_40_ ¡Déjame solo idiota!.
Lunes, 7:30AM...
Los chicos salieron campantes de la mansión listos para marcharse... El dueño les obsequio de regalo una caja con pequeñas galletas de animalitos; hechas de jengibre
—¡Brrr!... tengo frío —tiembla Rigby subiéndose al auto rápidamente al igual que sus amigos.
—¡Mapache hazte para allá!...
—¡Pero tengo frío!... ¡Abrázame!
—¡Aghh! odio cuando te pones así... —abrazándolo un poco para calentarlo. Hace un tiempo: tanto el mapache como el azulejo odiaban los abrazos... pero desde que Rigby abrió su frágil corazón, desde entonces, se manifestó un gran cariño entre estos dos amigos.
—Gracias Mordo... —le agradece; abrazando a su amigo y sujetando fuertemente su llavero dentro de su chamarra...
—Esperen..., olvide algo... —dice Chad; bajando del coche y dejando solos a sus dos amigos. En cuanto Chad bajo del auto y cerro la puerta, Rigby levanto la cabeza del pecho de Mordecai para preguntarle algo muy especial...
—...¿Que tienes viejo por qué te levantas?
—...Mordecai... —suspirando—. ¿Que era lo que ibas a decirme abajo de la mesa?
—¿Ahh? —responde confundido.
—...Amm..., Si abajo, adentro de la casa... que era lo que estabas apunto de decirme...
—¡Ah!, Nada importante... —alzando los hombros; mirando por la ventana.
—¿Seguro?...
—Solo tenia miedo, eso era todo... —le contesta; dejando de ver al mapache. Rigby siempre a sabido desde pequeños que cuando su amigo no lo mira a los ojos o tartamudea es porque esta mintiendo... Mordecai sabe mentir muy bien incluso mejor que Rigby, pero solo cuando se trata de cosas serias... no de cosas sentimentales como esto... Así se dio cuenta que su amigo le estaba mintiendo...
Chad camino por el jardín hasta llegar a la casa donde toco dos veces... El dueño abrió la puerta lentamente preguntando si se le había olvidado algo...
—Buenas... solo quería darle las gracias por todo...
—Descuiden, cuando quieran pueden visitarme de nuevo... —le responde; mostrando una sonrisa.
—De verdad gracias señor... —dando un ultimo saludo cordial inclinándose un poco, pero... cuando estaba apunto de marcharse, este se regreso para preguntar una ultima cosa—. Disculpe señor... nunca le pregunte su nombre...
—Ahh pues... Pueden llamarme Dylan... —le responde con una ultima sonrisa.
—Si señor... —se quedo pensando mientras le temblaban las piernas con solo escuchar ese nombre—. ¡Adiós señor Dylan! ¡De nuevo gracias por todo! —dando un ultimo saludo con la mano y caminando como sus piernas le respondían. Al subir al auto Rigby noto que su amigo se mostraba mas pálido de lo normal.
—¿Chad estas bien?
—Si... —viendo todos los mensajes que le mando Jeremy a su celular—. ¡Estoy bien! —respondió; mostrándose feliz por alguna extraña razón que ni Mordecai y Rigby supieron el porqué... (pensando en su amigo Dylan)
Los chicos se pusieron los cinturones y partieron camino a casa donde Benson los esperaba furioso; dispuesto a regañarlos cuanto antes... Después de unas horas ya entrando a la ciudad (9:12AM) Mordecai le pido a Chad que pasaran primero al cafe...
Mordecai y Rigby se bajaron del auto despidiéndose de su amigo al cual se le hizo tarde para ir a su nuevo trabajo en el centro comercial. Al llegar al cafe (antes de entrar) Mordecai sostuvo del brazo a Rigby para preguntarle algo acerca de Chad...
—Rigby ¿Chad y tu aun son novios?
—Ahh... Si aun ¿Por qué?
—Por nada mapache...
Después de que su amigo le respondiera "sinceramente" ambos entraron al cafe sin mas que decir... Mordecai se sentó en una de las mesas esperando a que Margarita les trajera sus ya aburridos cafés...
—¡Mordecai!... —grita la pajarita emocionada con la cafetera en mano—. ¿Donde estabas pequeñín? Te deje muchos mensajes en tu celular...
—Ahh..., haciendo algunos trabajos... —le responde; sonriéndole bobamente a la mesera.
—¡Muy bien chico trabajador! —mostrando una sonrisa con los ojos cerrados—. ¿Y que quieren que les traiga?
—Será lo mismo de siempre... —le contesta el azulejo; oliendo el perfume con olor a vainilla de la chica—. ¡Serian sandwiches...!
—¡Muy bien! —anotando en su libreta—. ¡En seguida se los traigo!
