Capitulo 11.
Parecía que la buena fortuna, antes tan sonriente y benévola con nuestras buenas amigas, ahora solo buscaba la manera de cómo acabar con su felicidad.
La noticia de que pronto serían atacadas…que sus vidas y las de sus compañeras corrían un grave peligro…tenía que ser una broma cruel del destino…pero las miradas pérdidas y la palidez en los rostros de Mildred y Yadú, no les dejaba ninguna duda… La escuela sería el blanco del hechicero más despiadado que la historia de la brujería haya tenido… y el paseo a Hogwarts era para buscar ayuda…para reforzar las defensas del colegio (en caso de tener alguna, claro).
Su ilustrísima había venido a eso precisamente, a advertirles a Cackle y a Hellyburg de la futura amenaza, para que pusieran a salvo a los alumnos…pero por lo que entendieron de la conversación en la cocina, ambos profesores tomaron a la ligera al amable encargadas de traer el festín para la pequeña fiesta, seguían de pie en el umbral de la puerta, a riesgo de ser atrapadas por alguna de las maestras en su ronda nocturna, para evitarlo, Enid y Rubí las hicieron pasar y sentarse en la cama, mientras Griselda cerraba la puerta é iniciaba la ronda de preguntas indagatorias.
--- ¡¿Qué has dicho¡¿A que diablos se refieren?!---
--- ¡¿Que les pasó¡¿Qué escucharon?!---
--- ¡Vamos¡Digan algo!---
Maude se levantó de su asiento y se acercó a sus recién llagadas compañeras con un vaso de agua, el que cada cuarto tiene junto a una jarra en cada mesita de noche, marcando así un alto a la lluvia de preguntas que caía sobre éstas.
--- ¡Esperen!…dejen que primero se calmen… ¿Qué no ven que apenas si pueden sostenerse en pie?--
Las cómplices del festejo aceptaron con molestia el tiempo de espera, ya que ambas seguían sin decir ni una sola palabra, y una ronda de preguntas así no tendría sentido. Mildred bebió primero del vaso, dejando lo suficiente para que Yadú la imitara. Cuando por fin recuperaron el habla, contaron a detalle todo lo que escucharon en la reunión secreta de la maestra Mimm… explicaron palabra a palabra lo que sentía el sr. Brote con respecto a la seguridad de Charlie y lo que deseaban hacer para la protección de las alumnas, en caso de que realmente se diera un ataque en el silencio reinó por varios minutos en la habitación mientras las chicas digerían la historia, el único ruido que se lograba percibir si prestabas un poco de atención, era el acelerado latir de los siete corazones y el esfuerzo de la maquinaria cerebral al tratar de dar respuesta a una "Simple" pregunta… ¿Por qué?... ¿Por qué a ellas?...
Todas las presentes se cuestionaban lo mismo sin pronunciar palabra alguna. La primera en salir de tal cautiverio fue Maude Luna, pues, de las chicas de quinto año que se encuentran en la recámara, se puede decir que es la más inteligente del grupo y por mucho que lo meditaba, no encontraba motivo para atacar su escuela, y fue precisamente con este argumento que dio inicio a la especulación.
--- Pero…esto no tiene sentido… ¿Quién querría atacar a la academia Cackle¿Por qué? aquí no se guarda nada importante… ni sus estudiantes son tan famosas como en Hogwarts… ¿Qué ganarían?---
Muchas le dieron la razón a sus observaciones y en ellas basaron sus propias opiniones.
--- Maude tiene razón ¿Por qué agredirnos?---
--- Aquí ninguna es tan destacada como para que represente una amenaza para alguien.---
--- A menos que piensen que Mildred pueda contagiarlos de "Tarugismo agudo".--
---- ¡¡Enid!!--- la broma de su compañera ayudó al grupo de amigas a relajar el ambiente, pero igual siguieron cuestionándose.
-- ¿Están seguras de lo que escucharon?--
----…Tal vez oyeron mal…tal vez se confundieron…--- la idea de Fenella sobre una posible equivocación, sembraba dudas entre las chicas y disgustaba a las mensajeras.
--- ¡¡No!! No escuchamos mal.------ ¡¿Cómo se te puede ocurrir semejante tontería?!---
--- ¡No somos estúpidas! Estamos seguras de todo lo que se habló esta noche…El señor Brote, la señora Tapioca y la maestra Mimm dijeron que deberíamos prepararnos para un ataque.---
--- Que Ogromm no debería asistir a Hogwarts…que debería estar aquí para protegernos de los magos y brujas que vendrán.---
--- Y que ni el señor Brote ni la señora Tapioca se quieren ir del colegio para no dejarnos solas ante tal peligro.--- Mildred y Yadú estaban muy exaltadas al tener que contar parte de lo anterior, que temblaban sin poder de más el poner en duda la veracidad de lo que se enteraron sus compañeras en la mazmorra de la escuela (La cocina estaba situada precisamente en la mazmorra), el miedo reflejado en sus ojos, el frío en sus manos y el vibrar de sus cuerpos al solo recordarlo, era más que suficiente para saber que la posibilidad de ser agredidas sin explicación alguna era real.
Después de la explosión emocional de sus amigas, todas volvieron a caer en un silencio sepulcral, sumergidas cada una en un mar de teorías y preguntas sin responder…como, cuando, de que forma y por que, eran las dudas predominantes en sus cabezas… habían pasado ya 20 minutos y habrían pasado otros 20 de no ser por Maude, que vencida por el cansancio, la tensión y lo tarde que era, bostezó sacando a todas de su trance. Avergonzada por lo anterior de inmediato se empezó a disculpar.
--- ¡Oh! …yo…lo siento…no quise.---
--- No, descuida, lo mejor será irnos a dormir, ahora no podemos hacer nada.--- Rubí como las demás, dio la razón a Griselda.
--- Es verdad…vamos a descansar.---Y dándose las buenas noches, junto a un sin fin de recomendaciones para despreocuparse de lo anterior, una a una fueron saliendo con rumbo a sus respectivas habitaciones. Mildred fue la ultima en llegar a su recámara. Ya recostada en su frío y duro camastro, (porque créanlo ó no, los lechos de la vieja academia Cackle parecen más muebles de orfanato victoriano que camas del actual siglo XXI) como decía…tardó varios minutos en conciliar el sueño, ya que no dejaba de pensar en todo lo que pasó en la cocina… que tipo de seres vendrían, que combates recibiría la escuela y…peor aun… en los horribles resultados…
Al fin logró dormir ya muy entrada la madrugada, Mildred nunca se percató exactamente del momento en el que cayó en los brazos del mitológico Morfeo, faltaban varias horas para su inicio de labores, así que trató de disfrutar lo que le quedaba de descanso, despreocupada se giró sobre su costado izquierdo en busca del sueño reparador, cuando…
---¡¡¡AAARRRGGG!!!---Un espantoso alarido la sacó de su endeble seguridad, haciendo que se levantara de golpe de la cama, asustada corrió a la ventana escudriñando el origen de tal grito… lo que vio no lo hubiera imaginado ni en su peor pesadilla…Parecía que había estallado una guerra en el patio de su escuela, habían luces verdes y rojas por todas partes, pequeños incendios iniciaban en el cobertizo y en el invernadero del sr. Brote. Los chillidos de terror de las alumnas resonaban por todas partes del castillo al ser testigos de la intromisión de varias sombras en sus aposentos…algunas lograban salir corriendo en busca de un lugar seguro…otras… simplemente no volverían a moverse jamás...Mildred retrocedía alejándose de la ventana, quedando de pie en medio de su propia recámara totalmente desorientada, preguntándose que estaba pasando, cuando la puerta se abrió, dejó ver a Maude asomándose por ella, estaba tan pálida del miedo que parecía más un fantasma de su persona que la niña sonriente y animosa que conocía, la joven buscó con la mirada a su compañera, encontrándola en el centro del pequeño dormitorio.
