Advertencia: capitulo con partes sexuales muy explícitas...
_41_ El perfume de Margarita...
Lunes, 10:15AM...
Mordecai llego muy cansado por caminar hasta la casa, entro e inmediatamente Benson le regaño pero no le dio importancia...
—¡Mordecai donde andabas! —mirándolo fijamente—.¡Y donde rayos esta Rigby! —le grita el jefe histérico; casi escupiendo al soltar las palabras. Thomas y Jeremy salieron de la cocina al escuchar los gritos...
—... —este solo se quedo pensando.
—¡Mordecai respóndeme! —al gritarle por segunda vez el azulejo se soltó en llanto; subiendo las escaleras hasta el baño...
—¿Mordecai?... —se queda asustado y preocupado por el raro comportamiento del pálido—. Chicos ¿Ustedes saben por que esta así?
—Ni idea... —le contesta Jeremy; subiendo las escaleras—. Iré a ver que le pasa...
—Thomas... —mirando en su portapapeles de madera—. Te toca limpiar la zona sur y después podar el césped de la cancha de tenis...
—Si jefe... —le contesta haciendo una bomba de chicle; recogiéndola con la lengua para volverla a mascar.
—¿Enserio no sabes que le pasa a Mordecai?...
—No ni idea... —alzando los hombros.
—¿Y Rigby?...
—Tampoco se donde esta... —tronando la bomba de chicle.
—¡Aagghh nadie en esta casa se interesa por su trabajo!... —saliendo Benson de la casa; azotando la puerta. Thomas se quedo pensando en Chad por un rato ¿Donde estará ahora el pequeño zarigüeya?... Seria lindo ir a visitarlo a su trabajo (pensando mientras se sobaba el paquete una y otra vez). El chico entro a la cocina y tomo una cerveza del congelador; saliendo por la puerta de atrás, feliz de la vida...
Mientras tanto... Mordecai se encontraba aun en el baño; mirando su ojo morado e hinchado frente al espejo...
—¿Mordecai? —entra Jeremy cuidadosamente—. ¿Te pasa algo?
—Necesito un concejo... —se queda pensando en decirle todo a Jeremy o quedarse callado. Jeremy es muy inteligente el puede ayudarlo sin duda, pero... de lo que quiere hablar involucra a Chad y obvio es el mejor amigo del avestruz, ¿Lo involucra de que manera?, en la manera de que el zarigüeya es supuestamente el novio de Rigby... y si le contara sus sentimientos ocultos hacia el mapache, seguro y Jeremy le molestaría diciéndole que el es novio de Chad ahora y que no se meta en la relación de esos dos pequeños.
—Si dime... —le responde, pero aun el chico azul se quedo pensando en si decirle o no.
—Pues tuve una pelea... —contesta; mintiéndole para ocultar todo aquello.
—Si ya te vi el ojo... ¿Y con quien?...
—Con un tipo en la calle por acercarme a una chica...
—¿Enserio?... —mirando su pálido rostro—. Bueno... tal vez era su novio ¿No?... —viendo el ojo morado del azulejo.
—Tal vez... pero, esa chica me invito esta noche y pues... iré con ella.
—Yo que tu primero aclararía si esa chica esta soltera o no...
—Si eso es lo que haré... —pensando en Margarita—. Gracias amigo...
—De nada, estaré abajo por si necesitas algo... —saliendo del baño pero regresando de nuevo—. ¿Quieres que te traiga carne congelada?...
—Aahh... Si gracias...
—Enseguida te la traigo —saliendo del baño y bajando las escaleras.
Mordecai aun pensaba indeciso: si salir con Margarita esta noche o quedarse en casa jugando videojuegos con su mejor amigo... El azulejo no podía dejar de pensar en Rigby, es decir, ¿Margarita ya tiene novio no? se supone que tiene a Jeremy... el chico aun esta indeciso sobre su sexualidad y Jeremy ya había invitado a esa pajarita... Pero... hay algo que le molesta ¿Que pensaran sus amigos si se enteran que esta enamorado de Rigby?... ¿Rechazo?, ¿Odio?,¿Discriminación?... incluso no solo piensa eso de sus amigos, sino de toda la gente que lo llegara a conocer... Ha sido una decisión muy difícil pero aun así decidido tomarla... Mordecai saldrá con Margarita esta noche... El chico piensa que si tiene sexo con esa chica tal vez se le quite lo joto, así se hará hombrecito... (eso piensa erróneamente)
Rigby despierta en una cama en medio de un cuarto oscuro (7:30PM). El chico comenzaba a sobar las sabanas con su mano sintiéndolas empapadas de su mismo sudor...
