Capitulo: 9
Un pequeño pergamino.
Una vez más, la
noche pasó tan rápido de la oscuridad y del tenue claro
de luna al resplandeciente sol y a un cielo azul claro, dando inicio
al primer día del año escolar en el colegio Hogwarts de
magia y hechicería. Harry se levantó temprano esa
mañana como acostumbraba hacerlo cada que empezaban las
clases. Se dio un baño y utilizó sus nuevos productos
de limpieza personal, era bastante incomodo y fastidioso tener que
prestarle atención a tantas botellas de enjuagues y shampoo,
nunca había puesto tanto empeño en su arreglo personal
como ahora, y lo habría dejado por la paz de no ser por el
fuerte incentivo representado en la figura de un bello y delgado
jovencito de melena platinada. Al llegar a su cama y buscar sus cosas
para las primeras materias, vio que sus compañeros ya salían
del cuarto; Neville y Dean saludaron tan ambles como siempre, pero
Seamus en cambio, se retiró sin hablar con nadie. Harry
prefirió no prestarle atención a pesar de que le
incomodaba, imaginaba el motivo para tal actitud, pero tarde ó
temprano se aclararían todo. Trató de peinarse usando
una loción para el cabello, confiando que dicha formula
domaría su rebelde melena azabache, pero igual no funcionó,
después de peinarse de forma ordenada, cada mechón
volvía al lugar que más le gustara estar. Ron salió
del baño ya listo para irse encontrándolo frente al
espejo lidiando una batalla perdida.
--- ¡Vaya que eres
insistente! ¿Nos vamos?---
--- Sí, vamos.---
Abajo
en la sala común se encontraron a Hermione llamando al orden a
unos alumnos de segundo grado que corrían por las escaleras,
lo mismo pasó cuando iban al gran comedor.
--- ¿Tan
temprano y ya estas trabajando como prefecta?---
--- Desde el
momento en que nos entregaron las insignias tenemos la obligación
de poner orden cuando sea necesario.---
--- ¡No
exageres!---
--- ¡Hablo en serio!---
Hermione no continuó
con la discusión ya que estaba más interesada en
descubrir la fuente de una fragancia, un perfume suave y agradable
que había percibido desde la sala común. Dando por fin
con su origen.
--- ¡Mmm…Harry…que bien hueles! …¡Es
deliciosa! … ¿De donde la sacaste? ---
Harry empezaba a
ponerse rojo ante el interrogatorio de su compañera, cuando
interrumpió su amigo.
--- ¡Ya no lo molestes! ¿Qué
no ves que está tratando de quedar bien con alguien?---
---
¿A que te refieres?---
Tanto Harry como Hermione lo
interrogaron con la mirada.
--- ¡Es lógico! ¿Por
qué otro motivo trataría de peinar eso que llama
cabello, si no tratara de conquistar a alguien?---
---
¡¡Oye!!---
--- ¡¿Es cierto eso Harry?!
¿Quién es? ¿Le conocemos?---
--- ¡Ya
vamos a desayunar ó llegaremos tarde a clases!---
---
¡¡Oye!!---
En todo el camino y en todo lo que duró
el desayuno, Hermione y Ron se la pasaron cuestionando a su compañero
sobre la identidad de quien conquistara el corazón del niño
que vivió, Harry hizo hasta lo imposible por cambiar el tema
en varias ocasiones, hablando sobre quidditch, el nuevo profesor, y
de lo que trataran en clase, pero no lograba que lo dejaran en paz,
con cada nombre que mencionaban…
--- ¡¡ ¿Es
cho chan?!!---
--- ¡¡ ¿Contra que equipo jugará
Gryffindor en el primer partido?!!---
--- ¡¡ ¿Es
Luna lovegood!!---
--- ¡¡ ¿Qué tal será
el nuevo profesor?!!---
--- ¡¡ ¿Es
Ginny?!!---
--- ¡¡¡Claro que no!!!---
--- ¡¡
¿Por qué no?!!---
Contrario a lo que se esperaba
de Ron como hermano mayor, de inmediato respingó cuando
rechazaron a su hermanita, Harry lo veía muy impresionado
mientras Hermione se aguantaba la risa.
--- ¿Por qué
no? ¿Acaso no te gusta Ginny?---
--- No…no es eso…es
solo que…la veo como una hermana menor…no podría…---
---
Es eso entonces ¿Verdad?---
--- ¡Claro! Ella es muy
Hermosa, pero es como mi hermanita.---
--- ¡Mmm!
¡Vaya!---
Las últimas palabras dichas por el pelirrojo dejaron muchas dudas en el resto del trío, pero Harry no quiso continuar con el tema ahora que ya había logrado terminarlo, mejor prefirió acabar de comer para empezar con las clases, mientras comía su cereal con fruta pudo notar que era el blanco de todas las miradas en el gran comedor, y no precisamente por la fragancia de las lociones de baño, sino por lo que el profeta venía publicando desde hacía tiempo, sus padrinos ya le habían advertido que tanto a Dumbledore como a él los traían de locos y mentirosos…que no debía dejarse llevar por lo que leyera ó por lo que los demás dijeran, pero…¿Qué diablos sería lo que dijeron de ellos? Desgraciadamente pronto lo sabría…
La profesora Mcgonagall pasó
repartiendo los horarios, mientras comían los examinaban, esa
mañana tenían una hora de Cuidado de criaturas mágicas,
Historia de la magia y Adivinación, y dos horas de Defensa
contra las artes oscuras y pociones.
--- ¡Que mañana!
Las materias más pesadas de todas nos tocan apenas empezando
el curso.---
--- La verdad… yo tengo curiosidad por la clase de
defensa, pues examiné el libro que pidieron este año y
no creo que nos vaya a servir de mucho.---
--- ¿Ya lo
examinaste?...---
--- ¡Claro!… yo no pierdo el tiempo como
otros.---
Era claro a quien dedicó esto Hermione, Ron
le respondió con una mueca para después continuar con
sus alimentos, y Harry en cambio ni la notó, su vista estaba
fija en otra mesa. La chica buscó con la mirada el objetivo
que atraía con tal poder la atención de su hermano. No
tardó en descubrir al secuestrador, ya que éste también
veía y sonreía de reojo al joven de cabellos oscuros,
no sabía que pensar al respecto, no negaba que el chico
realmente valía la pena tanta curiosidad, pero… ¿Con
él? …no era fácil olvidarse de los años de
enfrentamientos y rencores así como así, pero...
Hermione pensaba sacar a Harry de su trance, cuando un centenar de
lechuzas inundó el gran comedor buscando a sus respectivos
destinatarios. Una de color gris se paró frente a ella y le
entregó un rollo de pergamino, pagó por la entrega y
ésta se retiró satisfecha.
Después de
desenrollar el diario comenzó a examinarlo, encontrándose
con algo desagradable que casi le hizo escupir el trago de jugo de
naranja que se había llevado a la boca, el único que la
notó fue Ron que estuvo a punto de echarse a reírse,
pero al ver las fotografías y lo que el diario contenía,
paró en seco y se puso a leer sobre su hombro.
Harry
aun no les prestaba atención, seguía observando al
chico de la mesa de Slytherin, cuando éste fue rodeado de
varios compañeros que reían mostrándole el
profeta. Harry no entendía lo que estaba pasando y menos
cuando Malfoy compartió la alegría que los otros
sentían, algunos de los que le mostraron el pergamino
voltearon a verlo burlándose con descaro. Era más que
obvio que la noticia trataba de él, giró la vista para
encontrarse con sus amigos que inútilmente trataban de ocultar
el diario, Harry se los arrebató y buscó la causa de
tal diversión. Ron intento quitárselo de nuevo,
pero…
--- Mira…no hagas caso…mejor vamos por las cosas para
las clases antes de que se nos haga más tarde.---
--- Ron
tiene razón, no quiero empezar mal el año…---
Pero
no sirvió de nada, Harry encontró la nota principal del
periódico y comenzó a leerla, esta abarcaba toda una
hoja y la foto era suya.
El encabezado del reportaje indicaba lo
siguiente:
EL MINISTERIO TOMA CARTAS EN EL ASUNTO.