--- ¡¡Vamos Mildred!!--
---- ¡¿Qué esta pasando Maude¡¿Qué ocurre?!---
--- ¿Qué no es obvio¡Están atacando la escuela¡Vamonos!!---
Ambas chicas salieron corriendo en un mar de compañeras que, como ellas, buscaban la manera de salir de allí lo más pronto posible, Mildred trató de hacerle varias preguntas a Maude, pero no era el momento, el corredor por el que escapaban no tardó en ser bloqueado por un trío de hombres vestidos de negro, el sorprendente encuentro frenó en seco a las jovencitas que de inmediato buscaron salir por el lado reojo algunas lograron ver que de las manos de los intrusos salieron unos rayos de energía, de colores fríos y brillantes, las chicas más cercanas a ellos…las que eran tocadas por esas extrañas luces… caían muertas en un escena era representada en toda la escuela desatando un caos indescriptible, no se sabía con exactitud si el resto de sus amigas aun Vivian. Mildred quería ayudar a sus compañeras caídas, se negaba a creer que el contacto con ese resplandor verde bastara para arrebatarles la vida, pero ya nada podía hacer por ellas, sus cuerpos yacían inertes y sin brillo en su mirada…con dificultad Maude arrastró a Mildred logrando llegar a la escalera de madera… la misma que ella y Enid acostumbraban limpiar en sus múltiples castigos… ahí se reunieron con Yadú y con la misma Enid Sombra, ambas se encontraban prácticamente aprisionadas al barandal, fue un pequeño alivio para las chicas encontrar al menos a dos de sus colegas sanas y salvas…aterradas por lo anterior Mildred les preguntó.
--- ¡¿Dónde están las demás?!--
---- ¡No lo sé¡No las hemos visto!---
--- ¡¿Qué hacemos ahora?!---
Ninguna sabía que hacer, lo único coherente era bajar la escalinata para no carrera que llevaban el resto de las jovencitas, facilitó el descenso de las chicas, el problema ahora, era encontrarse con el resto del grupo ó al menos eso era lo que se pensaba. Apenas llegaron al frente del arco que se crea con la escalinata, fueron arrastradas al interior por Rubí, Fenella y Griselda, que estaban escondidas debajo de las gradas…Del susto pasaron con rapidez a la algarabía por reencontrarse con sus amistades perdidas, las preguntas eran demasiadas, pero no había tiempo para todas, lo principal era saber que hacer y donde se encontraban las maestras. Mildred iba a realizar la primera pregunta cuando alcanzó a escuchar el llanto de una de las chicas al fondo del escondite…reconociéndola le pregunto…
--- ¿Ethel¿Qué tienes? (cayendo en la cuenta del porque de su llanto de inmediato cuestionó) Ethel… ¿Donde esta Sibyll?---Druscila, la fiel compañera de travesuras y trampas de Ethel Hallow, se encontraba llorando a su lado sosteniéndola con dificultad, ésta se encontraba destrozada, gritando desconsolada el nombre de su pequeña hermana.
--- ¡¡¡Sibyll¡¡¡No¡¡¡Sibyll¡¡¡Debemos ir por ella…no podemos dejarla sola!!! --- solidaria como acostumbraba ser, a pesar de los malos ratos que diario le daban, Mildred se ofreció junto a Enid y Maude a ir por ella.
--- ¿Dónde está? Nosotras iremos.--- dijo Mildred seguida por Enid.--- No te preocupes Ethel, la encontraremos, dinos donde está.--- la joven Hallow pareció calmarse al escucharlas, pero Druscila de inmediato negó con la cabeza. Extrañadas, Yadú preguntó.
--- ¡¿Qué sucede?!--- Druscila trató de contener los sollozos para hablarles con claridad, se le veía apenada por la tragedia de su compañera, y lentamente dijo…
--- ¡¡Está muerta!! … ¡¡Sibyll y Clarisse están muertas!!---Ni el frío de las duchas de la escuela se podría comparar con la frialdad que recorrió el cuerpo de las recién llegadas al escuchar tan terrible noticia… habían perdido a dos de sus seres queridos… las más chiquillas, las niñas de su grupo…Clarisse y Sibyll estaban muertas… y la hermana mayor de ésta última, al borde de la locura…Mildred no sabía que hacer, las lagrimas que a momentos escapaban de sus cansados ojos estaban corriendo por sus mejillas por la perdida de sus pequeñas, ya no podía más, estaba a punto de tirarse a llorar junto a su Némesis, que reclamaba a Druscila por sus mentiras, cuando los gritos de varias chicas y la voz de Enid llamó su atención.
--- ¿Qué hacemos ahora? Aquí no es seguro.---
--- ¿Dónde están las maestras?--
---- ¿Qué pasó con ellas?---Fenella y Griselda se miraron por unos segundos antes de contar lo poco que sabían. La primera, que siempre tomaba la palabra dio inicio con la breve explicación.
--- La última vez que vimos a Ogromm con vida, fue en mi habitación… cuando regresamos de la "reunión" Griselda y yo nos quedamos platicando sobre lo que dijeron Mildred y Yadú…simplemente perdimos la noción del tiempo… cuando hacía su ronda abrió de golpe mi puerta y nos atrapó…yo estaba parada junto a la ventana y Gris sentada en mi cama… fue así como vi a esas sombras penetrando los terrenos del castillo… paré la regañina que nos estaba atizando para que mirara por la vidriera … las tres advertimos como se daban las primeras explosiones en el patio… al ver a las figuras encapuchadas, la maestra nos ordenó que despertáramos al piso completo y buscáramos a Cackle de inmediato.--
---- ¿Y luego que pasó?--- preguntó Rubí a Griselda.
--- Todas bajamos en busca de la directora, para que nos dijera lo que teníamos que hacer…a donde dirigirnos, pero no pudimos preguntarle…apenas llegamos al barandal, vimos que ya habían entrado al edificio.---
--- Ya no supimos que fue de Cackle y de nuestras compañeras porque todas salimos corriendo en busca de refugio.---Todas guardaron silencio después de imaginarse lo que seguro pasó a su directora, ya que hasta ahora no se sabía nada de ella, ya no había necesidad de preguntar más. De inmediato volvieron al tema principal.
---…Y… ¿A donde vamos?...--- Fenella tomó el mando del grupo indicándoles lo que se tenía que hacer ó al menos lo que tenía planeado.
-- Todo el castillo está siendo invadido, solo nos queda escapar por el bosque.---
--- ¿Queee?!!--
---- ¡¿Estás loca?! Podríamos encontrarnos con esos sujetos.---
--- ¡¡Esos "sujetos" no tardaran en llegar aquí con tantas alumnas gritando y corriendo como locas llamando su atención!! Ó ¿Tienen una mejor idea?-- Ninguna quería ir por el bosque a esas horas, dado que por ahí entraron los hombres de túnicas negras, pero no había a donde ir y nadie quiso llevar la contra por no tener nada mejor que ofrecer.
Sin pensarlo más, empezaron a salir de su escondite para internarse en el mar de estudiantes que llenaba el pasillo principal, lo difícil fue mover a Ethel, que seguía gritando por su hermana perdida y buscaba la forma de escapar de sus compañeras, para subir a las habitaciones en su pesquisa, la oportunidad fue otorgada por unas chicas de cuarto y tercero que chocaron con nuestras amigas, liberándola de sus manos.
--- ¡¡¡Ethel!!!--- gritó Druscila, pero todo fue inútil, la hermana mayor se perdió entre las demás alumnas y no volvieron a saber nada de ella.
--- ¡¡Ethel!!---
--- ¡¡Vamonos Druscila!!--- gritó Maude tomándola de la mano antes de que saliera corriendo tras su mucha dificultad, Mildred y sus amigas lograron salir ilesas del primer piso del castillo, acompañadas de otros grupos que compartían la misma opción de fuga, con cuidado llegaron a los patios, y como una pequeña luz de esperanza, estos no estaban del todo custodiados por esas figuras encapuchadas, sí habían algunos en los patios cercanos, pero estaban ignorantes de lo que estaba pasando, si las chicas actuaban con mucho cuidado, podrían escapar y llegar a los vecinos más cercanos del colegio para pedir ayuda.
En el más absoluto de los silencios que les fue posible a todas las jóvenes prófugas, salieron haciendo una gruesa línea, descalzas y vistiendo únicamente pijamas, las niñas avanzaban aterradas por los terrenos, esquivando escombros de los muros y los cuerpos sin vida de alguna de sus compañeras, ya que por diversión, varios de los intrusos los arrojaban desde las ventanas como si se trataran de basura, solo para ver sus frágiles cráneos abrirse en mil pedazos al contacto con el pavimento. Si antes, en la clase de deportes les parecía enorme el patio de la escuela, ahora era inmensurable…niñas desde los once años hasta los dieciséis, caminaban con cuidado hasta el portón que yacía derrumbado en el suelo a causa de la magia. Faltaba poco…solo tenían que pasar por un área llena de luz procedente de una enorme hoguera y estarían fuera de Mildred como las demás chicas que seguían el camino rumbo al bosque, no pudo evitar prestar atención a dicha llamarada, pues irónicamente parecía salir de las paginas de un libro sobre la santa inquisición…y… ¿Por qué esta comparación?... por que…sobre esta espeluznante construcción, colgaban del cuello, los cuerpos de la sra. Tapioca, el sr. Brote y de la misma maestra Mimm…sus ojos aun reflejaban el terror sufrido segundos antes de expirar, sus ropas permitían a las llamas devorar la piel de sus usuarios…un extraño olor mezclado con la madera de la hoguera, impregnaba cada rincón del patio…las niñas lo reconocieron… era la carne de sus seres queridos…Al igual que muchas de las chicas que descubrieron las identidades de las victimas, Mildred gritó horrorizada los nombres de sus desaparecidos familiares (Pues para ella como para sus amigas, no necesitaban tener parentesco para ser familia).
