Lo siento mucho muchísimo por haber tardado tanto pero entre el colegio, las fiestas de mi ciudad y problemas personales no he tenido tiempo. Espero que os guste este capítulo aunque ha sido bastante complicado de escribir.

Un beso! -A


Me despierto y es uno de esos despertares en los que te acuerdas inmediatamente de todo lo que ha pasado antes de que te durmieras, de esos que no tienes que esperar unos segundos intentando recordar. Así que cuando el brazo que tengo alrededor de mi cintura se aprieta un poco más, se perfectamente de quien es. Brittany. Durante la noche hemos cambiado de posición así que ahora es ella la que me tiene totalmente protegida con su cuerpo, y aunque normalmente no me gusta que me abracen en la cama, que sea Brittany la que lo hace me hace sentirme protegida.

Noto su respiración en el hueco de mi cuello y cierro fuertemente los ojos ante la sensación. Nuestras piernas están entrelazadas pero sus brazos están en mi cintura y debajo del almohadón, así que eso me deja con mis brazos totalmente libres. Antes de poder evitarlo comienzo a dibujar figuras en su brazo, apenas son unas caricias pero hacen que Brittany se remueva contra mí y hunda su cabeza en mi cuello. No puedo reprimir el escalofrío que me recorre el cuerpo. Al cabo de unos segundos haciéndole caricias, la respiración le cambia y noto como se detiene totalmente un segundo antes de volver a continuar más fuerte que nunca. Sonrío mientras me hundo un poco más contra su cuerpo.

- Buenos días.- susurro. Pero no me contesta.- Brittany… sé que estás despierta.

Aun así solo me responde el silencio, así que ocultando una sonrisa me giro para quedarme cara a cara con ella. Tiene los ojos y la boca firmemente cerrados pero veo como la comisura de sus labios tiembla, intentando ocultar una sonrisa. Brittany abre los ojos en cuanto nota mi respiración contra la suya. Y en ese momento me quedo totalmente inmóvil, sin palabras. Tengo a Brittany en mi cama, a menos de 5cm de mí, con sus brazos rodeándome y el fantasma de una sonrisa sobre sus labios. Sus perfectos labios que están llamando a los míos a gritos. Levanto rápidamente la mirada de sus labios y me encuentro con sus ojos de un azul intenso mirándome divertidos. Me ha visto mirándole los labios.

- Eh… buenos días.- le digo aclarándome la garganta mientras me pongo totalmente roja. El que se inventara el mito de que los latinos no nos ponemos rojos se puede ir a cagar.

- Buenos días.- me dice mientras me aparta un mechón de pelo de la cara haciendo que me ponga aún más roja todavía. Cálmate Lopez. - ¿Cómo te encuentras?

- Mejor que ayer.- le digo sinceramente. Se muerde el labio pensativa y me obligo a apartar la mirada de su boca. De hecho me deshago de sus brazos y ruedo en mi lado de la cama poniendo espacio entre nuestros cuerpos. La única respuesta que veo a mis movimientos es su ceja levantada.

Estamos un minuto en silencio simplemente mirándonos y aunque sé que me debería parecer incómodo, me siento a gusto. Amigas, Santana. Sois amigas y eso es lo que vais a ser. Ella acaba de cortar con Artie y encima no es gay. Salgo de mis pensamientos cuando de repente Brittany se levanta de la cama.

- ¿Qué haces? – digo mirándola. Lleva unos pantalones de chándal grises y una camiseta negra con el logo de NYADA estampado en blanco.

- ¡Vamos a salir a hacer deporte San!- el mote consigue irrumpir una enorme sonrisa en la cara. Entonces me centro en sus palabras.

- ¿Deporte?- digo con la voz una octava más alta de lo normal.- ¿Qué quieres decir con deporte?

- Quiero decir que vamos a salir a correr tú y yo por Nueva York.- dice con los brazos cruzados sobre el pecho y una mirada desafiante.

- No. De ninguna manera.- digo devolviéndole la mirada mientras apoyo la espalda contra el cabezal de la cama.

- Sí.

- Oh cariño, creo que no lo has entendido. – le digo con una sonrisa prepotente. – Yo no salgo a correr y menos a las- miro la hora en la mesilla de noche '6:45' ¡Joder! ¿Qué hago despierta a estas horas?- ¡¿LAS 6:45 BRITTANY?! No debería ni estar despierta.