Un nuevo año escolar inicia en el colegio Hogwarts de magia y hechicería, pero a pesar de su excelente nivel académico, muchos padres de familia se mostraban renuentes en matricular a sus hijos o enviar a los de otros años a tomar clases en dicha institución, debido a los varios rumores que corren sobre el director del colegio Albus Dumbledore y como muchos lo han llamado… su estudiante favorito el joven Harry Potter.
A finales del
año pasado, el profesor Albus Dumbledore (quien ha sido
expulsado del Wizengamot), en compañía del joven Harry
Potter, (conocido como el niño que derrotó al
que-no-debe-ser-nombrado), se han dedicado a propagar rumores sobre
el retorno del Señor Tenebroso, los motivos se desconocen,
pero deja en claro que ambos necesitan de ayuda médica, ¿Por
qué razón estos personajes de cierta importancia
desearían sembrar el caos y el terror a partir de una
tragedia, basándose solo en mentiras y divagaciones?
Muchos
creen que su comportamiento se debe a varios factores. La avanzada
edad del director y el daño psicológico causado por el
ataque recibido al año de edad por ya-saben-quien al sr.
Potter. Eso explicaría el por que se aprovechan de la
desgracia de la familia Diggory para sus mentiras sin importarles el
sufrimiento que les puedan ocasionar.
Consultamos a un prestigiado sanador del hospital San Mungo para que nos hable sobre esta teoría. El sanador y director del área de psiquiatría con más de 30 años de practica, el sr. Armand G. Collins nos dice: "Es por todos conocido que nadie puede sobrevivir a una maldición como el Avada Kedavra, que el joven Harry Potter lo haya logrado al año de edad es verdaderamente un milagro, pero volvamos a la realidad, es lógico que un ataque de la magnitud de una maldición imperdonable como lo es ésta, pase así nada mas inadvertida, un ejemplo muy claro de esto es la cicatriz en el rostro del niño, muestra irrefutable de un posible y terrible daño neurológico y psicológico de grandes dimensiones".
Gracias a Dumbledore, Nadie sabe como fue la infancia del chico y mucho menos si tuvo alguna complicación, que por vivir junto a muggles no se atendió a tiempo, un ejemplo es que el año pasado se dio a conocer que Harry Potter, sufría de dolores de cabeza, desmayos y cambios de temperamento violentos, tal vez ahora sea peor, y no solo él corra riesgos… también todos los que le rodean, no lo sabremos si no le atienden de inmediato. Y para empeorarlo todo, el director en vez de advertir y atender el problema, prefiere alentar tales desvaríos y apoyar al pobre chico en sus fantasías solo para darse importancia y ser admitido de vuelta en el Wizengamot.
Muchos dudaban en inscribir a sus hijos este año, y padres de familia de los que han cursado algunos grados en dicha institución han pedido al ministerio que tome cartas en el asunto, respondiendo al llamado de la población, el sr. Ministro de magia Cornelius Fudge, nombró al sanador Frederick K. Englund, especialista en daños provocados por hechizos del hospital San Mungo para que supervise de cerca la salud y comportamiento del niño. "No creo que el joven Harry Potter sea muy peligroso", nos comenta el sr. Ministro, "pero si se llega a presentar algún problema ya tengo a alguien preparado para ayudarlo, ya que él no cuenta con nadie en el mundo que lo apoye, tengan por seguro que el ministerio estará al tanto de todo lo que ocurra en el colegio".
Escrito por: Richard J. A.
Harry había terminado de leer el artículo sin querer entender del todo su contenido, estaba de pie entre sus compañeros sin saber a que hora se había levantado, ya no veía las letras ni las fotografías, las palabras de la nota rondaban confundidas dentro de su cabeza, las manos le temblaban y sentía que le abandonaban las fuerzas para seguir sosteniendo el diario. Estaba al corriente sobre las mentiras que el ministerio difundía sobre el profesor Dumbledore y él, pero de eso a leerlos por primera vez era totalmente diferente… todos en el gran comedor lo miraban con desconfianza esperando cualquier movimiento.
Cuando bajó
el periódico, todos pudieron percatarse de la confusión
en su rostro, Harry tardó unos segundos en advertir que muchos
estudiantes no le quitaban la vista de encima, los murmullos
empezaron a subir de volumen provenientes de todas direcciones. Como
era de esperarse, los Slytherin fueron los primeros en soltar la
carcajada a la vez que le ponían caras de locos, no habría
sido tan duro que se burlaran de él de no ser por… Draco
Malfoy… quien reía divertido por la guasa junto a sus
compañeros. Harry simplemente no pudo soportarlo más,
sus amigos trataron de decirle algo, pero no se detuvo a escucharlos,
arrojó el diario a la mesa y se retiró sin darle la
cara a nadie; varios chicos y profesores lo siguieron con la vista
hasta la salida del gran comedor.
Ron y Hermione se levantaron de
inmediato y salieron corriendo tras él, no sin antes lanzar
miradas de advertencia a los Slytherin y a todo aquel que continuara
molestándolo a sus espaldas.
Debido a lo abrupto de su
salida, Harry no pudo ver que no todas las miradas eran de curiosidad
y desconfianza, ni que todos los comentarios eran tan destructivos…
muchos en el gran salón lo vieron retirarse con tristeza,
molestos por todas las injusticias cometidas en su contra y en contra
del director, ninguno tampoco notó, que entre los Slytherin,
alguien lo observaba totalmente arrepentido, consciente de que esta
vez había ido demasiado lejos.
--- ¡¡Su
atención por favor!!---
El tintineo de una copa de
cristal llamaba al orden a los estudiantes, estos de inmediato
guardaron silencio al ver que la profesora Mcgonagall cedía la
palabra al director.
--- Jóvenes… esperaba no tener que
llegar de nuevo a estos extremos tan bochornosos, pero no me dejan
otra alternativa, no creerán que me quedare de brazos cruzados
mientras veo como lastiman a uno de mis estudiantes… y peor aun si
son los mismos alumnos de Hogwarts los agresores.
No puedo evitar
que los sucesos, ya sean buenos ó malos lleguen a sus oídos,
no sería un buen maestro si les prohibiera el acceso a los
medios de información, pero confiaba en que se respetaran
entre ustedes, sin importar los rumores, grados, edades ó
títulos… De mí pueden decir lo que gusten, nunca me
ha molestado que me llamen loco ó anciano…no lo voy a negar,
de los dos tengo suficiente y sé manejar los comentarios que
se hagan de mi persona sin que me causen el más mínimo
daño, pero cuando se refieren a alguien de menor edad… las
consecuencias de las palabras pueden llegar a ser más nefastas
y crueles que la más terrible maldición.
No será
en mi escuela donde se permitan ese tipo de comportamientos… así
que… se castigaran a las cuatro casas con 100 puntos menos debido a
su falta de consideración…---
Los estudiantes
emitieron un ¡Aaahh! De sorpresa al escuchar la sentencia del
director, pero ninguno se atrevió a reclamar dicha pérdida,
los profesores y jefes de casa apoyaban con un movimiento de cabeza
el castigo de Dumbledore, todo menos Snape que se veía
insatisfecho.
--- ¿Algún problema prof.
Snape?---
--- Es solo que no me parece justo perder 100 puntos
profesor.---
Todos los presentes miraban al profesor de pociones
con sorpresa, ninguno esperaba que se opusiera a la decisión
del director, pero si lo primero impresionó…lo que vino a
continuación los acabó a todos.
--- Profesor
Dumbledore… le pido que retire a Slytherin 150 puntos ya que fue el
primero en burlarse y reír…---
Los sonidos que se
oyeron en el gran comedor no se podrían clasificar como una
expresión, ninguno de los presentes podía dar crédito
a las palabras de Severus Snape, tanto maestros como estudiantes
enmudecieron, sus colegas le miraban con asombro y admiración,
los jóvenes con incredulidad, en cambio Dumbledore, sonrío
con amabilidad y dijo…
--- le agradezco y acepto su decisión
prof. Snape… a partir de este momento, cada casa iniciara el año
escolar con menos 100 puntos, excepto por Slytherin que tendrá
menos 150… ahora pueden retirarse para iniciar sus clases.---
Los aprendices de magos vieron como los relojes que marcaban el puntaje de las casas, al principio de cada año estaban vacíos, ahora marcaban -100 y el de joyas verdes -150. Dejando en claro el trabajo que sería pagar primero esa deuda antes de comenzar con la competencia. Los educandos se levantaron para dirigirse a las diferentes aulas sin atreverse a ver a sus respectivos jefes de casa, los que se animaron a hacerlo, se encontraron con miradas de reproche… en cambio los de uniforme negro y verde leyeron claramente en los ojos de su profesor lo caro que les saldría pagar cada uno de esos 150 puntos.
