_47_ Puertas cerradas / Recaída
Miércoles, 1:03AM...
La noche se hacia cada vez mas fría y los arboles del parque se sacudían con gran fuerza..., Mordecai se despierta de golpe y con un terrible dolor de cabeza (por llorar toda la noche), el chico se limpia lentamente la baba seca de su boca y se sienta con cuidado para no avivar la jaqueca... Que terrible noche para el larguirucho... Su amigo ya no esta y no puede hacer nada para que regrese con el..., ¿O si...? bueno... analicemos algo..., Rigby se fue de la casa al no querer dar la cara a su amigo respecto a lo que Mordecai tontamente le hizo, pero... ¿Cuales fueron las palabras que le dijo el mapache para que volviera con el?, ¿Las recuerdas...?
(¡Si quieres estar conmigo, dile a esa mesera que tu corazón me pertenece y no a ella!)
Las palabras le llegaron a la mente como un fuerte y grotesco recuerdo... Como si el mismísimo mapache lo golpeara en ese momento; pero en la cabeza...
—¡Romperé mi relación con Margarita! ¡Eso haré! —después de decir eso; se tapo la boca rápidamente para callar sus gritos; levantándose del sofá y tirando el cartucho del juego accidentalmente al piso—. ¡Ay no el juego! ¡Ya valió! —el juego se quedo sin carcaza, solo se desarmo, pero aun así Mordecai lo levanto con mucho cuidado, como si el mismísimo juego fuera su pequeño amigo en persona... El chico se arrodillo y abrazo las partes del cartucho; acercándolas a su pecho y suspirando profundamente, para después exhalar lentamente, muy lentamente...
Mientras tanto en un lugar muy lejos de ahí..., Rigby golpeaba fuertemente al chico que vio en uno de los muelles...
—¡Rigby suéltalo! —grita Chad apartando a toda la gente conmocionada y asustada, el zarigüeya sostuvo de los brazos a Rigby; tratando de que su amigo no matara a golpes al pobre chico de cabello y sudadera color azul.
—¡No! ¡No lo haré! —grita el mapache; tratando de quitarse a Chad de encima, el moreno estaba ya hecho un mar de lagrimas (frente a toda la multitud) mientras el pobre joven seguía tirado en el piso; hecho bolita y completamente golpeado de la cara... El delgado chico se retorcía de dolor mientras apretaba su estomago y nariz fuertemente para no derramar mas sangre...
—¡¿Por qué lo estas golpeando?! —grita Chad confundido, asustado y fúrico a la vez.
—¡¿Por qué tuvo el descaro de venir a verme después de que le dije: que no lo quería volver a ver?!
Chad al principio se confundió con todas las palabras de su amigo..., el zarigüeya noto rápidamente los colores azules que portaba el chico y saco una conclusión obvia...
—¡Rigby! ¡El no es Mordecai! —sosteniéndolo mas fuerte. Mientras Eileen ayudaba al joven tirado en el piso de madera.
—¡¿Que?! —dice Rigby confundido; tratando de tranquilizar su enojo.
—¡Solo...! ¡Míralo!... —responde Chad; girando al mapache... El joven levanto su cara hinchada y ensangrentada. Rigby se quedo pasmado al ver al pobre chico en ese estado; asustándose mientras las piernas le temblaban... Rigby vio en ese chico golpeado a su mismísimo Mordecai ensangrentado y eso lo aterro... El mapache se volteo y abrazo a Chad; diciéndole que se fueran de ahí rápido, que no lo soportaba mas...
Mientras tanto..., un policía de seguridad que estaba no muy lejos de ahí; noto a la multitud muy concurrida en ese lugar y decidió ir a investigar que era lo que estaba pasando en aquella bola de personas... Al llegar el oficial con un grupo de varios hombres de seguridad, Chad noto al oficial de reojo y agarro del brazo a su amigo para salir pitando de ahí... Los chicos chocaron erróneamente contra un puesto de tacos y chimichangas; tirando y derramando todo por el muelle; creando un completo desastre de comida embarrada..., los morenos se asustaron en gritos de los dueños y se lanzaron en plena avenida al montón de autos... Eileen se levanto y soltó de golpe al pobre chico confundido y salió corriendo rápidamente de detrás de sus amigos, pero al no poder correr con tacones; se los quito en plena calle corriendo descalza...
Mientras tanto en la cocina..., Mordecai pegaba cada parte del cartucho con un poco de pegamento (pégalo todo); lento y cuidadosamente... El chico se desespero; soltando humo por la cabeza al derramar en exceso sobre el chip del juego.
—¡Me lleva! —se levanta de la silla; comenzando a buscar servilletas dentro de la alacena—. ¡Aquí están...! Solo un poco de estoy y listo... —dice limpiando y pegando la ultima parte del juego.