--- ¡¡¡Nooo¡¡¡Maestra Mimm¡¡¡Sr. Brote…sra. Tapioca!!!---No hace falta decir, que los lamentos y alaridos de las niñas, llamaron la atención de los encapuchados más cercanos.
--- ¡¡¡Atrápenlas!!!--- gritaron… aquello fue una locura, todas las jóvenes estudiantes salieron corriendo sin rumbo fijo, las que aun estaban cerca del edificio, volvieron a éste para buscar algún refugio, pero fue inútil, ya que varios de estos asesinos se encontraban dentro del primer piso. Otras, las que estaban en el centro del patio, corrieron en varias direcciones completamente desorientadas, fueron capturadas en su mayoría en el mismo lugar donde se encontraban…y las más cercanas al portón, lograron salir corriendo al bosque sin saber ni por donde estaba el camino hacia la ciudad…ese fue el caso de nuestras amigas. Con la mente en blanco y sin saber con exactitud a donde y que hacer. Fenella y Griselda llevaban casi a rastras a varias de las chicas de quinto, pues con la imagen de los cuerpos calcinados aun brillando y ardiendo en sus mentes, las habían paralizado, estaban destrozadas.
Desgraciadamente el haber llegado al bosque no garantizaba su completa libertad, como lo habían dicho antes, éste era el lugar por donde habían entrado y varios de estos sujetos salieron de inmediato tras su más que corrían no podían escapar de estas figuras endemoniadas, ya tan cerca de ellas, por fin podían apreciarlas con más claridad, tenían sombreros puntiagudos, sus rostros eran calaveras blancas y sus risas sonaban estruendosamente en todas direcciones… el negro de sus ropas era apoyado por la oscuridad de la noche y del mismo bosque en su tarea de pasar inadvertidos, consiguiendo que las próximas victimas, fueran alcanzadas y encerradas en un círculo formado por esas criaturas. Trataron de defenderse, Fenella y Griselda lograron conjurar algunas palabras, pero de inmediato fueron calladas con una magia desconocida que las hacia retorcerse en el suelo, Mildred estaba muda, más que paralizada estaba aterrada, al igual que sus compañeras, lo único que lograban invocar en sus cabezas eran palabras de auxilio…mismas que jamás fueron pronunciadas por falta de voz.
Cuando éstas efigies se disponían a eliminarlas, cuando estos asesinos levantaban sus manos huesudas dispuestas a arrancarles la vida de sus frágiles cuerpos, el fulgor de una pequeña estrella empezó a resaltar entre la oscuridad…Ese pequeño punto de luz aumentaba de tamaño a gran velocidad, llamando la atención de todos los presentes, evitando que se llevara a cabo tal fatalidad…el resplandor de este pequeño astro no tardo en iluminar todo el lugar, las figuras al ser tocadas por tan puro fulgor, fueron destruidas al instante, como si se trataran de vampiros al amanecer, liberando a Mildred y sus amigas de sus verdugos.
De ese resplandor poco a poco comenzaba a surgir una figura vestida de blanco, no muy alta, delgada y con un báculo entre sus manos… el bosque parecía rendirle culto al permitirle el acceso tan fácilmente…las jóvenes hechiceras, aturdidas ante esta nueva presencia, trataron de hablarle, saber de que ó de quien se trataba, pero ninguna logró decir al menos una sola palabra, no tenían miedo, no sentían que corrían algún peligro al estar frente a esta nueva figura…su brillo las tranquilizaba, parecía decirles que estaban a fue la única que logró reunir las fuerzas suficientes para formular una sola pregunta, aunque algo en su interior le decía que estaba equivocada…
--- ¿Su Ilustrísima?---, pero no, no era él; esta persona daba la impresión de ser más joven…la chica trató de acercarse a él, de tratar de distinguir su rostro entre el calido resplandor, pero la misma luz y las lagrimas en sus ojos no le permitía verlo con claridad. Una vez más consiguió expresar una pregunta…--- ¿Quién eres?---
Él se acercó poco a poco hasta que…
---¡¡Arriba todas¡¡Ya es hora de empezar con sus tareas¡¡Levántense ahora!!---Todo se desvaneció a su alrededor, todo se había tratado de un sueño…de una horrible pesadilla para ser más exactos…la acostumbrada llamada a gritos de la maestra Ogromm a iniciar labores, sacó a Mildred de golpe de sus oníricas y terroríficas aventuras… de igual manera, la chica miró a su alrededor para cerciorarse de que todo estuviera en orden, se llevó las manos a la cabeza y rostro, encontrándose bañada en una mezcla de sudor y lagrimas, la pijama la traía pegada al pecho debido a la excesiva transpiración, la colcha estaba hecha bolas entre sus piernas por los bruscos movimientos al tratar de escapar de sus alucinaciones…pero…todo parecía tan real…espeluznantemente joven Embrollo aun permanecía sentada en la cama tratando de poner orden en su cabeza, cuando se abrió la puerta de su recámara dejando ver a…
--- Buenos días Mildred.--
---- Buenos días Maude…
--¿Te sientes bien? Te ves cansada…--- la chica se veía más que cansada, parecía un zombi, despeinada y con las ojeras hasta el cuello, clara señal de que pasó la noche de igual forma que su compañera.
--- No pude dormir ni un solo minuto en paz…cada vez que intentaba dormir, se me venían a la mente imágenes de hombres vestidos de negro invadiendo el castillo, todas nosotras gritando como locas por las escaleras intentando escapar, y muertas por todos los salones… ¡Cielos! en verdad que jamás había tenido una noche como la que me pasé…en fin… ¿Nos vamos?---
Maude no esperó una respuesta y se retiró con rumbo al baño, por su lado, Mildred no perdía de vista el umbral de su puerta, exactamente donde antes se encontraba su camarada… ¿Acaso…acaso habían tenido el mismo mal sueño?...Ni tarda ni perezosa, tomó de la silla junto a la puerta, sus utensilios de limpieza personal y salió para continuar la conversación, ambas amigas compartieron sus pesadillas mientras se dirigían al comedor, descubriendo muchas similitudes entre ellas, al llegar a desayunar se encontraron con el resto del grupo en las mismas condiciones, trasnochadas y con las mismas congojas… sujetos de negro introduciéndose al castillo, para asesinar al alumnado a media noche y sin que ninguna de las maestras ó estudiantes pudiera evitarlo…
¿Cómo es que esto pudo darse? Todas se preguntaban lo mismo a la hora del descanso, no podía ser casualidad, la explicación que Maude y Yadú daban era que todas se metieron a la cama con la misma imagen en la mente, solo así se podía dar tanta ía lógico y muchas empezaban a tomarlo como tal cuando… Mildred dio fin a esta teoría preguntando…
--- Y al final de la alucinación… ¿Alguna pudo ver el rostro en el resplandor?---
--- ¿Eeehh?!!--- cuestionaron las chicas al unísono, se miraban unas a otras y veían a Mildred con extrañeza.--- ¿De que hablas¿Cuál resplandor¿Yo no soñé con ninguno?--
---- Al final…cuando nos atraparon en el bosque, un intenso resplandor eliminó a los sujetos de negro y nos rescató una figura que salía de él… ¿Qué ustedes no soñaron con lo mismo?---
--- Eso creíamos.--- responde Enid.--- Bueno… no todas soñamos lo mismo con exactitud, varias de nuestras versiones no coinciden.--- Eso estaba más que claro, solo ella había visto a este salvador ¿Por qué? no lo sabía, tal vez significaba que había alguna esperanza… como sea, tenían que hacer algo al respecto.