Mientras lo anterior se
estaba llevando a cabo en el gran comedor, Hermione y Ron trataban de
alcanzar a Harry para hablar con él, intentaban de alguna
forma calmarlo… hacerle ver que lo dicho por ese periodicucho de
quinta no valía la pena, pero éste caminaba tan rápido
rumbo a la torre de Gryffindor, que era difícil seguirle el
paso… estaba furioso y a la vez lastimado. No podía creer
que hubiera un sanador en el colegio, esperando cualquier señal
para llevárselo al hospital.
Harry llegó ante el
retrato y dio la clave para entrar a la sala común, Hermione y
Ron aceleraron el paso alcanzando la puerta abierta, ya adentro,
subieron por la escalera a las habitaciones de los chicos,
encontrándolo en su recámara pateando su baúl y
sacando los libros para arrojarlos a la cama; al principio no se
atrevían, pero tenían que platicar.
--- ¡Mmm!…
Harry… tranquilízate… no es para tanto…---
--- ¡¡
¿Tranquilizarme?!! ¿Tranquilizarme? ¿Cómo
quieres que me tranquilice después de lo que dicen de mi en el
profeta?---
--- Ya te habían dicho algo al respecto… solo
debes ignorarlos…---
--- ¿Cómo puedes decir eso?
¡¡No es a ti a la que miran como a un monstruo!! ¡¡Por
eso te es tan fácil decir tantas estupideces!!---
Hermione
bajo la mirada avergonzada y sentida por las palabras de Harry… en
cambio Ron…
--- ¡¡Hey!! No es justo… nosotros no
tenemos la culpa de esa sarta de mentiras en los diarios y entre los
alumnos… no te desquites con Hermione.---
Harry iba a
discutirle, pero no tuvo argumentos con que sostenerse, seguía
paseándose por la habitación tratando de contener su
rabia y sentimiento sin éxito algún, en su cabeza
desfilaban una infinidad de situaciones y eventos, llenos de peligros
y rechazos, siempre arriesgando todo…
--- ¡¡ ¿Cómo
pueden creer que soy un mentiroso?!! ¿Por qué no toman
en cuenta los eventos de años anteriores? ¿Por qué
siempre me etiquetan?---
Su mirada comenzaba a ponerse borrosa y
no era por culpa de los lentes, tomó asiento en su cama,
agachando la cabeza, tratando de cubrirse el rostro con el dorso de
su mano, no quería que sus amigos se percataran, pero al
tratar de hablar su voz se quebró.
--- Siempre ha sido así…
desde que estaba en la escuela muggle, los demás me tomaban
como a un bicho raro por que vestía con harapos y por esta
extraña cicatriz en mi rostro… no podía acercarme a
nadie por que según yo era un anormal… ahora es igual ó
peor que antes… primero empecé como una leyenda… pero
pronto volví a ser un anormal y terminé siendo un
desquiciado capaz de lastimar a todos…---
Harry no pudo
contenerse más y empezó a llorar sin importar que lo
miraran sus compañeros, se había retirado los lentes y
se cubría la cara con las manos… Hermione y Ron compartieron
la pena con el chico a quien consideraban como un hermano, cada uno
se sentó a lado de Harry, ella se le abrazó al cuello y
él le dio una cuantas palmadas en el hombro…al sentir su
contacto, el chico de ojos esmeralda se sintió más
relajado y comenzó a tranquilizarse.
--- Y…yo…lo…lo
siento mucho…Hermione…n…no…quise…h…hablarte así…es
que…---
--- Lo sé… no te preocupes…---
--- Vamos…
ya no llores.---
--- ¡Ya veras! Apenas ya-sabes-quien asome
su cabezota y se presente ante toda esa bola de tarados… vendrán
arrastrándose ante Dumbledore y ante ti para que los
protejan.---
Harry sonrío ligeramente ante la imagen
pintada por el pelirrojo, Hermione le paso un pañuelo para que
se secara las lagrimas a la vez que le pasaba la mano por su
cabello.
--- ¿Ya te sientes mejor?---
--- Sí
gracias…---
--- ¿Ya estás listo para iniciar el
año escolar con la frente bien en alto?---
--- Para serte
franco…No…pero no tengo otro remedio ¿o sí?---
---
No.---
--- Debemos apresurarnos antes de empezar tarde las
clases.---
Harry se fue a lavar la cara para tratar de borrar
de su rostro toda señal de la existencia de lagrimas, pero sus
ojos rojos lo delataban traicioneramente… sabiendo aun cual sería
la respuesta, preguntó a sus amigos…
--- Y bien… ¿Cómo
me veo?---
--- Como si hubieras llorado.---
--- ¡Diablos!
Y ahora ¿Qué hago?---
--- Yo no sé, pero no
voy a llegar tarde en mi primer día solo para que cubras las
apariencias… ¡Estés como estés nos vamos
ya!…---
--- Hermione ¿Qué te he dicho de ordenar
tus prioridades?---
La chica como única respuesta le hizo
una mueca al pelirrojo y empezó a apurarlos para salir a
clases, lo más rápido que pudo les lanzaba sus mochilas
y los libros necesarios. Ambos atrapaban la mayoría al vuelo,
pero Harry se veía aun preocupado…
--- ¿Oigan?
¿Creen que el tal sanador me tome a mal lo de hace
rato?---
--- ¡¡Aahh!! Que se atreva y verá
quien es Hermione Granger… ¡Vamos!---
Haciendo gala de
toda su fuerza y decisión salió de la habitación,
tras ella iba Ron, solo que antes de salir le dijo a su hermano a la
vez que golpeaba su puño derecho en la palma de su mano
izquierda...
--- Pobre de él si te pone un solo dedo encima
para llevarte a San Mungo, por que no se la va a acabar.---
Y sin esperar respuesta Ron siguió a Hermione. Esta vez la sonrisa de Harry no era ligera, al contrario, era completa e iluminaba todo su rostro, se sentía mucho mejor, ya no le importaba lo que pensaran los demás, incluso se sintió estupido por su comportamiento de hace rato, lo único que seguía doliéndole, era la burla del chico de cabellos platinados… creía que había cambiado… que podría haber llegado a algo con él… pero tal vez en eso también se vio estúpido… sin saber que más pensar por el momento, tomó sus cosas y alcanzó a sus amigos en la sala común para de ahí dirigirse a clases.
La
primera fue Cuidado de criaturas mágicas, esa lección
se tomó junto a los Slytherin, y como era de esperarse les fue
muy mal con Hagrid, ya que éste estaba presente cuando se
burlaron de su muchacho y no se los iba a perdonar. Además de
tocar el tema de los TIMOS, también vieron a los Billywig…
unos insectos nativos de Australia, de un metro 25 cm. De largo, de
un color azul zafiro muy llamativo, con las alas en la parte superior
de la cabeza y con un aguijón extenso y fino al final del
tórax…
--- Sus victimas experimentan mareos y levitación,
en exceso llegan a durar varios días flotando, los alérgicos
flotan permanentemente… sus aguijones son muy útiles en
pociones y como ingrediente en las Meigas fritas…---
---
¡¡¡Guacala!!!---
Explicaba a la clase el profesor mientras varios alumnos hacían caras de asco al enterarse de esto ultimo. Ron se tomaba del estomago a la vez que le juraba a Harry que jamás volvería a comprarlas, el joven de esmeralda mirada reía con las muecas de sus amigos, pues Neville se unió a la promesa, era extraño, pero hasta ahora ninguno de los de túnica verde le había molestado con lo del diario y su salida del gran comedor, pensaba… al menos eso creía ya que sin saberlo, cada movimiento, cada gesto suyo era de gran interés para el chico de los ojos de plata.
