Su infierno personal.

Le dedico este capítulo a Mary Baltazar, que hoy es su cumpleaños :3 felicidades y espero te guste el capítulo :3

Y Hola Jude :3

Bella Pov

Después de dos semanas en las que Edward quería refutar las clausulas del divorcio, habíamos terminado con un juez, nuestros abogados, nosotros dos y el divorcio en el centro del escritorio del juez.

―Ya hemos alargado esto demasiado, Señor Juez. El señor Cullen no tiene nada para defender sus argumentos, y nosotros tenemos fotos del señor con la mujer con la que sostuvo una relación fuera del matrimonio, y el documento firmado anterior por el señor, aceptando todas las clausulas de un acuerdo prematrimonial. Así que no entiendo porque mi cliente tiene que seguir viendo a este hombre y deteniendo su vida porque el señor Cullen no quiere aceptar sus errores.

James empezaba a frustrarse, sabíamos que no había manera de que Edward arreglara todo lo que había hecho, pero él había estado tan confiado en que todo saldría como él quería que seguía aferrándose a esa esperanza.

Sin embargo cuando los juicios empezaban a alargarse y no había nada nuevo que aportar, los abogados empezaban a cansarse en especial en estos casos, de separación de bienes en un matrimonio.

Había olvidado la sensación de estar en un juicio, de tener todo para destruir a tu contraparte, incluso sentía adrenalina, por eso había aceptado regresar a mi campo con Alice, ella había sido mi mejor amiga por muchos años, desde que nos graduamos juntas de la Licenciatura en Derecho.

Ella y su esposo había avanzado mucho desde que nos graduamos, abrieron un buffet en el pueblo, no era él más reconocido del país, pero tenía grandes abogados, entre ellos James, y me habían ofrecido un trabajo hacia unos meses, pero hasta ahora había estado algo indecisa, ahora sin duda aceptaría.

―Bien, el abogado de la Señorita Swan tiene razón, estamos dando vueltas y tanto el señor Cullen como su abogado no tienen nada que respalde su versión de los hechos. Así que yo determino que este documento es el correcto y la mitad de todo lo que posee el Señor Cullen debe pasar a manos de la Señorita Swan, en base al acuerdo prematrimonial que ambas partes firmaron. Un valuador se presentara en el despacho del abogado del Señor Cullen para comenzar a revisar todas sus cuentas y bienes materiales.

Vi la cara de Edward y sentí cierta satisfacción, él estaba tan acostumbrado a verme como la esposa sumisa que cumplía sus caprichos que esto había sido una total sorpresa y yo lo estaba disfrutando.

Ambos firmamos el divorcio y salimos del despacho del juez.

―Gracias, James. ―dije con una sonrisa, él me había pedido lo llamará por su nombre de pila, diciendo que no era mucho más viejo que yo.

―No fue nada, Isabella. Aunque tú hiciste casi todo el trabajo, me diste instrucciones y con eso lleve el caso. Eres buena en esto, me alegro de que vayamos a trabajar juntos, no me gustaría estar en tu contra en un juicio. ―sonreí aun más, realmente ahora no entendía en qué momento había decidido ser la mujer que se queda en casa a esperar a tener hijos.

Siempre había deseado ser una abogada reconocida y ahora estaba dispuesta a poner mi vida sobre el riel de nuevo.

―Aun así fue bueno tener a alguien a mi lado, y tú conseguiste las fotos.

Hablamos unos cuantos minutos más, hasta que tuvo que irse pues tenía una cita con un cliente más tarde, Alice me había prestado su auto para ir ese día hasta el despacho y poder regresar después. Pues quedaba casi a las afueras del pueblo.

Mientras iba a mi auto me tope con mi ahora ex marido esperándome en la acera, le sonreí como si nada y él me fulmino con la mirada.

―¿Cómo pudiste hacerme esto? ―preguntó antes de poder decir otra cosa, hice una cara pensativa y luego lo miré de nuevo.

―Lo siento ¿Qué te hice precisamente? ―él bufo exasperado y yo seguí mirándolo casi con inocencia.

―¿Te vas a quedar con la mitad de mis pertenencias por un error? Cuando todo el maldito matrimonio tú solo te quedaste en casa. ―me cruce de brazos y fue mi momento de fulminarlo con la mirada.

―Y apuesto que crees que quedarse en casa es el paraíso de cualquiera ¿no? ―antes de que pudiera contestar lo detuve para seguir hablando. ―Si me quede en casa por casi 4 años fue porque tú me lo pediste, yo estaba en un buen trabajo y estaba ejerciendo mi carrera, tú mencionaste que querías hijos y empezamos con toda esa locura de querer tenerlos. Y por eso deje mi trabajo. Y en segundo lugar, me quedaba en casa, sí. Pero no me tiraba a ver televisión todo el día, cocinaba, limpiaba la casa, me encargaba de lavar ropa y un montón de cosas. Mientras tú tenías tiempo de revolcarte con una zorra que te va a dejar cuando no tengas para pagar sus gustos. ―añadí furiosa, él me miro con los ojos muy abiertos. ―Y créeme, Edward Cullen, antes de que las raíces negras de tu rubia oxigenada empiecen a notarse, vas a rogar porque vuelva a tu lado.

