_53_ Adiós adiós Mordecai... (Final, parte 1 de 2...)
Viernes..., 1:30AM...
... El cuerpo de Rigby esta tirado... Tiene una herida muy grave... Se esta desangrando...
En la parte de atrás de la casa, tirado en las escaleras, saliendo por la puerta trasera de la cocina: el moreno se encuentra agonizando... El pequeño abre sus ojos...; observa lentamente los rostros de sus amigos...; con sus uñas rasca la madera del piso, sus piernas se contraen y su espalda le duele mucho... el pequeño tiene mucho frío, pero su dolor corporal lentamente se va desvaneciendo... Mordecai se arrodilla junto a el; pidiendo sin parar desesperadas disculpas entre gritos, llantos y sollozos... lentamente, este; acuesta su cabeza en el estomago sangrante del pequeño... el resto de los presentes; solo se encuentran llorando, al parecer se quedaron congelados..., Jeremy quien es el mas consciente de todos; se le mira llamando por teléfono a una ambulancia...
Flashback (hace 12 horas...)
Rigby se levanta de la cama (1:30PM)..., el pequeño bosteza y estira los brazos, después con una patada lanza sus sabanas hasta el suelo y se levanta de un salto...
—¡Mordecai!... ¡No puede ser ahora que hago!... —piensa mientras se carcomía las uñas, de una por una... Al parecer el chico se acordó de golpe sobre el cumpleaños de Mordecai... Una revoltura de admiración e impresión combinadas con miedo y asombro se mezclaban en su estomago; provocando un torbellino en su pequeña pancita, que solo sirvió para darle vomito al pequeño... Rigby termino de rodillas junto al escusado mientras devolvía lo poco que había cenado, digamos que vomito vacío de estomago... El chico tomo mucho anoche y un fuerte dolor de cabeza le apretujaba el cerebro... Después de soltarle a la palanca del escusado, este salió en busca de sus amigos, pero en cuanto el pequeño giro la perilla del cuarto, Chad entro; golpeando accidentalmente la cabeza del mapache...
—¡Lo siento Rigby no te vi!... —levantando a su amigo del suelo.
—... Ah, descuida, yo tuve la culpa —responde mientras se sobaba la frente.
—¿Donde están Thomas y Eileen?
—¡En la cocina desayunando! —contesta; sonriendo—. Ven para que comas algo, yo traje el desayuno...
—Si esta bien solo me pongo los pantalones...
El moreno se termino de vestir y salió contento a la cocina... Eileen tenia puesta la cabeza sobre la mesa al igual que Thomas, los chicos estaban mareados y por culpa de ello el desayuno no les entraba, todo sea por la resaca...
—Toma Rigby —se sienta Chad en la mesa junto a la chica de anteojos; mientras le pasaba unos deliciosos tacos fritos al mapache sudoroso.
—¡Siii..., ya tenia hambre!... —contesta mientras se termina de sentar el moreno—. Me pasas el refresco...
—Ok... —responde Chad mientras desenvolvía su charola de tacos. Rigby se acomodaba en la silla pero algo le estorbaba en su trasero..., metió su mano rápidamente en el bolsillo encontrándose dentro el llavero de rana... El pequeño en cuanto lo toco cerro los ojos sin forzar los párpados... lo sintió... y sin sacarlo del bolsillo, lo soltó para continuar comiendo...
—Hoy es el cumpleaños de Mordecai... —inicia la conversación Thomas, mientras el zarigüeya lo veía con ojos de: cállate la boca.
—Si... —responde Rigby sin levantar la cabeza de su charola—. Ya lo sabia... —añade el mapache desanimado mientras Chad pateaba a Thomas por debajo de la mesa.
El pequeño Rigby termino de comer y se levanto de la mesa dandole las gracias a Chad, para después caminar a su cuarto todo desganado... como si estuviera muerto en vida..., Chad noto eso, así que se levanto para seguirlo mientras el otro par de chicos se quedaban dormidos encima de su plato...
—Rigby... —entra al cuarto y cierra la puerta—. ¿Te pasa algo?...
