"Preparativos"
Bella Pov
Al salir del rancho me sentía como si hubiera ganado la segunda ronda del juego, Edward se había olvidado de que yo lo conocía mejor que nadie, y eso me ayudaba a mover los hilos que necesitaba, el primero era el deseo.
Lo que había salido más que bien. Había elegido un atuendo sencillo pero con pequeños toques lo hacían verse sexy, como el ligero y coqueto escote de la blusa, y los pantalones pegados a mis piernas.
No había esperado la excesiva atención de los empleados del rancho, cuando vivía ahí no solían ser tan… amables. Pero había ayudado al propósito, así que no me quejaba, conocía a Edward celoso y quizás no había sido tan dramático como en el pasado, pero estaba celoso y era un buen comienzo.
Alice me había pedido la acompañara a buscar su vestido para la celebración de su aniversario, así que fui al centro en lugar de a la casa, ese día estaba usando el auto de mi padre, en verdad necesitaba un auto, pero había estado tan ocupada que apenas me quedaba tiempo para eso.
Ella ya me esperaba en su tienda favorita de vestidos de gala.
―Lamento la tardanza, estaba en el Rancho y se me fue el tiempo. ―comencé y le di un beso en la mejilla como saludo, ella sonrió y le quito importancia a mi tardanza.
―No te preocupes, tengo unos minutos de haber llegado. Pero ya elegí unos cuantos que quiero probarme. ―añadió emocionada, sonreí y fuimos al área de probadores, me senté mientras ella comenzaba a medirse los vestidos.
Salió a mostrarlos uno por uno, Alice tenía una figura delgada y delicada, así que los vestidos le quedaban preciosos, pero finalmente ambas nos enamoramos de uno que le quedaba perfecto con su silueta.
Era gris azulado, el corte no llevaba hasta el puso, era como hasta la pantorrilla y más corto de adelante, con los hombros caídos y un escote muy bonito. En la piel pálida de Alice el color resaltaba al igual que su cabello oscuro y sus ojos. Era perfecto para ella.
―Te ves preciosa, Jasper se volverá loco. ―comenté tomando sus manos, ella sonrió e incluso vi un rubor en sus mejillas, lo que era raro en ella.
―Hablando de eso, gracias por aceptar quedarte en casa de tu padre el fin de semana. ―sonreí y asentí.
―No hay nada que agradecer, al contrario. Y no quisiera arruinar su aniversario. Deben divertirse y hacer bonitos niños. ―ahora ella sonrió divertida.
―Deberías llevar tu vestido también, he visto unos cuantos que creo te quedarían perfectos. ―no había pensado en ir ese día a elegir un vestido, quería centrarme en ella y nada más, pero necesitaba un vestido y a decir verdad, la mayoría eran hermosos.
―Bien pues iré a buscar algo mientras te cambias. ―sonrió y entro de nuevo al probador, tome un vestido con degradado de color desde naranja hasta amarillo, uno negro y uno verde agua, los tres eran preciosos y muy distintos.
Me reuní con Alice de nuevo y me envió directo a los probadores. El primero fue el verde, me gustaba el corte y el color, pero Alice hizo una mueca apenas lo vio.
―Bella, tienes una figura preciosa, y ahora eres una mujer soltera. Debes vestirte como si fueras a conocer al hombre de tu vida. Ese vestido no hace ver lo suficientemente sexy. ―me quede con la boca abierta por semejantes palabras.
No creí que ella quisiera que fuéramos con vestidos atrevidos pues se suponía era un evento de gala pero al parecer ella tenía otros planes.
―¿En verdad quieres que elija un vestido sexy? ―pregunté divertida.
―Sí, no eres una divorciada de 40 años con 3 hijos Bella, eres una sexy divorciada de 27 años. ―me reí aun más y volví al probador, el siguiente fue el que tenía el degradado, Alice lo aprobó por el gran escote que tenía, pero aun así me pidió me midiera el tercero.
El cual me causaba conflicto, era precioso y tenía el factor atrevido pero sofisticado que usaría, el problema era que tenía años sin mostrar tanto mi cuerpo aunque era un efecto que hacía el fondo del vestido con un color piel que hacía pareciera que solo llevabas algo de encaje cubriendo, me sentía casi desnuda.
―En definitiva debes usar ese. ―exclamó Alice apenas me vio salir del probador.
