Disculpen la espera, pero entre el trabajo y el poco tiempo que me queda libre se me hizo un poco complicado continuar la historia, pero aquí la tienen.

Muchas gracias por sus Reviews, Favs y sugerencias para la historia, quién pensaría que Hiro tendría esa reacción en ustedes, la verdad es que si es un buen chico. Igual que ustedes también me gustaría saber cual es el ritmo que tomará la historia al final este Fict, pero como saben, luego hasta uno se sorprende (jajaja).

Espero les guste :D


CAPÍTULO 2


Desde aquel día que me encontré a Seiko-chan en las calles de Osaka y lloré, Hiro no me ha preguntado nada referente a mis lágrimas de aquella ocasión. Supongo que podía darse una idea, pero siento que realmente no quería preguntar. Me daba la impresión de que sin conocer a Otani, comenzaba a guardarle cierto rencor.

- No quiero ir a Kansai - dije a Hiro una mañana mientras desayunábamos. Él me observó con sus hermosos ojos verdes. Desconcertado por mi conversación salida de la nada.

- ¿Tu decisión tiene que ver con el encuentro que tuvimos hace unos días? - trataba de estar tranquilo pero no lo lograba. Pensé que lo mejor de todo sería sincerarme y decir las cosas como son, no quería lastimarlo.

- Sí, Seiko-chan vino a desenterrar muchas cosas que quería olvidar - dije - Realmente quiero ver a mis papás y a mi hermano, pero es probable que en esa pequeña ciudad encuentre a personas que he querido olvidar.

- ¿Personas o una persona en específico? - preguntó él

- Una persona en específico - respondí bajando la cabeza.

- ¿Otani...san? - pregunto de nuevo Hiro. Levanté la cabeza tan rápido que me hice daño.

- ¿Cómo lo sabes? - pregunté

- No es difícil adivinar, cuando encontramos a tu amiga, ella lo mencionó y tú te sorprendiste mucho. Ella también, cuando le dije que eras mi novia. - dijo Hiro, y se cruzó de brazos.

- Te contaré la verdad. - dije. Hiro alzó una ceja de una forma característica.

- ¿No la sabía ya? - preguntó

- No completa - dije, callé un momento, él no dijo nada seguía con sus brazos cruzados pero en silencio, esperando a que comenzara - No quiero que me interrumpas, hablaré lo mejor posible para que entiendas y espero poder explicar el por qué aun no quiero regresar. - Hiro asintió con la cabeza, tomé aire y reuní valor.

Comencé. Le conté a Hiro toda la historia que tuve con Otani, desde que lo conocí en primer año, cómo fue que nos llamaron All Hallshing Kyojin, cómo fue que poco a poco me empezó a gustar, el cómo me rechazó, le conté cuando me quise rendir, cuando llegó Maity-sensei, cuando comencé a salir con Otani, cuando apareció Mimi, cuando tuvimos un inconveniente con Kohori-kun, cuando él terminó conmigo por sus exámenes de admisión a la Universidad, cuando nos separamos por nuestras carreras, cuando ya no teníamos tiempo de vernos, cuando decidí decirle adiós. El por qué me mudé a Kyoto, el hecho de pedirles a mis amigos que no hablaran de él.

- Por eso tenía tres años sin saber nada de él - dije - mis amigos no me contaban nada ya que yo se los había pedido. Una parte de mí siempre ha querido saber que es de Otani, ahora, pero otra no quiere saber, ya que puede que eso sea el motivo por el cual cambie la vida que llevo hasta ahora. - Tomé la mano de Hiro - Yo te quiero y por eso mismo no quiero lastimarte con todo esto. Sé que es complicado luchar contra el pasado, pero debemos hacerlo para tener un futuro ¿Cierto?

- Cierto - respondió él - Entonces si no quieres ir a Kansai, podemos ir a Kanazawa, dicen que en esta época del año se pone muy bonito - sonrió y yo no pude evitar devolver la sonrisa.

