Siento muchisisisimo la espera, pero los exámenes me han llevado loca. Pero bueno, han salido bastante bien así que estoy contenta.
Este capítulo es más corto pero se centra sobretodo en explicar porqué Santana es como es. Espero que no os decepcione, pero quería subir algo ya porque hacía mucho que no subía nada!
Espero que os guste!
Me despierto atrapada entre el colchón y un cuerpo caliente encima mío. El dolor de cabeza es horrible y cuando abro los ojos, la luz que se cuela por la ventana hace que los vuelva a cerrar mientras gruño de dolor. Es por momentos como este que me pregunto porqué tendré que beber tanto siempre. ¿No puedo limitarme a un par de copas? ¿Tengo que beberme botellas?
Los recuerdos de ayer se me aparecen tras los ojos cerrados y noto como mi corazón se para. Casi me acuesto con Dani. Brittany. El ataque de celos. Dani. La conversación. Oh joder.
Me obligo a abrir los ojos y a mirar al cuerpo inconsciente que duerme a pierna suelta encima mío. Dani tiene una cara serena mientras duerme, los rasgos relajados mientras la cabeza descansa sobre mi clavícula y piernas y brazos me rodean. Noto que las dos vamos solo en ropa interior, no me acordaba haber llegado tan lejos antes de nuestra charla y mi mini ataque de pánico.
No puedo evitar soltar una risa ante nuestra situación. Estas cosas solo me pasan a mí.
- Deja de mirarme mientras duermo, pareces un pervertido.- oigo como me dice Dani todavía con los ojos cerrados.
- Tenía intención de salir a hacer el desayuno, la verdad.- digo con una media sonrisa, contenta de que las cosas no hayan cambiado entre nosotras.
- ¿Y a qué esperas?- me dice todavía dormida.
- Bueno, parece ser que tengo un orangután encima mío que me lo impide.- digo pero ella no hace intento de moverse.- El orangután eres tú.
- Ya lo sé.
Como no mueve ni un musculo, levanto la rodilla y empujo fuertemente hacia arriba hasta que Dani cae a un lado de la cama y acaba resbalando hasta el suelo.
- ¡Joder Santana López!- dice levantándose rápidamente con los ojos abiertos y la mirada aun medio dormida. - ¡Ya me estaba levantando, animal!
- Haberlo hecho antes.- digo encogiéndome de hombros mientras me levanto de la cama y me froto las sienes.- No chilles joder, tengo una resaca horrible.
No me contesta y cuando me giro, descubro que está otra vez bajo el edredón, durmiendo. Pongo los ojos en blanco y salgo al comedor intentando no hacer ruido. Es entonces cuando me encuentro con una Quinn Fabray en ropa interior, cocinando de espaldas a mí. Lleva los auriculares puestos y esta bailando al ritmo de la música mientras prepara unas tortitas.
Me siento riendo silenciosamente en un taburete de la barra mientras observo como Quinn termina de hacer las tortitas - con lo que, estoy bastante segura, son los ingredientes veganos de Rachel. En ese momento, Quinn se gira para pasar las tortitas al plato y nuestros ojos se encuentran. Noto como su cara se pone totalmente blanca y la sartén cae al suelo haciendo un ruido horrible para mi cabeza.
- HOSTIA PUTA JODER.- dice Quinn mientras se quita los auriculares y se apoya en la encimera, respirando con dificultad.
- Buenos días a ti también.- digo sonriendo. - Esto de encontrarte en ropa interior en mi casa se está convirtiendo en todo un habito, Fabray.
Se pone roja al instante y se agacha para recoger el desastre que ha formado, lo que le da varios segundos para pensar una respuesta. Pero en ese momento la puerta de la habitación de Rachel se abre y por ella sale Rachel Berry en ropa interior, frotándose los ojos medio dormida.
- ¿Qué es todo ese ruido, Q?- cuando sus ojos se encuentran con los míos se pone blanca.- ¿S-Santana? ¿Qué haces aquí?
