Queridos lectores:
Muchas gracias por todos sus comentarios, les debo una disculpa, me tardé mucho en publicar este capítulo, mas que nada porque no me sentía muy inspirada para escribir. Sin embargo, llegó la inspiración y que mejor que subir el nuevo capítulo. Espero les guste, y todos sus comentarios llegan a mi y me dan fuerza para seguir escribiendo.
Probablemente se dieron cuenta de un error en la linea temporal del capítulo 4, probablemente no. Aún así les pido una disculpa por ello, tendré más cuidado con referencia a ese tipo de detalles.
Ahora si, disfrutenlo.
CAPÍTULO 5
Habían pasado algunas semanas desde que aquél grandulón me dio el puñetazo. Sin embargo eso no fue lo importante sino lo que pasó después, cuando desperté ese día en la enfermería.
El cielo ya estaba oscuro y parecía que no había nadie en la enfermería. Cuando abrí los ojos lo primero que ví fue a Tonomura que estaba sentada en un banco a un lado de mi cama, estaba dormida, probablemente le había ganado el sueño al esperar que despertara. Desvié la mirada de ella, y me concentré en el techo de la enfermería. Pensaba sobre la pelea que tuve con el exnovio de la chica que estaba sentada a un lado de mi cama.
¿Qué fue todo aquello? ¿De dónde saqué el valor de decir esas cosas tan vergonzosas? Pensaba en las respuestas a aquellas preguntas, que ni me percaté de que la chica había despertado.
- ¿Otani-san? - susurró Tonomura.
Guardé silencio.
- ¿Te encuentras bien? - la chica hablaba en un susurro como si el hablar fuerte fuera a delatar que estábamos ahí, solos en la enfermería.
- No - respondí, y me giré sobre la cama, dándole la espalda a Tonomura. Sentía como mis orejas ardían como si les hubieran prendido fuego en un instante. Ella seguía sentada, y podía sentir su mirada clavada en mi nuca.
- Lo siento - dijo, escuché como se corría el banco donde estaba sentada. Quise voltear pero no pude, porque para ese momento mi cara era una flama recién prendida.
Escuché sus pasos alejarse y cerrarse la puerta de la enfermería. Quise voltear y gritarle que se quedara, pero no pude. Seguí pensando en todo lo que hice en la mañana, aún me dolía la mejilla, donde había recibido el golpe de aquél grandulón.
Se enojó me dije, es increíble que horas antes no confesé a una chica que me gustaba sino que di a entender a su enorme exnovio que éramos novios.
Quería quedarme recostado en la enfermería hasta el día siguiente, quería pensar, quería aclarar mi mente, quería que alguien me gritara "IDIOTA". Recordé cuando Koizumi me dió aquel puñetazo, antes de nuestra historia, donde me transmitió su coraje y su apoyo. Me levanté de la cama, me calcé los zapatos y eché a correr, en el camino me encontré a Shiozaki.
- ¡Chapi! - dijo, pero pasé a un lado de ella, ignorándola - ¡Sigue en la parada de autobús!
Corrí con más fuerzas, necesitaba alcanzarla, necesitaba hablar con ella.
Di la vuelta en una calle y pude ver la parada del autobús, Tonomura ahí estaba de pie esperando, el camión ya había llegado, corrí nuevamente, y antes de que subiera alcancé a tomarla de la mano. Volteó sorprendida.
- Baja, por favor - es todo lo que fui capaz de decir, sin embargo ella no se movió.
- Señorita - dijo el Conductor - nos retrasa, ¿sube o no?
- Disculpe - dijo Tonomura al conductor y se bajó del autobús, aún tomada de mi mano.
El autobús se marchó pero no fui capaz de soltar su mano. Estuvimos en silencio un largo rato.
- Trato de asimilar qué fue lo que pasó en la mañana - dije, sin ver a la chica. No podía sentir su mirada en mi, como en la enfermería, me dió a entender que ella también tenía la mirada fija en otra parte. Como no hubo respuesta continué - Cuando me dijeron que tu ex novio te molestaba, me enojé mucho, por el hecho de que lo permitieras, y de que no me hubieras dicho. Enterarme por unos terceros, no fue nada grato, creí que éramos … - me detuve en seco, ¿qué éramos?