—Es solo que..., hoy es su cumpleaños y no puedo hacer nada al respecto... —se sienta en la cama.
—¿Nada como que?... —se sienta junto a el.
—Darle su regalo de cumpleaños...
—... Rigby pero...
—¡No puedo...! ¡Siempre he estado en todas sus fiestas de cumpleaños! ¡Siempre!... ¡Y esta vez no podré ir!...
—Y... ¿Por qué no vas simplemente?...
—... Ah... (?)
—Tarde o temprano tendrás que enfrentar las cosas Rigby... Será mejor que vayas y aclares de una vez todo, y que ambos se digan todo lo que tengan que decirse ¡Todo!...
—No es tan fácil...
—¡Claro que si!... Rigby escucha... —le dice llamándole su atención y girándolo de su barbilla para verlo a los ojos—. Lo mejor en estos casos es hacer un cierre...
—Pe, pe, Pero...
—¡Pero nada!... ¡Es ahora o nunca!... te lo digo por experiencia y porque te quiero mucho —acariciando la mejilla de su amigo—. Así que esta noche iremos juntos a que hagas ese cierre, y digo iremos porque yo te acompañare... no te dejare solo...
Rigby sentía que le temblaban las rodillas de solo pensar que tenia que enfrentar a su amigo cara a cara... El moreno sabe que su amigo le dice las cosas por su propio bien, y eso de hacer un cierre no estaría nada mal, es decir... Si Mordecai no quiere tener una relación con Rigby, pues será mejor que se lo diga ¿No...?, en lugar de darle falsas esperanzas al pequeño... Porque eso de estar precisamente en un plan de tal vez si y tal vez no, pues eso cansa a cualquiera... y mucho... así que será mejor que le diga lo que siente ¡Pero ya!, en lugar de tantos rodeos...
—Tienes razón Chad... —le contesta después de pensarlo—. Si será mejor hacer ese cierre, ¡Y que el me diga de una vez por todas si me quiere a mi o a ella! —le responde abrazando a Chad rápidamente, mientras el pequeño se quedaba congelado ante el raro afecto cariñoso de este, ya que es muy extraño que Rigby los de por su propia cuenta.
Pasada la tarde (7:00PM)..., Rigby se mordía las uñas mientras Chad encendía el auto... Al parecer, Jeremy corrió la voz por los celulares de que habría una fiesta en la casa del parque... Rigby aun no habla con su amigo, ni mucho menos para felicitarlo..., en todo el día el pequeño caminaba de un lado para el otro por todo el apartamento; pensando, que es lo que le dirá a su querido amigo... Eileen y Thomas bajaron del edificio y se subieron al auto..., Rigby iba de copiloto, por lo tanto Chad observaba cada movimiento del mapache; observando como al pequeño le temblaban sus manos mientras sudaba frío y lloraba inconscientemente, digamos que una que otra lagrima se le salían al pequeño apestoso...
—Rigby, ¿Estas bien? —le pregunta mientras conducía por la ciudad, a unos cuantos minutos del parque.
—... —el pequeño solo asintió con la cabeza lentamente, la mirada del pequeño solo emitía cansancio o mucho sueño... si es cansancio, probablemente sea emocional, ya que el pequeño mapache a dormido mucho estos últimos días... Las personas que duermen mas de lo que acostumbran, dicen, que es por sentirse solas... y todo concuerda... duermen para no enfrentar la realidad que están viviendo, solo dormidos se olvidan de sus problemas, pero solo la mayoría de la veces... no siempre...
La noche se mostraba fría y los arboles se sacudían al ritmo del viento, el sonido de las hojas chocando unas contra otras: sonaban como una especie de susurros, como si el mismísimo parque hablara entre si, por si solo ¡Y Rigby lo notaba...! El pequeño despeinado se bajo del auto y piso un charlo de lodo, otra vez..., cuando por fin termino de limpiarse, el enano de pantalones verdes abrazo al otro enano de pants aguados y juntos caminaron hasta la casa abrazados, mientras los otros dos chicos platicaban acerca de las luces de colores que salían de la casa, junto con la sonora y fuerte música electrónica...
