_25_ Un puberto muy adolescente.

Martes, 4:46PM...

Los tres chicos se apartaron del lugar que estaba concurrido; lleno de personas que daban sus testimonios delante de las cámaras y entrevistadores. Los chicos fueron a buscar el auto de Margarita; el cual estaba intacto de golpes... si... pero las llantas, cofre y cajuela se encontraban totalmente cubiertos de fango y hojas secas...

—¡Ahora si Margarita me matara! ¡Su auto parece sacado de la casa de un trol! —grita Eileen; quitando el lodo de las puertas para poder entrar.

—Hehe ¿Casa de un trol?... tal vez quisiste decir: que lo vomito un trol... —responde Rigby dandole un poco de humor al problema pero no funciono como el quiso... mientras que el zarigüeya limpiaba el parabrisas con los brazos; embarrandose todo de lodo al igual que Eileen. Los chicos se subieron al auto conduciendo directo al parque, Eileen manejaba mientras el zarigüeya jugaba con el botón de su ventana; bajándola y subiéndola repetidamente para distraerse un rato... El mapache solo se quedo acurrucado en el asiento trasero; acostado observando el techo de este... sus párpados comenzaron a pesarles, el chico aun no comía nada y se "moría de hambre", el mapache no tenia nada en el estomago, esto provoco que se quedara sin fuerzas y le diera sueño... este solo se quedo acostado mientras el coche se agitaba durante todo el camino una y otra vez (como una cuna de bebe); con las manos en su estomago hasta quedarse dormido. Las calles se encontraban llenas de fango, hojas de arboles, botellas de vidrio y uno que otro coche descompuesto en cada esquina... en algunas partes se encontraban arboles caídos, mientras en otras: postes de luz, lamparas de jardines y contenedores de basura, todo un completo desorden...

—¿Que...? —responde Rigby a los llamados de su amigo.

—Dije que ya llegamos —contesta Chad abriendo la puerta del coche para sacar al mapache. Se encontraban exactamente enfrente de la casa, el mapache bostezo; tallandose los ojos y tomo la mano de su amigo... al salir sintió el fresco aire recorriendo su rostro, su cabello, sus axilas; bajando por su playera hasta sus partes bajas las cuales ya estaba mucho mejor... solo necesitaba reposo por unos dos días. El chico se había quedado profundamente dormido en los brazos de Morfeo y esto hizo que al despertar estuviera empapado en sudor; su cuello, espalda y trasero completo.

—Adiós Eileen te cuidas. —le da un beso en la mejilla el zarigüeya.

—Si gracias Eileen por hacernos compañía y pasar un buen–mal rato en el hospital. —le da un abrazo el mapache; embarrandose de lodo.

—¡Oh! descuiden me la pase bien. —sonriendo y entrando a su auto hechandolo en reversa, la chica bajo el vidrio para despedirse de sus amigos mientras se iba—. ¡Iré a contarle lo que paso a Margarita!... ¡Oh! y ¡también iré a lavar su auto!... ¡Chad después hablamos de, acerca del departamento!...

—¡Seguro! —respondió haciendo que el mapache se quedara confundido.

—¡Oh espera Eileen! —grita Rigby alcanzando a su amiga—. Se me olvidaba... la sudadera. —desamarrandola y entregándosela.

—¡Ah! ¡Si... gracias Rigby! —sonriendo y torciendo el volante mirando por el espejo del retrovisor—. ¡Nos vemos chicos! ¡Después los veo...!

—No... gracias a ti... por prestarmela Eileen... —susurro aunque ella no lo escuchara, para después sonreír; mirando como se marchaba la chica. El zarigüeya estaba por meterse a la casa; subiendo las escaleras... cuando Rigby lo jalo del brazo.

—Oye Chad... ¿Hablar acerca de que?... —pregunta girando su cabeza de lado; aun confundido.

—¡Oh amm!... Lo que pasa es que mmm... me mudare con Eileen a su departamento... Si así es... —subiendo de nuevo.

—No espera... —jalandolo ahora del otro brazo—. ¿Pero, porque?...

—Mmm... lo que pasa es que no puede mantener su departamento y le ayudare con los gastos, eso es todo... —torciendo la boca y asintiendo con la cabeza.

—¿Acaso es por la mentira de que eres mi novio?... —contesta mirándolo a los ojos.

—Amm.. no, ¿Porque preguntas?... —mirándolo "extrañado".

—Chad... ya no quiero que seas mi novio... —contesto el mapache... esas eran las palabras que Chad pensaba decirle en algún momento; así que solo se quedo atónito preguntándole:

—¿Porque?... —jalando su collarín, el chico tenia calor...