- Pues está decidido - dije y me puse de pie - Lamento las lágrimas y las incomodidades, por eso para disculparme te daré lo que quieras.

- ¿Lo que yo quiera? - preguntó él poniéndose de pie también

- Sí, siempre y cuando esté a mi alcance ¿Verdad? - dije

- Muy bien entonces, cierra los ojos 5 segundos - dijo él

- ¿Quieres que cierre los ojos 5 segundos? - pregunté desconcertada - ese pago es muy sencillo por lo que tu hiciste por mí - dije y cerré los ojos.

Acto seguido pude sentir los labios de Hiro sobre los míos.

Aquel beso hizo que se disiparan un poco mis pensamientos. Terminó el beso y Hiro me abrazó, un abrazo que duró más de lo normal. Hubiera dado lo que fuera por saber que pensaba Hiro. Realmente no sé cuánto tiempo estuvimos platicando, pero el sol ya estaba por meterse, como yo trabajaba temprano Hiro me llevó de vuelta al hotel.

- Mañana regresas a Kyoto ¿Verdad, Risa? - preguntó Hiro. Curiosamente se veía más animado de lo que pensé.

- Sí, terminando la sesión fotográfica regresamos todos juntos - dije al chico.

Habíamos llegado al hotel y estábamos afuera de mi habitación.

- Pues buenas noches - dije - nos vemos mañana - sonreí, di media vuelta para entrar y me detuvo tomando mi mano de nuevo. Volteé a verlo, como ya estaba oscuro, no podía ver bien su rostro. Pero parecía que sonreía. Se acercó a mí y me susurró al oído.

- ¿Y si te secuestro mañana? - dijo con una voz especialmente encantadora y seductora. Hizo que me sonrojara bastante, tanto que no pude articular palabra, Hiro me dio un beso en la mejilla - Buenas noches, encantadora señorita - hizo un gesto con su mano y se alejó sonriendo. Una vez que desapareció del pasillo entré al cuarto, sentía que la cabeza me iba a estallar. Supongo que estaba sonriendo como tonta. Me tapé la cara con mis manos.

Encendí las luces, tiré mi bolso sobre la cama y entré al baño. Me lavé la cara, me puse mi pijama y cuando me disponía a acostarme vi una carta en el buró. Un pequeño sobre que venía dirigido a mí, con una extraña y desconocida caligrafía. Mi nombre venía escrito en el centro ¿Quién la habría dejado aquí? pensé, me dio algo de miedo pero a su vez mucha curiosidad. Me quedé pensando hasta altas horas de la noche y un mensaje de Hiro fue lo que me sacó de mis pensamientos. Leí el mensaje "Buenas Noches, Risa" sonreí al teléfono, guardé la carta muy a pesar de mi curiosidad y me dormí.

Pasé una mala noche, tuve sueños sobre mis días de la preparatoria. Desperté sudando y muy sobresaltada, el despertador aún tenía minutos de gane antes de que sonara. Me levanté, me lavé la cara, mi rostro estaba muy pálido y sudoroso.

Koizumi

Escuché esa voz detrás de mí, pero no había nadie. Traté de dormir otro rato pero no pude. Opté por levantarme, alistar mis maletas y salir de la habitación. Era aún muy temprano, como no quise molestar a Hiro le dejé un mensaje en la recepción del hotel, mandé por mi equipaje y terminando el papeleo salí del hotel rumbo a mi trabajo.

El sol comenzaba a asomarse por los edificios. La locación de la sesión fotográfica de hoy era en un bonito parque con un lago hermoso, como llevaba tiempo de sobra caminé hasta allá. El set ya estaba montado pero aún no llegaban los chicos del staff. Tomé una bebida de una máquina despachadora que había cerca y me senté en una banca del parque. Comenzaron a aparecer en mi mente sucesos del pasado que había decidido borrar.

