_31_ Amor puro, amor del bueno...

Martes, 11:30PM...

Eileen acariciaba el sostén; rojo de Margarita; recargada en el pecho de esta, ambas chicas estaban semidesnudas abrazadas en la cama con las delgadas sabanas rosas hasta la cintura; cubriendo las delicadas piernas de estas... Las chicas pensaban profundamente sin hablarse una a la otra..., ambas tenían pensamientos alternos pero no tan diferentes; de sus respectivos chicos: Eileen pensaba en Rigby y Chad... Margaret en Jeremy y Mordecai... Las dos querían resolver ese pequeño dilema que las molestaba y no las dejaba dormir, digamos que aquello, es como un pequeño mosquito que zumbaba en los oídos de ellas constantemente y no se detendrá el insecto hasta aplastarlo con la mano... (haciendo un cierre interno).

—Margarita... —susurra.

—¿Si...? —acariciando el cabello de la pequeña.

—Me siento sola...

—Yo también...

Eileen se levanta de la cama, toda triste y muy desconsolada. La chica tomo sus lentes del buró y se los puso; pensando en Chad... el chico pronto se iría a vivir con ella, pero solo para ayudarle con los gastos, no por que estuviera enamorado de ella y eso estaba mal (de alguna forma) digamos que la chica... tendrá que superar al zarigüeya, pero no podía resistirse ante semejante "ternura y ejemplo de chico"... Chad demostró ser muy valiente ante la situación del hospital y eso es algo que Eileen aprecia con todo y su pequeño gran corazón...

—¿Eileen... estas bien? —pregunta Margarita llegando por atrás hasta abrazar a su amiga; pasándole los brazos por el cuello y recargando su cabeza sobre la de ella; dandole pequeños besos continuos de detrás de la oreja... solo para consolarla.

—Creo... creo que si... —volteándose para corresponder el tierno abrazo de su amiga.

—Chica, te veo muy triste... —dandole un beso en la mejilla y soltando una lagrima al mismo tiempo que la pequeña.

—No... —suspira profundamente—. ¿Porque lo dices?...

—No lose... —pausa para tomar aliento—. Solo lo digo... —ambas chicas se quedaron calladas, ambas se sentían decaídas, ambas se encuentran; muy pero muy deprimidas..., Ambas están solas...

Mientras... en el estadio. El aire se estaba volviendo mas fuerte y helado... Mordecai trataba de apartar al empalagoso de Rigby el cual seguía colgado de su chamarra; ahorcandolo; al pálido y susurrándole sin parar: Te amo... cada vez que el pequeño terminaba de decirlas soltaba una risa nerviosa para volver a lamerle su mejilla y decir las palabras de nuevo... y así sucesivamente. El extraño comportamiento del mapache ebrio, hizo que Mordecai saliera corriendo directo otra vez al estadio; tratando de apartarse de su amigo... digamos que el arrendajo estaba mas consciente que Rigby y el sabe exactamente lo que esta haciendo el moreno... El larguirucho pensó en esos momentos que si Chad ve lo que estaban haciendo (lo que estaba haciendo el mapache), seguro y habría un tremendo problema (bronca...), por eso salió corriendo.

—¡Mordecai espera! —grita el mapache corriendo detrás de el; como podía y como le respondían las piernas, estas titubeaban en cada paso que el pequeñín daba.

—¡Aléjate de mi!... —corriendo con todas sus fuerzas; agitado.

—¡Solo quiero decirte algo! —con voz de ebrio y tratando de alcanzarlo.

—¡No!... —suspira—. ¡Dije que no!

Mordecai entro al estadio seguido del moreno, mientras... El trio se preguntaban arriba del carrito: ¿Donde rayos estaban sus amigos?

—Seguro y se les olvido algo... —añadió Jeremy; terminando el bote de palomitas para después meterse una pastilla de menta.

—¿Como que? —responde la cabra.

—No lose... —alza los hombros indiferente; y se acomoda los lentes—. Seguro y algún reloj o celular.

—Pues yo iré a buscarlos... —propuso el zarigüeya.

—Te acompaño... —sugirió la cabra.

—No... descuida, iré solo... —bajándose del asiento y caminando por todo el enorme estacionamiento para encontrarlos.

—El, no puede ir solo... yo iré aunque el no quiera... —comenta la cabra yéndose del carrito y dejando los nachos; este se fue de detrás del pequeño (sin que el moreno se diera cuenta)... Jeremy solo se le quedo mirando a Thomas; con el ceño fruncido, sin decir nada... ¿Porque rayos se preocupa tanto por su pequeño amigo?...¿Que trama este chico?... Después de eso; el avestruz se bajo y siguió a ambos... Chad no sabe que lo sigue Thomas y este no sabe que lo sigue Jeremy.