—¡Chad no es justo lo que te estoy haciendo!, es decir... mmm... no es justo que yo sepa lo que sientes por mi, y que por mi culpa estés conmigo solo por mi beneficio... Mordecai piensa que somos novios por que yo no le puedo decir que lo amo... y lo amo mucho —contesta el mapache haciendo que el zarigüeya se quedara admirado y sin decir nada; solo jalando su collarín una y otra vez.

—Rigby... yo... —contesta tímido pero es interrumpido por el mapache.

—¡Es cierto lo que digo!... ¡Soy un cobarde, un maldito cobarde y no puedo decírselo... no puedo decirle a Mordecai!...

—¡¿Decirme que?!... —contesta el arrendajo bajando del carrito con unas bolsas de McDonald's.

—¡Mordecai estas bien! —contesta el moreno bajando las escaleras aprisa; con las piernas abiertas y curveadas para no lastimarse el paquete; dando enormes zancadas... El pequeñín llego y abrazo a su amigo con todas sus fuerzas.

—Hehe Rigby... ¡¿Y ahora porque me abrazas?! —el alto reía y se tambaleaba con las bolsas; apunto de caerse por el tierno abrazo de su amigo.

—¡Mordecai me asuste mucho! ¡Primero la lluvia! y... ¡Y pensé que nunca te volvería a ver! ¡Y...! —recargandose en el pecho de su amigo y soltando una pequeña lagrimita de felicidad...

—Haha ¡Tranquilo viejo estoy bien!, el carrito se doblo del techo por la lluvia... pero lo lleve a reparar y de paso compre comida.

—¡Gracias amigo! —contesta el mapache sosteniendo la bolsa; abriéndola y sacando la cajita de papas—. ¡Muero de hambre!

El zarigüeya se quedo cruzado de brazos mirando como sus amigos congeniaban uno con el otro de una manera súper tierna... digamos... hechos el uno para el otro, tenia que ser así, puesto que son mejores amigos desde pequeños... Chad se sentó en las escaleras mostrando una sonrisa de alegría... aunque el mapache no fuera suyo, el motivo de la sonrisa era el ver a sus amigos juntos como uno solo, mientras Rigby sea feliz... el lo será también (eso piensa el) y eso es algo que el zarigüeya sabe y no debe ponerse triste por eso..., después de todo, desde un principio se dio cuenta que Rigby no era para el, era una batalla perdida que Chad nunca pudo ganar... incluso nunca debió tratar de luchar... por el, es a lo que me refiero. Chad se levanto y entro a la casa dejando a sus amigos solos...

—¡Oye! ¡¿Rigby?! ¿Que dices que no debes decirme? —contesta el arrendajo mostrando una mueca y cruzando los brazos, el mapache solo se quedo con los ojos abiertos; mirando a su amigo pálido..., respecto a la pregunta que le hizo. El arrendajo alcanzo a escuchar las ultimas palabras de la platica con Chad.

—bua–jababa–bu–jebe–dede —el mapache no podía contestar por tener toda la boca llena de papas a la francesa.

—¡Rigby! ¡No me contestes con la boca abierta! —sacando la lengua del asco—. ¡Trágate lo que tienes en la boca y luego respondeme!...

—¡Dije...que me machuque con el zipper! —abriendo las piernas para enseñar el pants ensangrentado.

—¡¿Rigby estas bien?! —asustado mirando la sangre de su amigo, el arrendajo se tapo los ojos debido a que no puede ver sangre por que esta le provoca vomito, dolores de cabeza incluso desmayos—. ¡Rigby cubre ahí no quiero ver! —le ordena haciendo que el mapache se haga bolita de la vergüenza...

Flashback (Mordecai y Rigby: cuando tenían 13 años...)

Rigby se relajaba en el sofá de su casa; jugando videojuegos... apenas y podía llegar al tercer nivel... El chico estaba peinado de los pelos de punta; con una playera holgada; blanca y unos pantalones también holgados color; azul cielo..., el chico estaba descalzo y tenia espinillas por toda la cara como cualquier puberto-adolecente. Mordecai entra a la casa de su amigo para apresurar al mapache, ambos debían ir a la escuela...

—¡Rigby ya levantate de ahí ya son las 6:50AM, tenemos que ir a la escuela!...

—¡Espera casi paso de nivel! ¡¿No quieres una soda?! ¡Están el congelador! —dice emocionado; alcanzando a terminar sus palabras cuando de repente pierde en el juego y las letras fastidiosas aparecen en el televisor GAME OVER—. ¡Agh Mordecai viste lo que me hiciste hacer! ¡Ya perdí! —dice molesto mientras seguía apretando los botones reiniciando el juego y volviendo a empezar.

—¡Agh Rigby! ¡Ya tenemos que irnos! ¡El autobús nos dejara!...

