_28_ Una piedra preciosa, una joya color moka.
Martes, 6:31PM...
El clima se encontraba frío y nublado como lo predijo la reportera en las noticias, solo que se equivoco totalmente en el pronostico... ella había dicho que la lluvia seria calmada y larga a la vez... pero al parecer fue todo lo contrario; fue corta y muy desastrosa para todas las personas de la ciudad, sin mencionar el parque; el cual quedo totalmente volteado de cabeza...
Definitivamente ha sido el Martes mas largo que pudieron tener estos chicos, contando desde en la mañana en que Chad decidió ser novio de Rigby... de cuando el zarigüeya despertó con una banderilla en la boca (el pene de Rigby)... lo del hospital, la lluvia etc, etc..., un día muy agotador... pero en fin.
Chad se detiene a mandar un mensaje afuera de la casa (por la parte de atrás); mirando el parque totalmente desordenado lleno de lodo por todas partes, hojas secas y una que otra botella de plástico etc... El chico camino para bajar las escaleras, cuando, sorpresivamente una mano morena lo sujeta por detrás y lo jala de la playera directo a los arbustos soltando el pequeñín un ligero; ¡Ay!...
Mientras... En alguna parte de la ciudad, Eileen conducía el auto; presurosa directo al departamento de Margarita... La pequeña estuvo en el hospital mas de cuatro horas, pero gracias a su amiga que la cubrió en ese lapso de tiempo, ella pudo ir con sus dos chicos favoritos, pero ahora la pequeña caería en un gran dilema..., Rigby es grosero, desaliñado, aveces sangrón y muy irritante cuando se trata de hacer lo correcto (en diferentes momentos...), todo lo contrario al dulce de Chad; el es tierno, valiente, gracioso y muy cortes... todo un pimpollo, un chico en verdad muy adorable... pero, ¿Y que pasa con Rigby...?, la chica esta enamorada del zarigüeya sin duda, pero hay algo en el mapache que le llama la atención en diferentes ocasiones... aunque al moreno apestoso le guste el humor negro y las bromas pesadas, eso lo hace muy diferente a cualquier chico, algo que la chica en verdad no puede evitar de adorar... en pocas palabras ella idolatra a su pequeño tabú llamado Rigby, un verdadero edición especial de su colección de chicos por conquistar... El chico oloroso siempre será una 'piedra preciosa, una joya color moka' alguien que siempre hará a la chica ponerse de rodillas, aunque ella no lo pida... si..., en verdad, el es un verdadero dilema para la cuatro ojos, pobre de la pequeña...
—¡Oye! —contesta Chad tallando sus ojos llenos de tierra, el chico tenia todo el trasero lleno de lodo, que mal para el zarigüeya...
—Hehe shh... silencio nos pueden escuchar... —sonriendo.
—Bueno... esta bien... —se agacha ocultándose mas; con una mano en la oreja derecha para escuchar a su amigo...
—¿Quisieras salir conmigo el sábado...? —pregunta juntando los puños; rogándole a su amigo—. ¡Vamos será divertido!
—¿Ah?... ¡Claro...! ¿Porque no?...—girando su cabeza de lado.
—¡Genial!... Amm... —se levantan ambos de los arbustos y salen de ellos—. Mientras... ¿Te gustaría salir a camina un rato?... ¡Claro si quieres...! obviamente hehe...
—¡Si por que no! —mirando sus ojos—. Pero ¿Porque me jalaste a los arbustos? —pregunta sonriendo y parpadeando un par de veces.
—Haha... —ríe un poco mientras sube las escaleras junto con Chad—. ¡Solo era una broma, ya sabes como un juego secreto...! —contesta todo nervioso agachando la cabeza, mostrando su joroba; con las manos dentro de los bolsillos.
—¡Chad! —grita Jeremy corriendo desde la fuente hasta la casa.
—¡Jeremy! —contesta el pequeño alzando los brazos—. ¿Donde andabas amigo?...
—Lo que pasa es que... —subiendo las escaleras hacia sus dos amigos—. Creo que hubo un apagón anoche y mi celular se hizo trizas, ¡Pero ya fui a repararlo mira!... —sacándolo del bolsillo y mostrándolo como nuevo—. ¿Y como sigues de tu cuello?...
—¡Bien!... si... bien —jalando un poco la orilla del collarín; para mostrar su cuello, la mancha morada estaba desapareciendo, y el chico ya casi no tenia dolor.
—¡Oh disculpa Thomas no te había saludado! —le dice dandole la mano Jeremy.