-¿Cómo que terminaste con Otani? - gritaba Nobu a través del celular.

- Si, hablamos de nuestra situación y decidimos separarnos- dije con un nudo en la garganta.

- Pero Risa, no son los únicos que tienen una relación a distancia - gritó Nobu-chan por el teléfono - Tómame de ejemplo

- Lo sé Nobu-chan - dije nuevamente - pero es muy doloroso para mí no estar con él. Tú con Nakao tienen una relación más que estable - callé un momento - pero Otani y yo, ya no tanto.

- ¿Otani estuvo de acuerdo? - preguntó Nobu-chan

- Si, fue una decisión de los dos - respondí en un susurro

- y ¿Qué piensas hacer, Risa? - preguntó Nobu, más tranquila

- Terminaré la carrera técnica, buscaré un trabajo y tal vez después volvamos a coincidir Otani y yo - dije, mientras miraba el techo de mi habitación, para tratar de impedir que cayeran lágrimas por mis mejillas. - Nobu-chan, ¿Puedo pedirte un favor?

- ¡Claro!, dime - dijo Nobu

- Como un favor especial, no hablen de Otani frente a mí, por favor - dije, las lágrimas no pudieron ser detenidas, y ya bajaban salvajemente por mis mejillas.

- Risa - dijo Nobu en un tono tranquilizador pero a la vez angustiante.

- Aún lo amo, Nobu, y si me hacen dudar podría ir corriendo a buscarlo, sin embargo al hacer eso estaría rompiendo nuestra promesa. - dije con la voz entrecortada.

- De acuerdo - aseguró Nobu, y guardó silencio, tal vez esperaba a que dijera algo más sin embargo, el llanto me lo impedía. Nobu en silencio me consolaba, porque sabía que lo mejor para mi era llorar, llorar hasta que no pudiera derramar una lágrima más.

Esa noche lloré tanto, que no recuerdo cuántas lágrimas derramé ni cuánto dolor sentí.

Abrí mis ojos y el sol ya se encontraba bastante arriba en el cielo azul y despejado. Mis compañeros ya comenzaban a llegar.

- ¡Risa, buenos días! - decía una de mis compañeras, venía corriendo hacia mi agitando la mano, cuando se detuvo en seco y me miraba extrañada - ¿Qué tienes, Risa?¿Pasó algo con Tsukiyama-san?

- ¿Eh? - no entendía a qué venía esa pregunta.

- ¡Estás llorando! - exclamó

- Claro que no Hikari - dije mientras me levantaba de la banca, inconscientemente me llevé la mano a la cara y mis mejillas se encontraban húmedas. Las lágrimas que derramé con ese recuerdo dejaron su rastro en mi - N...no me había dado cuenta - dije secándolas con rapidez y sonriendo un poco apenada.

- Esas lágrimas no tienen que ver con Tsukiyama-san, ¿Verdad? - preguntó Hikari

- No - dije y le di la espalda - recordaba un momento triste de mi pasado, un momento muy doloroso que aún tiene efecto en mí - me di la vuelta y le sonreí a Hikari

- Entiendo - dijo Hikari - solo cuida que Tsukiyama-san no te vea así, porque puede que arme un gran escándalo y se malinterprete.

- Lo sé - dije - Vamos Hikari, es hora de trabajar.

Toda la mañana tuvimos mucho trabajo, y mi mente se mantuvo ocupada la mayor parte del tiempo y mantuvo mi mente alejada de aquellos recuerdos por unas horas. En el primer receso que tuvimos en la sesión, pasado el mediodía, llegó Hiro con un semblante molesto. Me tomó de la mano y me alejó de la locación. Tenía una expresión muy seria. Guardé silencio para que Hiro me dijera aquello que quería decir.