El mapache se puso celoso ¡Muy celoso!; observando como la chica le coqueteaba a su alma gemela... a su querido Mordo, a su tierno y bobito Mordecai... La pajarita roja iba de un lado para el otro atendiendo mesas; moviendo su trasero como una campana para que el azulejo la notara. La chica camino a la barra por la cafetera dando pasitos cortos pero acelerados a la vez (con sus altos tacones); mientras ella servia una y otra vez ese calentísimo cafe a los clientes. La chica pasaba junto a Mordecai esparciendo su oloroso perfume por todos lados y dejando galletas en todas las mesas... Después se regreso a la barra; pasando de nuevo junto al azulejo mientras Rigby hacia muecas y muecas con la boca..., su amigo se quedaba bobamente viéndole el enorme trasero a la pajarita. La chica regreso caminando tambaleante con servilletas largas en la mano, listas para ser dejadas de nuevo en todas las mesas que estaban alrededor de Mordecai. Rigby se enfureció al ver a su amigo escurrir baba por toda la boca. Cuando de momento la pajarita; regreso con agua caliente y unas rebanadas de pastel en mano...
—¡Aquí tienen chicos pastel gratis de cortesía! —dejando los platos en la mesa—. ¡En especial a mi tierno y hermoso Mordecai! —dandole un beso largo de lengua por toda la mejilla del azulejo. Rigby se levanto de la silla y brinco la mesa; empujando a la mesera directo al suelo... En cuanto ella cayo de espaldas, Rigby le lanzo la cafetera directo a su rostro; mojándola con el agua caliente mientras ella gritaba histérica por su piel quemada, para después... el mapache; tomar a Mordecai de los cachetes y darle un profundo y mojado beso como nunca antes se había atrevido a dárselo; enseñando su dedo medio a la chica; gritándole: ¡Toma eso perra!... Pero... ¿Enserio crees que eso ocurrió...? Pues lamento decirte que no... Rigby se imagino completamente todo mientras suspiraba al ver a su amigo babear por la chica...
—¡Aquí tienen chicos pastel gratis de cortesía!... enseguida traigo sus cafés —dando media vuelta para ir a la barra; acomodándose el sostén.
—Mordecai...
—...
—¡Respóndeme!
—¿Ah? —volteando a ver a su amigo.
—¿Podrías preguntarle donde esta Eileen?... —pensando en disculparse con ella por no invitarla el día de la feria.
—¿Y por que no le preguntas tu?...
—...Ah... —acordándose que Eileen ya no trabaja ahí—. Sabes que olvídalo...
—¡Aquí tienen sus cafés!...
—¡Gracias Margarita! —responde el azulejo.
—Mordecai... —acariciando su delantal.
—¿Si Margarita?
—Ya se que es lunes... pero... —se queda pensando la chica; tomando valor—. ¿Quisieras quedarte en mi departamento a ver una película? —le pregunta mientras Rigby se les quedo mirando seriamente; tomando lentamente su cafe y soplándolo para quitarle lo caliente.
—¡Claro es una buena idea!... —respondió el paliducho mientras el mapache con los ojos abiertos; escupía su cafe para todos lados mojando a los clientes de junto a el.
—¡Genial! —saca la chica su celular—. ¡Lo anotare en mi agenda... pasa por mi a las 10:00PM aquí en el cafe!... ¡Que tierno eres Mordecai...!
—¡Seguro y gracias Margarita! —le responde feliz pero; notando que Rigby limpiaba su cafe escupido por toda la mesa—. ¡Pasare por ti!...
Los chicos salieron del cafe listos para tomar un taxi que los llevara al parque...
—No entiendes verdad... —le dice Rigby con tono regañón.
—¡¿Entender que?! —le responde enojado debido al tono de voz del mapache.
—¡Sabes que..., olvídalo! —parando un taxi ya listo para subirse.
—¡Pues ahora me dices! —subiéndose ambos al coche.
—¿A donde vamos señor? —le pregunta el chofer.
—Al parque del centro por favor —le contesta el azulejo sin dejar de mirar enojado a Rigby.
Al llegar al parque... Rigby se bajo rápidamente; haciendo que el azulejo pagara todo el transporte...
—¡Rigby! ¡¿A donde vas?! —caminando de detrás de su amigo.
—¡Que importa! —le responde furioso sin ver directamente a su amigo—. ¡¿Por qué no te vas con Margarita a oler su fastidioso perfume?!
—¡Con que de eso se trata! ¡¿De eso se trata todo esto?! —alcanzando al moreno; sosteniéndolo del brazo para no dejarlo ir—. ¡Ella solo es una amiga!
—¡Una amiga que solo te quiere para...! —mirándolo a los ojos; apunto de estallar en llanto.