- Buenos días a ti también.- digo exasperada.
- ¿Qué haces aquí?- me dice con un tono mas alto del habitual.
- Bueno Berry, la ultima vez que lo miré, esta era mi casa.
- Pero... ¿No te fuiste a casa de Dani ayer?- dice intercambiando una mirada rápida con Quinn.
Oigo como Quinn comienza a hacer ruido con los platos mientras se pone a arreglar el desastre del suelo.
- ¿Y tú que haces aquí? - le digo a Quinn rápidamente. Su espalda se tensa y noto como Rachel se pone roja.- No, dejarme reformular la pregunta: ¿Qué hacéis las dos en ropa interior?
- Quinn estaba ayer tan borracha que decidí que, como buena amiga que soy, lo mejor era que antes de que acabara durmiendo inconsciente en casa de algún desconocido, lo mejor era que se quedara a pasar la noche aquí.- dice Rachel rápidamente con una mirada desafiante en sus ojos.
- ¿Y dormís en ropa interior?- le digo con una ceja levantada.
- ¿Nuestra ropa estaba manchada de alcohol? - me dice Rachel.
- ¿Me lo preguntas a mí? - digo con un guiño en la cara. Rachel abre la boca para contestarme y en ese momento la puerta de mi habitación se abre y Dani sale en ropa interior frotándose los ojos.
- ¿Qué cojones es todo ese ruido Santana?- me gruñe. Cuando abre los ojos nos ve a todas mirándola sorprendidas, en ropa interior.- Oh, buenos días.
-¿Qué hacéis las dos en ropa interior?- dice Rachel con una media sonrisa victoriosa, contenta de no ser el centro de atención.
- Resulta que pretendía acostarme con Santana ayer por la noche. Pero ella, en un estado de alcoholización enorme, me dijo que quería ser solo mi amiga y no un polvo de una noche, así que acabamos durmiendo.- dice Dani como si nada mientras se sienta a mi lado. Rachel y Quinn abren la boca sorprendidas y yo dejo escapar una carcajada. Esa es una de las cosas que me gustan de Dani, la sinceridad con la que cuenta las cosas.
- Y eso Berry, es una respuesta sincera.- le digo mientras le choco la mano a Dani y Rachel se pone roja.
Quinn empieza a servirnos las tortitas cuando el sonido horriblemente alto de un móvil nos sorprende a todas.
- ¡Es el mío!- dice rápidamente mientras entra en la habitación de Rachel.
Pasan un par de minutos en los que ninguna habla, todas demasiado ocupadas en comer las tortitas y aun sufriendo la resaca. Oigo de fondo ruidos en la habitación de Rachel y al cabo de unos segundos Quinn rápidamente sale vestida con ropa de Rachel, el móvil en la mano y una mirada de preocupación estampada en la cara.
- ¿Q, pasa algo?- dice Rachel levantándose de la silla.
- Es Brittany, ha cortado con Artie.- dice rápidamente. Noto como se me va todo el aire de los pulmones al instante. ¿Cómo, cuándo y por qué?.- Me tengo que ir ya, me necesita.
Me doy cuenta que me he levantado de la silla al cabo de unos segundos y Quinn ya está saliendo por la puerta cuando reacciono y le chillo.
- ¡Llamame si necesita cualquier cosa!
La puerta se cierra tras ella y la casa se queda en silencio. Me vuelvo a sentar en el taburete sin escuchar la conversación que tienen Rachel y Dani mientras yo me quedo sumida en mis pensamientos.
Brittany y Artie han cortado. Brittany está soltera. Un rayo de esperanza se abre paso por mi pecho antes de que lo corte tajantemente. Brittany debe de estar mal. Y eso es lo mas importante ahora mismo. Pero aun así no puedo evitar tener un poco de esperanza y que mi mente empiece a generar situaciones para encontrarme con Brittany de nuevo. ¡Santana López! Tú y Brittany sois amigas, nada más, así que no puedes ir ligando con ella ahora que sabes que está soltera - me recuerdo amargamente.
