_24_ La ultima vez que te vi. El quinto disparo.
Martes, 3:10PM...
Después de escuchar los dos fuertes ruidos... los chicos comenzaron a caminar de espaldas, cuando de momento; otro fuerte ruido vuelve a sonar seguido de un grito de una mujer..., La tormenta aun sigue azotando la ciudad; inundando las calles por completo.
—So... Son... ¡Son balazos! —tartamudea Chad; abrazando a Eileen... la chica se cubría de detrás del zarigüeya, mientras que Rigby caminaba; cojeando lentamente acercandose hacia donde provenían esos fuertes ruidos—. ¡Rigby escúchame!... ¡Son armas!... reconozco el sonido desde lo que paso en el Vertedero... El mapache al fin, por primera vez, escucho al moreno y comenzó a caminar lentamente de espaldas... hasta llegar a sus amigos...
Al escuchar el cuarto disparo... Los tres chicos salieron corriendo de ahí como petardos hacia las escaleras... Eileen y Chad corrían; saltando los escalones para llegar al cuarto piso... cuando el zarigüeya noto que su amigo moreno se había quedado atrás.
—¡Chicos no me dejen! —grita el mapache; dando saltitos por el largo y vacío pasillo pero aun así el moreno no lograba avanzar nada...
—¡Rigby! —grita Chad corriendo; bajando las escaleras hasta llegar a su amigo; cargándolo como podía... Eileen se quedo a medias escaleras apretando su pecho... la chica creía que se le saldría el corazón. Al zarigüeya se le empezaron a doblar las piernas; cayendo al suelo con todo y mapache... Eileen corrió hasta sus amigos para ayudarlos, comenzando a cargar al mapache uno de cada lado, pero era imposible correr así... los chicos no podían con su pesado amigo y comenzaron arrastrarlo.
—¡Chicos no creo que puedan subir las escaleras conmigo! —dice recargado de espaldas en el primer escalón, mientras sus dos amigos tomaban aire; ambos estaban fatigados—. ¡Mejor déjenme y váyanse ustedes, yo me quedo aquí...!
—¡Rigby! ¡¿Estas loco?! —le grita Eileen asustada.
—¡No pensaremos dejarte aquí amigo!... —responde Chad tratando de cargar al mapache... pero era inútil.
—¡Ya se! —grita Eileen—. ¡Nos iremos por el elevador!.
—¡¿Que?!... —alzando las manos el mapache—. ¡Ni locos! ¡El elevador esta doblando la esquina! ¡Por donde se escucharon esos ruidos!.
—¡Espera Rigby...! —contesta el zarigüeya entrecerrando los ojos y jalando su collarín—. No es una mala idea...
—¡¿Que?!...
—¡Rigby... tal vez sea nuestra única oportunidad! —dice... y sin preguntar ni discutir mas... el zarigüeya le hace la señal a Eileen para tomar por sorpresa al mapache. Chad lo tomo de los hombros mientras Eileen de los pies; corriendo con su amigo hasta llegar a la esquina.
—Esperen... —susurra Chad soltando al mapache y caminando de rodillas; asomando su cabeza por la esquina del pasillo, asegurandose de que no hubiera peligro—. No hay moros en la costa (en expresión de que no había nadie...). Vamos Eileen... ayudame otra vez con Rigby.
Ambos cargaron a su amigo para llegar al elevador. Eileen se encontraba totalmente asustada y en estado defensivo..., lo comprobó el mapache cuando le toco el brazo a la chica y ella inmediatamente dio un salto... El mapache se encontraba asustado pero no tanto como Eileen..., Chad; se encontraba muy valiente, mostrando en su rostro una expresión de coraje y enojo por lo que estaba pasando y no mostraba nada de miedo en su cuerpo.
—Chicos... quienes creen que sean ellos... —pregunta el mapache; mirando hacia arriba observando a sus amigos, mientras los chicos seguían corriendo directo al elevador.
—¡Unos imbéciles que no tienen nada bueno que hacer... aparte de molestar a la gente! —contesta Chad muy enfadado, su tono de voz asustaba al mapache... Eileen no escuchaba nada..., aun seguía en una especie de trance, en un estado de alerta; tenia los ojos muy abiertos, volteando como loca para todos lados...
El mapache solo se quedo pensando si saldrían vivos de ahí... lo único que quería el pequeño era comer unos Chili-Dogs jugar video juegos con Mordecai y flojear toda la tarde...
