Advertencia: capitulo con partes sexuales muy explícitas (Morby)
_42_ Te amo Rigby...
Martes, 1:45AM...
La noche se pintaba oscura muy oscura debido a que las nubes ocultaban el hermoso resplandor de la luna. Rigby se encontraba afuera del departamento de Chad; abrazados ambos chicos se despedían...
—Rigby yo puedo llevarte a casa. —soltándolo del abrazo.
—No no, descuida... estaré bien —metiendo las manos en el bolsillo—. Ya has hecho suficiente por mi... y gracias...
—Vamos Rigby déjame llevarte... solo espera aquí, traeré las llaves del auto —entrando al edificio. Rigby se quedo afuera en la helada y oscura noche; esperando..., no había ningún carro transitar por las calles ni ninguna persona a la redonda y eso le daba mucho miedo...
—Pfff, Chad no tardes... —pensando en su mente mientras pegaba su espalda a la pared del edificio... al chico le daban ganas de orinar y aun no se sentía muy bien del todo. De momento la luz de un farol de la calle comenzó a parpadear varias veces hasta fundirse el foco, quedando Rigby ahora si completamente a oscuras en ese pedacito de banqueta...
—¡Ya llegue Rigby...!
—¡Ah! —saltando del susto—. ¡Me asustaste!
—¿Enserio te asuste? —mirando la cara pálida de su amigo—. Hahahahaha...
—¡Cállate!
—Haha... ok ok —dandole una bolsa transparente de plástico color verde menta—. Te los manda Eileen, son conchitas de pan con azúcar...
—¡Oh gracias...! —oliendo el delicioso contenido; metiendo su nariz—. Le das las gracias por mi... de verdad se lo agradezco.
—¡Si lo haré! —sonriendo.
Ambos chicos se subieron al auto y se encaminaron..., entraron al parque lentamente, a lo lejos se veía la casa completamente a oscuras...
—¡Oh! mira Rigby están las luces apagadas...
—Seguro y Mordecai salió... —supone el mapache mientras su amigo estaciona el auto enfrente de la casa—. Gracias por traerme Chad...
—¡Seguro... no hay problema! —sonriéndole para pasar de un estado feliz a uno de curiosidad—. Disculpa Rigby... ¿Cual fue el motivo de la pelea con Mordecai?
—¡Ahh! lo que pasa... es que lo golpe con mi puño... —mirando la guantera del auto para no ver a su amigo a los ojos (por timidez).
—¡¿Que hiciste que?! —abriendo mas los ojos.
—Es una larga historia... después..., después te la cuento tengo sueño y me siento mal... —agarrando su cabeza.
—¡Oh!... bueno..., esta bien... —pasando su mano por la cabeza del moreno para peinarlo y después pasarla por su mejilla—. ¿Estarás bien?...
—Si... estaré bien, gracias...
—Hubiera deseado que te quedaras con nosotros... así te cuidaría la temperatura mientras duermes...
—No no descuida, enserio estaré bien —mirándolo tiernamente a los ojos—. Aparte si te desvelas por mi culpa no irías a trabajar... de verdad te agradezco por el apoyo que me has dado y por todo lo demás —le agradece dandole un ligero golpe en el hombro (saludo de amigos) para después darle un beso en la mejilla y bajarse del auto, mientras su amigo se despedía conduciendo en reversa; diciéndole adiós con la mano...
Rigby entro a la casa y subió directamente al baño, cuando de momento se encontró con Thomas en calzoncillos; apunto de salir... el chico estaba mas dormido que despierto...
—Rigby, puedes pasar al baño ya me voy a dormir —le dice el chico bostezando profundamente mientras caminaba hasta su cuarto; arrastrando los pies. Rigby entro... después de soltar toda el agua de su vejiga, el chico salió del baño y fue directo a la cocina para cenar ese delicioso pan que su amiga le había regalado. Se supone que la chica estaba enojada con Rigby por no invitarla a la feria, pero al verlo enfermo tal vez se compadeció del pequeño...
La noche se volvía cada vez mas fría y al moreno le temblaba todo el cuerpo. Rigby termino de comer su pan con leche y después subió al cuarto a esperar a que llegara Mordecai... el chico quiere disculparse con el por el golpe que le dio, de todos modos haga lo que haga el chico pálido; aun así Rigby lo perdonara... el amor es hermoso pero también es ciego y el mapache perdonaría a su amigo aunque este le clavara un cuchillo en la espalda... así es de bondadoso y tierno, así es el corazón del pequeño...
Al entrar comenzó a escuchar pequeños y agudos lloriqueos... el cuarto estaba oscuro y el pequeño no veía nada... El moreno prendió la luz y encontró a su amigo acostado en la cama sin camisa, solo con pantalón y zapatos...