- Santana ahora estás en el NYADA así que tienes que mantenerte en forma.- dice acercándose a mi lado de la cama.- ¿Y qué mejor manera de mantenerse en forma que saliendo a correr conmigo?- me dice haciendo pucheritos. Y en ese mismo momento sé que esto totalmente perdida y que con ese puchero puede hacer que haga cualquier cosa por ella. Así que cierro los ojos para evitar ver la mirada de triunfo en sus ojos.

- Bien. Pero solo 1 hora.- le siseo mientras me froto los ojos y me levanto perezosamente de la cama. Nadie, nunca jamás, debería tener que levantarse a hacer ejercicio a estas horas.

- ¡Yaaaaaaaaaaaaaaaay!- me dice mientras me abraza fuertemente.

- Oh dios eres de esas personas felices por la mañana.- digo mientras me dirijo al armario y comienzo a sacar unos pantalones negros elásticos y una camiseta de manga larga rosa térmica para hacer deporte.

- Voy a cambiarme, hacemos café y luego nos vamos a correr ¿vale?- me dice dirigiéndose al baño de mi habitación, como si estuviera en su casa. Sonrío.

- ¡Oh capitán, mi capitán!- le digo haciendo el gesto de marinero.


2 hora y media después estoy muriéndome. Me arden las piernas, me arde el costado, me arden los pulmones, me arden los brazos, me arde la cara, me arde la vida. A 3 metros delante de mí tengo a Brittany corriendo fácilmente, con su coleta dando saltos a cada zancada que da. Vale que durante todo el instituto he sido animadora y que por culpa de Sue Sylvester solía correr 20Km diarios. Pero hace ya casi un año que no corro ni hago ningún tipo de ejercicio y Brittany no ha bajado el ritmo desde que salimos a la calle. Así que me vuelvo a jurar por 54546658 en estos últimos meses que a partir de mañana saldré a correr todos los días. Pero por hoy ya basta.

- Britt… para…-le suplico.

- ¡Vamos San! ¡Un kilómetro más y llegamos al apartamento!- me dice por encima del hombro sin frenar un solo momento.

Y solo me queda maldecir cada unidad de célula en su cuerpo por tener tan aguante físico. Mis ojos se centran en su figura perfectamente moldeada. Los pantalones que lleva marcan todas y cada una de sus curvas y tiene una mancha oscura en su camiseta azul debido al sudor. Yo la maldigo a ella, a su capacidad física y a lo jodidamente sexy que es ahora mismo. Como si notara mi mirada se gira sonriendo.

- ¡500m más San!- me dice sacándome la lengua. Cierro momentáneamente los ojos y me obligo a concentrarme y a seguir corriendo.

A lo lejos veo mi edificio acercándose cada vez más y decido emplear mis últimas energías en adelantarla y llegar antes que ella. Así que cuando estamos a 50 metros de la puerta, acelero y la adelanto. Doy gracias a dios que es un domingo por la mañana y no son ni las 9 porque de haber sido más tarde ya me habrían atropellado.

- ¡GANÉ!- digo sin respiración mientras espero a que llegue. Me está mirando divertida mientras se para a estirar.- No sabía que fueras tan lenta- le digo mientras la imito y me pongo a estirar.

- ¿Hacemos una carrera?- me dice frunciendo el ceño.

- Mejor mañana.- le digo rápidamente mientras entramos en el edificio.

Cuando entramos en el apartamento, Rachel y Kurt están en un intenso debate, el desayuno ya olvidado.

- CLARAMENTE FUNNY GIRL ES MEJOR QUE EL FANTASMA DE LA ÓPERA.

- Ah no querida, no dejes que tu admiración por Barbra te ciegue. El Fantasma es mejor.

Le lanzo una mirada de disculpa a Brittany y cierro la puerta de un portazo.

- ¿Podéis dejar la discusión de a ver cuál de los dos es más gay y comportaros? Tenemos visita. – digo mientras le robo a Rachel su tostada.

- ¡Brittany! ¿Quién es mejor? ¿Funny Girl o El Fantasma de la Opera?- dice Rachel con una mirada de esperanza.

- Eh… Nunca los he conocido en persona así que…- dice confusa. No puedo evitar soltar una fuerte carcajada ante la respuesta de Britt y la cara de Kurt y Rachel. No puede ser más adorable aunque lo intentase.

- Pero Brittany…- comienza a decir Rachel.

- Suficiente Berry.- le digo amenazadoramente. – Britt, ¿vas tu primero a la ducha?