—¡Mordecai! —pensó el; gritando en su mente. La ultima vez que lo vio, fue dando vuelta en el carrito al final de la calle—. Espero que estés bien amigo, después de la estúpida tormenta... Espero y te encuentres a salvo en la casa. 'La ultima vez que te vi', diste vuelta al final de la calle...; desapareciendo de mi vista amigo... si tan solo supieras lo que siento por ti... —piensa el mapache en su mente; soltando una lagrima de tristeza la cual... Chad noto que corría por la mejilla del mapache.
—Rigby... ¿Estas llorando? —pregunta Chad dejando a su compañero en el suelo y llamando al elevador para recogerlos.
—Si amigo... si estoy llorando... —responde el mapache; hecho bolita y triste.
—No te preocupes Rigby... —acariciando su mano—. Todo estará bien, te lo prometo —mostrándole una sonrisa de confianza.
Los chicos entraron al elevador; primero entro Eileen refugiandose hasta la esquina, después Chad y al final Rigby... Pero cuando las puertas estaban apunto de cerrarse... una mano con un guante negro se asomo abriendo las puertas y jalando a Rigby del cabello; tirando de su cuero cabelludo... El tipo saco al mapache del elevador; tirándole al suelo apuntandole con su rifle en la espalda..
—¡Rigby! ¡No! —grita Chad mientras Eileen se agachaba; cubriendose la cara. El zarigüeya jalo del chaleco al maleante, tratando de tumbarlo... pero el desgraciado tomo de la cabeza al moreno y lo empujo dentro del elevador... El tipo se lanzo contra al pequeñín y no dejo que se cerraran las puertas; dejando de apuntar a Rigby y apuntandole ahora a Chad y a Eileen... Pero Chad se tiro al piso de espaldas y pateo las rodillas del maleante... escuchandose un fuerte ¡Crack!... El desgraciado cayo a dolorido sujetandose las rodillas; una de ellas la tenia volteada completamente hacia atrás, causándole mucho dolor, Chad aprovecho el momento y le pateo la cara con todas sus fuerzas; sacando al maleante del elevador haciendo que las puertas se cerraran... en cuanto estas se cerraron Chad escucho un disparo ('El quinto disparo...') y el elevador empezó a subir al cuarto piso y después al quinto piso. Chad se levanto y abrazo a Eileen; sacándola del elevador y tratando de tranquilizarla... Los chicos solo esperaban que el quinto disparo no aya sido para su amigo. El mapache se había quedado en el tercer piso lamentablemente junto con el criminal y esa enorme escopeta...
—Tengo miedo Chad... —dice la pequeña; pegando su cara al pecho del zarigüeya; para llorar... Los chicos seguían caminando, y caminando por pasillos desalojados buscando un cuarto o un lugar de refugio, el zarigüeya pensó de momento, que un buen lugar seria... el techo del edificio pero este obviamente estaría inundado por la tormenta...
Los chicos entraron a un oficina donde se encontraban un señora y su niño pequeño como de seis años, junto a dos doctores y una enfermera... inmediatamente Chad dejo a Eileen sentada en una silla junto a un escritorio mientras una enfermera les daba un poco de agua en conos de papel; haciéndoles preguntas de que fue lo que vieron, pero Chad al igual que Eileen se quedaron callados y no dijeron absolutamente nada... Los chicos se quedaron esperando en la oficina a oscuras durante unos minutos y después alrededor de una hora. Chad se mordía las uñas sentado en el piso; recargado en el escritorio observando un reloj; redondo colgado en la pared: enfrente de el..., mirando como el segundero avanzaba por todo este lentamente... dando vueltas y vueltas (4:20PM...) Eileen no despegaba la mirada de las palmas de sus manos, la chica observaba con detalle; abriendo y cerrando los puños una y otra vez solo para distraerse con algo... el resto de las personas se encontraban del otro lado del cuarto sentados, uno de los doctores dibujaba con un bolígrafo por todo un pequeño cuaderno, mientras el niño giraba y giraba un centavo que tenia en la mano. Chad se canso de estar haciendo nada y decidió ir a buscar a su amigo.
—¡Ya me arte! —grito levantándose; haciendo que Eileen saltara de su silla asustada al igual que los demás—. ¡Me largo!... ¡Iré a buscar a Rigby!... Eileen quédate espérame aquí... —le dice a la chica mirando sus ojos de terror y susto.