Al entrar, Benson recibió a los chicos con vasos variados de cerveza... Rigby tomo el suyo, y sin esperarse ni darse cuenta: Mordecai ya estaba junto a el..., en ese momento Rigby le dio un trago a su vaso y en cuanto se percato de la presencia de su amigo este lo escupió al suelo sorpresivamente...
—¡Rigby!... —lo abraza emocionado, de hecho el alto tuvo que agacharse un poco para poder tomarlo en sus brazos—. ¡Que bueno que estés aquí!... —añade felizmente, pero aquel animo tan rosa que mostraba el larguirucho, se volvió color negro al percatarse que su pequeño Rigs no lo recibió como el lo esperaba...
—Mordecai... tenemos que hablar... —dice firmemente; tomando a fondo su vaso y dejándolo vacío, para después; sostener la mano de Mordecai y subir junto con el: pasando por el largo pasillo hasta el cuarto...
Mientras tanto..., Chad apenas podía ver la sala por culpa de las variadas luces que cegaban su vista... Musculoso, Papaleta, Fantasmano, Jeremy y Skips fueron los organizadores de la fiesta, por lo tanto todos estaban ahí, y unos cuantos invitados mas totalmente desconocidos a excepción de Margarita, quien aun no ha llegado... La música dejaba sordo al pobre zarigüeya, mientras este; buscaba una silla para sentarse... pero sorpresivamente una mano lo tomo; tapándole la boca y encaminándolo al sótano...
—M... M... —trataba de hablar el pequeño mientras el otro chico lo soltaba para cerrar la puerta; evitando a cualquier intruso que los pudiera escuchar.
—¡¿Thomas, que haces?! —pregunta extrañado, mientras el chico alto se sentaba junto a el en las escaleras de madera.
—Solo quiero saber tu respuesta...
—Ya te dije que te la daré después... —responde; levantándose.
—¡No espera...! —lo toma de la mano; regresándolo directo a su pecho para después besarlo apasionadamente... pero Chad se soltó rápidamente evitándolo y saliendo por la puerta directo a la sala, mientras decía una y otra vez las palabras: necesito tiempo para pensarlo... En el momento que Chad salió junto con Thomas, ambos chicos notaron dos voces alzadas fuera de lo normal..., Rigby venia bajando las escaleras y detrás de el Mordecai gritándole a la espalda del pequeño, al parecer ambos jóvenes tuvieron un desacuerdo y como la mayoría de las veces Rigby, pues, estaba dispuesto a salir huyendo... En ese instante detuvieron la música y las luces normales se encendieron... El alto le gritaba al pequeño y el pequeño le contestaba aun mas fuerte, mientras este se percataba de la chica pelirroja; la cual venia entrando por la puerta; escuchando toda la pelea de los chicos...
—¡Mordecai quiero que cortes ahora mismo con ella! —la señala el pequeño sin mirarla mientras la chica apretaba su bolso desconcertada por la extraña situación... El enano solo veía con ojos de furia al otro chico, mientras su corazón latía con gran fuerza y desesperación... Toda la gente miraba asombrada ante las extrañas palabras que el pequeño acababa de decir... Mordecai cerro sus puños... alzo sus hombros... y sin hacer otro tipo de expresión corporal...; camino hacia la chica, y la beso por unos instantes...
—¡No lo haré! ¡Me quedo con ella! —le grita mientras la terminaba de besar.
Obviamente... aquello solo lo hizo para llevarle la contra a Rigby y ganar la pelea, aparte de que el larguirucho no quería: que los demás se enteraran que es bisexual o gay, lo que sea que a este chico le guste... Rigby había lanzado aquellas palabras ante todo publico y al parecer el paliducho lo acababa de humillar ante todos y cada uno de sus amigos, sin contar al resto de las personas presentes...