—¿Mordecai...? —se inclina; sentándose en la cama. Chad entra y prende una lampa de noche para medirle la temperatura al moreno.
—38º C... —dice Chad colocándose unos lentes para alcanzar a ver; sujetando el termómetro de la axila de Rigby—. ¡Gracias a dios ya esta bajando!...
—¿Donde estoy?... —pregunta; confuso y mareado.
—En mi departamento... —responde; quitándose los lentes para dejarlos en el buró—. Bueno de Eileen y mío —añade; sonriendo.
—¿Como...?
—¿Que como llegaste aquí?... —completa la pregunta de su amigo; sentándose con Rigby—. Pues resulta que te desmayaste cuando llegamos aquí en el auto, y el guardia del edifico me ayudo a cargarte hasta aquí...
—...¿Entonces estoy donde viven Eileen y tu?... —mirando el cuarto de Chad.
—Así es pequeñín... —le responde; tocando la frente del mapache.
—¿Y que horas son?...
—7:43PM... —mirando el reloj de pared.
—¡¿Que?! ¡¿Dormí todo el día?! —pregunta despeinando su cabello; pasando sus manos por toda su cara empezando por sus ojos y bajando hasta su barbilla.
—Si... y no has comido nada —levantándose de la cama—. Te traeré agua y... Jamón, ¿Te gusta el jamón? te puedo hacer un sandwich...
—Si gracias amigo... ¡Ya es muy tarde! —levantándose de la cama.
—¡No espera...! —recostándolo; sujetándolo del hombro—. Aun no te levantes, estas muy débil...
—¿Chad puedo tomar un baño?... estoy sudando a chorros... —metiendo su mano dentro de su chamarra.
—¡Claro...!, solo que seria con agua tibia para que no te haga daño...
—¡Chad mi llavero!... —se levanta sacando sus manos de la chamarra.
—¿Llavero? ¿Cual llavero?
—¡Lo tenia dentro de la chamarra!... —metiendo las manos de nuevo para volver a buscar.
—¿Cual?...
—¡El llavero que me dio Mordecai! —sacando las manos de las bolsas—. ¡No esta ya lo busque!
—¿Si lo tenias en la tienda?... porque yo estuve contigo todo el día... —mirándolo a los ojos...
—¡Si pero...! —pensando, cuando de momento se le vino a la mente: la imagen del baño—. ¡Tal ves se me cayo en el baño de la tienda! —supone; apunto de llorar por la perdida del regalo que le dio su amigo.
Mientras tanto... paso el rato y a Mordecai le dieron las 9:30PM apunto de salir de la casa, subió las escaleras para buscar su perfume... Entro al cuarto y se coloco su reloj en la muñeca...
—¡Ya es tarde!... —rociando el perfume por todo su delgado cuello. Cuando de momento, el chico observo detenidamente el enorme oso de peluche que Chad le había dado a su amigo..., se acerco furioso; pateándolo fuertemente... el gran oso voló justo de la pared hasta el brincolin de Rigby... el golpe le arranco la cabeza al tierno oso de felpa.
—¡En la torre! —tratando de pegarla con las manos pero era inútil—. ¡Naaa, que así se quede el estúpido oso! —pateándolo de nuevo y saliendo del cuarto, después bajo las escaleras y salió campante de la casa...
Rigby salió de bañarse con una enorme toalla en la cabeza... caminando hasta el cuarto de Chad para recostarse; arrastrando los pies.
—¡Rigby! —entra Chad al cuarto—. ¡Mira lo que me encontré! —enseñándole el llavero para después dárselo justo en sus manos.
—¡Chad! ¡¿Donde lo encontraste?!... —mirándolo feliz.
—¡De debajo del asiento... por ahí abajo!. —sonriéndole; emocionado, cuando sorpresivamente Rigby lo abrazo empapándolo con los restos de agua que tenia la toalla.
—De nada Rigby... —contesta feliz; correspondiéndole el abrazo, cuando de momento entra Eileen; saludándolo. Rigby ahora estaba feliz de haber encontrado su mas preciado tesoro, pero... de solo ver la hora, y de acordarse que su amigo saldría con esa chica, aparte de celoso lo destrozaba lentamente por dentro... probablemente su amigo tendrá sexo con ella y el no podrá hacer nada para evitarlo... ¡Que horror!... y que tristeza para el moreno...