Me gustaba mucho como quedaba y era una belleza, pero no sabía si al final me atrevería a ponérmelo. Después de mucha insistencia de parte de Alice e incluso empujándome yo misma a hacerlo, lo compré y así me tomara todo el día armarme de valor para ponérmelo, lo haría.
Durante la siguiente semana me dedique al trabajo y a ir a ver la casa para ver como avanzaba Rose con todo el lugar, aunque no había necesidad pues ella tenía un muy bien gusto, y la casa comenzó a verse preciosa desde el primer día.
También había terminando con los papeles del rancho, Edward tenía todo en orden, pero sabía que hacerme cargo de esa parte le quitaría un gran peso de encima, lo que no tenía mucho que ver con mi plan pero si íbamos a ser socios debía poner algo de mi trabajo en ello.
El viernes por la noche Alice organizo una cena de despedida para mí, pues el lunes me mudaría oficialmente a mi casa, pero ese fin de semana no lo pasaría con ellos si no con mi padre y Sue.
Había invitado a James y Rose, ella era un poco exagerada con las cenas y eventos, había pasado poco menos de un mes en su casa, no esperaba tal despedida. También invito a un hombre que no había visto en años, Emmett Brandon, el hermano mayor de Alice, que había venido especialmente para la celebración de su hermana.
―Pequeña Bella, tenía tantos años sin verte. ―me abrazó levantándome del suelo como solía hacer durante el tiempo que estuvimos en la Universidad y él iba a visitar a Alice.
Emmett era un hombre muy dulce, con el carácter más encantador del mundo. Lo que parecía no encajar con su cuerpo que parecía de un luchador o de un loco por el ejercicio.
―Es tu culpa, por vivir tan lejos. ―respondí sonriendo, me bajo y lo presenté con Rose y James. Mientras Alice terminaba por arreglarse y Jasper llegaba de comprar vino.
―Emmett. ―saludó Jasper una vez llego a la casa.
―Cuñado que ha aguantado a mi loca hermana por años. ―respondió divertido Emmett haciendo reír a Jasper.
―Primero que nada, soy un encanto y o sabes, hermanito. ―exclamó Alice que bajaba las escaleras hasta la sala y después se acerco a Emmett para que la abrazara y levantara como si de una pequeña se tratara. ―Yo también te extrañe.
Después de las presentaciones, nos sentamos en la mesa del comedor y comenzamos a platicar de cosas al azar, después de la cena yo me iría a casa de mi padre, donde ya tenía mis cosas en realidad.
Y Emmett se ofreció a llevarme, a lo que no negaría, era tarde y deseaba irme sola hasta casa de mi padre. Rose prometió ir a la fiesta del día siguiente y James también, finalmente dejamos a los tortolos a solas.
―Alice me contó lo que paso con el idiota de Cullen, solo dime y lo golpearé justo en el rostro, preciosa. ―sonreí mientras me acomodaba el cinturón.
―No tienes que hacerlo, sé defenderme sola. ―respondí y le guiñe un ojo, él rió divertido y encendió el auto.
El camino a la casa de mi padre no era muy largo pero en esos 30 minutos me reí mucho, Emmett era una de las personas más graciosas que había conocido jamás.
―¿Entonces serás mi cita de mañana? ―preguntó levantando las cejas a modo coqueteo, me reí y mi mejor cara de mujer ofendida.
―Oh pero si te has pasado toda la cena observando a Rosalie, y ahora quieres que vaya contigo a la fiesta. ―respondí como la mala actriz que era me reí al final y él también.
―Oh le prometo señorita no mirar a otra mujer mientras usted sea mi pareja en esa fiesta. ―sonreí y negué divertida.
―Bien iré con usted, pero tendrá que pedirle permiso a mi padre. ―añadí y baje del auto, él me siguió unos segundos después riendo.
―Había olvidado lo divertido que era pasar el tiempo con usted señorita Swan. ―sonreí y comencé a abrir la puerta de la casa.
―Me han dicho que soy muy divertida, sí. ―respondí sonriendo.
―¿Entonces irás conmigo? ―asentí mientras entraba a la casa.
―Por supuesto, pero tendrás que traerme temprano a casa, tengo toque de queda. ―respondí con inocencia, él sonrió y asintió. Me estiré dejando un beso en su mejilla. ―Descansa, y espero tu traje combine con mi vestido. ―sonrió y asintió.