—¡Hola Jeremy! —correspondiendo el saludo; dando un fuerte apretón—. Descuida, no pasa nada. —mostrando a cabra una sonrisa de oreja a oreja.
—Pero chicos... ¿Y que rayos hacían aquí afuera con este frío? —pregunta Jeremy temblando con los brazos cruzados.
—Nada... —contesta Chad de forma indiferente—. Yo me iba meter a bañar pero Thomas y yo nos quedamos platicando un rato afuera... fue todo... amm... —sonriendo—. Pensábamos salir un rato a caminar —mirando a la cabra; con una sonrisa tierna.
Jeremy aun quería preguntarle al zarigüeya acerca de lo que escucho en la cocina (platica de Rigby y Chad), pero mejor se quedo callado por la presencia de Thomas en ese momento mas que nada... aparte de que le daba mucha pena hablar con su mejor amigo en esos momentos... Chad y Jeremy siempre se contaban absolutamente todo desde niños..., y si en realidad piensa hablar con Chad respecto a Rigby, preferiría hacerlo en un momento adecuado, a solas obviamente...
—¡Bien!... entonces metete a bañar y cuando salgas podré acompañarlos a ambos —asintiendo con la cabeza—. ¿Y a donde piensan ir chicos?...
—¿Ah? ¡A un partido de baseball! —improvisa Thomas en ese momento. En realidad el chico quería invitar a cenar al zarigüeya, pero ya que Jeremy esta de mal tercio... decidió llevar a su amigo a un evento de su deporte favorito—. ¡Y que dices Chad! ¡¿Si vamos?! —le pregunta emocionado—. ¡Será divertido!
—¡Claro! ¡Si, será divertido! —contesta emocionado; jalando la puerta de la cocina y entrando.
—¡Chad...! —saca Jeremy el medallón de sus bolsillos y se lo entrega a su amigo—. Me lo encontré tirado en el pasillo —colocándolo en las pequeñas manos de su amigo, (obvio mintiendo acerca del pasillo)... Otra de las cosas que a Jeremy lo tenían en confusión... es el ¿Porque rayos se encontraba el medallón en el cuarto de Thomas, y justo en su cama?... ¿Acaso el pequeño moreno tuvo algo que ver aquella noche con Thomas?... de solo imaginarlos teniendo algo en la cama, en pocas palabras sexo... ponían al avestruz lleno de celos... pero solo celos de amigos obviamente, por eso se les pego esta noche a los chicos para poder estar junto al zarigüeya cuidandolo en el partido, en vez de que la cabra se lo lleve a un motel... ¡Vaya que mente tan pervertida la de este chico!... pero en fin...
—¡Gracias Jeremy! ¡Lo estuve buscando como loco! —le contesta muy pero muy emocionado; amarrandolo a su cuello con mucho cuidado—. ¡Incluso saque toda la ropa de los cajones, lo estuve buscando como loco!.
—¡Si me di cuenta que toda la ropa estaba hecha un tiradero! —(para no decir hecha un desmadre...), después de decir eso, se le acerca al oído para decirle algo de menor importancia—. Después me explicas que rayos hacia un charco de sangre en medio del cuarto... —le susurra para después alejarse del oído del moreno—. ¡Pues bien! vete a bañar, te esperaremos en la cocina!...
—Ah... ¡Claro...! —el zarigüeya se quedo callado no sabia que contestar, solo observo la mirada de Jeremy enfadado cuando le susurro eso, el moreno se quedo congelado en esos momentos...
Después el pequeñín dio media vuelta, salió de la cocina, camino por la sala, subió las escaleras, cruzo todo el pasillo y entro al baño para ducharse... el baño se encontraba totalmente solo, ni Rigby ni Mordecai daban señales de haber estado ahí... bueno... a excepción del vapor en los espejos, de varias gotas escurriendo en las paredes y el piso de la ducha el cual estaba totalmente mojado... todo eso daban pistas al pequeño de que alguien acababa de tomar un baño... ¿Quien fue? (se pregunto).
Eileen estaciono el coche enfrente de los departamentos, la chica entro a la sala común y tomo el elevador... Aunque el departamento este en el segundo piso, lo hizo debido a que se sentía muy cansada como para subir escaleras. Se paro enfrente de una puerta marrón con el numero 16 y toco dos veces con su puño.
—¡Eileen! ¡Pasa que bueno que llegas! —abriendo la puerta y tomando el hombro de su amiga haciéndola pasar.
Las chicas se sentaron en el sofá platicando hasta las nueve de la noche (9:00PM) Eileen le contó todo lo ocurrido con Rigby y lo que paso con el fugitivo en el hospital detalle por detalle. La cardenal roja no creía lo que Eileen le decía.