—¿Mordecai?... —pregunta por el; acercándose lentamente a la cama—. ¿Pero que paso?... —el chico no le contesto; solo se oculto mas en su esponjosa almohada blanca...
El mapache estaba apunto de tocarlo con la mano... cuando de momento noto que a su peluche le faltaba la cabeza... el moreno se acerco preguntando furiosamente acerca de aquello; gritándole...
—Lo siento Rigby... —levantándose lentamente de su cama; caminando hacia el—. No te enojes fue un accidente...
—¡¿Accidente...?! —el mapache le iba a gritar de nuevo pero no lo hizo... este noto junto a su ojo morado, un mano marcada en la mejilla de su querido amigo junto a un rasguño cerca de la oreja—. ¿Mordecai quien te hizo eso?...
—Nadie... —ocultándose rápidamente en sus almohadas.
—Vamos viejo levántate... —sentándose en la cama de su amigo—. Dime la verdad... sabes que confías en mi... —hubo silencio mientras el paliducho pensaba en si contarle todo a su amigo o quedarse callado... Rigby solo se quedo mirándolo; acariciándole su tibia y húmeda espalda; llena de sudor...
—Fue Margarita... —suspira el pálido mientras aumentaba la temperatura de Rigby debido a los corajes que hacia de solo pensar en esa chica—. Resulta que... tuvimos sexo...
Cuando Rigby escucho esa palabra exploto por dentro pero solo por dentro... su tristeza aumentaba... su melancolía se hacia cada vez mas profunda, su mejor amigo, su mas querido chico acababa de tener sexo con otra persona y el no pudo hacer nada al respecto... su terrible pesadilla se volvió realidad... El moreno pensaba en aquella noche de sexo que tuvo con su amigo en el baño y en la cama..., aquel beso que le dio de debajo de aquella mesa, el llavero de ranita, los abrazos, las risas, el pañuelo bicolor, sus caricias etc..., se fueron a la basura... El mapache sentía que por fin había enamorado a su mas grande amigo, que por fin el cariño del pálido era todo para Rigby, que al fin el corazón del arrendajo era todo suyo... pero se equivoco, el moreno ahora piensa que todas esas cosas en realidad no significan nada para su mejor amigo y eso por primera vez lo pone en verdad muy pero muy triste... El pequeño chico no solo siente tristeza, sino también una terrible y enorme furia que recorre su cuerpo desde pies a cabeza... ¡Como es posible que después de todos esos momentos que han pasado juntos su mejor amigo no lo ama...! Pero bueno, eso es lo que el menor piensa..., y se equivoca... su mejor amigo se encuentra profundamente enamorado de el, solo que su miedo de ser "diferente" se ha apoderado terriblemente de su corazón...
—¿Enserio..., tu y ella tuvieron...? —hace una pequeña pausa para tragar saliva—. ¿Tuvieron, sexo?...
—Si... —Rigby agacho la cabeza, su amigo se levanto lentamente de la almohada sentándose junto a el—. Pero algo salió mal...
—¿Que?... ¿Enserio?...
—Pero bueno eso no importa... —moviendo la cabeza de un lado para el otro rápidamente.
—¡Claro que importa! —mirando los cristalizados ojos del pálido—. Por favor amigo... cuéntame que paso...
—Lo que paso fue...
—¿Si?... te escucho...
—Estaba teniendo sexo con ella... pero... estaba apunto de venirme, bueno lo hice... solo que...
—¿Solo que?... —alzando la barbilla de su amigo con su mano para alcanzar a verlo.
—...Aghh... —lo mira fijamente—. Grite tu nombre cuando me vine encima de ella...
Rigby se quedo pasmado ante las confusas, raras y hermosas palabras que acababa de decirle... su corazón latía a mil por hora y sus piernas le temblaban, le temblaban mucho..., sentía un nudo en la garganta, el pequeño no lo podía creer... solo pensaba en besar fuertemente a su amigo y decirle que todo estaría bien...
Mordecai en ese momento seguía obviamente sin playera y Rigby se lanzo rápidamente a su amigo con un brusco movimiento... El menor comenzó a lamerle los pezones los cuales los tenia fríos muy fríos prosiguiendo a besarle el cuello y después pasar su lengua por el lóbulo de la oreja del mayor; con rápidos movimientos excitándolo... El alto se volteo rápidamente para quitarle los pantalones a su amigo... Rigby se metió dentro de los bóxers de Mordecai, ambos compartían el mismo calzoncillo, Mordecai recostó a Rigby lentamente en las sabanas, sus penes chocaban debido a la presión que se ejercía adentro, el mayor retiro los bóxers los cuales ya estaba empapados de liquido preseminal... Mordecai doblo su espalda para bajar aceleradamente a las partes bajas del moreno, Rigby comenzó a gemir despacio y silenciosamente tratando de controlar su corazón y pulmones; mientras su amigo sacaba y metía el pene dentro de su boca una y otra vez... a altas velocidades...