- ¿Amigos? - terminó mi sentencia. - No, no lo somos. - sentenció ella - solo somos colegas, trabajamos en un mismo proyecto, no tendríamos que ser "amigos".
La solté.
- Tienes razón - dije - no somos amigos, solo colegas.
Eso me quedó claro, esto había sido el fin de la conversación, y de aquella amistad que nunca existió.
Comencé a caminar a ningún lado. Era extraño, me sentía raro, parecía que algo dentro de mi dolía mucho, algo que ya no dolía. Tonomura, tomó mi mano, e hizo que me detuviera, sin embargo no la miré.
- Pero … - comenzó la chica - yo no te veo ni como amigo ni como colega. - la miré extrañado - no te hablé de mi ex novio, porque sabía que era una mala idea, sabía que te molestarías, y pudieras salir lastimado, ya que el temperamento de mi ex novio es muy agresivo. Aún así pensaba decírtelo, jamás pensé que tu... - se detuvo y bajó la vista al piso.
- ¿Pensabas decirme? ¿cuando? - pregunté - ¿cuando ese idiota te hubiera golpeado? - negó con la cabeza.
- Puede que no me salieran bien las cosas, siempre … - no pudo continuar porque comenzó a llorar.
- No llores - dije y sequé sus lágrimas con la manga de mi sudadera.
- Pe...perdón - dijo, pero sus lágrimas no se detenían.
La besé.
Aquel impulso vino de lo más profundo, supuse que besándola detendría aquellas lágrimas.
Así fue, las lágrimas se detuvieron y sus ojos aún brillosos por las lágrimas, me miraban.
- Si quieres olvidar lo que pasó, está bien - comencé - hace mucho tiempo que no me sentía así de feliz y molesto al mismo tiempo, puede que aquello que dije en la mañana saliera más de mi alma que de mi razón, igual este beso, no fue un impulso creo que era una necesidad. Sé que todo lo que te pase me preocupa, y me molestó mucho que no me incluyeras en ello, aún así quise protegerte, quiero protegerte - la abracé - quiero estar a tu lado.
Tonomura se aferró a mi sudadera y comenzó a llorar de nuevo.
No dijo nada más, sino que aquel llanto era el sinónimo de un "Yo también quiero estar a tu lado".
Ya era bastante tarde cuando regresé a casa. Mi mamá estaba preocupada, porque se enteró de la pelea que tuve en la escuela. Le dije que estaba bien, que le contaría mañana, porque estaba muy cansado. Asintió y entré a mi cuarto. Me sentía feliz y al mismo tiempo agotado.
Hacía mucho tiempo que no me sentía como un idiota que sonreía a la oscuridad. La verdad Tonomura había venido a cambiar mi vida rutinaria y monótona que tenía desde que terminé con Koizumi. Yo sé que ella es una chica genial y cualquier chico se enamoraría fácilmente de ella, así que por eso no tenía que preocuparme más, ella merece ser feliz, así como yo.
- ¡A-CHAN! - gritó mi mamá desde la planta baja - ¡A-CHAN!
Me aferré a la almohada. Se abrió de golpe la puerta.
- ¡A-chan! - gritó de nuevo mi madre - Risa-chan está en la puerta. - Me levanté de golpe.
- ¿QUEEEEE? - grité
- jajajajaja - dijo mi madre - vaya que caíste - seguía riendo - es una broma hijo, te buscan abajo. Arréglate un poco, no querrás salir así, creeme.
Mi mamá salió aún riendo.
- ¿cómo puede jugar con eso? - me dije. Me levanté y me vestí, perezosamente bajé las escaleras y a media escalera pude escuchar unas voces conocidas. Reían muy ruidosamente. Brinqué los últimos escalones y ahí estaban los que se reían fuerte y los culpables de que me levantara temprano: Nobuko y Nakao.
- Buenos días, bello durmiente - se burló Nobu.