Después de la plática en el almuerzo, y de hacer oficial la salida a Hogwarts por la directora, llevando solo al grupo que ya conocemos…la vida en el colegio Cackle seguía como antes de enterarse del supuesto ataque, las maestras y el personal de mantenimiento interactuaban con frialdad, tratando de que todo se viera normal, al menos para las que no estaban enteradas de la verdad no había ningún problema, pero para Mildred y compañía que sabían cada detalle de la visita de su ilustrísima, les es sorprendente la forma en que las profesoras callaban la información a los ojos de las estudiantes y de los padres de é iba y venía por la escuela amonestando a una que otra alumna como era su costumbre. Cackle por su parte, pasaba más tiempo en su oficina que dando clases, y Vamp… solo salía de su alacena para las lecciones de música, fuera de eso, no se le veía más… excepto claro…para la reunión secreta de las tres hechiceras todas las tardes en el salón de pociones, ninguna estudiante tenía permitido acercarse al aula a esa hora ó era castigada para siempre… ¿Qué querían decir con esto? Que jamás se graduaría y que permanecería con ellas por el resto de su vida…parecía exagerado, todas deseaban saber lo que hacían, pero ninguna quería arriesgarse. ¿Y la maestra Mimm? Por no ser bruja no tenía cabida en esta labor, así que salía seguido con el sr. Brote al bosque para explorarlo, de vez en cuando los acompañaba la señora Tapioca, siempre hablando en secreto y sin que sus colegas hechiceras estuvieran al tanto.
Imaginando que solo éstos tres últimos estaban haciendo algo por la seguridad de la escuela, Mildred y las chicas decidieron apoyarlos. Una tarde que estaban libres, gracias a la labor secreta de las profesoras, Mildred y su grupo se reunieron para tratar el tema del momento "Como salir vivas del supuesto ataque a la escuela", para no ser molestadas, quedaron en verse en uno de los salones vacíos. Empezaron como les habían enseñado en la academia, organizando una asamblea con presidenta y secretaria para que todo marchara en orden y no perdieran el poco tiempo que tenían en discusiones, como presidenta fue elegida Maude Luna y como secretaria Yadú Wally, ya que en esto tiene mucha experiencia.
Todas de acuerdo y sin nada más que aclarar, Maude dio inicio a la reunión sentada en el escritorio de la maestra con Yadú a su lado izquierdo, lista para apuntar todo lo importante.
--- Muy bien, empezaremos a dar nuestras ideas sobre las posibles defensas para la seguridad de la academia, en orden, quien tenga una propuesta levantará la mano, la expondrá y votaremos a favor ó en contra, si es aprobada Yadú la anotará para presentarla a la maestra Mimm, de lo contrario será ignorada por completo… ¿De acuerdo?--- todas las presentes, sentadas en los pupitres sin un orden especifico, gritaron un sonoro.---¡¡¡Sííí!!!--- para después soltar la carcajada por lo solemne del asunto. Después de volver a poner orden, Maude inició la lluvia de ideas, la primera en opinar fue Rubí Cerezo.
--- Mi opinión es esta…cuando nos marchemos a Hogwarts, dejaremos un celular en la escuela con tarjeta y baterías de reserva para que nos llamen cuando sea necesario…así nos mantendremos en contacto y acudiremos de inmediato en su auxilio en caso de ser necesario…¿Qué les parece?---No era una mala idea, de no ser por que todas ignoraban que en Hogwarts nada de la vida moderna como los teléfonos celulares, cámaras digitales y cualquier otro aparato que requiera electricidad ó línea telefónica para la red de Internet, no funciona gracias a la abundante magia del lugar…desgraciadamente todas las presentes desconocen lo anterior y votan a favor de esta idea.
--- ¡Excelente, Rubí¡¿Todas a favor?!--- pregunta la presidenta, recibiendo un rotundo.--- ¡¡¡Sííí!!!--- La primera (aunque mala sugerencia) ha sido anotada por Yadú en su libreta, ahora continúa la ronda de ideas con Fenella y Griselda… y como siempre la primera dio inicio al tema.
--- Después de la supuesta fiesta, Gris y yo pensamos que deberíamos sembrar todo tipo de trampas alrededor del colegio.---
--- ¡Así es! En varios de los libros del club, encontramos diferentes hechizos para protegernos cuando nos ataquen.---Ninguna de las presentes dudaba de las habilidades de las astutas chicas de sexto, ya que en todas las materias de la academia, ellas eran las más sobresalientes, además de Maude Luna por supuesto.
--- Y ¿Qué clase de hechizos usarían como trampa? --- cuestiona Enid curiosa.
--- Hay diferentes trabajos…hemos estado investigando desde hace tiempo, tenemos varias ideas, pero tendríamos que ver cuales se adaptan mejor a nuestras necesidades.-
----- Y ¿No creen que las otras alumnas caerían en ellas al no saber donde se ubican?---
--- Primero tendríamos que hablar con la maestra Mimm para ponernos de acuerdo, así no lastimaríamos a la gente equivocada.---
--- Si ya no tienen mas preguntas que hacer a Fenella y Griselda, pregunto… ¿Están de acuerdo con las trampas mágicas?---Una vez más las jóvenes afirman su respuesta con un sonoro.--- ¡¡¡Sííí!!!--- todo hasta ahora marchaba a la perfección, hasta que Enid abrió la boca para dar una idea de lo más descabellada en la opinión de las chicas.
--- He estado pensando esto muy seriamente y creo que es lo mejor para todas las chicas de la academia…--- Su picara mirada y traviesa sonrisa no se veían por ningún rincón de su rostro…no parecía ser ella misma…las muchachas guardaron silencio al ver que lo que tenía que decir lo había estado meditando a conciencia.
--- ¿De que se trata Enid?--- pide Maude como presidenta y amiga.--- Creo que deberíamos hablar con los padres de las alumnas para que las saquen del colegio lo antes posible…--- un silencio sepulcral de varios segundos, fue la respuesta a la propuesta de la joven Sombra, para rematar con un estruendoso…---¿Quéeeee?!!!---
Segura que lo rechazarían, Enid trató de que lo vieran desde su punto de vista, pues a su parecer era lo más seguro para las discípulas.
--- ¡Piénsenlo bien! Si sus padres se las llevan a casa, ninguna morirá…ninguna saldrá lastimada…no habrá bajas de ningún tipo…----
-- ¡¡Claro que habrá bajas¡¡Las nuestras!!--- gritó Fenella alterada al oír a su compañera.
--- ¡¡Nosotras seremos las únicas que vayan a casa expulsadas!!--- apoyó Griselda.
--- ¡¡¡Es una locura!!!--- le siguió Rubí…Enid iba a continuar su explicación cuando la presidenta habló en un tono tranquilizador.
--- Enid…no es mala tu sugerencia, pero es muy arriesgada… ¿Qué tal si nadie ataca la escuela? Las maestras nos matarían por alarmar a los padres de las chicas… ¡¡Nos expulsarían!!… ---
Enid Sombra no daba crédito a lo que veía y escuchaba de sus compañeras, ya que todas estaban de acuerdo con Maude…
--- ¿Eso piensan en verdad¿Acaso creen que su ilustrísima solo vino hasta Cackle para burlarse de nosotras con una broma de mal gusto ¿Eso es lo que dan por cierto?!!---
Mildred se levantó de su asiento para razonar con su amiga.
--- Nosotras no hemos dicho que su excelencia nos…---
--- ¡¡Pues eso es lo que dan a entender al dudar de sus palabras!!--- Embrollo guardó silencio y miró al resto de sus compañeras…Enid tenía mucha razón al querer hablar con las familias, pensaban todas, pero ninguna se puso del lado de la joven Sombra, por el contrario, estaban ayudando a Maude en su argumento.
--- Enid…es imprudente hablar con los demás sobre el ataque al colegio sin tener toda la información con que respaldarnos… ¡Ni la misma maestra Mimm ha pensado en llamar a los padres, por que sabe que podría no pasar nada…!---
--- Pero si han pensado en hechizos y celulares…si no es posible que nos ataquen... entonces… ¿Qué hacemos aquí?---
--- Es muy drástico lo que quieres, provocaríamos un caos…me niego rotundamente a participar en ese plan.--- declaró Rubí decidida ante el grupo.
--- Piénsenlo bien ¡¡ Con esto lograríamos salvar a toda la escuela de una desgracia!!--
---- ¡¡Las únicas desgraciadas seríamos nosotras por Ogromm y Cackle!!--- gritó Yadú cansada de tratar hacer entender a la testaruda de su amiga de lo fantasioso de su proyecto.
Enid miró a todas en busca de algún refuerzo… de alguna que lo haya meditado mejor, pero nada, solo se encontró con compañeras molestas con su idea y sí…también asustadas… lo curioso era saber ¿De qué?... Furiosa y decepcionada, Enid se levantó de su asiento y enfrentó a la improvisada asamblea.