Mordecai llego con flores tocando dos veces seguidas, hasta que ella saliera... La pajarita abrió la puerta dejando boquiabierto al azulejo... La glamurosa mujer portaba un alargado vestido color rojo brillante, con unos enormes tacones de plataforma del mismo color; adornados de lentejuelas plateadas al igual que el vestido, la chica llevaba un complicado y enredoso peinado sobre su cabello, totalmente; cubierta de rubor sobre sus delicadas y lisas mejillas; rosadas... Mordecai apenas y se puso camisa y corbata, ha comparación de la chica, su atuendo parecía de vagabundo... De momento pensó en la tierna y muy femenina chica, su cerebro deseaba tener sexo con ella, pero su corazón necesitaba una rasposa barba en lugar de una delicada nariz alargada... Al pensar en Rigby, su corazón latía a mil por hora... el chico no quería ser gay... no quería pensar mas en el olor corporal de su amigo, en su cabello apestoso, y en sus ojos amielados... incluso pensaba en su enorme trasero esponjoso..., ¡Basta!, el chico necesitaba hacerse hombre ¡Ahora!... Mordecai cerro la puerta y se balanceo sobre la chica hasta el sillón de su departamento...
—¡Mordecai...! —grita; riendo bobamente la mujer traviesa, el chico le provocaba cosquillas por todo su cuerpo y eso la excitaba demasiado—. ¡Espera...! —apartándose de Mordecai para ir a la cocina—. Traeré la bebida... —dice tratando de controlar su risa; acomodándose el sostén. La chica paso rápidamente junto a un librero..., dentro de un libro alargado y de color negro; saco dos pequeños frascos ocultos... uno con un liquido color; azul marino y el otro amarillo ámbar... La pajarita abrió el amarillo y lo rocío por todo su cuello, después... se acerco a la cocina y saco una botella de vino blanco; sirviendo en dos copas, en una puso rápidamente dos gotas del liquido azul... Mordecai bostezaba aun pensando en Rigby y eso lo molestaba, ¡Necesita a la pajarita y la necesita ahora!... El chico apenas se iba a levantar cuando empezó a oler 'el perfume de Margarita'; quedándose sentado...
—Margarita...
—Aquí tienes Mordecai...—dandole la copa con el extraño liquido dentro—. Es para empezar la noche ya sabes... —guiñándole el ojo izquierdo. Mordecai tomo con sus manos la copa y comenzó a beber, de momento empezó a sentir mucho calor; quitándose el saco...
—Voy a pasar a tu baño... ¿Donde es? —pregunta; jalándose el cuello de la camisa para dejar entrar aire.
—¡Claro es ahí! —le dice emocionada; señalando el lugar—. ¡No tardes hermoso! —volviéndole a guiñar el ojo. Mordecai entro al baño con mas calor que antes; sudando excesivamente y abriendo la ventana rápidamente...
—¡Demonios! —observa en el espejo; su ojo morado por el cual la chica ni siquiera le pregunto—. Rigby no sabes cuanto te necesito... —susurra mirándose en el espejo; su cansado y ojeroso rostro, su fastidioso reflejo... Mordecai se empezó a quitar la corbata, el chico ya no la soportaba, después quiso mojarse la cara con agua fría pero algo lo distrajo... su pene estaba erecto muy erecto y no podía controlarlo por alguna extraña razón..., (el liquido azul) su excitación subía hasta los niveles mas altos; quitándose el pantalón rápidamente... junto con la camisa, zapatos, calzones y calcetas; quedándose como vino al mundo... (completamente desnudo) El chico salió del baño con las manos en su paquete; sorprendiendo a la pajarita morbosa, este se balanceo tocando la entrepierna de ella con su pene; rozándola y cargándola directo hasta su cuarto, llegando a la cama...
—¡Espera, espera!... ¡Tengo condones ahí dentro! —señala la chica el cajón; quitándose el vestido, tacones, bragas y sostén... Mordecai se coloco el preservativo entrando rápidamente en ella... el sudor de su cuello caía por todo el pecho de la pajarita mientras esta gemía apretando el trasero del chico con sus manos; desesperada muy desesperada debido al los rápidos bombeos que le daba su galán, una y otra vez... La chica pedía mas velocidad y mas fuerza mientras el pálido aceleraba; ambos cerrando fuertemente los ojos...
—¡Aghh! ¡Me vengo! —grita el chico; metiendo su cabeza junto a las almohadas y el cuello de la chica... El larguirucho se quito el condón comenzando el trabajo con la mano; listo para terminar...
—¡Te amo Mordecai! —grita fuertemente desesperada; jalándose el pelo.
—¡Te amo Rigby!... —grita con todas sus fuerzas mientras se chorreaba por todo el estomago y pecho de la chica...