Después de la clase de Hagrid, donde a las serpientes les tocó limpiar las jaulas de los Billywig, siguió Historia de la magia, é igual que el semi-gigante, el profesor Binns también habló de los exámenes, de lo que verían y lo que tendrían que obtener para aprobarlos. Lo mismo con Snape en pociones, solo que él fue más sincero y habló de lo feliz que sería cuando se deshiciera de todos los inútiles el próximo año.
Esas
dos horas como siempre fueron una tortura para Harry, admitía
que no lo molestaban con muecas, pero si con miradas asesinas… sin
comparación con la del profesor de pociones por supuesto, los
Gryffindor por su parte solo lo miraban con curiosidad.
---
¡Presten atención! empezaremos a trabajar con el Filtro
de paz, sigan todos los pasos al pie de la letra, ya que si se
equivocan pondrán a dormir de por vida al que lo ingiera…claro
que merecido se lo tendría ya que de ustedes no se debe probar
ni una taza de té…---
Ninguno de los estudiantes se
atrevió a ver a los ojos a su profesor después de
semejante reproche…en cambio Snape los devoraba con la mirada uno
por uno, con un movimiento de su varita hizo aparecer los pasos para
preparar la poción en la pizarra y dijo en voz apenas audible.
--- ¡Comiencen!---
Todos los alumnos sacaron lo
necesario del armario de pociones y de los que compraron para el
colegio; pronto los calderos comenzaron a burbujear y los colegiales
a mezclar los ingredientes.
Mientras Harry preparaba su brebaje,
no podía dejar de pensar en el artículo del Profeta; el
profesor Frederick K. Englund, sanador del departamento de daños
provocados por hechizos de San Mungo, y designado por el ministerio
para vigilar su salud mental, protege a todos de sus ataques de
locura; ¡Era absurdo! ahora tenía que andarse con
cuidado en clase de defensa.
Y por si esto no fuera suficiente,
todos en el colegio lo observaban como si fuera un bicho raro. Ya se
imaginaba a cualquiera corriendo con el chisme al tal Englund por
cualquier niñería y éste en un dos por tres
encerrándolo en el hospital y tirando la llave, apenas estaba
empezando el año y ya estaba lleno de problemas, los exámenes,
los compañeros, el ministerio y el sanador, además de
una posible batalla contra Voldemort, pues para eso dentro de poco,
varias escuelas se reunirán en el colegio como posibles
aliadas.
Tantas cosas girando en su cabeza lo distraían
peligrosamente de su clase de pociones; en una de esas estuvo a punto
de añadir el ingrediente equivocado de no ser por…
Harry
estaba a punto de agregar las dos gotas del Jarabe de eléboro
a su caldero, cuando escuchó desde la parte izquierda del
salón un suave carraspear de garganta, extrañado
levantó la vista en busca de la fuente y vio con sorpresa que
se trataba de Draco Malfoy, el cual cubría sus rosados labios
con un gesto elegante de su delicada mano… Harry retiró de
inmediato la vista de tan bello objetivo, no quería seguir
haciéndose ilusiones con tan solo verlo, así que
continuó con su trabajo escolar, una vez más intentó
mezclar el jarabe cuando claramente escuchó de nuevo ese suave
carraspear.
A disgusto levantó la vista hacia donde se
encontraba el rubio Slytherin, empezaba a creer que solo buscaba
molestarlo, pero cuando se percato de que Draco veía la
botella de eléboro y movía con discreción la
cabeza en forma negativa, comenzó a prestarle atención…¿Acaso
estaba ayudándole? … Harry leyó la etiqueta del
ingrediente que tenía en la mano para después ver a
Malfoy… sin lugar a dudas éste volvió a decirle que
no; luego dejó de ver a Potter para tomar un dato de la
pizarra. Harry comprendió el mensaje y también miró
a la lista, lo que leyó en ella por poco lo mata del susto…
no era Jarabe de elèboro lo que tenía que agregar sino
el Polvo de ópalo, luego remover y hervir por 7 minutos… al
final debía agregar el jarabe.
Harry estaba petrificado al percatarse de su grave error, del susto estuvo a punto de tirar dentro del caldero la botella de eléboro, pero con toda la rapidez de la que son capaces de brindar los nervios en contadas ocasiones, atrapó el frasco al vuelo y sin derramarlo dentro del recipiente, al sentirla segura en sus manos, abrazó la pequeña garrafa contra su pecho mientras sus lentes se deslizaban hasta la punta de su nariz. El aspecto que brindaba era de lo más cómico, para su suerte ó desgracia solo lo vio el joven de cabellos platinados, pues hacía esfuerzos sobre humanos para no soltar la carcajada. Harry de inmediato mezcló el polvo de ópalo, la misma cantidad que veía agregar a Malfoy, éste le dirigía una sonrisita muy discreta y coqueta de vez en cuando, lo que le alegraba y confundía mucho.
Por fin había terminado la primera clase de
pociones del año y para ser la que más detestaba de
todas no le fue tan mal, entregó su frasco de filtro de paz
con una poción bien hecha en su interior, para sorpresa de
Snape, pues toda la lección se la copió a Malfoy, quien
revisaba cada ingrediente levantándolo frente a él y
girándolo para que Harry viera la etiqueta. Deseaba hablar con
Draco… preguntarle el por qué le había ayudado y
darle las gracias también, pero a la salida éste se fue
con sus amigotes mirándolo nuevamente de forma despectiva,
mejor no se acercó, se reunió con Ron y Hermione para
dirigirse a sus otras lecciones, empezaba a entender lo que estaba
pasando ó al menos creía entenderlo…tal vez en otra
ocasión y sin tantas miradas podrían hablar
tranquilamente y sin mascaras… Harry jamás imaginó
que el momento que deseaba se presentaría poco a poco y de
forma tan inesperada…
Cuando nuestros tres amigos salieron junto
al resto de los Griffindor con rumbo al salón de
Adivinación…al menos dos de ellos claro… Draco y su grupo
de camaradas hicieron lo posible por emparejarse en el pasillo con
Harry y sus compañeros… al llegar a un cruce de pasillos,
adrede Malfoy le tiró la mochila en pleno choque, mientras el
resto de los compinches empujaba a los demás.
--- ¡No
estorbes Potter!---
Lo último que Harry y sus amigos
vieron fueron las espaldas de los Slytherin riendo con dirección
a otra clase. Molestos los chicos empezaron a despotricar contra
ellos.
--- ¡¡Bola de desgraciados!!---
---
¡¡Neandertales!! Lo único que sacan es que les
bajen puntos.---
--- Parece que no les afectó en lo más
mínimo haber perdido 150…---
--- ¡¡
¿Que?!!---
--- ¿Cuándo pasó eso
Neville?---
--- Esta mañana mientras desayunábamos,
el profesor Dumbledore les retiro 100 puntos a cada casa y 150 a
Slytherin…no lo sabían por que fue después de que
salieran del gran comedor.---
--- Y ¿Por qué?
---
--- Pues… por ti…por burlarse y reírse de lo que
decía el diario…dijo que no era la primera vez que castigaba
a las casas de esa manera y que no iba a permitir que en su escuela
se molestaran a los alumnos…---
--- ¡Vaya! Seguro que
Snape se quedó trabado del coraje por la pérdida de
tantos puntos.---
---…Pues…la verdad… fue él quien
pidió que se les retiraran los 50 de más…---
---
¡¡ ¿Queee?!!---
--- Sí…a todos nos
sorprendió, Dumbledore no preguntó el por que y accedió
a retirarlos…no sé, pero me dio gusto que mirara a otros con
odio y no a mí.---
Harry y Ron se miraron con gran
curiosidad, ¿Por qué Snape pidió que le
retiraran puntos extras? ¿Acaso se está ablandando? ¿Ya
estará queriendo a Harry? ¡¡Noo que va!! Algo
traerá entre manos, pero ¿Que? Pensaban.
A pasos
lentos llegaron los alumnos a la primera clase de adivinación
en la torre norte del castillo, los chicos tomaron sus acostumbrados
lugares en las mesas y cojines, los hermanos…al menos en
sentimiento, la sangre sale sobrando. Tomaron la mesa más
oculta del salón, sin esperar a que se les ordenara, todos
sacaron sus libros de Tarot al tiempo que la profesora les daba la
bienvenida con su acostumbrado caminar por las mesas, envestida con
sus múltiples mascadas de colores y collares tintineando al
caminar.