Cuando Chad estaba dispuesto a salir... el sonido de la perilla comenzó a escucharse; girando y abriendose la puerta lentamente, Chad abrazo a Eileen con todas sus fuerzas... el chico temblaba y sudaba frío por todo su cuerpo. Un tipo con una pistola entro y prendió la luz del cuarto aceleradamente... Estaba vestido de un azul oscuro; con lentes negros y unas letras en su pecho que marcaban FBI...
—¡La policía gracias a dios! —respondió Chad.
—¡Pueden salir el criminal esta bajo arresto! —dijo el oficial junto con un francotirador, ambos entraron para ayudar a todos los civiles refugiados.
—¡Eileen! ¡Tenemos que buscar a Rigby! —los chicos salieron disparados; utilizando las escaleras y llegando hasta la planta baja: la cual estaba completamente inundada (no tan profundo, solo unos cuantos centímetros), el lugar se encontraba en completo desorden; mesas, sillas, papeles etc por ningún lado... Los amigos salieron del hospital hasta el punto de reunión; donde todas las personas se encontraban: junto con patrullas, ambulancias y protección civil; reuniendo a toda la gente. Rigby salió del montón de gente; caminando y cojeando hasta llegar a sus amigos; los cuales le recibieron con un fuerte y gran abrazo...
—¡Rigby! —gritaron ambos; abrazando al morenin apestoso y despeinando su cabello.
—¡Chicos me alegra verlos!... ¡¿Donde rayos se metieron?! —mirando a sus amigos.
—¡¿Rigby de verdad te encuentras bien?! —pregunta Eileen; limpiando sus lentes para después acomodarlos y darle un enorme beso al mapache.
—¡Si amigos estoy bien y, gracias Eileen por el beso! —devolviéndole el beso a la chica la cual se quedo completamente hipnotizada por el mapache.
—¡Nos alegra mucho que estés con bien Rigby!... ¡¿Pero que fue lo que paso?! —le pregunta el zarigüeya abrazándolo y después soltandolo; quedando rojo y completamente aliviado, el chico que ama se encuentra a salvo...
—¡Bueno amm...! según lo que me informe... el tipo venia en persecución por las calles, la policía venia de detrás de el; por robo a una tienda o banco... pero las calles inundadas desviaron su auto y se metió con todo y camioneta al hospital destrozando todo adentro y estampandose contra aquel muro —dice señalando hacia dentro del hospital—. Entonces salió y comenzó a disparar hacia el techo para asustar a todo aquel que se cruzaba en su camino... —Eileen y Chad se quedaron con la boca abierta...
—¡¿Pero y que paso cuando te jalo del cabello el maldito?! —pregunta Eileen; volviendo abrazar a su amigo.
—¡Bueno amm!... el tipo solo huía de la policía... pero malamente nos cruzamos en su camino... me saco del elevador y los quería sacar a ustedes para subir y escapar pero ¡Woow Chad tremenda patada que le diste! ¡Le doblaste la rodilla para atrás! —le comenta el mapache con los ojos bien abiertos zangoloteando al zarigüeya; el cual solo se quedo todo apenado por lo sucedido—. ¡Entonces el criminal tomo su arma arrastrandose al elevador pero llego la policía y le dispararon en la muñeca destrozandosela y tumbándole el rifle.
—¡Oh! ¡Con que ese fue 'el quinto disparo'! —comenta Chad mirando a Eileen la cual se quedo con expresión de admiración; sonriendo y mostrando sus anchos dientes de alegría.
—¡Si ese fue! —contesta el mapache—. Afortunadamente no hubo heridos, a excepción del criminal y su rodilla ¡Woow amigo!, ¡Eres un héroe! —comenta; haciendo que el zarigüeya se ponga tímido por lo que hizo.
—¡Veras Rigby... creíamos que ese disparo fue para ti, pero no alcanzamos a ver por que las puertas del elevador ya se habían cerrado!... ¡Vaya!... —le dice Chad; abrazando a su amigo para después susurrarle una cosa al oído—. Si algo te pasara... —pausando—. Nunca me lo perdonaría... —dando otra pausa—. aun te amo...
Chad soltó a Rigby mostrando una enorme sonrisa de felicidad por el mapache, pero en sus ojos, Rigby noto una enorme tristeza dentro de su amigo. El mapache nunca será del zarigüeya, el esta enamorado de Mordecai... y eso es algo que Chad lo sabe, pero no lo puede soportar... o tal vez si puede... como lo hace en estos momentos, mostrando una sonrisa de oreja a oreja... pero, sabemos que por dentro siente un completo vacío... un vacío que solo su amigo grosero, oloroso y apestoso puede llenar... un vacío que Rigby debería ocupar...