--- ¡¡No puedo creer que sean tan cobardes!! No esperaba esto de ninguna de ustedes y mucho menos de ti Mildred Embrollo y de ti Yadú Wally…--- las antes mencionadas dieron un pequeño salto de alerta en sus lugares, esperando lo que su amiga tuviera que decirles.
--- Yo creí Mildred… que de todas las presentes tú serías la primera en apoyarme… por que siempre has ayudado a los demás sin importar que estuvieras al borde de la expulsión…---
Mildred desvió la mirada al no soportar ver a los ojos a su compañera de castigos y aventuras, como si se tratara de una aliada, su propia memoria le trajo a la mente varias de las ocasiones en que trataron de sacarla del colegio…todas relacionadas con el auxilio de alguien… como la vez en que ayudó a un hechicero transformado en rana a volver a su forma original…ella estaba castigada, pero igual fue en busca del mago Herbert Hellyburg… ó la vez en que se había fugado de la escuela por haber arruinado la noche de brujas, pensando precisamente que sería expulsada por su error, prefirió retirarse antes de ser echada, pero en el camino escuchó que la hermana gemela de su directora planeaba atacar la academia y regresó en socorro de sus compañeras y maestras…y ahora… ¿Qué pasó?...
--- Y ¿Qué hay de ti Yadú Wally?---continuó Enid cortando los pensamientos de Mildred.--- ¡Eres capaz de darlo todo por una revista como "El justiciero" que precisamente era por el bienestar de los demás, pero cuando realmente hace falta tomar medidas drásticas no eres lo suficientemente fuerte como para arriesgarte!---
Ahora era el turno de Yadú Wally, su amiga tenía razón en esto último… hacía poco que cansadas de los abusos de las maestras contra las estudiantes, Yadú organizó la publicación de una revista clandestina en contra de la dirección del colegio llamada "El justiciero", consiguiendo que la expulsaran junto con Mildred, pero gracias a la ayuda de sus amigas, ambas se quedaron en el instituto como presidenta y secretaria del estudiantado…ella también guardó silencio ante los reclamos de su compañ que no logró nada fuera de cantarles sus verdades a las chicas…Enid se dirigió a la puerta del salón dispuesta a salir de ahí, no sin antes gritarles…
--- ¡¡Son unas hipócritas!! … harían lo que fuera con tal de no perder el viaje a Hogwarts… ¿Verdad?--- y mirando directamente a los ojos de todas las presentes terminó.--- Ojala que no pase nada ó se arrepentirán por el resto de sus vidas…--- dicho esto salió azotando la puerta tras de si, dejando a las presentes mirándose unas a otras…preguntándose si habían hecho lo se sentía muy apenada con Enid…lo mismo Yadú y el resto del grupo, la chica tenía mucha lógica en sus argumentos, pero…en cierto modo…era verdad que temían perder el viaje a Hogwarts y la plaza en la escuela.
Llamando la atención del resto de las chicas, Maude golpeó un improvisado mazo contra la superficie del escritorio.
--- ¡Chicas! Yo también siento lo que pasó, pero debemos terminar la reunión antes de que las maestras terminen con sus cosas en el laboratorio de pociones…cuando salgamos, buscaremos a Enid y trataremos de resolver nuestros asuntos.---
--- Supongo que tienes razón, pero…me siento mal por lo que dijo de mí…---
--- Estoy de acuerdo contigo Mildred, yo tampoco estoy tranquila, pero primero debemos terminar con esto.--- Yadú regresó a su compañera a su asiento para después volver al lado de la presidenta.
--- ¿Quién tiene otra idea? Ó de lo contrario daré por terminada la reunión.--- Tardaron varios minutos en proponer algo, Maude ya iba a dar fin a la sesión cuando Mildred se animó a hablar.
--- Bueno… yo…--- era claro lo que la detenía… por no parar de pensar en su amiga le costaba concentrarse en lo que quería decir, hasta que por fin...--- He estado pensando desde que tuvimos esos sueños extraños en algo que me pareció como una revelación… ya… ya que vamos a Hogwarts… donde vive su señoría, pensé…aunque se que suena muy atrevido, pero… ¿Por que no le pedimos que venga a ayudarnos?---
Todas la miran entre asombradas y pensativas…parecía que las sorpresas y los planes audaces no iban a terminar nunca, primero era Enid y ahora Mildred…solo que esta última sonaba un poco más moderada, pero igual varias pusieron algunos frenos… la primera fue Fenella…
--- No lo sé Mildred…no creo que sea fácil para él…ya mucho hizo.--
---- ¡Eso es cierto! Después de que nos advirtiera del peligro que corremos ¿Todavía lo molestaremos pidiéndole ayuda?--- cuestionó Griselda.
--- Me parece que es muy abusivo de nuestra parte ¿No crees?--- lo dicho por Maude dejó a Mildred con los ojos abiertos a todo lo que daban, y cuando todas esperaban la misma reacción de Enid en Mildred por el rechazo de su proyecto, ésta solo se sonrió, para después soltar la carcajada…
--- ¿Qué es tan gracioso?--- pregunta un tanto ofendida Rubí.
--- Es que no entienden…ó ¿Reprobaron la lección de modales? --- Contesta.---…yo no dije nada de hablar con su ilustrísima…yo les dije que le pidiéramos ayuda a "Su señoría"… ¿Entienden?---Las chicas se quedaron mudas por unos segundos, como tratando de digerir la respuesta… ¿Acaso se refería a…?... ¿Realmente cree que él podría…? para confirmarlo, Yadú interrogó a Mildred…
--- ¿Te refieres a…?--- dibujando con sus manos una línea con forma extraña en la frente.
--- ¡¡Síí!!---
--- ¡Debes estar bromeando!--- agrega Rubí un tanto molesta…Maude miraba de un lado a otro en busca de respuestas y al no lograr comprenderlo del todo, pidió a Fenella y a Griselda que estaban más cerca de ella, le aclararan el punto.
--- ¿Me podrían decir a que se refieren sin tantos rodeos?--- Fene la miró divertida.
--- Hay Maude… ¡No que muy lista! Nunca entiendes nada.--- luego Gris continúo.
--- ¿Quién si no el mago más poderoso del mundo, después de su ilustrísima, merece ser llamado "Su señoría"?---
--- Y como dato adicional…obviamente no estamos hablando de Hellyburg…---
Al comprender, los ojos de Maude se abrieron de tal forma que parecía casi cubrir el ancho de sus gafas…emocionada ante la idea de que fuera posible, preguntó llena de alegría.
--- ¿Y ustedes creen que…su señoría…deseé venir a ayudarnos?!!---
--- ¿Creen que las acompañe a Cackle?--- Mildred respondió a Griselda en el mismo tono de emoción contenida.
--- ¡¡Eso sería fantástico!!---La algarabía desatada por la propuesta de Mildred, fue como un sí de aprobación a su idea, todas hablaban excitadas de cómo sería verlo en persona… pedirle su ayuda…de cómo podría ser su aspecto y el tono de su voz. Hasta que Rubí las trajo a lo que ella cree es la realidad…
--- ¡Bueno…ahora si que me han decepcionado…!--- todas giran la mirada a donde se encuentra la chica sin saber a que se refiere.--- No puedo creer que a su edad todas se traguen los cuentos de Harry Potter y el señor tenebroso, como si fueran verdad pura…--- Ninguna en el salón daba crédito a lo que sus oídos les informaban…sabían que Rubí Cerezo profesaba a la ciencia como una segunda religión… algo fuera de lo común para ser una bruja… nunca había mostrado tener problemas al mezclar la magia con la tecnología…¿Por qué ahora salía con esto?. Avanzando hasta su encuentro, Fenella enfrenta a su amiga…
--- ¿Qué diablos se te metió en la cabeza¿Por qué te expresas de esa forma?--- mostrando una ligera sacudida al verse frente a frente con la chica de sexto… Rubí tartamudeo, pero no abandonó su punto de vista.
--- Es solo que…es solo que me parece imposible de creer que alguien elimine al hechicero más peligroso y despiadado del mundo Solo con una cicatriz en el rostro como consecuencia…---
--- Y ¿Por qué no habría de ser así? Estamos hablando de hechiceros con grandes poderes…estamos hablando de magia de verdad… ¿Por qué habría de ser mentira?--
---- ¡Por que no estamos hablando de Merlín y Morgana como protagonistas de la historia!…sino de un horrible monstruo al que no debe nombrarse y de un niño de un año de edad… ¿No les parece absurdo y lleno de incoherencias?---Rubí Cerezo pensó que su argumento traería luz al tema del niño que vivió y que sus amigas se pasarían de su lado, pero fue peor para ella, pues solo consiguió que la miraran como a una pobre tarada.