Cuando Brittany entra en el baño, me dejo caer sobre un taburete de la cocina. Estoy demasiado agotada para estas horas del día.

- Así que… Britt.- me dice Kurt con una sonrisa maligna.

Oh cierra la maldita boca, porcelana.- le digo, pero aun así intento recordar en que momento he comenzado a llamar a Brittany 'Britt'. Oh dios ¿se habrá dado cuenta? ¿Le molestará? Respira Lopez, ella te ha llamado San primero.

- ¿Qué hacíais corriendo a estas horas?- me dice Rachel mientras me sirve una tostada.

- Creo quería distraerme de lo de ayer con la excusa de ponerme en forma. – digo después de comerme la tostada.

Los dos asienten y nos quedamos en silencio. Sé que están los dos preocupado por mí y por lo que les conté ayer. Es una situación extraña para todos porque nunca antes me había abierto de esa forma con ellos. Pero la verdad es que estoy mucho mejor de lo que estaba y mañana estaré mucho mejor de lo que estoy. Así que cuando sale Brittany de la ducha ya cambiada, les doy un abrazo rápido y me voy a la ducha.


Son las 9 de la noche y llevamos todo el día viendo un maratón de Anatomía de Grey. Después de la ducha Brittany llamó a Quinn para que viniera y Kurt hizo lo mismo con Blaine. Quinn nunca había visto Anatomía de grey así que después de un largo sermón de Rachel decidimos ponernos a ver toda la serie. Estamos en mitad de una escena de operación cuando a Rachel le suena el teléfono pero al sacarlo y mirar la pantalla durante unos segundos, cancela la llamada y seguimos viendo la serie. Vuelve a pasar lo mismo y cada vez que le suena el móvil, Rachel lo cuelga rápidamente.

- Berry, apaga el maldito móvil que no me centro en la operación.- le digo malhumoradamente.

- P-perdona…- dice mordiéndose el labio. Noto como se me hace un nudo el estómago durante unos segundos. Algo no va bien. Pero antes que pueda decirle nada suena el telefonillo.

- Será el repartidor, yo bajo.- digo rápidamente.

- ¡No, espera Santana!- oigo que dice Rachel pero no le hago caso.

Cojo mi cartera y bajo corriendo las escaleras para pagar la comida tailandesa que hemos pedido. Pero cuando abro la puerta del edificio me encuentro con la última persona que me esperaba encontrar un 19 de Diciembre en Nueva York. Freno en seco y oigo como la puerta de hierro se cierra a mis espaldas.

- ¿Qué haces tú aquí?- le digo fríamente. Mi cabeza ya doliéndome del futuro dolor de cabeza que va a generar esta situación.

- Vengo a ver a Rachel.- dice Finn.

No veo a Finnocencio desde la graduación de Lima y esperaba no volverlo a ver nunca más. Pero aquí está, en Nueva York. Con su camisa de leñador y su chaleco marrón. Exactamente igual que cuando nos fuimos.

- Tienes mucho nervio en venir aquí y querer ver a Rachel después de todo lo que has hecho.- le digo cruzando los brazos.

- Santana déjame ver a Rachel.- dice elevando la voz. Me fijo en la bolsa a sus pies y sonrío maliciosamente.

- Oh ¿no pensarías quedarte aquí verdad?- le digo sonriendo fríamente.

- Santana apártate.- me dice

- No Finn, apártate tú. Rachel ha pasado página, Rachel es feliz en Nueva York, sin ti. No te necesita y tampoco necesita tu culo perdedor y tus ideas de…- digo pero entonces Finn me empuja contra la pared.

- ESO NO ES CIERTO.- chilla hasta que estamos nariz con nariz. Trago saliva porque Finn me saca 2 cabezas y es 4 veces más grande que yo. Estoy a punto de defenderme cuando huelo el alcohol de su aliento. Me fijo más en su cara y veo la barba de 3 días y sus ojos inyectados en sangre.

- ¿Has bebido?- le digo incrédula. Eso hace que recobre la compostura y se aleje de mí, alborotándose el pelo.

- ¿Qué? No.- dice nervioso.

- Finn eres un mentiroso, te huelo el alcohol desde aquí.- le digo impacientándome.- No pienso dejarte que veas a Rachel en este estado. Es lamentable incluso para ti.

- QUE ME DEJES VER A RACHEL JODER SANTANA.- me dice mientras me vuelve a empujar fuertemente. Mi espalda se estampa contra el muro de piedra y me quedo sin aire del golpe.