-Santana...¡Santana!- la voz impaciente de Dani me saca de mi ensoñación y le lanzo una mirada de disculpa.- Estaba diciendo que me voy a ir yendo a casa. ¿Nos vemos el Lunes?
Le asiento distraídamente y oigo como se cierra la puerta de la casa. Noto una mirada perforándome un agujero en la cabeza y al levantar la vista veo a Rachel con los brazos cruzados y una ceja levantada. Trago saliva.
- ¿Qué?
- ¿Te gusta Britt?- dice directa al grano. Noto como me pongo roja y me muerdo inconscientemente el labio.
- No.
- Mentira, te lo veo en la cara.- dice rápidamente. Me levanto de mi asiento sabiendo a donde va a llevar esta conversación.
- ¿Qué quieres Berry?- digo fríamente, pero ella no se amedranta ante mi tono.
- ¿Por qué no...-
- Porque nada Berry. No hay nada que hacer. No soy buena para las relaciones punto.- digo duramente.
- Creo que tenemos que hablar.- dice suavizando la mirada.
- ¿Sobre qué?- le digo lentamente, aunque una parte de mí lo sabe perfectamente. Tenemos que tener "la charla". La charla que llevo meses evitando. Ella se limita a levantar una ceja y espera pacientemente.- Mira... Dejame ducharme primero y vestirme, vale?.
Eso parece relajarla y asiente sonriente mientras yo me dirijo a mi habitación.
- ¡Santana! - oigo que me dice a mis espaldas.- No hace falta que sea hoy, o ahora, solo quiero que sepas que tenemos que tener la charla pronto.
- No Rachel, ya va siendo hora. Al fin y al cabo, ha pasado un año. - digo mirándola tristemente antes de entrar en mi habitación.- Dile a Kurt que venga a casa ya.
Estoy sentada en la cama mientras termino de secarme lentamente el pelo. Acabo de tener la ducha mas larga de toda mi vida, literal. Han pasado 3 horas desde la charla con Rachel y sé que no puedo alargarlo más. Este es el momento que he estado temiendo durante meses, rezando para no tener que revivir. Pero una parte de mí está harta de esconderlo todo para mí. Una parte de mi necesita soltarlo de una vez por todas y compartirlo con alguien.
Cuando cada pelo está totalmente seco, me pongo unos pantalones de chándal, una sudadera y salgo al comedor silenciosamente; el corazón latiéndome desbocado. Rachel y Kurt están sentados en el sofá cambiando rápidamente los canales de la TV, claramente nerviosos.
-Bueeeeeeeno...- digo nerviosamente sentándome en el sillón que hay enfrente del sofá.- ¿Qué queréis saber?
Kurt se remueve incomodo en su posición y noto como Rachel se muerde el labio nerviosamente.
- Santana, no tienes porqué hacer esto si no quieres, de ver-
- No Kurt, han pasado 13 meses. Ya va siendo hora de que mis dos mejores amigos sepan toda la verdad.- digo rápidamente. Cuanto antes mejor.
- Lo único que queremos saber es porqué decidiste venirte con nosotros a NY. Porqué estuvimos meses oyéndote llorar todas las noches. Porqué te has estado escondiendo en ligues de una sola noche. Porqué has dejado de cantar. - dice Rachel. Sus palabras se me clavan directamente en el corazón. Oír como tus mejores amigos están así de preocupados por ti. Oír en boca de ellos como has cambiado tanto.
-¿Os acordáis de Alison?- digo en un susurro, hablar de ella me hace daño. Kurt y Rachel se miran rápidamente antes de asentir.
- ¿Que tiene ella que ver?- dice Rachel sorprendida. Suspiro mientras intento sacar las palabras, pero tengo un nudo en la garganta que me impide hablar. Pasan varios minutos antes de que me decida a hablar.