--- ¡¡Bienvenidos mis niños a otro
maravilloso año de adivinación!! (Gritaba con emoción
a pesar de las caras largas de los alumnos) me complace informarles
que en éste curso estudiaremos el bello arte de leer el tarot.
Aprenderemos el significado de las 78 cartas y manejaremos las
diferentes formas de colocarlas para su lectura é
interpretación, estudiaremos los arcanos mayores y menores,
incluso les enseñaré algunos hechizos con ellas…bueno,
claro solo a aquellos que aprendan el significado de cada carta, pues
de lo contrario no serviría de mucho el hechizo sin el
conocimiento… ¡ah!, a propósito de los exámenes,
les informó que las cartas y muchas otras cosas más
aparecerán en el TIMO así que relájense y abran
su ojo interior. Quemen incienso, mediten y oren, así lograran
aumentar su poder adivinatorio… ¡Vamos! abran sus libros en
la pagina 5.---
Lavender y Parvati se vieron una a la otra muy
emocionadas con la idea de ser del grupo selecto de la profesora
Trelawney, en cambio Harry y Ron se miraron desinteresadamente, a
esas alturas a nadie le apetecía pertenecer a un grupo selecto
pues eso significaría mas trabajo extra y con lo que iban
acumulando ya era suficiente.
Obedientes, todos tomaron sus
ejemplares de "La llave del tarot" por Hermes Trismegistus y
comenzaron a buscar la pagina, cuando Harry abrió su mochila
para tomar el libro, de ella cayó un trozo de pergamino hecho
rollo. Extrañado, Harry lo tomó, volteó a ver a
Ron para preguntarle si era suyo, pero éste no lo notó
pues ojeaba su ejemplar de "La llave del tarot" con pereza.
Sin decirle nada, abrió el pergamino debajo de la mesa y leyó su contenido…a cada palabra, a cada renglón leído, la confusión abarcaba más espacio en su mente. El pergamino decía lo siguiente:
"Tus ojos
verdes.
Cuando ríes, su suave claridad me recuerda el
trémulo fulgor de la mañana que en los campos se
refleja al despertar el día… la oscuridad de tus cabellos,
es a penas comparada con el negro manto del cielo por la noche,
sombras en las que fantaseo con ocultarme a tu lado…¿Algún
día se hará realidad? ¿Tus dulces y suaves
labios me responderán? ".
D M
PD: lamento si te hice daño…discúlpame.
Harry
estaba boquiabierto…le temblaban las manos como si estuviera ante
un fantasma... "DM"…"DM"… ¿Seria él? tenía
que ser él…debía ser él… Quería que
fuera él, pero ¿Cómo?... ¿A qué
hora? Después de meditarlo creyó dar con la respuesta.
Cuando lo empujó en el pasillo…Draco lo tomó por la
mochila para aventarlo… sí… ahí debió
ser…
En su rostro se dibujó una enorme sonrisa que
endulzaba lo poco que quedaba del trago amargo de la mañana,
sus mejillas estaban pintándose de color rojo vivo, leía
y releía el pequeño poema por debajo de la mesa para no
ser atrapado por nadie, ignorando por completo si la clase ya había
comenzado.
Estaba emocionado, parecía ser correspondido…las
miradas en el vagón del tren, la ayuda en la clase de
pociones…no había duda…era él…tenía que
ser él, pero…A veces se comporta tan frío, tan
indiferente… supongo que no quiere que nadie lo sepa (pensaba)
significa que no debo delatarlo...pero ¿Cómo podremos
comunicarnos?
Ron por fin se dio cuenta del extraño
comportamiento de su amigo, trató en balde de llamarle la
atención, su compañero de aventuras estaba más
interesado en otro asunto que en él, lo único que Ron
pudo hacer, fue darle con el pie en la espinilla…mismo que provocó
como una reacción en cadena, que Harry se pegara en la cabeza
con la parte baja de la mesa.
--- ¡¡Ouchh!!---
---
¿Qué pasa? ¿Estás bien? ---
Harry que
se aguantaba el grito y sobaba al mismo tiempo ambas partes del
cuerpo, mirándolo con resentimiento.
--- Nada, estoy
bien.---
Como Harry aun tenía algo de color en las
mejillas, Ron volvió a cuestionarlo.
--- ¿Qué
te traes? No me digas que te gustó el tipo de la portada del
libro, el tal Hermes Trisme-no-se-que.---
Harry abrió
los ojos a todo lo que daba y miró la foto del libro, el
hombre era delgado, viejo y calvo con nariz grande y larga, con los
ojos pintados y vestido a la usanza egipcia, aguantándose la
carcajada le dio con el libro encima a su hermano para callar su
risita burlona.
--- ¡Estás loco!---
--- Se parece
a Snape, pero sin cabello.---
--- ó a un primo
lejano.---
Los dos se reían por lo bajo mientras la
profesora Trelawney seguía dando clase, Harry solo le prestó
verdadera atención cuando escuchó que decía.
---
La lectura del tarot es el arte de adquirir conocimientos sobre
alguien o eventos en la vida de una persona que no son disponibles
por otros medios…---
--- ¿Qué dijo?---
Estas
palabras rondaban insinuantes alrededor del joven protagonista,
"Obtener información sobre alguien por medio del tarot si no
hay otra manera de hacerlo", pensaba Harry, ¿Es eso posible?
Mirando el pequeño pergamino atesorado entre sus manos.
Por fin llegó la clase de Defensa contra las artes oscuras, la más esperada por todos en el colegio. Harry, Ron y Hermione esperaban oír en el camino algún comentario de los que ya habían tomado la lección, pero ninguno percibió algo…era extraño. Todos los estudiantes se reunieron afuera del salón, Hermione y Ron comentaban sobre las clases y la mar de trabajos que tenían por hacer, Harry los seguía de cerca sin participar en la platica, ni siquiera se molestaba con la lluvia de miradas que caían sobre él, le observaban desde los cuadros, otros pasillos por chicos de varias edades y entre sus mismos compañeros, los murmullos iban y venían sin que el joven les prestara algún interés, en cambio sus amigos si lo notaron, de inmediato todos se callaron al recibir las miradas de advertencia provenientes de los prefectos de Gryffindor.
Hermione esperaba escuchar que Harry se quejara
por todo lo que estaba pasando, esperaba incluso que les gritara que
lo dejaran en paz, pero nada…estaba tan distraído, miró
a Ron por una respuesta, pero éste sabía menos que
ella, así que lo sacaron de sus pensamientos para
preguntarle.
--- Oye Harry ¿Estás bien? estás
muy callado.---
--- Así ha estado desde adivinación…creo
que quedó prendado del primo de Snape…el tal Hermes
Trisme-quien-sabe-que ¡¡ja, ja, ja!!---
Entre risas y
reclamos, Harry arremetió contra Ron con la mochila para
hacerle pagar su chiste. Hermione reía al verlos pelear, pero
el resto de la clase examinaba la escena, con el fin de poder
descubrir alguna anomalía en su salud, al darse cuenta del
análisis los tres amigos pararon de jugar y esperaron a entrar
al salón.
Por fin se abrió la puerta y todos
entraron a clase. Al ingresar al aula pudieron notar que estaba muy
diferente, cada profesor de defensa siempre traía consigo
varios objetos de estudio ó varios artículos
personales, Harry recordaba los libros y artefactos raros de otros
años, ahora no había nada.
Las acostumbradas cosas
de defensa contra las artes oscuras se habían ido, los
esqueletos de criaturas extrañas o artefactos de diversos
materiales fueron cambiados por estatuillas en diversas posturas de
una más grande que estaba ubicada en el ministerio, la estatua
conocida como los hermanos mágicos.
Las figurillas
presentaban a una bruja y a un mago en diversas formas, como guiando
a los duendes y elfos domésticos, adorados por centauros ó
venciendo a gigantes y hombres lobos. En el escritorio había
una pequeña replica de la original.
Cuando todos los
alumnos entraron percibieron un fuerte olor a incienso, varios
recipientes quemaban la fragancia en distintos puntos del salón,
no faltaron las miradas y muecas por parte del estudiantado al ver
semejantes cambios, muchos juraban que la aromaterapia se debía
a cierto compañero en especial.