Se acerca pero cuando está a 1 metro la puerta se abre y aparecen Kurt y Brittany mirándonos con pánico en la cara. Brittany me abraza corriendo mientras que Kurt se pone entre nosotras.

- ¡Finn Hudson! ¿Qué estás haciendo?- le dice asustado.

- Apártate Kurt.- dice amenazadoramente Finn.

Empiezan a discutir pero no les oigo, estoy en shock. En shock de que Finn Hudson me haya pegado. Noto como Brittany me pregunta si estoy bien pero no puedo contestar. La puerta se vuelve a abrir y salen Quinn y Blaine. Gracias a dios que Rachel está dentro. Quinn nos mira horrorizados mientras que Blaine saca el teléfono. Bien, que llame a la puta policía.

- Finn tienes que irte.- le dice Kurt poniendo distancia entre nosotros.

- Tengo que ver a Rachel.- le dice furiosamente Finn intentándolo apartar pero Blaine y Kurt le cierran el paso.

- Ah no, de ninguna manera Finn Hudson.- oigo que dicen a mi lado. Cuando me giro veo como Quinn se aleja de nosotras para ponerse cara a cara con Finn.

- ¿Y tú quién cojones eres?- dice con cara de odio.

- Tu no vas a poner un pie a menos de 100 metros de Rachel porque en el momento que lo hagas te pienso romper las dos piernas para que tengas que volver a tu casa con las manos.- dice Quinn con el tono de voz más frío que he visto nunca. Finn abre la boca sorprendido y durante unos momentos se queda callado como el resto. Entonces aparta a Quinn fácilmente de un manotazo y comienza a aporrear la puerta de metal.

- RACHEL BERRY BAJA AHORA MISMO.- dice cada vez más desesperado. Está a menos de 2 metros de mí así que noto como Brittany se pone delante de mí. – RACHEL YO TE QUIERO.

- Ah eso sí que no Finnocencio. – digo recobrando el habla que había perdido de la sorpresa. 4 caras de horror y una de furia se me quedan mirando mientras yo aparto a Brittany y me encaro a Finn con todo el Lima Heights Adjacents que tengo.- ¿Vienes aquí después de partirle el corazón a Rachel, todo borracho, montas el número, me pegas y encima dices que la quieres? No perdona.

- ¿Tú que sabrás de amor zorra?- me dice.- ¿Te crees que no sé la historia de Alison? Le jodist- pero no acaba la frase porque una mano se estampa contra su mejilla.

Nos quedamos todos inmóviles mientras Brittany pasa por mi lado y apunta con un dedo al pecho de Finn.

- ¡Tú! ¡No sé quién eres ni lo que has hecho pero nunca nunca nunca jamás te atrevas a hablar así a Santana o despídete de tener hijos en el futuro!- dice.

Y entonces estalla el caos. Veo la furia en la cara de Finn y como empuja a Brittany fuertemente, entonces yo me lanzo hacia él junto y lo único que oigo son gritos mientras comienzo a pegar el cuerpo que tengo delante, ciega de rabia. Unas manos fuertes me cogen por la cintura y me intentan sacar de la pelea mientras yo continuo pegándole patadas a Finn con las piernas.

- ¡Santana ya basta!- me dice Mike al oído.

Veo como entre Blaine, Puck y Sam inmovilizan a Finn que tiene la nariz rota y lo separan a 15 metros de mí. A mi derecha veo a Kurt agachado apartándole el pelo a Brittany que está sangrando. Se me cierra completamente la garganta al ver a Brittany herida.

- Suéltame Mike.- le digo furiosa pero no me suelta. Me quedo totalmente inmóvil.- No voy a ir a por él, Mike.

Me cree y me vuelve a dejar en el suelo. Salgo corriendo hacia Brittany que está más centrada en el moratón de Quinn que en su herida.

- Britt tu mejilla ¿estás bien?- le digo arrodillándome a su lado. Es un corte pequeño así que me relajo un poco.- Voy a matar a ese hijo de puta.

- Yo creo que ya le has dejado bastante bien, San.- me dice sonriendo tristemente.

Nos giramos todos a ver el espectáculo de los chicos. Sam le ha cogido por la cabeza y le tiene totalmente inmovilizado mientras le habla.

- ¿Cómo se te ocurre tío? ¿Pegar a chicas? Este no eres tú joder.- le dice mientras Finn deja de moverse.