- Alison y yo estábamos juntas. Como novias. - digo lentamente, observando las reacciones de mis dos amigos. Kurt está abriendo la boca como si se fuera a comer la mesa del comedor entera, mientras que Rachel tiene la boca cerrada en una linea.
- ¿Alison Hale y Santana Lopez? Pero si... Pero si... Pero si tenía novio. Las dos. Pero si erais mejores amigas. Pero si...- veo como Kurt comienza a juntar las piezas.- OH DIOS MÍO SANTANA. ¿Desde cuándo?
Sonrío amargamente, me imaginaba este tipo de reacción. Cuando les confesé que era gay, Kurt incluso lloró. Fue la segunda semana de haberme mudado con ellos, estábamos en el sofá los tres y yo por fin sentía que pertenecía a un grupo de amigos, que encajaba. Y entonces lo solté, fue rápido y del tirón y al instante supe que no me había equivocado, que me iban a querer y aceptar. El recuerdo me hace relajarme un poco y sonreír.
- ¿Qué pasó?- dice cuidadosamente Rachel. Su mirada no ha cambiado ni un poco desde que lo he contado, mientras que Kurt está teniendo un ataque. La calma en la voz de Rachel me relaja y me obligo a continuar.
- Ella quería salir del armario y yo no estaba preparada. La obligué a salir con toda esa lista de chicos para poder cubrirnos, para poder mantener nuestra reputación. Lo jodi la vida.- digo con voz estrangulada, me noto al borde de las lagrimas y trago saliva.
- Tu no has jodido nada Santana.- me dice Rachel ahora a mi lado.
- Si joder, si. La forcé a fingir ser alguien que no era, solo por la maldita imagen. La hice infeliz. Todas las veces que sus padres nos pillaban abrazadas o cogidas de la mano. O cuando mis padres me preguntaban sobre ella y yo siempre la negaba. Ella estaba en el armario por mí, fue infeliz por mí, para que yo pudiera vivir la mentira mas tiempo.- digo entre sollozos. Noto unos brazos rodeándome y lloro más fuerte aun.- Pero yo no estaba preparada para salir del armario y decírselo a mis padres así que la amenacé para que no dijera nada. Yo estaba enamorada de ella y la amenacé con joderle la vida so alguna vez decía algo. ¿Qué clase de persona hace eso?
Noto como me levantan y me llevan a mi habitación donde me tumban en la cama y me rodean los dos con sus brazos.
- Santana, estabas asustada, no es tú culpa. - me dice Kurt.
-¡Claro que es mi culpa!- digo amargamente. Pasan varios minutos en silencio hasta que me obligo a continuar.- Se lo dije a mis padres, un día antes de graduarnos, les dije a mis padres que era gay y que tenía novia.
Noto como se tensan a mi alrededor, casi como si predijeran lo siguiente.
- Mis padres se divorciaron al mes siguiente. Mi padre no podía soportar el hecho de que su hija fuera homosexual y que su mujer defendiera y apoyara a su hija, así que se divorciaron. Nunca más he vuelto a hablar con mi padre después de que me dijera que era gay, pero todo me dejó tan asustada y destrozada que al día siguiente le dije a Alison que se acababa. Que yo no era gay, que era todo una confusión estupida, que era una enfermedad y...- me interrumpen mis propios sollozos. - Y obviamente le rompí el corazón a Alison. Nos dijimos cosas horribles pero ella me dijo algo que no me he podido quitar de la cabeza. Me dijo que estaba emocionalmente dañada, que nunca iba a ser capaz de amar realmente a nadie y que lo único que iba a hacer era destrozar a la otra persona, que lo único que hacía era dejar a mi paso destrucción. Después de eso no volvimos a hablar y yo poco a poco llegué a aceptar que era gay y que era feliz siendo yo misma. Pero supongo que sus palabras me han afectado mas de lo que creía .