Mientras... Mordecai cruza el largo y oscuro pasillo: ya vacío, tratando de perder a Rigby pero este lo sigue aun silenciosamente... El arrendajo cruza todo el campo ya desalojado (muy agitado y sudando a chorros) después; salto la cerca como pudo hasta llegar a las gradas, pero detrás de el, lo perseguía una gran sombra que proyectaban los reflectores del campo, y esta gran mancha negra con la forma de su amigo; lo seguía a donde quiera que el fuera. El pálido subió las escaleras; brincando y dando grandes zancadas, después... se detiene hasta el final de las gradas y se sienta sigilosamente tratando de calmarse y controlar su respiración; mientras la sombra se acercaba cada vez mas y mas al chico asustado...

—Mordecai... —susurra el pequeño lentamente con voz temblorosa, mientras el larguirucho se acostaba en la ultima grada de detrás de los asientos de plástico, con los ojos cerrados y temblando; tratando de que este no lo encontrara.

—¡Boo!.

—¡Aghh!... —abre los ojos de un golpe y suelta un gemido del susto; pasando un gran trago de saliva.

—¡Ahí estas!... —se le acerca lentamente al grande con voz seductora; tambaleando su cuerpo—. No escaparas de mi... —le susurra en el oído mientras el otro chico se quedaba totalmente atónito con los ojos y boca abiertos; observando como el pequeño se quitaba el pasamontañas y se levantaba su playera la de este y la de Mordecai, para juntar su estomago; ombligo con ombligo y sentir su calor corporal mientras le besaba el cuello lentamente... el pálido seguía sin moverse, el chico estaba congelado, pasmado y totalmente sorprendido..., no podía creer lo que estaba pasando, no podía creer que su amigo le estuviera desabotonando el pantalón para hurgar dentro de este, mientras el mapache se mordía los labios una y otra vez... lo único que le quedaba al larguirucho; era mantenerse quieto y contraer los dedos de los pies y de las manos... dejando en marcha el tren y permitir que las cosas pasaran.

—¡Rigby! —grita Chad; jalando al chaparro del suéter apartándolo del mayor—. ¡Que mierda estas haciendo!

—Yo.. yo solo... —contesta asustado mientras llegaban de detrás de el: la cabra y el avestruz.

—¡Eres un idiota!... —Le responde Chad apunto de darle una bofetada pero se contuvo, es decir no tenia por que, después de todo no son novios.

—¿Que paso aquí? —pregunto Jeremy; enojado mientras Thomas se quedaba quieto observando la situación; sorprendido.

—¿Ah...? —Chad gira su cuerpo—. Nada...

—¡¿Como que nada?! entonces, ¿Por que son todos esos gritos? —contesta Jeremy; observando como Mordecai se levantaba del piso y se abrochaba el pantalón.

—Lo que pasa es que... —observa a Rigby el cual tenia abajo la cabeza y después a Mordecai el cual se sentó; subiendo sus manos y pasándolas por todo su rostro y cabello debido a la tremenda migraña que los gritos y el alcohol le provocaban.

—¿Que es lo que pasa...? —vuelve a preguntar el cuatro ojos.

—Que... —el chico no sabia que decir, cuando de momento, observa un dedo de espuma tirado en el piso todo roto y pisado—. Que Rigby... —le guiña el ojo al mapache—. Rigby olvido su dedo de espuma y este par... —observa por un momento a Mordecai el cual lo miraba con ojos rojos de cansancio, mareado y todo confundido—. ¡Que este par se estaba peleando por el estúpido dedito que no se para que lo quieren si ya esta todo roto!

Jeremy y Thomas no dijeron nada, solo se miraron el uno al otro, el silencio reinaba... La situación se tornaba extraña y confusa. Jeremy supo de algún modo que Chad mentía, es su mejor amigo y el sabe cuando miente, es decir... Cada vez que Chad mentía en determinadas situaciones, este jalaba el cuello de su playera varias veces, continuamente, y eso es justo lo que esta haciendo en estos momentos, por eso supuso... sin mas que decir...

—Bueno... ya vamonos..., ya es tarde... es casi media noche. —dice Jeremy con voz no muy convencida bajando las gradas rápidamente; Mirando detenidamente a Rigby el cual recogió su "supuesto dedo de espuma" y se puso rápidamente su pasamontañas sin decir nada.

Los cinco chicos salieron del estadio rumbo a casa sin hablar en todo el camino... el ambiente se tornaba tenso e incomodo. Chad conducía lentamente..., debido al estado en el que Mordecai se encontraba; este no se lo pudo llevar. El pálido venia de copiloto dandole indicaciones del camino que los llevaba a casa (como podía), Rigby se encontraba en medio de los otros dos chicos (en la parte de atrás) el mapache estaba recargado en el hombro de Thomas con dolor de cabeza tratando de no quedarse dormido pero fue inútil...

