Les dejo el nuevo capítulo de esta historia, ¡gracias por sus reviews! Aquí respondo:
Superjetjohn117: Gracias por tus palabras, que bueno que te esté gustando esta historia.
MarioDragneel: Wuju! Me alegra saber eso, muchas gracias :3
Capítulo 3
Apoyo
Los preparativos habían terminado, varios hablaban con el pelinegro sobre cómo debía actuar, como hablar y nunca olvidar de sonreír, Ash por su parte estaba completamente nervioso a pesar de ir a varias entrevistas y conferencias, los nervios siempre le vencían y pasaba algo cómico según la misma Dawn que le contaba a Serena para distraer a la chica.
–A pesar de ser un excelente maestro pokémon, no deja de ser un niño –sonrió Dawn.
Serena se limitaba a escucharla y observar la situación, Ash se acercó a ambas jóvenes.
–Los nervios me están matando –se lamentó el chico.
–No te preocupes, todo saldrá bien –dijo Dawn–. Te traeré un vaso de agua que tus labios están muy secos.
Dawn les dejó solos.
–Por unos momentos quisiera escapar de esto –dijo Ash a la chica.
Serena le observó y vio que varias gotas de sudor escapaban de su frente. Sacó el pañuelo azul y le limpió.
–Gracias –sonrió Ash.
–No hay de qué –sonrió la chica–. Quizás sea una tontería pero, toma, este pañuelo me ayudó a sentirme más tranquila cuando me lo diste, quizás te ayude.
Ash lo tomó y sonrió, lo guardó en su bolsillo de su camisa.
–Muchas gracias Serena, es muy lindo de tu parte –dijo el chico con una sonrisa provocando el sonrojo de la chica.
La entrevista fue muy rápida, le preguntaron a Ash cuando empezó su viaje, su primer pokémon, ¿cuál fue el primer gimnasio al que había ido?, las ligas y premios que ha obtenido y que le recomendaba a los nuevos entrenadores. Después hubo una demostración de lo que era una batalla pokémon, el pelinegro utilizó a Gliscor y su contrincante un Quilava, Ash lo derrotó fácilmente y al ganar el Gliscor fue contento para aplastar a su entrenador en un abrazo, cosa que provocó las risas de los espectadores y el comentario del reportero:
–Esto es un verdadero maestro pokémon, quien es querido por sus pokémon –mencionó el reportero con alegría.
–Vaya, Ash estuvo muy confiado esta vez, no se puso nada nervioso –mencionó Dawn a Serena.
Serena sólo se limitaba a sonreír, le daba gusto ver a Ash luchando con emoción.
La entrevista finalizó, los presentes se dirigieron junto a Ash para tomarse fotos con él y pedirle un autógrafo, le preguntaron si pensaba participar en la liga de Kalos, él no supo que responder ante eso.
Los organizadores del evento le dieron las gracias a Ash, el pelinegro se dirigió con sus amigos con una sonrisa.
–¿Qué les pareció? –preguntó Ash.
–Brillante, has mejorado bastante –dijo Dawn con una sonrisa–. ¿A qué se debió el cambio tan repentino?
–Bueno, a decir verdad, todo fue gracias a Serena –mencionó Ash, Serena por su parte se sonrojó–. Muchas gracias por tu ayuda Serena.
Ash le entregó el pañuelo a la chica con una sonrisa.
–No hay de qué, pero, ¿por qué me lo devuelves si es tuyo? –preguntó la chica.
–¿En serio me lo regalas?, muchas gracias, es muy lindo de tu parte –dijo el pelinegro alegre.
Serena le sonrió como respuesta e internamente se preguntaba si el chico realmente recordaba que ese pañuelo realmente le pertenecía.
–Vaya Ash al parecer has madurado bastante –se escuchó una voz a lo lejos.
Ash observó, se trataba de Cynthia una maestra pokémon rubia y alta muy conocida y famosa.
–¡Cynthia! –exclamó Ash al acercarse a ella–. ¡Cuánto tiempo sin verte!
–Así es, ya ha pasado tiempo y me da gusto ver todo lo que has logrado, fue una excelente batalla la que presentaste.
Ash se sonrojo por esas palabras.
Serena por el contrario admiró la belleza de aquella mujer, era muy atractiva, seguramente tenía varios fanáticos tras de ella.
Dawn fue también a acompañar a Ash para saludar a Cynthia.
–Dawn, cuánto tiempo, ¿sigues siendo coordinadora? –preguntó Cynthia a la chica.
–Por supuesto, jamás abandonaré mi sueño –sonrió la chica con un puño en alto.
–Me da tanto gusto verte a ti y a Ash juntos, me gustaría invitarlos a una pequeña fiesta –explicó Cynthia.
Serena por otra parte repitió ese comentario en su mente "Verte a ti y a Ash juntos", ¿acaso eran pareja? Temió lo peor, no quería que Ash tuviera novia, ella quería estar al lado de Ash, todos los días desde niña pensaba en él como su héroe, soñaba con volver a verlo, deseaba estar a su lado.
–¡Va a ser muy divertido! –exclamó Ash–. Por supuesto que iremos.
Dawn y Ash levantaron sus manos para chocarlas al estilo dame esos cinco. Cynthia les sonrió y a continuación le pidió a Ash que si podía hablar con ella a solas, duraron un tiempo solos hasta que Ash volvió con una sonrisa de que había hecho una broma y mirando a Dawn.
–Será mejor prepararnos para la fiesta de Cynthia –dijo Ash sonriéndole a la de cabello azul.
–Bueno, yo me tengo que retirar –dijo Serena algo triste.
–Espera Serena, ¿a dónde vas? –preguntó el pelinegro.
–A mi casa –respondió la chica.
–¿Por qué no vienes con nosotros a la fiesta? –preguntó Ash.
–Cierto, Serena debes ir, será muy divertido –mencionó Dawn.
Serena no supo que decir.
–Gracias a ti, no me puse nervioso en la entrevista, si vamos juntos a la fiesta… sería muy feliz por eso –mencionó Ash apenado.
Serena se puso alegre por esa invitación.
–De acuerdo, será muy divertido –mencionó Serena.
–Excelente, en ese caso, tendrás que venir a mi casa, te prestaré un vestido para la fiesta –mencionó Dawn.
–¿Vestido? –preguntó la chica.
–Claro, la fiesta será de gala, o ¿tienes un vestido para esas reuniones? –preguntó Dawn.
–A decir verdad sí, tengo uno, pero necesitaría ir a mi casa por él –respondió Serena.
–En ese caso, dime donde vives y pasaré por ti –mencionó Dawn sonriendo.
Serena le pasó su dirección a la chica, Ash por el contrario decidió volver a su casa de prisa para poder llegar a tiempo a la reunión ya que antes tenía que devolver a Gliscor a pueblo Paleta.