Después de ese pequeño discurso hay un silencio absoluto a mi alrededor, pero me sienta bien. Después de meses intentando olvidarlo todo, negando que me pasaba nada y teniendo que llorar a escondidas, ahora sienta bien poder decirlo todo en voz alta y llorar con mis mejores amigos a mi lado. Es liberador. Sigo notando esa presión en el pecho cuando pienso sobre todo eso, pero ahora es menos fuerte y se que tengo a mis amigos a mi lado para ayudarme.
- ¿Sabes que es mentira no?- dice Rachel al cabo de un rato.- No estás emocionalmente dañada y obviamente no vas dejando a tu paso destrucción. Eres una de las mejores personas que he conocido nunca Santana. Te preocupas por tus amigos más que por ti misma y eres la persona más fuerte que he conocido. Eres mi mejor amiga y si no estuviera segura de lo buena persona que eres, nunca te habría tenido como compañera de piso. Nunca habría apostado por ti.
Un sentimiento cálido se abre paso por mi pecho y sonrío a través de las lágrimas.
- Durante muchos años de instituto fuiste cruel con nosotros. Nos maltrataste, humillaste, insultaste.- comienza a decir suavemente Kurt. Me encojo sobre mi misma al recordar lo mala persona que fui hace unos años.- Pero siempre supimos que había más que eso. Que eras mas que eso. Siempre supimos que bajo esa fachada de destrucción estaba la verdadera Santana Lopez y por eso nunca te dejamos de lado. Nunca pienses que no eres lo suficientemente buena porque lo eres.
No les contesto, pero les aprieto fuertemente las manos para que sepan que aprecio con mi vida sus palabras y que aunque no lo demuestre, me están ayudando.
La habitación se queda otra vez en silencio, pero puedo notar como mi corazón se va ralentizando junto con mis sollozos. Al cabo de unos minutos mis párpados se cierran y, agotada, me quedo dormida.
Pasan una horas cuando noto como un cuerpo se desliza a mi lado en la cama y me aprieta fuertemente contra si.
- Oh Santana...- oigo que susurran a mi oído y noto como esa persona me coloca bien el pelo detrás de la oreja.
Estoy demasiado agotada como para responder, pero abro los ojos y una maraña de pelo rubio me bloquea la visión. Muevo la cabeza un poco para intentar adivinar quien es y el abrazo que me da la otra persona se intensifica, como si no me quisiera dejar marchar.
- ¿Estás despierta? - oigo que dice Brittany.
¿Brittany? Me incorporo rápidamente de la cama y clavo mi mirada sorprendida en esos ojos azules brillantes.
- ¿Qué estás haciendo aquí?- digo. Mi voz es apenas un susurro, completamente ronca después de tantas horas llorando.
- Me ha llamado Rachel y me ha dicho que estabas mal, así que he decidido venir a estar contigo.- dice dulcemente. En seguida me relajo y un esbozo de sonrisa se asoma por mi cara. Entonces recuerdo la llamada a Quinn.
- ¿No habías cortado con Artie? ¿No se supone que deberías estar en casa intentando superar la ruptura?- le digo mientras me acerco un poco mas a ella en la cama. Nuestros brazos están rozándose y desprenden calor en los puntos en los que se tocan.
- Ya no le quería, así que no había mucho que superar. Llegue a esa conclusión hace varias semanas así que ya me había hecho a la idea de que tenia que romper con Artie. No podía seguir con él si ya no le quería.- dice después encogerse de hombros. Pero aun así noto el dolor en sus ojos y sé que la ruptura le ha dolido mucho mas de lo que dice.
El hecho de que haya venido hasta aquí solo para consolarme, aun estando ella sufriendo, me conmueve y la rodeo con mis brazos mientras descanso la cabeza en su pecho. Al cabo de unos segundos ella me rodea también y cuando la habitación se vuelve a quedar totalmente en silencio, nos dormidos rápidamente, abrazadas fuertemente.
- Gracias.- es la última palabra que digo antes de que perdamos las dos la inconsciencia.
Espero que os haya gustado aunque haya sido corto y que os haya gustado como he descrito el pasado de Santana!
