos por así decirles... como estas arrastraban personas y coches por doquier; los cuales chocaban con cualquier cosa... cuando otro árbol cayo cerca del hospital tronando un transformador de luz... posiblemente la electricidad se aya ido en toda la calle, excepto en el hospital, los cuales tiene su propia planta de luz.

El mapache se asusto y se retiro de la ventana chocando con una enferma que venia corriendo...

—¡Hey! —le responde el mapache... pero la chica de blanco corría por el pasillo asustada con la mirada perdida; perdiendose al fondo de este... doblando la esquina de la zona sur del hospital

—¡¿Y a esa loca que le pasa?! —Grita alzando los brazos... Eileen y Chad se apartaron de la ventana, también asustados—. ¿Vieron a la enfermera? ¡Corría como loca!

—¡Si...! ¿...? —responden los chicos al mismo tiempo confundidos. Cuando de repente suenan dos fuertes ruidos seguidos uno del otro; los cuales provenían de la zona norte... de donde la enfermera asustadiza había salido como un petardo... ahora la chica de blanco; corría como loca exactamente hacia el lado contrario...