Por costumbre, Harry, Ron y
Hermione se sentaron al frente, cuando Harry recordó el
reportaje del profeta se le fue el alma al suelo, con todo lo
anterior había olvidado que éste profesor era el
encargado de su "Evaluación psiquiatrica".
El profesor
no tardó en bajar de su despacho, se le veía
nervioso…se apretaba las manos con un nerviosismo casi enfermizo…
como si estuviera ahí más por obligación que por
decisión propia, claro…las apariencias pueden ser
engañosas…todos los estudiantes sacaron su varita para
empezar la clase, pero de inmediato les hizo un alto.
--- No, no,
guárdenlas, no necesitaran de ellas en esta clase.---
Todos
comenzaron a verse preguntándose lo mismo ¿Qué
clase de defensa contra las artes oscuras no requiere de las varitas
mágicas? ¿Cómo es posible?, con voz calmada el
profesor Englund se dirigió a sus alumnos sentado detrás
del escritorio.
--- Este año, por órdenes del
ministerio, veremos los principios básicos en que se basa la
magia defensiva. Saquen sus libros de teoría de defensa mágica
por Wilbert Slinkhard y comiencen a copiar el capitulo 1 en silencio
por favor.---
Los estudiantes guardaron sus varitas con
perplejidad, no acababan de entender para que debían copiar
capítulos como si fueran niños de primaria, ¿Acaso
ni la teoría les explicaría? muchos querían
hacerle varias preguntas, pero ninguno se animaba, hasta que…
---
Profesor Englund.---
--- ¿Sí
señorita…Granger?---
Respondió el enclenque
maestro mientras consultaba su lista.
--- Disculpe, pero tengo
algunas dudas sobre éste curso.---
--- Todas sus dudas
serán respondidas en el libro.---
--- Ya leí todo el
libro y no encontré nada sobre la práctica de los
hechizos defensivos.---
No solo Harry y Ron se miraban
sorprendidos, pues al igual que ellos toda la clase no había
abierto el susodicho libro. Englund también miraba
impresionado a la jovencita, pero igual no cambio su semblante lleno
de una exasperante tranquilidad y continuó con su clase.
---
Bueno señorita Granger, el ministerio ha decidido que este año
solo estudiarán la teoría y que la práctica no
les será necesaria.---
Ninguno de los presentes daba
crédito a las respuestas del maestro en turno, después
de Hermione muchos otros se animaron también a preguntar,
iniciando por Ron.
--- Pero en todas las clases hemos practicado
los hechizos defensivos.---
--- El ministerio considera que con el
estudio de la teoría básica bastará.---
---
Pero… en los exámenes habrá que realizar los hechizos
¿No?---
--- Sí ¿Cómo pasaremos el TIMO
sin practicarlos primero?--- Neville miraba con nerviosismo al
maestro esperando que se apiadara de él.
--- Bueno… se
supone que con el estudio y comprensión de la teoría
básica será suficiente para realizar el hechizo y no
habrá problema cuando…---
--- Pero… ¿Será
todo?... ¿Eso será todo? ¿Qué hay de las
criaturas en la defensa contra las artes oscuras, de las contra
maldiciones?---
--- Se supone que nos preparan para la vida fuera
del colegio.---
--- ¿Cómo vamos a cuidarnos con solo
la teoría básica y con copiar capítulos?---
Englund
anotaba en su lista a Longbottom, Hermione, Patil, Dean y Ron después
de que cada uno formulara su pregunta, a pesar de que todos apoyaban
a sus compañeros, el esmirriado maestro se mantuvo con la
misma respuesta.
--- El ministerio ha creado éste curso
basándose en lo que cree, que es bueno para ustedes, y como no
hay nada malo de que cuidarse, bastará con lo que verán
en el libro.---
Los chicos no dijeron más ya que no sacaban
al profesor de la misma cantaleta hasta que…
--- ¡¡¡
¿No hay nada malo de que cuidarse?!!!---
Todos los
jóvenes dirigen sus miradas hacia Harry, que no podía
seguir escuchando más tonterías por respuesta a las
inquietudes de sus compañeros, claramente se veía que
estaba a punto de estallar, Hermione y Ron trataron de calmarlo, pero
era tarde y también se unió a las protestas.
--- ¡¡¡
¿Cómo se atreve a decir que no hay nada de que cuidarse
allá afuera?!!!---
Englund al verlo tan molesto y de
pie tras de su butaca, se levantó de su escritorio y se
dirigió hacia él para tranquilizarlo.
--- Señor
Potter cálmese por favor.---
Englund llegó ante el
chico poniéndole una mano sobre el hombro tratando de
confortarlo.
--- Mejor tome asiento y continuemos con la
lección.---
Todos enmudecieron al ver como el profesor
parecía atender al chico como si se tratara del enfermo mental
que describiera el profeta, como si intentara evitar que atacara al
alumnado, incluso Harry abrió los ojos a todo lo que daban; se
sintió en medio de una sesión con el psiquiatra.
Englund volvió a decir su pequeña perorata, solo que al
principio parecía estar dirigida a Harry.
--- No hay por
que alterarse, el ministerio ha diseñado el curso y nosotros
debemos seguirlo al pie de la letra si queremos salir airosos, no hay
de que preocuparse con respecto a los TIMOS ni a nada más…comencemos
con la clase, ya hemos perdido mucho tiempo.---
Harry ya no
solo estaba molesto…estaba furioso por la manera en que lo trató
el mentado empleado del ministerio. Retiró con fuerza la mano
que el profesor tenía sobre su hombro, ahora le tacaba a
él.
--- Esta clase no solo debe prepararnos para los
exámenes, también debe enseñarnos a defendernos
de todos los peligros que nos depara el futuro…ahora mismo las
vidas de magos y muggles corren grandes riesgos y el ministerio cree
que con ignorarlos no pasará nada.---
Todos los
estudiantes escuchaban y apoyaban a Harry en lo que decía,
incluso Hermione y Ron se habían olvidado de detenerlo, pero
de nada sirvió, el profesor siguió con su misma
cantaleta.
--- No habrá problemas con los exámenes
si han entendido las bases de la defensa y en cuanto a los peligros
de los que habla sr. Potter, el ministerio ha declarado que no hay
nada que amenace al mundo mágico.---
--- Nada ¡¡Excepto
Lord Voldemort!!---
Todos exclamaron al unísono un grito de terror al oír ese nombre…y no solo con la mención del que-no-debe-ser-nombrado, también cuando algunas figurillas, los pupitres y todas las ventanas del salón de clases comenzaron a temblar. Hermione y Ron le miraban asombrados, volvieron a tratar de calmarlo para que no se metiera en problemas con el sanador, pero era imposible, estaba furioso…no toleraba ver como el ministerio, quien se supone debe proteger a la ciudadanía, ignora las señales de alerta y manda a enseñar una materia tan importante como defensa contra las artes oscuras a un estúpido títere como Frederick K Englund.
Englund
por su parte trataba de poner orden en el salón, en especial
sobre el joven Harry Potter, pues al parecer era la fuente de los
disturbios sobre los objetos, no iba a permitirse perder el control
del alumnado en su primer día de clases.
--- Señor
Potter, será mejor que se calme y tome asiento, no hay nada de
que preocuparse. El profeta dice…---
--- ¡¡El
profeta solo publica las mentiras que Fudge quiere que
publiquen!!---
Ahora varios libros salían disparados
desde sus estantes y pupitres en diversas direcciones. Si no quería
que se pusiera peor de lo que ya estaba tenía que hacer algo
ya. El espigado pedagogo tomó por sorpresa a Harry por ambos
hombros mientras susurraba un mantra por lo muy bajo. El chico empezó
a sentirse muy relajado y poco a poco dejó de pelear…Hermione
y Ron los miraban asombrados sin saber que hacer ó que decir,
todos los jóvenes no perdían de vista la escena sin
poder creerlo, luego Englund dijo…
--- Bien chicos…sr.