El chico bostezaba mientras soplaba encima del cartucho; esperando a que secara... Al terminar aquello, el arrendajo apago las luces de la cocina y se subió a dormir; arrastrando los pies. Al llegar al cuarto no encendió la luz, solo se tiro en su cama; y puso el cartucho cerca de su despertador y lampara de noche...
—Odio mi vida... —dice arrastrando las palabras para después cubrirse con su almohada blanca; tapando toda su cara. De momento pensó en como cortaría a la pajarita roja, aquello obviamente seria muy difícil, no podría llegar y decir: ¡Oh Margarita terminamos... me he dado cuenta que amo a mi mejor amigo y tendré sexo con el desenfrenadamente!... no obvio no... pero aun así esta pensando cuidadosamente las palabras que le dirá para cumplir su objetivo y terminarla de una vez por todas... sin lastimarla... El chico lanzo su almohada hasta el otro lado del cuarto (cerca del armario) y se levanto de su cama para quitarse la ropa y tenis... El paliducho se quedo en bóxers, se puso una playera blanca que tenia guardada de debajo del cobertor y se acosto lentamente; estirando las piernas y sintiendo la sabana fría con los dedos y empeine de sus pies ... pero, al no poder dormir, este se levanto; tomando su almohada para después pisar el suelo frío y caminar hasta la cama de su amigo... El brincolin... siendo pequeño... no le importo... solo se acosto encima de el; abrazando fuertemente su almohada y cubriéndose con un manto que estaba de debajo de este (del brincolin)...; pestañeando hasta quedarse completamente dormido, muy dormido...
Mientras tanto..., Nuestros amigos corrían desenfrenadamente como atletas; esquivando los autos de uno en uno por toda la larga y ancha avenida: entrando el trio a la ciudad. El trafico estaba pesado por la zona turística, así que había ¡Infinidad de choches!, ¡Autobuses! ¡Y camiones!... El trio zigzagueaba de banqueta en banqueta; cruzando calles y calles; tratando de perder al grupo de oficiales que corrían de detrás de ellos... De momento Chad; jalo rápidamente del brazo al mapache llorón y se ocultaron en un callejón sin salida de detrás de un contenedor... Eileen les siguió el rastro y se oculto junto con ellos; esperando el trio a que se olvidaran los oficiales de ellos...
—Eileen... ¿Como nos encontraste? —susurra el mapache.
—Seguí tu olor apestoso... —le contesta la chica; sobando sus pies a doloridos y morados. Los jóvenes trataban de callar sus burlas ante la broma de la chica; esperando aun de detrás del cochino contenedor...
—Creo que estamos a salvo... —susurra Chad riendo y levantándose del piso—. ¡Ay no guacala me embarre un chicle! —quitándoselo del trasero.
—¡Tu te quejas de un chicle y yo pise charcos mugrosos y quien sabe que otra cosa mas! —alza los brazos Eileen; sacudiéndose los pies y colocando sus tacones de nuevo—. Hasta me había pintado las uñas... —añade la chica; triste.
—Yo... lo siento chicos... ¡Les juro que creí que era Mordecai!...
—Te creemos chico. —abraza Chad a Rigby—. No te preocupes, todo esta bien... ¡Vengan un abrazo grupal! —se abrazan los chicos como verdaderos amigos que son... inseparables...
—Pero por mi culpa arruine el resto de la noche... —añade el mapache.
—No del todo... —dice Chad; soltando a sus amigos para después mirar a los edificios y pensar profundamente—. ¡Lo sabia!...
—¿Que cosa?... —le contesta Eileen; mirando como su amigo bobeaba hacia el cielo oscuro...
—Vengan síganme... —el trio salió despacio del callejón para mirar hacia donde Chad observaba detenidamente—. ¡La noche aun no se ha arruinado! enfrente de la calle esta nuestro resto de la noche... —chasquea los dedos mientras el otro par se quedaban sin palabras; confundidos—. Hace tiempo venia aquí con Jeremy, solo que no recordaba donde había visto este lugar... ¡Si es aquí!
Chad toma de los hombros a sus amigos y se dirige junto con ellos a un edificio: enfrente de la calle; entrando el trio a un callejón gemelo (paralelo al otro cruzando la calle)...
—¿Donde estamos? —pregunta la chica.
—¡He aquí nuestra salvación! —caminando junto con sus amigos a una puerta oculta de detrás de otro contenedor. Chad toco la puerta color verde–metal tres veces hasta que un tipo fornido y alto con lentes oscuros; salió y les pidió identificación, apenas los chicos la iban a sacar cuando Chad dijo unas cuantas palabras: Las estrellas solo brillan mientras este oscuro... Al decir eso el tipo sonrío y los dejo pasar sin mas que decir...