--- Rubí… ¡¡somos brujas!! …usamos magia…volamos en escoba…hacemos lo que para otros sería absurdo é incoherente… Lo que solo pasa en los cuentos de hadas y hechiceras… ¿Por qué deberíamos dudar de la leyenda?--
---- Precisamente estamos en estos momentos, en una situación muy parecida a los tiempos en los que la marca tenebrosa se veía por toda Inglaterra…---
--- Y su ilustrísima nos dijo que actualmente su señoría estudiará el quinto año en Hogwarts… ¿Aun tienes dudas de su existencia?---
Ante las miradas atentas de Mildred, Fenella y Maude a cualquier gesto de su rostro, Rubí prefirió dar por terminado éste asalto, más no la pelea.
--- ¿Saben? No nos pondremos de acuerdo nunca, en temas como éste, así que mejor terminamos lo que vinimos a hacer y la polémica la dejamos para después… ¿Les parece?--- las antes mencionadas se miraron satisfechas de su victoria y aceptaron la tregua.
Volviendo al asunto que las reunió, Maude toma la lista y reinicia la asamblea.
--- Entonces, esto es todo lo que tenemos para la seguridad de la escuela… ¿Verdad?--
---- Hasta ahora…------ Bien, si no hay más, debemos hablar con la maestra Mimm sobre los planes aquí aprobados y comenzar a trabajar en su realización… debemos tenerlos listos antes de salir rumbo a Hogwarts.---
-- Además, hay que ponernos de acuerdo con la ubicación de las trampas para no atrapar a las alumnas por error.--
---- Y ¿Quién les dirá todo a los señores Brote, Tapioca y a la maestra Mimm?--- Mildred y Yadú leyeron en los ojos de las chicas, quienes serían las encargadas de hablar sobre los planes de defensa.--- ¿Y por qué nosotras?!!---
--- Por que ustedes son la presidenta y secretaria de alumnas… ¿Quién mejor que ustedes?---Las susodichas se miraron resignadas a aceptar la tarea de revelar, a la maestra y a los encargados del castillo, que sabían de la advertencia de su ilustrísima… seguro las regañarían por estar espiándoles en la cocina aquel día, pero realmente valía la pena, si con ello podrían ser de ayuda.
Antes de salir del salón, Maude miró con cuidado a ambos lados del pasillo, para no ser atrapadas por alguna maestra, ya que la asamblea se extendió y probablemente se toparían con alguna, al parecer no había problema, iba a avisar que podían salir cuando escuchó pasos en su dirección… asustada, advirtió a sus compañeras que guardaran silencio. Rápidamente todas se ocultaron detrás de la puerta y debajo de los pupitres, con mucho cuidado, Griselda y Rubí se asomaron por una de las ventanas, encontrándose en el pasillo con la maestra Cackle, el señor Hallow, Ethel y Druscila. Todos caminaban muy animados rumbo a la oficina de la se alejaron, las chicas salieron de sus escondites y miraron en dirección al despacho de Cackle.
--- ¿Qué hará aquí el padre de Ethel?---
--- ¡Como si no supieras! les va a hacer el favor a Cackle y a Ogromm, para que su hijita adorada vaya a Hogwarts.--
---- ¿Y de que otra forma podría ir a tan famoso colegio si no es así?!!--- las risas no se hicieron esperar por el comentario de Fene.
--- ¡Oye! Eso sonó muy feo…---
--- En especial si tomas en cuenta que estamos en la misma situación.--- observo Rubí para después ser corregida por Gris.
--- ¡Ni tanto! Al menos ustedes se lo ganaron…ó algo parecido…---
--- ¡Muy cierto!--- las risas inundaban el salón sin que Mildred participara de ellas, se le veía desde hacia rato muy pensativa, cuando le iban a preguntar lo que le pasaba, se adelantó y dijo…
--- ¡Oigan! … ¿No creen que ellas deberían saber lo que esta pasando?--- obviamente, como respuesta unánime recibió un rotundo…
--- ¡¿Quéééé¡¿Estás loca?!--- de pronto, Mildred se sintió reviviendo lo que Enid pasó hacía poco, pasó saliva con dificultad y trató de hacerse entender.
--- Es que…me parece correcto que Ethel sepa lo que esta pasando…así hará que su padre mande a Sibyll con nosotras…---
--- Y ¿Para que quieren a Sibyll con ustedes?--- a pesar de que la niña era bien recibida cuando se juntaba con ellas en los descansos…no significaba que serían sus niñeras en lo que…a pesar de ser un viaje en busca de ayuda…también prometía ser toda una aventura, y aunque fue un tanto dura la manera de hacer la pregunta por parte de Fenella…todas las demás estaban de acuerdo con ella.
--- Es por lo que pasó en mi sueño…y francamente no quisiera que se hiciera realidad…---
--- Acaso… ¿Has tenido sueños proféticos alguna vez Mildred?--- preguntó Yadú interesada en la respuesta. --- No…y no quiero que éste sea el primero…--- y sin esperar una respuesta, se dirigió a la puerta en busca de Ethel, pero antes Rubí la detuvo.
--- Mildred… si Ethel ó Druscila nos delatan ante las profesoras por tu culpa… y nos expulsan del colegio por lo mismo… te juro que no te la vas a acabar con la maldición que te echaré…Mildred Embrollo... ¡Te lo juro!--- la chica pasó saliva y miró a las demás nerviosa, ya que cada una ratificaba lo dicho por Rubí Cerezo, pero aplicándolo en su propia caminaba con paso inseguro al encuentro de las más fastidiosas y sangronas alumnas de Cackle…bueno…Druscila no lo es tanto, a veces es capaz de pensar por cuenta propia. Casi estaba cerca de la dirección, solo faltaba cruzar por otro pasillo para llegar, no quería decirle toda la verdad, pero si lo suficiente para asustarla y lograr que la lleve con ella. Tan metida estaba en sus cavilaciones que no se percató de que las chicas que buscaba, caminaban tranquilas por los patios centrales…al verlas de reojo, corrió en su encuentro llamándolas casi a gritos…
--- ¡¡Ethel, Druscila esperen!!--- molestas por la osadía de Embrollo al hablarles directamente, la jóvenes continuaron su camino ignorándola por completo, pero igual Mildred las siguió hasta alcanzarlas.--- Esperen, necesito hablar de algo muy importante para ti Ethel…--
---- Que no entiendes que no me interesa lo que tengas que decirme Mildred Embrollo.---
--- Pero es acerca de tu hermana Sibyll y del viaje a Hogwarts...creo que deberías llevarla contigo.---La chica de trenzas había estado persiguiendo y explicando a la vez sus puntos de vista a Ethel, por los pasillos más cercanos a las mazmorras, tratando de que la tomaran en serio, hasta que Ethel le concedió unos minutos de su aburrida y distinguida vida, pero no como lo hubiera querido Mildred.
--- ¿Acaso mi molesta hermanita ya te fue a llorar para que la lleven a Hogwarts?---
--- Créeme que esto no lo hago por ti, sino por tu hermana…solo digo que la lleves contigo para que…para que no le pase nada malo en el castillo.---En lugar de que las jóvenes se preguntaran el por que de esta sugerencia, solo se les ocurrió echarse a reír a costillas de Mildred, la cual acabó tan molesta que casi les terminó exigiendo en lugar de dar un consejo.
--- No seas estúpida y escucha con atención…--- las risas se cortaron de tajo, con el filo de la voz de Embrollo.
--- Pídele a tu padre que obligue a las maestras a llevar a Sibyll al viaje contigo, ya que es posible que ataquen la escuela y podría salir lastimada…---Ni Ethel ni Druscila podían articular palabra alguna después de semejante argumento…todo se esperaban menos lo que acababan de escuchar…lo único que pudieron decir al mismo tiempo fue…
--- ¡¡¿Acaso estás loca?!!--
---- ¡¿Cómo te atreves a hablarme en ese tono?!---
--- ¿Eso fue lo mejor que se les pudo ocurrir para que asista al viaje?!!--- cansada de dar explicaciones, Mildred trató de terminar lo más claro y rápido posible.