—¡Pero que poca de maleante! —sirviendo agua en un vaso directo de la jarra—. Aquí tienes chica —le da el vaso en la mano.
—Si... gracias —dandole un sorbo y dejándolo en la mesita de centro.
—Ah, Eileen... —haciendo muecas—. Paso algo en la cafetería... Exactamente después de que se fueron... Pues, llego el jefe y tuve que mentir que estabas enferma en cama..., pero se veía muy molesto al respecto... fue todo lo que pude hacer... ¿No importa?... —pregunta tímida con miedo a que su amiga se molestara con ella.
—¡Ah descuida...! —alzando los hombros como si no le importara—. De hecho antes de que te fueras a comprar la cafetera te quería decir algo acerca de... —hace una pausa—. De una oferta de trabajo... Ah... ¡En un centro comercial!..
—¡Eso es genial Eileen! —acomodandose mas en el sofá haciendolo rechinar por el hule y cruzando la pierna izquierda.
—¡Si lo es! y Chad me ayudara con los gastos... —rascando su nariz y acomodandose los lentes.
—¡Ah! ¡El chico que te gusta! ¡Eh! —dandole un pequeño empujón para que la pequeña se sonrojara—. ¡Y... y...! ¡Cuenta mas! ¡Vamos quiero saber todo de el!
—Bueno el es lindo y tierno a la vez... —agachando la cabeza toda roja con un sonrisa en su rostro, de esas sonrisas estúpidas que expresas cuando piensas en la persona que te gusta, si..., de esas que no puedes controlar ni aunque te jales las mejillas una y otra vez..., hagas lo que hagas no te la puedes borrar del la cara y se te quedan por un largo rato... si... a esas me refiero...
—¡Que bueno Eileen!. —mostrando una sonrisa de felicidad por su amiga—. ¿Y que pasa con Rigby?
—Bueno el ya se siente mejor de sus partes, supongo...
—No no Chica... —colocando su mano en la boca para evitar sacar una carcajada—. Me refiero... a que si sigues interesada en el...
—¡Oh! —sonrojandose de nuevo—. ¡La verdad si! aun siento algo por Rigby... pero... ¿Porque no intentar ligarme a los dos?... En caso de que uno no quiera me quedaría con el otro, ¿No?...
—¡Hahaha que perra eres Eileen! —riendo a carcajadas—. ¡Uh si! ¿Y si los dos te dijeran que si?... ¿Apoco andarías con ambos al mismo tiempo? ¡¿Eh?!... —colocando sus manos en el estomago, a la chica le dolía mucho el vientre de tanto estar riendo.
—¡Haha lo dudo Margarita! —riendo—. ¡Siendo francas creo que ninguno de los dos me hará el favorcito! —las chicas reían sin parar, incluso ambas se pasaban las manos por los ojos; limpiando las lagrimas de risa, cuando... accidentalmente Eileen derrama su vaso de agua sobre su sudadera y blusa; blanca...
—¡Oh rayos! —quitándose la sudadera; anaranjada.
—¡Ay Eileen!..., descuida, ¡Toma chica!... —le da una servilleta para que se seque la cuatro ojos.
—¡Haha!, ¡Que torpe soy! —riendo por lo ocurrido—. ¡Haha no creo que sirva de mucho este pequeño papelito estoy muy empapada!...
—¡Quítate la blusa chica, te enfermaras!... —levantándose del sofá y recogiendo los vasos de la mesa—. Enseguida te traigo una playera...
—Si, ¡Gracias Margarita! —quitándose la blusa y enseñando su brasier color lila.
La pelirroja salió del cuarto con una blusa limpia para su amiga, cuando noto que la pequeña enseñaba su sostén.
—¡Eileen!... aquí tengo una blusa... Toma... —se la da en las manos.
—¡Ah, Si! Gracias... —contesta extendiendo su blusa mojada en el sillón.
—Eileen... —llama a su amiga; jalando su cuello de la playera para que entrara aire y secara sus gotas de sudor—. ¡Tengo algo que enseñarte en mi habitación...!
—¿Que cosa?... —pregunta sonriendo aun enseñando su sostén.
—Ahhhh... —sostiene de la mano a su amiga y la levanta del sillón—. ¡Digamos que es algo que no terminamos de hacer!...
—¿Algo?... —responde confundida.
—¡Si!... es algo... chiquito... ¡Ya veras!.. —le contesta llevándola de la mano hasta su cuarto y cerrando la puerta muy pero muy lentamente...