—Rigby... —susurra Chad.

—Mmm... —abre un ojo.

—Llegamos ya levántate... —le da la mano levantando al mapache del asiento, nada mas quedaban ellos dos.

—Espera mi dedito de espuma... —lo recoge.

—¡¿Y para que lo quieres?! —pone los ojos en blanco—. ¡Ya déjalo ahí aparte ni es tuyo!... ¡Y dale gracias a los santos que se me ocurrió semejante mentira antes de que los sorprendieran cogiendo!...

—Pero no estábamos... —quitándose el pasamontañas.

—A mi no me hacen pendejo... —apunto de jalarle la nariz pero no tenia caso, el mapache siempre ha sido y será un mentiroso—. Sabes que... —hace una pausa—. olvídalo...

—Bueno, esta bien... estábamos apunto de..., de eso... y si, fue una tontería, lo acepto...

—Pues... —el chico no sabia que responder—. Esta bien que lo ames... pero entiende que tienes que contenerte mientras somos "novios" —se da la media vuelta pero Rigby lo sostiene del brazo.

—Si pero... —lo mira directo a los ojos.

—¿Pero que?... —frunce el ceño.

—Paso algo diferente... —exhala; recorriendo su mano por todo su cabello.

—... —suspira—. ¿Algo como que?

—Bueno digamos que cuando estaba arriba de el —se le acerca al oído—. Mordecai se quedo quieto sin decir nada...

—¡¿Y?!... —alza los hombros.

—Pues se me quedo mirando..

—¿...?.

—Y lo único... Lo único que me dijo fue: ¡Que sea rápido...! —el mapache cerro los ojos para pensar acerca de ello; moviendo la nariz un par de veces mientras... Chad cambio su estado de desesperación directo a confusión: aquello es un verdadero misterio que al zarigüeya intrigaba cada vez mas, pero que al mapache hacia "llorar" al no saber firmemente la sexualidad de su mejor amigo.

Rigby ama con todo su corazón a Mordecai pero aquello, su relación (como amigos) se volvía cada vez mas desastrosa y borrosa, ambos chicos tenían cruzados sentimientos que no saben en si como manifestarlos y eso puede ser algo molesto y peligroso para ambos, ya que podían terminar en un serio problema como para romper por siempre su amistad, y eso es algo que Rigby quiere evitar, así que el chico a decidido decirle sus verdaderos sentimientos a Mordecai antes de que sea demasiado tarde, aclararle a su amigo pálido que lo que siente por el no solo es excitación ni calentura (como algo pasajero) sino 'amor puro... amor del bueno'... amor sincero, pero el chico tiene miedo... un miedo que le estruje las entrañas de solo pensar en ello, ¿Y si le deja de hablar para siempre, y dejara de ser su amigo?... no lo creo... Mordecai le ha soportado: berrinches, infinidad de tonterías, bromas absurdas y niñerías etc, etc. Mordecai siempre será su amigo, eso es mas que obvio, pase lo que pase... ¿Aunque lo viole?... ¡Oh, cierto! eso ya lo hizo, pero en fin.

Chad y Rigby entran a la casa y suben directo al pasillo. Chad entra al baño mientras Rigby se desvía directo a su cuarto: donde Mordecai ya estaba dormido con las luces apagadas... Rigby se quita la ropa y se queda en bóxers de color verde, acostándose en su brincolin; hechándose toda la ropa encima, hasta cubrirse totalmente... pero... hay algo que le molesta y no lo dejara dormir hasta hacerlo. El mapache se levanta mareado aun por lo efectos de la cerveza y comienza a caminar directo a la cama de Mordecai...

—Mordecai... ¿Estas despierto? —pregunta pero no recibe respuestas de su amigo.

Rigby alza las cobijas observando los bóxers de su amigo color; verde fluorescentes, con ositos cariñosos dibujados por todas partes, el chico pálido se veía tan tierno con ellos... Rigby no resistió y se metió a la cama; cubriéndose a el y a su amigo con las tibias y suaves sabanas. El menor pego su cabeza despeinada en el pecho cálido de su amigo; observando como respiraba descontroladamente dando patadas continuas, al parecer el chico larguirucho tenia una pesadilla...

—Tranquilo amigo... —le susurra en el oído; acariciando su pecho y su cabello—. Aquí estoy yo... tu mejor amigo, tu Rigby... yo te cuidare siempre pase lo que pase... ¿Sabes algo?, te quiero, te quiero mucho y nunca te dejare solo... —después de susurrar eso; le da un beso en la mejilla, el cual parece que resulto para el mayor ya que se quedo quieto y comenzó a dormir tranquilamente al igual que Rigby, el pequeño se quedo dormido en el torso de Mordecai y con una sola mano; acariciando el cálido, suave y tibio estomago de su mejor amigo...