—¿Y eso que fue? —pregunta el mapache.
—¡Ahhh...! pues las palabras claves de este lugar... ya sabes de ese tipo de cosas... —ríe el moreno; bajando las escaleras con sus amigos hasta llegar a un túnel completamente oscuro... Al caminar... observaron luces al final del túnel...
—¿Chad de verdad, donde estamos...? este lugar me da miedo... —pregunta Eileen; asustada.
—¡Ah! descuiden... Es solo un antro bajo tierra... —abraza a sus amigos mientras llegaban a las extrañas luces del lugar—. ¡Bienvenidos a 'puertas cerradas'! —grita; asustando a Rigby y Eileen; estos solo dieron un pequeño salto. El lugar estaba concurrido de chavos y chavas; bailando sin parar bajo la fuerte música tecno que emitía el lugar... La música se mostraba tan fuerte que apenas se podían escuchar sus propias voces, pero aun así esta se sentía dentro del pecho todos; haciendo bailar a cualquiera que la escuchara en ese momento... Las luces de todos los colores giraban y giraban rápidamente; encandilando a cualquiera que las viera... El humo de cigarro se propagaba por todo el lugar, sin mencionar las botellas de cerveza que rodaban por todo el piso: lleno de globos, colillas de cigarro, chicles pisados, ceniceros, servilletas hechas bolas y rodajas de limón...
—¡Este lugar es asombrosooo! —se aproxima Rigby a la pista de colores para soltar su cuerpo..., mientras sea música electrónica Rigby la bailara a mas no poder... Eileen se aproximo a la pista concurrida junto con Chad, ambos chicos giraban el cuerpo y alzaban las manos; dando pasos de baile como podían; zapateando los pies y girando la cabeza para ambos lados al ritmo de las vibraciones de la música... Las luces giraban tan rápido que apenas podían ver sus pies... Eileen hacia sus pases de bailarina de ballet mientras Chad movía el trasero en círculos; agachándose y subiéndose rápidamente del suelo...
—¡Voy al baño! —le grita el zarigüeya a la Chica.
—¡¿Queee?! —se pone la mano en el oído.
—¡¿Que voy al baño?! —le grita mas fuerte para que esta escuchara.
—¡No te oigo! —niega la chica con el dedo; esta solo veía que movía la boca su amigo, pero no escuchaba nada... Al ver que no lo entendía Chad movió las manos como si estuviera meando en la pista y después señalo hacia donde se iría—. ¡Ah! ¡OK! ¡Aquí te espero! —asiente con la cabeza.
Chad salió de la pista y camino al baño, sin darse cuenta que el mapache iría de detrás de el... Al entrar al baño el zarigüeya (después de orinar...) Un tipo de estatura mediana; sujeto al moreno de la barbilla y lo beso apasionadamente, pero al negarse al beso, el joven greñudo lo golpeo en la mejilla con una cachetada y Rigby: quien iba entrando al baño; se lanzo a este apartándolo de su amigo y tumbándolo al suelo con un golpe... El mapache se dio cuenta que este estaba borracho así que lo dejo en el piso... Al ver al estúpido ebrio, el mapache se acordo de Mordecai cuando se puso en el mismo estado, y eso lo puso melancólico al moreno...
—¡Vamonos Chad! —dice el mapache; tomando del brazo a su amigo y saliendo del baño...
Después de varias horas ahí (4:30AM), de que nuestros amigos se emborracharan y bailaran a mas no poder, estos salieron del lugar; pensando en solo caer rendidos en sus respectivas camas...
—¡Allá en el rancho grande! ¡Allá donde vivía! —canta el mapache (ya ebrio) saliendo con sus amigos del callejón—. ¡Vamos canten conmigo! ¡Había una rancherita!...
—¿Tomaremos un taxi? —pregunta Eileen ya ebria al igual que Chad; quitándose los tacones para caminar, a la chica le dolían los pies de traerlos, estaba borracha así que ya no le dio importancia el caminar descalza. Por ser de madrugada no había señales de vida por ningún lado, y el trio decidió caminar; abrazados justo por en medio de la desolada y fría calle..
—¡Naaaaa! nos iremos caminando —le responde el zarigüeya con voz de borracho—. ¡Total! ¡Hemos de llegar! ¡¿O no?!... —el trio reía sin parar; caminando por calles y calles lentamente hasta el departamento, el mapache solo pensaba muy dentro de su mente en su querido Mordo..., aquellos pensamientos probablemente le lleven a una 'recaída' (tener sexo con el) en un futuro cercano obviamente... aparte de ser una estupidez segura, eso le daba miedo dentro de su ser... mucho miedo...
