Hola amantes del amourshipping, aquí les dejo el segundo capítulo de esta historia, disfruten y dejen reviews para mejorar por favor :D

Capítulo 2

Recuerdo

Un nuevo día llegó, Serena se levantó para salir de su casa mientras tomaba el pequeño pañuelo que le había entregado el niño de cabello oscuro. Quería volver a verlo, pero sabía que era imposible, por unos momentos deseó ir a Kanto, había escuchado que en esa región se encontraba la mejor escuela para estudiar diseño de modas, cosa que a ella le agradaba, probablemente si iba ahí, encontraría al chico y podría darle las gracias por su ayuda cuando eran niños, lo único que le deba tristeza es que al parecer, él no le recordaba. Su camino siguió y el aburrimiento continuó, por unos momentos se sintió vacía, en ese escuchó un pequeño ruido que se hacía cada vez más fuerte.

–¡Cuidado! –escuchó a lo lejos una voz.

Volteó a su espalda para inmediatamente caer, un gliscor pasó cerca de ella provocando caer al suelo, el pokémon se detuvo para estar a su lado provocando terror en Serena pensando que la iba a atacar.

–Lo lamento, ¿te encuentras bien? –preguntó un chico al acercarse a la chica.

Serena le miró, se trataba de Ash quien le estaba ayudando a levantarse de nuevo, ese chico seguía en Kalos.

–Sí, no te preocupes –dijo Serena algo sonrojada.

–En serio lo lamento, gliscor no tenía intenciones de lastimarte, sólo estaba practicando su vuelo –mencionó Ash.

En ese momento, el gliscor comenzó a llorar y a disculparse con la chica, cosa que provocó en la joven encariñarse con el pokémon que le parecía en ese instante muy lindo. El pelinegro devolvió a su pokémon a la pokebola.

–Lo lamento en serio, ¿qué te parece si para disculparme te invito a comer? –preguntó Ash.

Serena se sorprendió por aquella invitación tan repentina.

–Este, no lo sé –respondió la chica.

–Vamos, hay un nuevo restaurante muy bueno, es de mi amigo Citron, estoy seguro que te gustara, también será para celebrar tu segundo lugar en la carrera de ayer –sonrió Ash.

–¿Me recuerdas? –preguntó la chica anonadada.

–¡Claro!, ¿cómo olvidarte? –preguntó el chico.

Serena accedió a la invitación después de eso, llegaron al sitio acordado, un pequeño restaurante que parecía más bien un gimnasio de pokémon tipo eléctrico. El famoso Citron les atendió saludando al chico de piel bronceada, se trataba de un joven chaparro de lentes y rubio, era muy amable. Después de tomar las órdenes de ambos, se retiró para atender a los demás clientes.

–Y dime, ¿cuál es tu nombre? –preguntó Ash a la chica.

–Serena –mencionó la joven.

–Mucho gusto, Serena, el mío es… –

–Lo sé, te llamas Ash –dijo la chica sorprendiendo al joven–. Te recuerdo muy bien desde el día del campamento del profesor Oak.

Ash la observó con duda, Serena comprendió y sacó el pañuelo azul con la pokebola de adorno en él, Ash le observó.

–¿Te acuerdas de cuando me encontraste pérdida en el bosque? –preguntó la chica.

Ash comenzó a recordar todo, cuando era niño y como persiguió un poliwag hasta llegar a encontrar a una pequeña niña de cabello castaño y piel blanca, usaba un vestido color rosa y un sombrero de paja, la pequeña estaba herida y él le tuvo cariño al verla inmediatamente, esa pequeña niña que creyó nunca volver a ver porque desde esa vez, jamás la encontró en el campamento.

–Vaya, así que eras la niña de sombrero de paja, creí que jamás te volvería a ver –mencionó Ash con alegría–. Quién iba a pensar que esa pequeña se iba a convertir en una excelente competidora de carreras ryhorn.

Serena se sonrojó ante esas palabras, le sonrió como respuesta, a continuación llegaron sus pedidos y el chico empezó a comer mientras era observado por la joven.

–Y dime, ¿a qué te dedicas? –preguntó Ash.

–A decir verdad, aún no tengo una profesión, me gustaría estudiar diseño de modas ya que las carreras de ryhorn no son lo mío, es más un sueño de mi madre –explicó la joven.

–Vaya, suena interesante y lástima, eres muy buena en esa competencia –mencionó el joven después de beber su vaso de refresco.

–¿Tú?, ¿sólo te dedicas a las carreras de ryhorn? –preguntó la chica.

El chico moreno estuvo por responderle pero.

–Hola Ash –dijo la chica de cabello azul.

–Hola Dawn, ¿qué sucede? –preguntó Ash mientras se levantaba a saludarla.

–Sólo quería informarte que no se te olvide que en tres horas es la conferencia, recuerda que todos te estarán esperando –mencionó Dawn, después observó a Serena–. ¿No me vas a presentar?

–Lo lamento, Serena, ella es Dawn, una gran amiga y excelente coordinadora pokémon, Dawn ella es Serena, quien obtuvo el segundo lugar en la carrera de ayer.

–Mucho gusto –sonrió Dawn–. No se te olvide lo que te dije Ash.

La chica se despidió para salir de ahí y dejarlos nuevamente solos.

–Lo lamento, Dawn piensa que soy muy distraído por eso siempre me anda recordando las cosas –sonrió Ash.

–No te preocupes, ¿acaso eres conferencista? –preguntó Serena

–Algo así, soy un maestro pokémon, después de ganar la liga de Kanto, la liga naranja, la batalla de la frontera, la liga de Sinnoh y Hoenh, varias organizaciones me piden que haga presentaciones de batallas pokémon y les de consejos a los que sueñan ser maestros pokémon, hoy tendré una con la cual usaré a gliscor –contó el joven–. Me agrada mucho tener batallas pokémon, pero eso de estar siempre perseguido por reporteros es muy agotador, es por eso que decidí venir a vivir aquí a Kalos en un tiempo ya que en Kanto no podía ni siquiera estar en casa tranquilo, mi mamá me ha pedido muchas veces que vuelva a casa, pero prefiero quedarme aquí un tiempo más, he conocido gente increíble y pokémon que nunca había visto.

–Entonces, ¿vives aquí? –sonrió Serena.

–Sí, cerca de donde te encontré hace rato –mencionó Ash.

La comida siguió hasta pagar la cuenta, Serena por dentro se encontraba feliz al recordar que Ash estaría ahí un tiempo.

–Será mejor que vaya a la conferencia de una vez, sino Dawn me matará, oye Serena, ¿por qué no me acompañas?, me gustaría que estuvieras a mi lado en esa conferencia, te soy sincero, me da muchos nervios ser observado por varias personas y si tengo a alguien conocido cerca… me sentiría mucho más tranquilo –sonrió Ash apenado.

–Claro, ¿por qué no? –Serena se alegró por esa invitación.

–¡Genial! –exclamó el chico emocionado.

La joven sólo le seguía sonriendo hasta llegar al dichoso lugar, un gimnasio que tenía alrededor gente esperando entrar, al ver a Ash, varios le pidieron tomarse fotos con él y preguntarle qué tipos de pokémon le gustaban. Así fue hasta que pudo entrar junto a Serena y encontrar a Dawn con varias personas en el interior del sitio.