- Yo… yo solo…quiero…- dice a punto de llorar.

- Ver a Rachel, ya lo sé joder pero no puedes hacer esto.- le dice Sam mientras le abraza fuertemente cuando Finn se pone a llorar. Una parte de mí quiere ir ahí y abrazarlo pero la otra parte quiere ir ahí para matarlo.

- Yo la quiero joder.- dice y pongo inmediatamente los ojos en blanco. Pero antes de que yo le pueda responder Quinn se levanta.

- Si la quisieras de verdad te irías a tu casa y la dejarías en paz. La dejarías ser feliz.- dice seriamente y todos nos quedamos, una vez más, sin palabras.

Finn no dice nada, simplemente se queda mirando a Quinn y parece que algo cuadra en sus ojos porque deja de llorar y se pone firme.

- Ti…tienes razón.- dice finalmente y todos soltamos un respiro.

- Pero la tienes que dejar en paz.- dice fríamente Quinn.- Sin llamadas, sin visitas. Y nunca más vuelvas a mandarle esos mensajes.

Un momento un momento un momento, ¿mensajes? ¿Por qué Quinn sabe de unos mensajes y yo no? ¿Desde cuándo Rachel…? Y entonces todo cuadra. Ahí en el suelo, con Quinn delante de Finn defendiendo a Rachel. OH DIOS MÍO BERRY.

- Vale, la dejaré en paz.- dice y cierra los ojos.

- Vuelve a casa con mamá y tu padre, Finn.- le dice Kurt con una mirada de pena.

- Lo… lo siento.- dice. Me mira fijamente y yo asiento, aun no estando preparada para perdonarlo.

- Adiós Finn.- dice Kurt.

Y cuando Finn asiente, Mike, Sam y Puck se lo llevan mientras que el resto subimos en silencio al apartamento. Brittany y yo subimos cogidas de la mano y a mitad de las escaleras oigo que me susurra al oído.

- ¿Qué quería decir Kurt con…-

- Son hermanos.- le digo sonriendo ante la cara de sorpresa que pone.

- No se parecen en nada.- dice sorprendida.

- Bueno, no son hermanos hermanos.- le digo y me responde con una cara de confusión.- La madre de Kurt murió y el padre de Finn también así que Burt el padre de Kurt se casó con Carole, la madre de Finn.

- Ah…

Cuando entramos en el apartamento aparece corriendo Rachel mientras las lágrimas le caen por la cara.

- ¿Qué ha pasado?- me dice mientras me abraza. Cuando ve la herida de Brittany y de Quinn se lleva las manos a la boca del horror.- ¿¡OS HA AGREDIDO!? NO ME LO PUEDO CREER DIOS ¿ESTÁIS BIEN?

- Rachel tranquila.- le dice Quinn mientras Rachel se le lanza y le abraza.- Nos ha empujado y nos hemos herido contra la pared.

- Al menos Santana se ha defendido y le ha dado una paliza.- dice Brittany sonriendo y le devuelvo la sonrisa con un guiño.

- ¿Te ha pegado?- me dice con un intento de calmar la voz.

- Yo le he roto la nariz y seguro que un par de costillas.-le digo evitando la pregunta.

- Santana Gabriella Lopez, ¿te ha pegado?-me dice con un tono que me hace dar un paso hacia atrás.

- No ha sido para tanto Rachel.- le digo rápidamente.

- ¿¡QUE NO HA- pero se le quiebra la voz y le abrazo rápidamente intentando calmarla.

Nos movemos todos al sofá y a las butacas mientras Blaine prepara tila en la cocina. Cuando Rachel deja de llorar, suena el telefonillo y Quinn baja a coger la comida de verdad.

- A buenas horas joder.- murmuro contra el pelo de Rachel.

- Santana, esa boca.- me dice Brittany a mi lado.

- Perdón.- digo rápidamente y noto como Rachel se ríe.- El de las llamadas era él.- le digo. No es una pregunta y noto como Rachel asiente.

- Lleva un mes mandándome mensajes, diciéndome que me quiere, que quiere que volvamos.- dice tristemente.- Pero yo he pasado página y por fin soy feliz.- dice con una sonrisa triste y una mirada rápida a Quinn que está mordiéndose el labio. Oh dios ¿cómo no me he dado cuenta antes?- Así que cuando le dije que no quería tener ya nada con él…

- El resto ya lo sabemos Rach.- le digo mientras la vuelvo a abrazar.

- Es un buen chico.- dice en un susurro como intentándonos convencer.

