Advertencia: 'capitulo con partes sexuales: explícitas'


_36_ No estaba dormido del todo...

Domingo, 9:30AM a la mañana siguiente...

Rigby se levanto rápidamente de la cama de Mordecai; subiéndose los bóxers, pisando el suelo frío para después abrir la ventana lentamente; teniendo cuidado de no despertar a su amigo peli–azul...

Chad acababa de llegar en su auto para visitar a sus amigos... Recordemos que el chico ahora vive con Eileen en su departamento (no muy lejos de ahí) y decidió pasar de visita solo para cerciorarse que todo este bien, referente a sus amigos... obviamente...

El zarigüeya subió las escaleras y de momento se le ocurrió tomar un baño espontáneo, la mañana se mostraba calurosa y el chico sudaba a chorros, ¿Por que no darme un baño rápido? (pensó)..., rápidamente este; abrió la puerta del baño encontrándose con el mapache desnudo sentado en el escusado.

—¡Aaahhh! ¡Lo siento! —grito y cerro rápidamente la puerta; parándose justo afuera del baño.

—¡¿Chad porque no tocas antes de entrar?! —se escuchan los gruñidos de Rigby detrás de la puerta—. ¡Ya van dos veces que pasa lo mismo!

—¡Lo siento!, ¡Lo siento!... —se escucha el sonido del inodoro y después sale el moreno con un periódico en mano y sus bóxers color; azul marino.

—Olvidado... —contesta; dejando el papel impreso arriba de la mesita que se encontraba justo afuera del baño—. ¿Y que haces aquí... si se puede saber?

—¡Huy si quieres ya me voy! —alzando las manos.

—Haha no no..., me refiero a que me sorprende verte por aquí y tan temprano... —ríe al ver a su amigo indignado por lo que dijo—. ¿Que no se supone que la casa embrujada seria a media noche?...

—Si, si lo será... solo que pase por aquí un rato... ¡Ya sabes! de visita... —entrando al baño—. Y bueno, ya que estoy por aquí, me daré una relajante ducha. —añade mostrándose indiferente ante su amigo; quitándose la playera y después los pantalones.

—¡No no! yo me iba a bañar primero —entrando al baño; quitándose los calzones y cerrando la puerta de golpe.

—¡Justamente tu lo dijiste!... ¡Ibas!... —le contesta; abriendo la regadera dejando caer el agua caliente con vapor para después quitarse el resto de la ropa sin temor a que su amigo lo viera desnudo—. ¡La regla numero uno de la vida... el que llegue primero gana, y obviamente yo gane!

—¡Eso lo veremos! —contesta el mapache; entrecerrando los ojos, para después lanzarse al agua antes que su amigo se metiera.

—¡Rigby! ¡No es justo! ¡Yo iba a meterme!...

—¡Justamente tu lo dijiste!... ¡Ibas!... —riendo de su amigo de detrás de las cortinas sin adivinar que el zarigüeya se metería de golpe junto con el al agua.

—¡Pues ahora me compartes el espacio! —quitándole el jabón y la esponja.

—¡Oye! —le quita la esponja de un manotazo—. ¡Haha, ¡¿Y ahora como te tallaras si yo tengo la esponja?! —apretándola con la mano; llenándose de jabón los brazos ya mojados.

—Bueno amm... —piensa como responderle por unos cortos segundos—. ¡Tu me tallaras la espalda!...

—¡¿Que?! ¡Yo no haré eso! —haciendo muecas raras; ya apenado por la extraña propuesta de su amigo—. ¡Estas loco!...

—¡Ah, vamos Rigby! —se llena la cabeza de shampoo; forzándolo a cerrar los ojos—. La espalda es el único lugar que no me alcanzo.

—¡¿Y a mi que?! —se muestra indiferente; tallándose las piernas con la esponja.

—¡No te hagas del rogar y tallame! —le ordena en pocas palabras; enjuagándose la cabeza.

—¡Aghh! —pone los ojos en blanco y sin decir nada mas, este obedeció sin ningún tipo de objeción—. ¡Esta bien!... voltéate para la pared...

El mapache comenzó a tallar la espalda de su amigo lentamente sintiendo el calor del vapor; recorrer sus rostro, y el agua pasar por su cuello, estomago, piernas y pies como un lindo masaje... Rigby primero empezó por el cuello después por los omóplatos hasta llegar muy lentamente donde la espalda dividía el esponjoso trasero de su amigo..., de momento se le ocurrió una pequeña y descabellada idea: de todos modos la calentura ya empezaba a subir... El moreno empezó a pasar lentamente su esponja justo en medio de los glúteos de su amigo; sacándole inconscientemente al enano pequeños gemidos y esto provoco que Rigby se excitara rápidamente... El chico sentía como se le subía rápidamente la sangre a la cabeza y no precisamente la que contiene el cerebro..., Rigby se comenzó a masturbar lentamente detrás de la espalda de su amigo, el zarigüeya tenia los ojos completamente cerrados por el shampoo y por el gran nivel de relajación que le estaba llegando; lentamente..., obviamente sin duda al chico le gusta que le tallen la espalda en la ducha. El mapache seguía tallando a su amigo con la mano derecha mientras que con la izquierda seguía haciendo el trabajo pesado, pero... por alguna extraña razón el chico no llegaba a su clímax deseado, y decidió avanzar mas a la calenturienta, peligrosa y excitante situación... El moreno sentía como se le inflaban cada vez mas los testículos mientras aceleraba su ritmo, y en un momento dado, el chico agacho a la fuerza a su amigo; deteniendo el trabajo e iniciando uno nuevo; acercando su pene al trasero de su amigo y resbalándolo lentamente por toda la espalda del chico...