Me estire y deje un suave beso en sus labios, dejando mi labial marcado en ellos y me aleje con paso decidido hasta el auto de Alice, podía sentir cómo me miraba, él no sabía a quién había despertado. Y se iba a arrepentir del día en que decidió romperme el corazón.

Incluso cuando subí al auto él seguía plantado donde lo había dejado con la mirada fija en mí. Encendí el auto y salí rumbo a la casa de Alice, era una hora de camino así que puse algo de música y me cambie los tacones por unos zapatos bajitos.

No podía decir que esta actitud había salido justo después de que él me pidió el divorcio, me había tomado un par de días para sacar todo el dolor y la rabia que había sentido al principio. Me encerré en mi habitación en la casa de mi padre y salí hasta que sentí que podía ver a Edward sin mostrarle una lágrima de mi parte.

Para continuar con un día en el spa con Alice y Sue, la esposa de mi padre que era como una segunda madre para mí.

"―Solo hay una manera de hacer sufrir a un hombre sureño y eso es usar tus encantos, querida."

Ese había sido el gran consejo de Sue y aunque en principio m había dado mucha risa, tenía cierta razón.

Me corte las puntas, pinte mi cabello de negro y decidí traer a la chica que realmente era, no esa chica sumisa en la que me había convertido.

Después había buscado a un buen investigador, que me dijera que había estado haciendo Edward y con quien, finalmente saque el prematrimonial y hable con Alice para que me recomendara un abogado, ya que poner a una amiga como tu abogada a veces podía influir en los casos.

Lo siguiente fue mostrarle a Edward el inicio de su infierno personal. Y eso era perder la mitad de todo. Había sentido su mirada sobre mí desde el primer momento en el hotel, pero había evitado que él viera mi rostro, había sido algo dramática pero no se trataba solo de quitarle un par de miles de dólares y la mitad de sus propiedades.

Se trataba de que él viera lo que había perdido. Esa sería su mayor condena.

Había visto a la rubia que se colgaba de su brazo como si fuera un trofeo que había ganado y conocía a las de su clase. Jóvenes y estúpidas que buscaban un marido que les pagara todo como papá solía hacerlo.

Y ella no iba a quitarme lo que me pertenecía, podía sentir que había ganado, que se había quedado con Edward, pero la verdad era que conocía a ese hombre mejor que a la palma de mi mano, ahora mismo estaba con la emoción del juguete nuevo, incluso podría verlo pronto recorriendo el pueblo con su jovencita sin la Universidad terminada.

Pero no soportaría más de un mes cuidando de una chiquilla así, ahora solo estaba acostumbrado a follarla y pasar por lo mucho, un fin de semana, juntos, pero en cuanto notara que esa chica no había madurado, empezaría a ver la realidad de todo esto.

Mientras tanto yo disfrutaría la soltería, tenía un trabajo en puerta y aun era joven, esto sería divertido.

Y usaría mis encantos, como había sugerido Sue, para hacer sufrir a Edward hasta que estuviera rogando porque volviera a su lado. Aun no sabía si quería realmente volver con él, pero quería dejarle en claro que conmigo no se jugaba y que un par de piernas no valían lo suficiente para tirar algo verdadero a la basura.

Quería que abriera los ojos, porque no quería que terminara como su padre, cambiando de esposa cada año. Y quizás lo nuestro ya estaba perdido, pero en su futuro podría encontrar una mujer que valiera la pena y no chicas que solo lo buscaban por lo que tenía.

Y también porque quería ver la cara de la zorra esa cuando Edward la sacara de su casa y le dijera que jamás había dejado de amarme. Sería un pequeño logro personal.


Hola a todas :)

Gracias por todos sus RR y si les gusta este capítulo las invito a comentar :)

Ahora respondiendo sus preguntas...

Jade HSos: No, Bella no fue infiel a Edward durante su relación.

Hanna D. L: Ellos se conocían como de saludo, pues James trabaja con una amiga de Bella (Alice) pero no tienen una gran amistad detrás :)

ryomahellsing: Sí, todo puede pasar ;)

Sobre el error que me comentaron, creí haberlo arreglado pero al parecer no, de todas formas ya lo arregle :)

Blossom-Kiss: Muchas gracias por tu RR y pues el juicio no fue muy largo o no me metí mucho en ello, pero de que veras sufrir a Edward lo veras ;)

Y si tienen más preguntas dejenlas en RR y las contesto :)

Espero les haya gustado y dejen sus RR.

Creo que el día si se cambiara a los lunes por mi horario escolar, así que nos vemos el lunes :3