—¡¿Para que?! —le pregunta mientras el pequeño tomaba valor para decírselo en su cara.
—¡Ella solo te quiere para tener sexo!
—¡Eso no es cierto!...
—¡Claro que si! —golpeándolo en el pecho—. ¡Si no fuera así me habría invitado a mi!
—¡¿Que?! ¡Eso...! —se detiene para pensar lo que su amigo le acababa de decir.
—¡Lo vez! —soltando lagrimas—. ¡No sabes que contestar porque ya lo sabias! ¡Sabias la respuesta!... ¡Y la respuesta es que la quieres mas a ella que a mi!
—¡Rigby eso no es cierto! —le responde mientras el mapache se daba media vuelta listo para marcharse—. ¡Rigby espera! —sosteniéndolo del brazo nuevamente.
—¡Suéltame! —llorando mas fuerte para después...; golpearlo en la cara tumbándolo al suelo—. ¡Mordecai lo siento...! ¡No quería golpearte!
—¡Aghh!...
El azulejo se levanto quejándose fuertemente de su rostro... Su nariz sangraba y su ojo se mostraba hinchado... Mordecai se levanto caminando lentamente hasta la casa...
—¡Mordecai espera!
—¡No me hables! —le grita fuertemente sin verlo a los ojos...
—¡Pero yo!...
—'¡Déjame solo idiota!' —Mordecai nunca le había hablado así a su amigo... el pequeño solo salió corriendo; llorando del parque directo al trabajo de Chad... Las duras palabras que su querido amigo le dijo lo destrozaron por completo... Al llegar al enorme lugar este busco en todas las tiendas departamentales hasta llegar a un lugar llamado: Aqua Pour Lui; donde vendían perfumes tanto de dama como de caballero. En la tienda se encontró a Chad, con un traje parecido a un botón de hotel con el sombrero y uniforme color tinto muy oscuro... mas parecido a un soldadito cascanueces, el chico mostraba en su rostro una expresión de aburrición que pronto se le quito al ver al mapache entrar directo con el...
—¡Rigby! ¡¿Que haces aquí?! —le pregunta para pasar de un estado emocionado a uno completamente preocupado—. ¿Rigby..., estas bien?
—No... —le responde trabadamente con agudos sollozos y lagrimas por todo su rostro.
—¡¿Pero que paso?!
—Mo... Morde... Mo... Mordec...
—Rigby no te entiendo nada... —tomándolo del hombro—. Ven hablemos en privado...
—Es... esta bien...
Los chicos entraron al baño... Rigby de la desesperación; corrió y vomito en el primer escusado que se encontró... El mapache no se sentía bien, su amigo le paso los labios por su frente para medirle la temperatura y efectivamente, el moreno tenia fiebre...
—Rigby estas enfermo... te llevare a casa...
—¡No!... —girando lentamente su cabeza; tirado en el suelo.
—¿Por qué no?... —lo mira extrañado.
—¡No con Mordecai! ¡Tuve una pelea con el!
—¿Enserio? —pensando y sin mas que decir le responde—. Te llevare a mi departamento... ¿Esta bien? —Rigby solo asintió con la cabeza.
Chad es muy listo... Rigby no esta en condiciones de dar explicaciones por el momento... Así que decidió llevarlo a un lugar seguro donde podrá descansar y ya después tendrá tiempo para explicar lo que le esta pasando, lo que le acongoja fuertemente, lo que lo hizo llorar desesperadamente hasta vomitar bilis..., pero ahora el chico necesita descansar... Al salir... Chad tomo del hombro a su amigo; cargándolo, ya medio muerto por culpa de la temperatura.
—¿Que le pasa a Rigby? —llega preguntando Eileen, la chica también trabaja ahí, así que llevaba puesto el mismo uniforme del mismo color que Chad...
—Rigby no se siente bien lo llevare al departamento... después te explico...
—Esta bien... —le responde la chica preocupada—. ¿Chad tienes las llaves?
—Si aquí las tengo... —las saca del bolsillo—. Cúbreme Eileen Por favor...
—Si yo aquí te espero...
Los chicos salieron directo al auto de Chad donde Rigby recargo su cabeza en el asiento del copiloto hasta quedarse dormido... Chad encendió el auto y condujo directo a una farmacia con unos conocidos para comprar medicina sin necesidad de tener receta a la mano... Rigby por la temperatura soñaba a su amigo, a su querido y amado Mordecai; teniendo sexo con Margarita mientras el los veía de detrás de un cristal que por mas que lo golpeaba no conseguía romperlo, ni siquiera logro sacarle grietas... El paliducho solamente gemía; fuertemente mientras gritaba el nombre de la chica una y otra... y otra vez...