- Risa, ¿Por...por qué te fuiste del Hotel sin esperarme? - preguntó Hiro

- ¿Eh? - dije desconcertada por la pregunta -

- Si, te saliste temprano del hotel, te llevaste tus cosas y no me avisaste nada anoche - dijo Hiro, levantando la voz.

- Así es, salí del hotel antes y no te avisé personalmente, pero te dejé un recado en recepción - dije, tranquilizándome para no hablar gritando yo también - ¿Tiene algo de malo?

- No - dijo Hiro

- ¿Entonces? No le veo el caso a que me estés reclamando, quería pasear sola un momento, quería pensar sobre mí, sobre nosotros - dije - ¿Eso también tiene algo malo?

- No - repitió Hiro

- No quise despertarte y como no pasé una buena noche, me levanté muy temprano y salí a dar un paseo, pero antes arreglé mis cosas para que no olvidara nada con las prisas. - dije a Hiro que me veía ahora con curiosidad.

- ¿Pasaste una mala noche? - preguntó ahora sonaba preocupado

- Si, no pude dormir bien

- ¿Por qué?

- Tuve... una pesadilla - dije, no podía decirle que estuve soñando con Otani y sobre aquellos días felices que ahora son un tormento - pero ya estoy mejor.

- Risa

- Parece ser que hoy saldremos antes, todos estamos dando nuestro mejor esfuerzo para que la sesión salga bien y podamos regresar a casa.

- Risa

- Tranquilo, regresaré contigo, pero por ahora déjame trabajar ¿Si? - Sonreí a Hiro, y el me devolvió una débil sonrisa. - Nos vemos después.

- Te esperaré frente al lago - dijo

- Claro - y corrí hacia la locación, agitando mi mano a Hiro que me devolvió el gesto.

¡TERMINAMOS!

Esos fue el grito del director de la sesión fotográfica, todos aplaudimos muy entusiasmados, los modelos agradecían al staff y todos estábamos muy felices. Hikari llegó corriendo y me abrazó, con lágrimas en los ojos le devolví el abrazo, no eran lágrimas tristes sino de plena felicidad.

- Bueno chicos, buen trabajo - dijo el director Fujioka - a nuestras excelentes modelos, a los fotógrafos, a las estilistas, a las personas que nos ayudaron con las locaciones, a todos y a cada uno de ustedes, muchas gracias. - hizo una reverencia a todos - ahora solo falta la parte de edición de la revista, la cual estará el mes que viene a la venta en todos los establecimientos. A partir de ahora tendrán vacaciones de 2 meses y nos veremos nuevamente en Septiembre para los preparativos de las sesiones fotográficas de otoño. - Todos aplaudimos de nuevo, unos gritaban. - Bueno pues a descansar y nuevamente gracias.- los aplausos duraron bastante y cuando cesaron se podían oír los murmullos de todas las conversaciones simultáneas que se estaban llevando a cabo en ese momento.

Vi mi reloj, iban a dar las 6:30, me despedí de mis compañeros conforme tomaba rumbo al lago, donde me esperaba Hiro.

- ¡Nos vemos, Koizumi! - gritaban mis compañeros

- ¡Hasta septiembre, Risa-san!

- ¡Adiós!

- ¿A dónde vas?

Cuando por fin salí de la multitud ya pasaban de las 7:00, corrí con todas mis fuerzas, llegué al lago pero no podía ver a Hiro, caminé por el borde del lago buscándolo.

7:30 y Hiro no estaba.

Me recargue en el barandal viendo el atardecer de Osaka, probablemente sea el último amanecer que pueda presenciar en esta hermosa ciudad.

Koizumi

Otra vez esa voz, escucharla hizo que se detuvieran todos los músculos de mi cuerpo, no quería voltear por miedo a ver al dueño de esa voz. No pude evitarlo, pero las lágrimas comenzaron a caer de nuevo por mis mejillas.

Koizumi

Cerré los ojos y voltee lentamente hacia la voz que me llamaba.