—¡Espera solo paso esto y ya! —contesta sin despegar los ojos del televisor y mordiendose los labios por la presión del juego.

—¡Agh te comportas como 'un puberto... un total adolescente' fastidioso Rigby! ¡Mejor iré por esa soda! —caminando a la cocina.

—¡Hmm, Hmm, Hmm! —asiente con la cabeza ignorando a su amigo, el chico estaba dispuesto a pasar el nivel. Mordecai regresa de la cocina; destapando su soda haciendo el clásico sonido ¡Tss!... el sonido distrajo al mapache haciendolo perder.

—¡Agh Mordecai me hiciste perder! —soltando el control.

—¡¿Quien yo?! ¡Yo no tengo la culpa de que seas un mal jugador! —contesta dando un sorbo a su soda—. ¡Rigby te apestan las patas..., huele a queso rancio! —tapándose la nariz con sus dedos; indice y pulgar.

—¡No! ¡No es cierto... acabo de salirme de bañar! —tomando el control y empezando de nuevo el juego.

—¡Haha lose mapache, solo te quería molestar! —riéndose de la expresión de coraje de su amigo—. ¡De hecho, hueles a talquito de bebe!... Haha... ¡Pero ya vamonos se nos hace tarde!

—¡Agh esta bien! lo pasare luego... —Tomando su mochila casi vacía. El chico es muy flojo como para llevar todos sus libros y la tarea hecha... Los chicos se apresuraban para ir a la secundaria... el mapache se le adelanto al azulejo; subiendose al autobús escolar y dejando atrás a Mordecai; el cual corría para alcanzar el autobús, pero fue demasiado tarde, el chico pálido se quedo a media calle viendo como daban vuelta; haciendo que Mordecai caminara hasta la escuela.

Dos horas después Mordecai llega arrastras; sudando y deshidratado... mientras el mapache se encontraba con un ojo morado afuera de la escuela...

—¡Rigby! —caminando hasta el; enojado—. ¡¿Porque no me esperaste y le dijiste al conductor que se detuviera?! —le pregunta regañandolo, pero el chico noto la aureola en su pequeño amigo; con combinaciones violeta y rojizas alrededor de todo su ojo...

—¡Rigby! ¡¿Que fue lo que paso?! —sentándose junto a el; mirando su ojo...

—Tuve una pelea y me suspendieron por tres días... —contesta agachado sin mirar a su amigo.

—¡Que! ¡¿Porque?!... —pregunta parpadeando rápido varias veces.

—Un chico de mi salón dijo que tu y yo éramos novios...

—¿Y por eso te peleaste?... Si ya sabes que es mentira, ¿Para que te enojas entonces?... —le pregunta confundido.

—Me enoje por que dijo que eras un estúpido muerde almohadas y que yo te soplaba la nuca mientras te cogía —responde casi llorando pero el enojo hacia que se le contuvieran las lagrimas.

—¡Pero Rigby!... —contesta para después bajar su tono de voz; susurrando—. Rigby esta bien que me defiendas, eres mi mejor amigo... ¿Pero que hiciste para que te suspendieran?...

—De hecho yo no hice nada. —contesta el mapache defendiendose—. Veras... la pelea fue desde que veníamos en el autobús... por eso me distraje y no pude decirle al conductor que se detuviera... Cuando bajamos... El chico me persiguió por toda la escuela hasta el baño... me dijo todo lo que te conté y después... saco una navaja apuntandome con ella, me ataco, pero... paso tan rápido el momento... que el cayo de pecho y se enterró su propia navaja...

—¿Enserio paso eso Rigby...? —pregunta tratando de mirar los ojos de su amigo pero este giraba la cabeza y no lo dejaba que lo viera.

—Si eso paso...

—¿Y el chico esta bien?...

—Si... vinieron los paramédicos por el, me hecho la culpa de haberle puesto el pie, por eso me suspendieron, pero... también lo suspendieron a el por portar arma blanca en la escuela...

—¡Oh ya veo! —contesta el arrendajo—. ¡Lo bueno es que no te paso nada a ti! Hehe

—He, he, te equivocas mira... —levantándose el pantalón enseñando una cortada de seis centímetros en su pierna—. Pero descuida Mordo, esto no es algo que unas benditas no puedan curar. —contesta sonriendo mientras su amigo abría cada vez mas y mas los ojos.

—¡¿Rigby eso... eso es... es... sangre, sangrita...?! —responde para después caer desmayado de espaldas...

—¡¿Mordecai?! ¿...? —buscando a su amigo el cual desapareció de su vista y yacía en el pasto con la lengua de fuera, un ojo cerrado, el otro a medio cerrar y patas alzadas como un cadáver...

Fin Flashback...