Potter… si ya todos estamos más tranquilos…debemos
continuar, se le restarán diez puntos menos a Gryffindor por
su desobediencia…todos tomen sus libros y empiecen a copiar el
capitulo 1.---
Todos los chicos empezaron a trabajar sin
chistar, Hermione y Ron se inclinaron hacia su compañero para
saber como se encontraba, estaba un poco aturdido…no entendía
exactamente como ó que fue lo que paso, pero algo lo había
afectado…pasaron más de media hora escribiendo sus
tareas…todos menos Harry, que cada vez que lo intentaba no lograba
avanzar ni una línea, aventaba el ejemplar hacia un lado con
fastidio tratando de no gritar de coraje a la vez, en una de esas el
profesor lo notó y a pesar de saber lo que pasaría le
preguntó.
--- ¿Algún problema sr.
Potter?---
--- Sí… esto no nos servirá de nada
cuando salgamos y nos encontremos con…---
--- Señor
Potter no empecemos otra vez con lo mismo… esos son solo
rumores.---
--- ¡No, es verdad!…---
--- sr. Potter si
no quiere que lo castigue, deje de decir tantas mentiras y trabaje
con su libro.---
--- No estoy mintiendo… el ministerio sí,
es verdad lo que estoy diciendo, Voldemort está vivo y esto
(tomando el libro y sacudiéndolo) no nos va a servir de
nada.---
Una vez más los estudiantes sufrieron un
escalofrío recorrer sus cuerpos con la sola mención del
nombre, Harry volvía a levantar la voz, el profesor esta vez
lo miró con tristeza, no se le acercó como la primera
vez…desde su escritorio le puso el alto antes de reiniciar la
pelea.
--- Lo lamento señor Potter, pero tendré que
castigarlo por sus faltas de respeto y por alarmar a sus compañeros,
nos veremos toda una semana por la tarde a las 5:00…y si no quiere
empeorar su situación guarde silencio y haga sus
deberes.---
La clase era un mar de comentarios mientras Harry
volvía a su lugar, iba a reclamar, pero está vez sus
amigos lograron controlarlo, aun molesto tuvo que empezar a escribir
su trabajo con las miradas de todos nuevamente sobre él,
incluida la del profesor, quien se pasó lo que restaba de
tiempo escribiendo algo a la vez que lo observaba
Después
de terminar con lo que se suponía era una materia importante
en el colegio, los tres amigos regresaron a la torre de Gryffindor.
Ya en la sala común seguían hablando del tema del
momento…la pésima clase de defensa contra las artes oscuras
de los últimos años, el despliegue de energía
por parte de su hermano y además los regaños que le
llovían a éste por parte de Hermione, Ron en cambio
estaba impresionado y le aplaudía la acción. Llegaron a
los asientos que acostumbraban ocupar frente a la chimenea para
empezar a trabajar en sus deberes.
--- ¡No fue correcto lo
que hiciste Harry! ¡¡Podrías meterte en
problemas!!---
--- ¡No fue mi culpa! No pude
evitarlo…simplemente pasó.---
--- ¡A mi me pareció
fantástico! ¿Ya lo habías hecho antes
verdad?---
--- Sí…en tercero…en casa de mis tíos…cuando
inflé a la tía Marge.---
--- ¡Pues a estas
alturas ya deberías controlarte! Te meterás en
problemas con el sanador ese.---
--- Bastante autoritario ¿No
creen? No aparenta tal fuerza.---
La mesa se encontraba ya
llena de pergaminos y libros con variados temas sobrenaturales en sus
hojas, además de algunas ranas de chocolate y galletas traídas
del gran comedor después de haber terminado la cena…la cual
fue un verdadero hervidero de rumores…todos los presentes miraban a
Harry con una mezcla de admiración por su valentía y
como a un loco inconsciente por su atrevimiento.
La discusión
entre el profesor y el estudiante era comentada por chicos de todas
las edades en todas las casas, además de la pésima
clase de defensa claro.
--- Ojala hubiera tenido esa autoridad
para rechazar las ordenes del ministerio y darnos una clase como debe
ser… ¡¡Fue terrible!! La peor clase que hemos recibido
en todos los años de colegio.---
--- Hasta Trelawney fue
más interesante.--- Opinaba Ron mientras devoraba una rana de
chocolate.
--- Y lo peor fue cuando te pusiste a pelear con el
susodicho profesor Harry.---
Éste miraba atento el
fuego de la chimenea con expresión de molestia, a la vez que
escuchaba toda la conversación.
--- ¿Y que querías
que hiciera Hermione? ¿Qué siguiera fingiendo que no
escuchaba nada? No podía soportarlo más-
--- Pero
recuerda que está aquí para juzgarte loco...no se la
vas a poner fácil ¿Verdad Harry? debes ser mas
cuidadoso.---
--- ¿Y de que me va a servir? Haga lo que
haga a todos les parece que estoy loco… Si me río me juzgan,
si me enojo me juzgan y si me quedo callado también.---
Una
vez más estaba disgustándose y levantando la voz, al
grado de que unos niños de primero que estudiaban cerca de
ellos se le quedaron viendo asustados, Harry se percató de sus
miradas y furioso les gritó…" ¿Y ustedes qué
me ven?" Éstos aterrados salieron corriendo rumbo a sus
habitaciones.
Hermione y Ron miraron correr despavoridos a los
asustadizos mocosos sin poder ó querer evitarlo, Ron que
estaba más cerca de Harry, le dio un zape en la cabeza para
según él volverlo a la realidad.
--- Cálmate
¿Quieres? Si sigues así, les darás la razón
a todos aquellos que te creen un desquiciado…además…
¿Harry? … ¿Estás bien?...---
Después
de recibir el golpe se quejó por largo rato en voz muy
baja…sosteniéndose la cabeza con ambas manos, pero la
derecha estaba especialmente sobre la frente. Como no había
vuelto a levantar la mirada, ambos hermanos se inclinaron a
revisarlo.
--- ¿Estás bien?---
--- ¿Te di
muy fuerte?---
--- No… es solo que…--- No quiso decir nada
mas, pero no fue necesario…Hermione terminó de completar la
oración.
--- Es la cicatriz ¿verdad?---
Ron
miraba un poco asustado a sus amigos esperando que Harry lo negara, a
pesar de saber que no sería así.
Harry no tuvo más
remedio que afirmar lo que le habían preguntado.
--- Empezó
después de la clase de Englund.---
--- ¿Es muy
fuerte? …digo… ¿Crees que este cerca? ¿Qué
el tal Englund este de su parte como el del año pasado?---
Harry negó con un suave movimiento de cabeza todas las
opciones de su compañero.
--- No…solo es una punzada…ni
siquiera esta cerca de aquí.---
--- ¿Necesitas
algo?--- Harry negó su ofrecimiento con su mano libre.
Ron
por su parte estaba muy apenado por el golpe.
--- ¡Oye!
disculpa el zape…no sabía que…--- Harry levantó la
mirada y le sonrió tenuemente.
--- No te preocupes…igual
tienes toda la razón…debo calmarme si no quiero terminar
encerrado junto a Gilderoy Lockhart.---
--- Al menos tú sí
sabrías quien eres.---
Ambos jóvenes se
soltaron a reír (Uno menos fuerte que el otro, pero en igual
tono burlón) por la suerte del infortunado pedagogo de segundo
año de escuela. Al que seguro todos recordaran como el
atractivo, pero farsante escritor y luchador contra las artes
oscuras. Hermione que aun deseaba mantener un grato recuerdo del
encantador profesor, calló de inmediato a sus amigos,
continuando con la plática.
--- Bueno, mejor empecemos a
trabajar antes de que se nos junte el trabajo ¿Te sientes bien
para hacer la tarea Harry?---
Harry ya se encontraba menos
adolorido, se frotó con vigor la cicatriz y empezó a
sacar su material de la mochila.
--- Sí no hay problema,
¿Con que empezamos?---
--- A ver. Debemos investigar el uso
de cada ingrediente del filtro de paz para Snape, una redacción
de 30 cm. sobre la guerra contra los gigantes para Binns y una
redacción de 30 cm. sobre cada arcano mayor para Trelawney y
copiar el capitulo 2 para Englund.---
Ron terminó la
lista con cara de querer echarse a llorar, Hermione le arrebató
el pergamino donde tenía apuntado sus deberes para leerla por
su cuenta.
--- Copiar, copiar, eso no nos va a servir de
nada.---
--- Y yo que no acabe de copiar el primero, oye Harry
¿Cuántos arcanos mayores son?---
El chico que
también tenía cara de angustia ante tanta tarea
respondió.