—¡Rigby que putas esta haciendo! —se aparta furiosamente; abriendo sus ojos para después darle una buena bofetada y no precisamente en la mejilla sino en el pene de su amigo; haciéndolo caer directo al suelo... El chico se retorcía de dolor; sintiendo como cada gota de agua golpeaba su rostro mientras su amigo se salía del cuarto de baño indignado con una toalla puesta en su cintura...

Rigby se fue de detrás de su amigo; mojado y desnudo, mientras el zarigüeya escurría toda el agua en medio del pasillo...

—¡Rigby que rayos te pasa! ¡No puedo cree...! —el mapache interrumpe a su amigo; tomándolo del hombro para meterlo al baño—. ¡Creerlo! —continua lo que se proponía a decir mientras el mapache cerraba la puerta.

—¡Lo siento Chad!... ¡Es solo que...! —se detiene; mirando al piso fijamente.

—¡¿Que?!...

—Me deje llevar... —contesta; agachando la cabeza.

—¡Y esa es la única excusa que tienes! —jalándole la oreja como un adulto a un niño.

—¡Auch! ¡Oye! ¡Yo solo pensé que...! —se detiene por un segundo para tomar una toalla del mueble junto al lavabo—. ¡Que eso era lo que querías!

—¡¿Querer?! ¡¿A que te refieres?! —lo mira fijamente con los ojos furicos haciendo que el mapache agachara su cabeza.

—Creía que te gustaba... —aun con la cabeza baja—. Estabas gimiendo...

—¡¿Yo?!... ¡Bueno..! Amm... —su expresión paso de furia a confusión—. Bueno... seguro y lo hacia por el masaje de esponja... ¡Pero solo por eso!...

El mapache se vistió al igual que el zarigüeya, ambos no se dirigían la palabra, no por enojo sino por timidez.

—Chad lo siento de verdad... ¡No volverá a pasar! —le sonríe tratando de aligerar un poco la situación.

—De hecho no debería de enojarme, es decir... si ya se como eres... —le devuelve la sonrisa—. ¡Eres un total pervertido Rigby!

—¡Aghh! no lo soy... —se queja; mostrando alegría—. Solo me deje llevar...

Ambos chicos rieron y salieron de la casa: directo al auto de Chad... El clima era caluroso y el cielo escaseaba nubes que ocultaran el ardiente sol. Salieron del parque directo a la ciudad en busca de comida hasta encontrar un lugar muy famoso entre la gente:

—¡Xtreme Burritos! —señala el mapache sacando el brazo por la ventana—. ¡Chad detente ahí!, ¡Ese lugar es asombroso! ¡Tienen burritos de casi medio metro!.

Chad estaciono el auto y ambos bajaron al centro comercial. Después de desayunar ambos salieron con el estomago lleno y se sentaron en una banca afuera del lugar...

—¡Ahh que genial esta el día! ¡Comí demasiado! ¡Pfff estoy muy lleno!... —expresa Chad; cerrando los ojos, cruzando la pierna, y colocando sus manos de detrás de la cabeza.

—¡Si yo también!. —responde sacando un enorme eructo; enseñando su enorme barriga peluda.
Después... hubo un rato de silencio mientras el mapache se comía a lengüetazos un cono de helado sabor a fresa... el único ruido que se escuchaba era el viento moviendo rápidamente las hojas de los arboles y los pajaritos rechonchos cantando una y otra vez... El Domingo en realidad si era perfecto.

—Chad quisiera contarte algo... —dice para romper el hielo.

—¿Que cosa?...

—Anoche..., anoche que llegamos y nos bajamos paso algo... algo con Mordecai.

—Bueno ammm... —se pone en una postura decente para prestar atención a su amigo—. ¡Te escucho!. —mostrando una sonrisa.

—Pues resulta que anoche Mordecai se acosto en su cama y... pues me empezó hacer la señal con la mano..., quería que me subiera arriba de el, y... ¡Lo hice!

—¡¿Te subiste arriba de el?! ¿Y luego?... —lo mira sorprendido.

—Mordecai estaba a carcajadas fuertes pero... solo después de subirme comenzó a llorar fuertemente hasta quedarse dormido.