―Pensaba vestirme de pato ¿crees que tu vestido vaya con él?
―Que coincidencia, yo iba a ir vestida de una mamá pata. ―sonrió y después de bromear un rato nos despedimos y él se fue a su hotel mientras yo entre a la casa y fui directo a mi habitación.
A la mañana siguiente le aroma de panqueques me despertó, amaba la comida de Sue, tenía un sabor a hogar, y mi padre amaba tenerme en casa así que fue un desayuno muy agradable.
Ellos también estaban invitados a la fiesta, así que Sue estaba ya arreglando su cabello, decía que su martirió era su cabello tan lacio e intentar darle alguna forma bonita.
Mi padre por otro lado, tuvo tiempo de ver el partido y tomar un par de cervezas frente al televisor, sorprendentemente terminó de arreglarse antes que nostras y a las 8 de la noche tenía su traje negro impecable y nos esperaba sentado en la sala.
Sue amo el vestido que había elegido, pero ambas estábamos seguras de que mi padre no estaría muy enamorado de él, así que Sue se lo llevo unos minutos antes de que Emmett pasara por mí, para que no viera el vestido.
Tome mi bolso, me puse mis tacones y abrí la puerta justo cuando Emmett tocaba, le dedique una sonrisa. Él llevaba un traje negro que parecía hecho a medida, se veía muy elegante.
―Dios, Bella, te vez preciosa. ―exclamó recorriéndome con la mirada, sonroje un poco y sonreí
―Digamos que tu hermana me ayudo a elegirlo. ―respondí refiriéndome al vestido, él sonrió y tendió el brazo.
―¿Lista señorita? ―sonreí y tome su brazo con delicadeza.
―Lista, señor. ―esa noche sería divertida aunque no sabía que me estaba al llegar. ―Tú también te vez muy bien, por cierto. ―sonrió abriéndome la puerta del auto.
―Me pusiste nervioso cuando no lo dijiste al verme. ―sonreí divertida por su risueña cara, con él podía reírme por horas.
―Lamento no haber alabado su arduo trabajo apenas llegó. ―respondí mirándolo a los ojos.
―La disculpo, señorita. ¿Crees que Alice nos mate por llegar un poco tarde. ―preguntó recargándose en la puerta del auto, lo miré curiosa.
―¿Por qué quieres llegar tarde? ―pregunté mirándole fijamente.
―Tengo hambre, quiero unas papas fritas. ―me reí y subí al auto sin poder creer semejante idea. Al llegar a la casa de Alice, ya había mucha gente ahí todos con ropa de gala y de no ser porque conocíamos a los festejados, habríamos terminando estacionando hasta la siguiente cuadra.
Bajamos del auto y me tomo del brazo para ayudarme a avanzar con los tacones entre tanta gente, no podía evitar notar las miradas sobre mí, quizás por llegar con otro hombre mi cita a solo semanas del divorcio o quizás hablando sobre como Edward y yo estábamos en la misma fiesta, pero no me importo mucho, quería disfrutar aquella noche, reírme, bailar, festejar a mi amiga y a su esposo.
Nos acercamos a los festejados para saludar y felicitarlos como era debido, después nos unimos a la fiesta, y me tope por primera vez con la mujer que Edward había elegido, nuestras miradas se encontraron aun estando a metros de distancia, nos conocíamos mutuamente, era como mirar a tu enemigo antes de la batalla, le sonreí, porque ella creía que esto había acabado y había salido victoriosa, pero no sabía que el juego apenas había iniciado.
Y planeaba destruirla hasta que no le quedaran ganas de volver a meterse con un hombre casado.
Y apareció por quien lloraban :3 Mi oso Emmett :3
Tengo un problema con la belleza de ese hombre.
En fin, espero les guste y dejen sus RR :3
También para comentarles que "Perfectamente Imperfecta" está en nominaciones a mejor fic juvenil en FFAD (Twilight) si la leyeron y les gusto las invito a votar :3
Bueno les dejo el adelanto de esta semana, como siempre escondido aquí abajo para ver quien lo lee jajaja
"Isabella con la ropa arrugada, el cabello enmarañado y acompañada por el hombre con quién había ido a la fiesta, estaban en la puerta del hotel, y podía estar volviéndome loco pero eso no podía ser nada inocente."
Gracias por leer, nos leemos el lunes :3