- Rachel no me tienes que convencer, ya sé que es un buen chico pero aun así lo que ha hecho ha estado terriblemente mal.

- Ya lo sé Santana, solo espero que en algún momento podamos volver a ser todos amigos.- me dice débilmente y en ese momento sé porque soy amiga de Rachel Barbra Berry. Porque confía en la gente y ve lo mejor de los demás. Así que la vuelvo a abrazar más fuerte.

- Eso espero.

2 horas después hemos terminado todos de cenar y de bebernos varias cervezas para relajarnos un poco después de todo. Sam, Mike y Puck nos cuentan como Finn ha prometido no volver nunca más a molestar a Rachel y está ya de camino de vuelta a Lima. Kurt ha llamado a Carole para explicarle la situación y para que controle a su hijo y Rachel ha dejado de llorar y por fin está relajándose, en los brazos de Quinn. Sonrío maliciosamente.

- ¿Y esa sonrisa?- me dice Brittany a mi lado. Estamos las dos en el sofá juntas, yo con mis piernas en su regazo.

- Creo que he descubierto una cosa.- le digo con un guiño mientras sus manos me acarician los muslos.

- ¡Oh! ¡Cuéntamela!- me dice toda emocionada.

- Es un secreto Britt-Britt- le digo maliciosamente y me hace un puchero. Malditos adorables pucheros Brittany.

- ¿Por favor?- me dice.

- Ven.

Me la llevo cogida de la mano a mi habitación y la siento en la cama. Ojala pudiera hacerle una foto, ahí en mi cama, como si perteneciera a esta habitación desde siempre. Lleva unos pantalones color café y una blusa blanca con el pelo suelto sobre los hombros. Y creo que me estoy mordiendo el labio porque me los está mirando. Y creo que se ha dado cuenta que la estoy mirando. Santana reacciona.

- Te voy a limpiar la herida, ¿vale?-le digo mientras saco del baño el botiquín. Has estado bien ahí Lopez.

- No es nada San, no tienes porqué.- me dice.

- Te lo han hecho por mi culpa, es lo menos que puedo hacer.- le digo mientas me siento a su lado y comienzo a sacar el alcohol y las gasas para limpiarle la herida.

-No ha sido tu culpa sino la de Finn.- me dice seriamente. Mis ojos bajan hasta su mano que está cogiendo la mía. Trago saliva.

- Pero me siento responsable.- le digo y cuando me aparta el pelo de la cara noto como me vuelvo a poner roja.- Puede que te duela.

Le limpio la herida con el alcohol y la gasa y no se queja en ningún momento, simplemente me mira. Y me mira como si nada más importase. Como si solo fuese la única persona del mundo. Y me asusto. Cuando sus ojos se apartan de los míos para mirarme a los labios, sé lo que viene, sé que nos vamos a besar pero al mismo tiempo que ella se acerca, yo me alejo. Quito la mano de su frente. Esto no puede estar pasando. Estos 'sentimientos' no deberían existir. Así que me cierro totalmente.

- No me mires así.- le susurro.

- ¿Así cómo?- me dice sorprendida.

- Como si fuera tu todo.- le digo y me tengo que levantar porque esta tensión entre nosotras me está matando.

- Santana yo…- comienza a decir.

- Ya te he curado la herida Brittany.- le digo mientras recojo rápidamente las cosas y entro en el baño cerrando la puerta detrás de mí.

Me apoyo en ella y espero a oír cómo se cierra la puerta de mi habitación y entonces me deslizo hasta el suelo. Idiota, idiota, idiota. ¿Por qué le has dicho eso? ¡Pero si estabais genial! ¡Ya has oído a Rachel! No le vas a hacer daño. No la vas a destruir.

Pero por mucho que quiera creer todo lo que me dijeron Rachel y Kurt una parte de mí, y lamentablemente la más grande, sigue con las palabras de Alison en la mente.


Tengo que aclarar varias cosas. Primero es separar totalmente el personaje de Finn Hudson con el actor Cory Monteith. Cory fue uno de mis ídolos y sé que en este capítulo he sido muy dura con Finn pero no quiero que nadie sienta que me he 'metido' con Cory. También quería pedir perdón a los que se hayan sentido molestados por como he presentado a Finn pero era necesario para esta historia. Y también aclarar que esta historia no tiene nada que ver con la historia de Glee, así que mi Finn y el Finn de Glee son diferentes.

Espero que os haya gustado!