—... bueno... ¿Y no hiciste nada?...

—Cuando se quedo dormido le limpie las lagrimas con un pañuelo que me encontré en su buró... —obviamente el chico hablaba del pañuelo bicolor que su amigo le había regalado ¿Lo recuerdas?—. De momento me iba a dormir a mi cama, pero... escuche que 'no estaba dormido del todo', Mordecai seguía llorando...

—¿Y luego?...

—Me quite la ropa y me metí a su cama en bóxers..., nada mas para abrazarlo, ¡Enserio nada mas para eso!..., pero... en cuanto toque su abdomen con mis manos, se giro y me beso en los labios...

—¡¿Y...?! ¡¿Que paso?!

—Después... me bajo los bóxer y... pues paso lo que tenia que pasar... ¡Justo para adentro!

—¡Ahh! —se sorprende levantándose de su banca—. ¡Y entonces! ¡¿Si lo hicieron?!...

—Si..., al principio me dolió pero después fue tan tierno... y..., se quedo dormido dentro de mi...

—Haha ¡¿Enserio?! —se ríe el zarigüeya junto con su amigo.

—Si... ¡Callate ya no te rías! —riendo después de decir eso—. En la mañana solamente me levante y lo deje dormir... ¡Por eso me quería meter a bañar!

—¿Para que te querías meter a bañar?...

—¡Para lavarme la cola llena de sudor y otras cosas que Mordecai me dejo!... —ambos chicos se soltaron a carcajadas, hasta la gente que iba pasando los notaron; pensando: ¿Y estos locos que les pasa?—. ¡Pero aun así fue divertido... debo admitirlo...! —añade el mapache sonriente.

La hora de la comida llego 3:00PM... Rigby y Chad se marcharon del centro comercial con otro par de burritos extras: directo a la casa... Pero cuando iban por las calles, Chad se desvío y tomo otra ruta...

—¿A donde vamos?... —pregunta el mapache confundido mientras el cielo comenzaba a nublarse...

—Conozco un pequeño mirador cerca de aquí, vamos rápido... —sonríe; volteando a ver a su amigo mientras conducía a toda velocidad y su cabello volaba por ningún lado, el mapache solo se sostenía del asiento.

—¡Solo ve un poco mas rápido...! ¡Wuhoo! —riendo emocionado; alzando los brazos para sentir el viento justo en las palmas de sus manos.

—¡Esta bien...! —hace una pausa pasa acelerar mas—. ¡Rigby, también... me paso algo con Thomas ayer que se quedaron atascados tu y Mordo en la rueda! —grita para que su amigo lo escuche.

—¡¿Que?!... ¡No te oigo!...

—¡Que pasó algo con Thomas ayer en el parque! —desacelera; bajando su tono de voz.

—¿Enserio?, ¿Que cosa?... —pregunta; mirando la carretera... los chicos ahora salían de la ciudad.

—Pues resulta, que ayer se me presento este chico en el baño... y, me abrazo por la parte de atrás y comenzó a besarme... pero... al parecer, le paso algo curioso... —ríe al decir esto ultimo—. ¡El estaba apunto de bajarse los pantalones cuando de momento soltó un gemido fuerte y se me recargo en el pecho...!

—¿Porque... que le paso? ¿Se machuco con el zipper?...

—No algo peor... —hace una pausa para cerrar el techo de su auto, comenzaba a lloviznar y los chicos sentían las pequeñas gotas golpeando sus cabezas—. ¡Pues resulta que se vino...!

—¿Se vino?... —pregunta como si no supiera lo que es la palabra.

—Si, ósea... eyaculo con solo besarme... —hace un gesto con la mano como si se quisiera quitar una araña de encima—. Me contó que es eyaculador precoz...

—¡Vaya que sorpresa de Thomas!... —se ríe el mapache un poco.

—Bueno pero... aun así es lindo —se muestra tímido mientras apretaba el volante fuertemente con las dos manos...

—¿Y después que paso?... —pregunta aun intrigado por el chisme.

—Pues nada... —hace una mueca con la boca—. Solo se limpio rápido los bóxers y salimos del baño antes de que Jeremy entrara.

—¿Y apoco no había nadie adentro?... —ríe extrañado; frunciendo el ceño.

—Para nuestra suerte no... hehe —ríe un poco y después enciende los limpiaparabrisas.

—Eso es bueno... ¡Que suerte! —gira su cabeza para mirar la lluvia.

Los chicos siguieron avanzando por la carretera mientras el viento combinado con agua golpeaba fuertemente el auto.

—Rigby...

—¿Si?...

—¿Recuerdas la vez que te ensangrentaste encima de tus pantalones y me quede pasmado en la cafetería?

—¡Ah cierto! ¡¿Y porque fue?!... —pregunta; acordándose de la situación.

—¡Es una larga historia..., pero, quiero contártela...! —suspira profundamente, mientras seguía conduciendo por el largo, negro, mojado y frío camino ya lejos de la ciudad...