- Bello durmiente - repitió Nakao.
- Callense - dije y me senté en el sillón - ¿qué quieren?
- Venimos a visitar a un viejo amigo - dijo Nakao.
- Nos enteramos de que te peleaste en la universidad - dijo Nobu - y parece que fue por una chica.
- ¡¿EHH?! ¿Y quien les dijo? - pregunté sorprendido
- Tenemos fuentes fieles de información - dijo Nobu - Y solo queríamos asegurarnos de que estabas bien, después del golpe.
- Claro que estoy bien, no necesitaban venir a comprobarlo.
- No seas así, Otani. También teníamos ganas de verte, y como ya terminé mi carrera en Hokkaido vine de vacaciones a pasarlos con mi amor - Nobu volteó
- Pues será mejor que se vayan, necesito alistarme para irme a la universidad, y no quiero llegar tarde. - dije a los chicos.
- No te preocupes Otani, nos vamos - Nobu tomó la mano de Nakao y se volteó para mirarme - pero no lo olvides, tenemos ojos en todos lados.
Y dicho esto ambos salieron.
Subí las escaleras y comencé a arreglarme, cuando escuché que sonó de nuevo el timbre, no le presté mucha atención. Bajé las escaleras, "diablos" ya se me había hecho tarde.
- Ya me voy - grité a mi madre, pasé por la sala y ahí estaba de pie, viendo por la ventana, Tonomura. - ¿Qué...qué haces aquí?
- Ah, buenos días, Otani-san - dijo la chica - ayer no tuve la oportunidad de decirte, pero la profesora Shiromi me dijo ayer, que no era necesario que fueras a la universidad, es necesario planear el viaje a Osaka para llevar todos los documentos que ya recopilamos.
- ah, entonces no voy tarde - dije, sintiéndome como un idiota - muchas gracias, pero ¿Por qué no me avisaste por mensaje?
La chica se sonrojó y yo sonreía.
La planeación de nuestro viaje no tomó mucho, sabíamos que debíamos hacer y a que delegaciones ir. Como tendríamos tiempo libre, pues planeamos algunos lugares que visitar, antes de regresar.
Pasaron tres meses, desde que comencé a salir con Tonomura, después del incidente del exnovio, me armé de valor y le dije que si no quería ser mi novia. Ella sonrió y asintió con energía. Fueron unos meses increíbles, ya que hacía mucho tiempo que no me sentía feliz.
Llegó el día del viaje, así que revisamos cuidadosamente todo aquello que teníamos que entregar, así como nuestra documentación personal. Tonomura estaba realmente feliz, y pensaba que eran vacaciones.
Llegamos a Osaka, y comenzamos a realizar los trámites.
- Mira - dijo Tonomura señalándome un set de locación - ¿Que habrá allá?
- Parece un set, algo han de estar grabando - dije
- ¿Será una novela? - preguntó.
- Probablemente, o hay veces que son sesiones fotográficas, lo sé porque una amiga es modelo. - la tomé de la mano y comenzamos a caminar.
- wow, que altos. Otani-san, ¿crees que esos chicos sean modelos? - señalaba a una pareja.
Eran dos chicos muy altos, iban estaban tomados de la mano, desde el otro lado de la acera parecían una pareja de modelos. Tenían mucha química entre ellos, tomados de la mano comenzaron a caminar alejándose del Set. Se detuvieron, la chica volteó hacia una muchacha que le hablaba de lejos. El corazón me dió un vuelco, pues aquella chica alta y feliz no era otra más que la chica a la que había querido olvidar hace varios años.
Risa Koizumi, se alejó tomada de la mano de ese chico, que obviamente, era más alto que ella.
- Vayamos por acá - dije a Tonomura, alejando la vista de la pareja.
- ¿No vamos a ir al parque? - preguntó extrañada.
- No - dije y caminé hacia el otro lado,
Evitando con todas mis fuerzas, voltear hacia atrás. Caminé rápidamente, tenía miedo de soltar a Tonomura y salir corriendo y alcanzar a aquella chica que no veía hace 3 años.