--- ¡Estoy hablando en serio! Debes llevarla contigo si en verdad la quieres…---
--- Mira babosa, quiero que esto quede muy claro para que no me vengas a molestar con estupideces, no voy a pedirle nada a papá, por que no quiero a esa tarada estorbándome en todo el paseo, y si vuelves a tratarme de esa forma, terminaras colgada de los calzones en el asta bandera del patio principal como por arte de magia… ¿Entendido?---
El coraje y la fuerza que acompañaban a Mildred al principio de la charla, parecían haber huido ante las amenazas de Ethel, pues a pesar de sus groserías, era una de las mejores estudiantes de hechizos de la maestra Cackle y no dudaba en que le cumplieran la intimidación. Amedrentada, la joven empezaba a retroceder seguida por su Némesis cuando…
---¡¡Tú nada más atrévete pinche babosa y ya veremos quien termina colgada de los calzones!!---
--- ¡¡Enid!!---Asiendo honor a su nombre, Enid Sombra salía del oscuro pasillo que conducía a la mazmorra, miraba fijamente a las chicas mientras mordía la manzana que robó de la cocina. Ethel sabía como se las gastaba la joven que salía de la penumbra, no era alguien con quien quisieras meterte en una pelea, ya sea a puños o con magia, pues siempre ganaba…en la primera con uñas y dientes…y en la segunda también…
--- Contigo no es el asunto Sombra…--
---- Yo creo que sí…--- le contesta mientras se coloca junto a Mildred. Si hubieran continuado, seguro no habría salido nada bueno para ninguna de las presentes, así que mejor dieron por terminada la plática antes de que las cuatro perdieran el permiso para ir a Hogwarts. Lanzándose miradas retadoras y jurándose que esto no se quedaría así, Ethel y Druscila tomaron camino contrario al de Mildred y Enid.
--- ¿Crees que le digan a Ogromm lo del ataque?--
---- No lo creo ha estado muy ocupada en su proyecto secreto…--- pasaron después unos incómodos y callados segundos para que las buenas amigas volvieran a dirigirse la palabra.
--- ¿Estas enojada conmigo?--
----…Un poco…---
--- ¿Y por que me ayudaste?--
---- Por que no significa que deje de ser tu amiga solo por no ponernos de acuerdo en algo.---
Mildred sonrió a todo lo que daba, agradecida de continuar su amistad con Enid. Varios minutos después de la retirada de Mildred, ésta llegó acompañada, lo cual alegró a todas y sirvió para que se aclararan las cosas entre las amigas…en realidad Enid aun no había quitado el dedo del renglón…seguía pensando que la mejor opción era mandar a las alumnas a sus casas. Si le iban a decir a la maestra, los planes que tenían para la protección de la escuela…a ver como, pero trataría de que la profesora de deportes se enterara de su idea…Ya que tenían todo listo para exponer sus planes, el grupo de Cackle salió en busca de la maestra Mimm, la cual estaba en compañía de la señora Tapioca y del señor Brote en la bodega del patio, donde se guardaba el equipo de deportes.
Cuando las chicas llegaron y tocaron mientras abrían el portón, pidiendo permiso para entrar, alcanzaron a ver que el sr. Brote escondía un gran pliego de papel entre las redes de voleibol. Como quedaron en el salón, al entrar, las primeras en hablar fueron Mildred y Yadú.
--- Maestra Mimm ¿Podemos hablar con ustedes?---
--- Sí claro… ¿En que puedo servirles?--- preguntó en tono que mostraba un ligero nerviosismo.
--- Tenemos algo importante que decirles…verá…ha…hace unas noches, Yadú y yo bajamos a la cocina y los oímos hablar de lo que su excelencia habló en su visita al colegio…lo del ataque…--- tanto Imógenes como los señores Tapioca y Brote quedaron en estado de shock al escuchar a la chica…las miraban con los ojos abiertos de par en par…y antes de que les gritaran lo que se merecían, Yadú agregó…
--- ¡¡No fue nuestra intención espiarlos¡¡Se los juro!!…pero no pudimos evitarlo…habíamos bajado a la cocina por unos sándwiches y un poco de leche para una fiesta nocturna, por la salida a Hogwarts…cuando…
--- ¡¡Ya cállate Yadú!! Estas hablando más de la cuenta…--- reclamaron las demás.--- No se enojen con nosotras… Fue lo mejor… así podremos ayudarles en lo que sea necesario…de hecho, ya tenemos varias ideas para mejorar la seguridad de la escuela… ¿Quieren oírlas?---
Los adultos aun miraban impactados a las niñas de pie frente a ellos, dentro de cada uno se debatían un sin fin de sentimientos encontrados, buscando la manera de salir y explotar contra ellas, en cada uno se podía ver según su personalidad lo que les esperaba…la señora Tapioca estaba conmovida …le parecía estar frente a siete heroínas ó como acostumbraban celebrar…frente a siete pequeñas Lucys del aire encargándose de la seguridad de su academia y de sus compañeras…con ternura se llevaba las manos a los labios, como reprimiéndose las ganas de saltar sobre las chicas y comérselas a señor Brote por su parte se sentía más tranquilo, más esperanzado, también detenía sus impulsos de caerles encima y cubrirlas de abrazos, palmadas en los hombros y enhorabuenas…pensaba, si no podían obtener ayuda de las mismas profesoras…que mejor que las alumnas mas destacadas del colegio junto a ellos en la misma tarea…Y por parte de la maestra Mimm…no se sabía con exactitud lo que pasaba por su mente, quería regañarlas…llamarles la atención por indiscretas, se paseaba de un lado a otro de la habitación como si buscara la respuesta en una de tantas vueltas, debía admitir que podrían ser de ayuda, ya que ninguno de los mayores tenía alguna habilidad especial y si ninguna de las viejas brujas creía en las palabras de Dumbledore…al menos tenían siete hechiceras más jóvenes de su lado…Como si se hubieran puesto de acuerdo mentalmente sobre la manera de actuar para con las chicas, el sr. Brote fue el primero en preguntar…
--- Y… ¿Tienen algo planeado que contarnos?--- Las chicas más que contentas respondieron con un sonoro.--- ¡¡¡Sííí!!!--para después ser recibidas en la pequeña mesa donde revisaban el mapa de los terrenos del castillo, el mismo que ocultara Frank en las redes, y empezar a compartir con los presentes los planes elaborados esa misma tarde…Las primeras en exponer las ideas fueron Fenella y Griselda, quienes se encargaron de investigar varios libros de hechizos…planeaban Realizar pantanos mágicos alrededor del castillo que se tragaran a los enemigos, pisos pegajosos que inmovilizaran a los contrarios en los salones ó pasillos, y hechizos carrusel para traer a los intrusos de un cuarto a otro, de esa manera los mantendrían ocupados mientras las alumnas se ponen a salvo. Después tocó el turno de Rubí Cerezo y Yadú Wally, quienes consiguieron los celulares activados y programados con los números en marcador rápido, también, varias tarjetas de saldo… para poder platicarles cada detalle del viaje, desde su llegada, hasta el regreso a Cackle, además de un detector de movimiento unido a una alarma, creado por Rubí, si alguien ajeno al instituto osara acercarse a los terrenos, se accionarían, haciendo un gran escándalo y lanzando luces rojas al hasta ahora sonaba maravilloso, pero las chicas decían tener el broche de oro para tal ocasión… el cual quedó en manos de Mildred Embrollo. Enid no entendía nada de lo que tramaban y ni caso tenía preguntar, pues solo la miraban risueñas y decían…
--- ¡Ya verás!--- y ya que el público de tres subió a cuatro, Mildred empezó.
--- ¿Recuerdan que su ilustrísima habló de un joven llamado… (No era fácil llamarlo por su nombre gracias a la costumbre)…Harry potter?---Enid que entendía perfectamente a que se refería, abrió los ojos y la boca prácticamente del mismo tamaño, en cambio los demás que si alcanzaban a recordar a lo que refería, la miraban intrigados.
--- Sí, Mildred… ¿Qué hay con ello?---
--- Pues…hemos pensado que podríamos pedirle que venga a Cackle, a ayudarnos contra los que quieren destruirnos… ¿Qué les parece?--- las reacciones fueron muy variadas. Enid estaba que se moría de la emoción, llenaba de preguntas al respecto a sus compañeras como¿Y creen que venga¿Cómo será¿Creen que podamos reconocerlo? Sería una vergüenza que viera al llegar, lo fregado del lugar ¿No creen?... y contrario a la chica, los mayores no alcanzaban a comprender lo atrevido del plan.