--- 22.---
Al pelirrojo se le cayeron las
cosas de las manos junto con una rana de chocolate que tenía
en la boca, misma que aprovechó el descuido para escapar
saltando.
--- ¡¡ ¿Qué?!! ¿Eso
significa? --- Hermione que escuchaba sacó cuentas del tamaño
del pergamino para la profesora de adivinación.
---Eso
significa que tienen que escribir un pergamino de 6 metros con 60 cm.
para Trelawney.---
--- ¡¡Eso no puede ser
verdad!!---
Hermione los miraba con un poco de pena y vergüenza
a la vez, cuando se abrazaron a llorar en sus hombros.
--- ¡¡No
vamos a dormir en todo el año!! Nos la vamos a pasar
escribiendo.---
Las palabras de Ron despertaron en la memoria
de Harry algo que había recibido para este año tan
difícil, sonriendo y poniéndose de pie, salió
corriendo a su habitación seguido por la mirada de sus dos
amigos. Riendo entre palabras iba diciendo "Pero que tonto soy
¿Cómo pude olvidarlo?".
Hermione miró a Ron
preguntándole lo que pasaba, pero éste solo se encogió
de hombros en señal de ignorar lo que se traía entre
manos.
Harry llegó casi barriéndose a su baúl,
con prisa sacaba todo lo que encontraba a su paso para por fin llegar
a su verdadero objetivo…al poco rato regresó con una caja
larga de terciopelo rojo a donde estaban sus camaradas.
--- ¿Qué
es eso?---
--- Sirius me la regaló… Estaba en la caja de
las lociones, seguro era para que Remus no la viera y le
reclamara.---
El joven de ojos esmeralda abrió la caja
ante sus amigos que exclamaron sorprendidos al ver su
contenido.
Dentro del estuche descansaba una hermosa pluma
blanca…especial para la escritura… con la punta cristalina y en
su tronco varios brocados dorados, su pelo, era suave y brillante,
reflejaba con facilidad la luz de cualquier área donde
estuviera por más tenue que esta fuera. Ron y Hermione la
admiraban maravillados.
--- ¡¡Oh Harry es
hermosa!!---
--- ¡¡Debió costar una fortuna!!
…simplemente la punta de la pluma parece hecha de diamantes.---
---
Pero… ¿No crees que es una extravagancia?... Digo… ¿De
que te va a servir una pluma más cara que las otras?---
---
¿Qué no la ven?... ¡¡Es una pluma a vuela
pluma!! Personalizada según dice el manual, escribe con la
letra del dueño…--- Ahora sus amigos miraban de forma
diferente el regalo de Sirius.
--- Pero eso sería trampa,
no aprenderías nada si todo lo hicieras con la pluma
mágica.---
--- Y que importa… ¿Harry me la
prestas?---
--- Solo déjame ver como funciona.---
---
¡Hola! ¿Me están escuchando? ---
Harry tomó el instructivo y leyó en voz alta para que sus amigos escucharan también. Acercando el pergamino hacia el fuego, leyó lo siguiente:
¡¡Felicidades feliz propietario de la nueva y mejorada pluma a vuela pluma con punta diamante!!
Diseñada para trabajar sin descanso, obedeciendo al pie de la letra la más mínima de sus ordenes. Solo tiene que escribir lo siguiente y estará lista para trabajar utilizando su forma de escritura, especialmente para estudiantes, sus maestros nunca notaran la diferencia. La pluma a vuela pluma con punta de diamante esta lista para recibir dictado, hacer cuantas copias del trabajo ya realizado y transcribir un libro completo si así lo desea. Solo siga las indicaciones que a continuación aparecen y tendrá bajo su mando a la más fiel de las herramientas de trabajo.
Los muchachos estaban
emocionados con cada palabra que leían, Hermione por el
contrario estaba en total desacuerdo con cualquier cosa que les
ayudara a hacer trampa.
---Bueno Harry ¿Qué esperas?
ponla a trabajar.--- obediente, leyó las instrucciones y tomó
un pergamino.
--- A ver… debo escribir con ella lo siguiente…
(Harry comenzó a trazar sobre el papel)
"Mi nombre es
Harry Potter, propietario de la pluma a vuela pluma con punta
diamante WXÑLLQFGJZ"---
A pesar de estar en
desacuerdo, los tres muchachos estaban atentos a las instrucciones
para saber si en verdad funcionaba, después Harry
continuó…
--- Ahora debo sellarla de manera
personal.---
Tomó la pluma con la mano izquierda y con el
dedo índice de la derecha golpeó 3 veces la pluma, ésta
se sacudió y listo, no pasó nada más. Pasaron
unos segundos antes de que alguien dijera algo, parecía que
esperaban a que la pluma les avisara si ya estaba lista ó no…
desesperado, Ron fue el primero en romper el incomodo silencio.
---
Y ¿ya? ¿Es todo?...fíjate a ver si funciona.---
Harry revisó los pasos a seguir para transcribir y
tomó el libro de defensa contra las artes oscuras.
--- A
ver… debo barrer con el pelo de la pluma cada hoja que quiera
copiar (y así lo hizo con los dos capítulos completos
del libro de defensa contra las artes oscuras) y luego colocar la
pluma sobre el pergamino con el tamaño necesario para el
trabajo, golpearla 3 veces con el dedo índice… y listo…
debe empezar a trabajar ahora mismo.---
Con cuidado, Harry
dejó la pluma sobre el papel en espera de que hiciera algo, no
tuvo que esperar por mucho tiempo, esta empezó a balancearse
sobre la punta para después comenzar a escribir a una
velocidad impresionante, los tres chicos la veían fascinados,
realmente estaba copiando el libro con sus puntos y comas, mientras
la pluma mágica iba escribiendo, Harry y Ron comparaban cada
letra con la de Harry y cada palabra que estuviera en orden con las
del libro, claro todo menos los números de la página.
---
¡¡Es fantástico Harry!! Debes prestármela
por favor, tienes que prestármela…---
Harry iba a decirle
que sí, cuando Hermione lo interrumpió.
--- No te va
a servir de nada…---
--- ¿Por qué no?---
Hermione
que tenía en las manos el manual de la pluma a vuela pluma
dijo…
--- Por que es personalizada... (Visto que no parecían
entender, tuvo que ampliar su explicación) Aquí dice
que solo escribirá con la letra de su dueño y no acepta
ninguna otra, lo mismo es con las órdenes, solo obedece a
Harry.---
Harry empezaba a sentirse mal, quería
compartirla con sus amigos, pero ahora solo le servía a él.
Cuando iba a buscar en el instructivo alguna forma de aceptar a más
de un dueño, Ron dijo...
--- No me importa que el trabajo
vaya con la letra de Harry ¿Me la prestas?--- Harry contestó
sonriendo.
--- ¡Sí, claro!---
Ambos amigos miraron
por un rato como trabajaba la pluma a vuela pluma, antes de empezar
con los otros deberes, Hermione seguía condenando el uso de
esa pluma, aunque… con tanto trabajo encima, admitió solo
para si misma, que a ella también le habría gustado una
para ella sola.
Una hora después subieron a descansar
más relajados en lo que respecta a las tareas. En la
habitación y a un lado de la cama y sobre el baúl de
Harry, la pluma cumplía órdenes de hacer otra copia del
trabajo de defensa y de historia de la magia para Ron, mientras los
interesados dormían plácidamente. Harry puso bajo su
almohada el pequeño trozo de pergamino con el poema que
encontró en su mochila, antes lo leyó nuevamente para
asegurarse de que no había sido una fantasía, esperando
poder soñar con el poeta esa noche.
A pesar de todo, el
primer día de clases no fue tan malo, bueno, si no se toma en
cuenta su castigo, pero el que Draco le diera esperanzas de tener
algo con él, le daba fuerzas para poder soportar mucho más
de lo que ya había pasado.
Fin capítulo 9.
¡¡Hola Nakamas!!
Disculpen si me tardo mucho en subir los capítulos, pero es que me están quedando muy largos y en estas fechas tan atareadas me es difícil encontrar tiempo para trabajar. Espero que lo disfruten y que se pasen estas fiestas con todos sus seres queridos. Gracias por su tiempo y….
¡¡Que los ilumine la eterna luz!!