—¡Mordecai detente me vengo! —el larguirucho se detuvo, aun no quería probar su tibio y delicioso néctar, no es el momento..., la cosa apenas comenzaba...
Ambos chicos se quitaron el resto de la ropa quedando completamente desnudos, Mordecai se levanto de la cama, caminando de puntitas y pisando el suelo helado; cubriéndose con sus manos su enorme paquete... el chico cerro la puerta con seguro y regreso a la cama rápidamente... Rigby se inclino para probar el enorme obsequio del alto; pasando su lengua por toda la cabeza del pene, bajando por el tronco hasta llegar a los testículos; donde lamió cada uno de los largos, negros y erizados vellos púbicos de su amigo... Para ambos aquello se tornaba cada vez mas loco y excitante... El alto detuvo al menor antes de venirse; sujetándolo del cabello, para después voltearlo y con sus dos manos separar los enormes glúteos del chaparro; escupiendo en su ano, prosiguiendo a introducir toda su lengua... Rigby comenzó a gemir mas fuerte y mas rápido; apretando con sus manos y con todas sus fuerzas las tibias sabanas; blancas hechas de suave algodón... Mordecai puso su oloroso pie cerca de la cara de Rigby solo para acomodar su paquete; pasándolo por toda la espalda del moreno una y otra vez, Rigby solo se mordía los labios de excitación para después susurrar lentamente las palabras: ¡Hazlo ya!... Mordecai se levanto de nuevo; pisando el suelo frío..., y saco de un cajón una tira de condones de los cuales tomo tres... Entro a la cama de nuevo y se coloco el preservativo...
—Rigby voltéate... —Rigby se giro; alzando sus piernas y colocándolas alrededor de la espalda del arrendajo, sintiendo con sus pies el calor corporal y sudor que emanaba el trasero del pálido...
—No espera... —quitándole el preservativo del pene—. Te quiero sin condón...
Mordecai siguió las ordenes de su amigo y coloco saliva en la punta del pene; entrando en el mientras ambos gemían intensamente, Mordecai gemía de excitación mientras Rigby obviamente de dolor... El chico alto comenzó a tomar intensamente el ritmo, (adelante y atrás) bombeando rápidamente..., el sonido de la cama comenzó a chillar y a crujir continuamente en cada golpeteo que el pálido hacia, esto duro entre diez y quince minutos... Rigby se coloco una almohada en su boca; mordiéndola intensamente para pacificar el dolor... Mordecai se salió de Rigby sentándose con su trasero caliente y sudado encima del estomago del moreno, el pequeño solo sentía como le pulsaba el ano de dolor una y otra vez... El chico alto tomo el ritmo con su mano derecha; viniéndose sin avisar por toda la cara del menor, mientras gritaba fuertemente con una voz muy gruesa de macho... A diferencia de Rigby quien soltó un largo y agudo grito al venirse por toda la alargada y sudada espalda del mayor...
Ambos chicos terminaron cansados, sudados, despeinados y muy agotados... Rigby puso su cabeza en los pectorales de Mordecai acariciando cada uno de los vellos que el pálido tenia alrededor de su ombligo...
—¿Rigby te encuentras bien?... —pregunta tratando de controlar su respiración; sacando sus pies al final de la sabana para orearlos...
—Si... —responde muy convencido a su propia palabra—. Mordecai...
—Dime... —contesta al llamado aun agotado; mirando hacia el techo.
—¿Que paso cuando dijiste mi nombre?... —le pregunta mirando aun el estomago del pálido; acariciándolo con su dedo indice.
—Me dio una fuerte bofetada arañándome con sus uñas... y después me hecho de su departamento... —suspirando—. Apenas me pude poner los pantalones..., me hecho a la calle si camisa y tuve que volver caminando porque olvide mi cartera...
—Te lo he dicho muchas veces... y se que estas harto de que te lo diga... —volteando su cabeza para mirarlo a los ojos—. Esa chica no te merece...
—Yo... —toma valor para soltar las hermosas palabras que su corazón sentía—. 'Te amo Rigby'... —juntándolo mas a su cuerpo; cobijándolo lentamente.
—Y yo a ti Mordecai... —ambos chicos se quedaron viendo a los ojos..., después el moreno recargo su cabeza en el sudoroso cuello de su amigo hasta que ambos se quedaron profundamente dormidos de una manera muy pero muy tranquila y pacifica...