—¡Bien...! —le responde apunto de estallar en llanto—. ¡Quédate con ella! ¡Ya no te quiero! —después de decir estas ultimas palabras, el pequeño corrió directo a la cocina, mientras todos le seguían... Mordecai tomo de la mano a Margarita y ambos corrieron detrás de Rigby, la chica desconcertada iba mas a fuerzas que de ganas... Chad y Thomas se fueron detrás de ellos para detener la pelea... Benson junto con Eileen y el resto de los trabajadores; siguieron a los otros dos chicos, mientras los invitados se quedaban en la sala también desconcertados... aquellos solo murmuraban entre si...
—¡Era esto lo que querías verdad! ¡Esta estúpida pelea! —le grita Mordecai; soltando a la mesera de la mano, mientras se acercaba directo al pequeño.
—¡Eres un grandísimo idiota! —le responde en gritos pero con voz cortada por culpa del nudo que tenia en la garganta—. ¡¿Por qué me haces esto Mordecai?! —le pregunta ya con voz mas alzada mientras el resto del grupo entraba a la cocina... Jeremy entro y abrazo a Chad por la espalda mientras Eileen se acercaba a Margarita... el resto solo se quedaba observando aquel caos...
—¡¿Que te he hecho?! —le grita—. ¡Yo no te hice nada!
—¡¿Nada?! —grita mas fuerte que Mordecai—. ¡Dile a tu chica que te acostabas conmigo y que aun así salías con ella! ¡Dile que me amas a mi y no a ella!
—¡Rigby! —grita para tratar de callarlo.
—¡Solo díselo! —le responde mas fuerte, mientras recargaba su espalda en la barra de la cocina, cerca de la estufa; alzando los brazos.
Mordecai en ese momento giro su cabeza y observo a todos sus amigos los cuales tenían la boca abierta por la impresión, en especial la pelirroja, quien asustada; apretaba mas fuerte su bolsa... Al verlos en ese estado, el larguirucho se enfureció como nunca antes, sentía que rápidamente le hervía la sangre, aquello que dijo el pequeño nunca debió decirlo por nada del mundo y eso lo puso en un gravísimo estado de cólera, un estado en el que nunca debió haberse puesto, ya que por culpa de ello, su vida cambiaría drásticamente... para siempre... Mordecai se lanzo contra su amigo sin pensarlo pero este se detuvo a unos cuantos metros, ya que Rigby rápidamente tomo de detrás de su espalda: un gran cuchillo que el pequeño encontró espontáneamente... Rigby lloraba y lloraba mientras se mordía los labios... con sus manos sostenía aquel cuchillo, y con el, apuntaba a su amigo...
—Rigby... tranquilo... —le dice Mordecai echándose unos cuantos pasos para atrás; mientras colocaba sus manos en su pecho.
—¡No! ¡Tu tranquilo! —le responde estirando los brazos mientras las manos le sudaban y le temblaban; portando aun aquella arma blanca... El enano se quito de la barra y comenzó a caminar de espaldas... Mordecai en ese momento comenzó a seguirle lentamente el paso, cada paso que daba Rigby hacia atrás, Mordecai lo daba hacia adelante...
—Rigby... suelta eso... —le ordena con voz calmada—. Mírame... estoy tranquilo... —le muestra una sonrisa nerviosa y llena de miedo...
—¡No!... —le responde mas fuerte... Las intenciones del pequeño eran caminar hasta la puerta trasera de la cocina: la cual daba hacia el parque, para después salir corriendo de ahí, pero... estúpidamente... cuando el enano caminaba de espaldas ya apunto de tocar la puerta con su espalda y hombros, este resbalo accidentalmente por razones desconocidas... tal ves las piernas ya no le respondieron por el miedo, tal vez había algo en el piso, una tapa de algún refresco o algo baboso causado por comida... nadie supo lo que le paso... solo se resbalo... El pequeño cayo afuera de la casa ya que la puerta de la cocina estaba abierta, y no lo detuvo... Rigby soltó un fuerte y agudo grito de dolor... se levanto... pero al caminar unos cuantos metros, este cayo de nuevo en las escaleras de espalda... empeorando la situación... Sus pies apuntaban hacia la casa y su cabeza hacia el parque; quedando en declive... el cuchillo que tenia en sus manos ahora se encontraba en su estomago... desangrándolo lenta y dolorosamente...
Fin Flashback...