--- Y ¿De que serviría que un chico de quince años venga a Cackle?-
----- ¿Cómo que de que?!! Si él solito al año de edad, le dio en la madre al mago más desgraciado del mundo¡¡Imagine lo que les hará a los que nos quieren dar cuello!!--- respondió Enid casi eufóricamente al sr. Brote
.--- Eso aun me parece muy difícil de creer… no dudo de la magia, no me miren así (pide Imógenes a las chicas) es solo que…--
---- Es que usted no lo conoce como nosotras lo conocemos…---Maude saco un libro muy gastado de su mochila, mismo que llevaba con ella desde que viniera su ilustrísima al castillo, el libro tenía por titulo "Historia de la magia moderna" un tomo jamás visto en el colegio ya que no era de los asignados, lo abrió en las paginas centrales y comenzó a leer…
--- Miren…en aquellos tiempos, la muerte y la destrucción cubría cada rincón de toda Inglaterra, no se podía confiar en nadie, ni en los miembros de la misma familia por temor a ser traicionados. Hechiceros y brujas de todas las edades eran asesinados por los esbirros del más poderoso y despiadado nigromante que ambos mundos hayan conocido jamás…nadie menciona su nombre, nadie es capaz de siquiera pensarlo…solo se puede referir a él sin sufrir un escalofrío como…"El que no puede ser nombrado"…
---… Lord Voldemort…
--- ¡¡Aaahhh!!---Los señores Tapioca y Brote gritaron, porque las chicas lo hicieron primero al escuchar el tan temido nombre de labios de la maestra Mimm, apenada ésta solo sonrío avergonzada y pidió a Maude que continuara con su relato.
--- La marca tenebrosa iluminaba las noches y las pesadillas de todos los que no habían sucumbido al poder del señor oscuro…cualquiera que viera brillar la fantasmal figura de una calavera con lengua de serpiente sobre el techo de su casa ó el de sus familiares, sabía de antemano lo que le esperaba al traspasar el umbral…solo un hombre había luchado contra el maligno y salió con vida de tal enfrentamiento, su nombre, Albus Dumbledore … considerado por casi todos, como el mago más grande de los tiempos presentes, pero aun así, no logró deshacerse de él…parecía que todo estaba perdido, parecía no haber esperanza para nosotros, hasta que una noche…la noche del 31 de julio, el milagro por el que todos habíamos orado se había vuelto realidad...no se sabe el por que, nadie sabía como sucedió, pero lo que sí era un hecho, era que… el señor tenebroso había desaparecido…y había sucumbido ante un pequeño niño de un año de edad…la magia que había eliminado a miles de hombres y mujeres desde su llegada al poder, solo había dejado una cicatriz en el rostro del infante…una marca en forma de rayo en el lado derecho de su frente, lugar donde la maldición del lord oscuro cayera sin éxito…al desplome del que no debe nombrarse, le siguieron sus partidarios más cercanos, nadie en el mundo podía creer la noticia, nunca se imaginaron que el prodigio sucediera, pero era una realidad…la paz regresaba poco a poco, lo que antes era tan solo un sueño, se convertía en realidad lentamente , y en cada rincón del ancho mundo, esa noche del 31 de julio, los sobrevivientes levantaban sus copas y brindaban con voz queda "Por Harry Potter…el niño que vivió"…---
Todos guardaron silencio cuando Maude termino de leer la historia del libro, unos a otros se miraban fascinados ante la leyenda de Harry Potter y el que no debe ser nombrado. Imógenes Mimm había visto muchas cosas, que en su vida hubiera siquiera imaginado…y también se había desilusionado de muchas de ellas… la sola imagen de un chico de quince años como salvador del mundo, y de un mago tan horrible que todos temieran tan solo la mención de su nombre era de tomarse con cuidado… no quería poner todas sus esperanzas y las de las niñas en manos de un personaje irreal… Imógenes conocía bien a sus alumnas, sabía que no eran tontas, pero eran igual de impresionables que las demás chicas de su edad con ó sin magia… lo único que quería era que no salieran lastimadas al conocer, en caso de que existiera, al famoso Harry de los pensamientos de Mimm, las niñas preguntan a los presentes su opinión acerca de pedir ayuda al chico
.--- No lo sé niñas… ¿Podrán dar con él?---
--- ¿Por qué no? estudia en Hogwarts…no será difícil dar con él.---
--- Pero seguro, si es verdad todo lo que ese libro dice, el bambino estará más custodiado que el mismo papa… ¿Cómo lograrán acercarse?--- al principio esa parecía ser una buena traba, pero de inmediato Enid le puso remedio.
--- ¡Somos invitadas de su ilustrísima! seguro que nos recibirá en la puerta del castillo…así podremos hablar con él…---
--- ¿Podrán reconocerlo?---
--- ¡Hay maestra! Tiene una cicatriz con forma de rayo en la parte derecha de la frente… ¿Cómo no dar con él?... ni que fuéramos tan tarugas.--- todos rieron con las palabras de Enid, todo parecía ir viento en popa…los planes para la protección de la escuela empezaban a encajar perfectamente. Entre todos resolvieron que lo mejor, era buscar un lugar donde esconder a las niñas mientras llegaran los refuerzos, y el lugar más idóneo para tal objetivo era la casa de la señora Dulce, vacía actualmente…creando un portal mágico, llegarían todas a esconderse sin que los enemigos las descubrieran, pues el hogar y cafetería de la buena señora estaba ubicado a la entrada del bosque…para cuando sus atacantes llegaran al castillo, el lugar estaría libre y podrían esconderse con facilidad.
--- ¿Dónde estará ese portal?--- pregunta la sra. Tapioca.--- Tiene que ser un lugar al que todas lleguen rápidamente…como el gran salón ó la cocina…---
--- El gran salón esta más conectado con todos los pasillos y esta más cerca de las habitaciones que la cocina…me parece la mejor opción.--
---- Apenas se marchen a Hogwarts, enseñaremos a las alumnas a llegar al gran salón lo más rápido posible…como si se trataran de simulacros contra incendios ó temblores…---
--- Todo suena muy bien, pero en caso de que ya todas atraviesen el portal… ¿Cómo evitar que nos sigan esos tipos malos?---Vanina había tocado un punto en el que, ó no habían pensado ó no querían tocarlo, ya que las únicas con habilidades mágicas que estarían ayudando eran…---
--- Fenella y yo nos quedaremos al final para cerrar el umbral…
--- ¿Queee?!!!-
-- ¿Están locas?!!!---
--- Es la única manera de hacerlo.---
--- Maestra Mimm ¿Va a permitir esto?--
---- No me gusta para nada Mildred, pero son las únicas capaces de hacerlo…la verdad dudo que la maestra Vamp quiera ayudarnos en esto.---Las jóvenes de quinto año no parecían estar tan animadas con esta parte del plan, esto último parecía traerlas a la realidad, los pantanos, los hechizos carrusel y los pisos pegajosos pintaban la batalla como toda una aventura de película familiar, pero el que hablaran de arriesgar sus vidas quedándose al final para cerrar el portal…las reubicaba en la situación original. Notando el desanimo de las chicas, el señor Brote toma un tono de voz más animado y dice…
--- ¡¡Vamos chicas!! Ustedes diviértanse a lo grande…y traigan con ustedes a ese chico Potter para darles su merecido a esos desgraciados.--
---- Y no olviden tomar muchas fotografías, queremos saberlo todo cuando regresen ¿De acuerdo?---Las jóvenes estaban un poco más animadas con las muestras de apoyo de sus amigos, pero igual se sentían incomodas, no era justo que ellas se fueran a divertir mientras sus compañeras y amistades enfrentaban una futura batalla, ahora con más razón detestaban a las maestras Cackle y Ogromm por no aceptar la invitación general de su ilustrísima.
Aun hablando de los planes para el castillo y del próximo paseo, salen todos juntos de la bodega para dirigirse al castillo, ya se acerca la hora de cenar y Vanina hablaba de deliciosos platillos, solo eso, pues las alumnas tienen un menú que respetar y en él, no cabe el buen la mayoría entro al edificio, Enid se quedó atrás para llamar la atención de la maestra Mimm.
--- Maestra… ¿Podríamos hablar?--- extrañada, Imógenes se acerca a la chica.
--- Claro Enid… ¿De que se trata?---
Mientras toman sus asientos en el comedor con las demás discípulas, Mildred y compañía miran con nostalgia al castillo y al resto del alumnado, ninguna puede ni imaginarse ese lugar devastado, las preguntas que desde un principio rondaban en las mentes de nuestras amigas en busca de respuestas, siguen aun sin encontrar alguna que satisfaga… lo importante para cada quien, era cumplir la misión designada por ellas mismas… traer a su señoría a la academia Cackle para jóvenes brujas… convencerlo de que las ayude a proteger el colegio. Mildred solo espera que lo dicho por Rubí sea mentira…que Harry Potter realmente exista en este mundo y no solo en las páginas de un cuento de hadas. Que de ser cierta su existencia, las acompañe a rescatar la Vieja academia Cackle, de las manos del malvado Lord Voldemort.
Fin del capítulo 11.
