Capitulo 13

Eternos y pesados minutos pasaron desde que Harry revelara a Ronald su más grande y terrible secreto…bueno…no era igual a querer tener un romance con Lord Voldemort precisamente, pero con tan solo acordarse de todas las trampas y maldades en las que Draco Malfoy había dejado evidencia de su autoría, para que los castigaran ó en el peor de los casos fueran expulsados del colegio… era suficiente para que el joven Weasley pegara en el cielo un sonoro…

--- ¡¡¡¡ ¿Quueee?!!!!---

Harry de inmediato le tapó la boca, con el fin de acallar las próximas demandas que amenazaban con salir en tropel, apenas quedó en claro que ya no iba a volver a gritar, Harry se le quitó de encima. Ambos escucharon si alguien reclamaba por su escándalo, pero nadie les llamó la atención…así que volvieron al principio…a mirarse por horas en espera de una respuesta…a que solo Ron abriera y cerrara la boca tratando de hablar y de Harry mirándolo con nerviosismo.

Los recuerdos y las palabras se acumulaban en la mente y boca de Weasley, tratando de salir todas en bola, y así formar una gran lista titulada; "Por que esa víbora no es un buen candidato para ser tu novio"…seguida por…"Es mejor uno que tenga el cabello rojo"

…pero… algo le decía que esto no era un simple capricho. Y en realidad, desde que conociera a Harry Potter en su primer año de colegio, nunca le ha parecido un joven voluble, y bien pudo serlo al tener consciencia a los once años, de toda esa fama que viene arrastrando desde el primero de edad, pero no…siempre ha sido tranquilo… y ahora…si realmente está enamorado de ese sujeto…tendrían que irse con cuidado antes de caer en otro de sus engaños, ya que esta vez no se libraría tan fácilmente de Ronald Weasley si intentara con esto burlarse de su hermano…

Extrañado de su propia madurez, Ron levantó la vista hacía su compañero y más tranquilo le preguntó…

--- Y… ¿Por qué crees que te gusta Draco Malfoy?---

A Harry le extraño la forma en que le expusiera semejante pregunta, pero jamás le paso por la mente formulársela a si mismo… ¿Por qué me gusta Draco Malfoy? ¿Por qué?... Bueno… Mientras el chico meditaba esto, un suspiro al pensar en el susodicho escapó de sus labios, respondiéndole con este a Ron todas sus dudas y antes de tener que escuchar una tras otra las virtudes y cualidades del tipo ése, en palabras de un tórtolo enamorado, mejor interrumpió.

--- ¡Esta bien… con eso me basta! No tienes que decir más, pero… ¿Crees que éste te corresponda? Por que… para amar se necesita corazón… y… francamente dudo que ése tenga uno…---

Al principio, Harry lo miró extrañado, para después echarse a reír a carcajadas, contagiando a Ron con facilidad. Ambos amigos rieron con ganas tratando de no despertar a nadie, luego de un rato Harry tomó la palabra.

--- ¡Ay Ron! ¿De donde sacaste semejante cursilería? Creí que yo era el romántico y tú me sales con eso…"Para amar se necesita corazón"---

Enjugándose una lágrima, el chico contesto.--- Creo que lo saqué de la revista que estaba leyendo…las letras de estos cuentos se pegan fácilmente…--- concluyó sonriente mostrando el magazín que tenía en la mano--- …pero… ya en serio.--- continuó cambiando el tono de voz.--- ¿Crees que él también sienta lo mismo por ti, ó solo eres tú?---

Por repuesta, Harry sacó de su bolsillo el trozo de pergamino que recibió en pociones, esperando la opinión de éste al terminar de leerlo.

--- ¿Él te lo dio?--- Harry afirmó con la cabeza.---¿Por qué dices que fue él?--- sin más explicaciones ni pausas en su relato, el joven de rebelde cabellera le contó como Draco lo ayudó en clase de pociones y la manera en que encontró el pergamino después de la lección.

Ronald leyó y releyó el pedazo de papel en su mano tantas veces, que parecía querer darle una oportunidad al autor del mensaje, de convencerlo de su sinceridad… era eso ó quería grabarse el verso en la memoria…

Ya llevaba varios minutos en ello, y Harry empezaba a impacientarse, pues deseaba que su compañero al terminar el examen del pergamino, le dijera su respuesta definitiva al problema de "Es ó no es posible que Malfoy me quiera".

--- Y…que dices… ¿Si ó no?---

--- Pues… podría ser…--- tal respuesta no ayudó en nada al pobre enamorado y notando su molestia, Ronald agregó.--- Pero igual, mejor nos vamos con cuidado, primero averigüemos si fue Malfoy quien escribió esta cursilería y con que intenciones lo hizo, después…ya veremos que hacer… mientras tanto, nada de corresponderle ¿Entendido?--- la cara que puso Harry lo dijo todo, ó no quiso ó realmente no entendió a lo que se refería Ron con lo último.

--- ¿A que te refieres?---

--- A que no le respondas tan rápido a sus cumplidos, sigue portándote como siempre y no le busques conversación ó correspondas a su ayuda en pociones…antes debemos saber que se trae entre manos.---

Harry debía admitir que Ron tenía razón, pero a esa edad y con las hormonas tan encendidas…pedirle que esperase era francamente frustrante, y realmente que esperaba que Ronald le dijera…"¡¡ ¿Y que esperas?!! Hazle de todo y luego me cuentas"… claro que no…

No había ninguna duda…debía ser precavido, Draco Malfoy ya le había hecho varias y ésta no seria la joya de su corona.

Dando un suspiro lleno de resignación, afirmó con un movimiento de cabeza su total apoyo al plan de su hermano, y a propósito de eso…Harry se dirigió al pelirrojo con una nueva pregunta relacionada esta vez a ellos.

--- Entonces… ¿No estas disgustado con lo que dije?--- Ronald solo frunció el ceño en señal de duda antes de responder.

--- ¿De que?-

--- De lo que dije…que me gusta Draco Malfoy…después de todas las que nos ha hecho, pensé que estarías disgustado conmigo por elegirlo como novio.---

--- No niego que tienes un gusto en chavos bastante extraño, pero no te voy a correr de casa solo por que no me gusta tu pareja…si ese güero desabrido se gana mi confianza y aprobación, podrá ingresar a la familia Weasley tomado de tu brazo sin que nadie le haga el feo…al menos por mi parte claro, ya que mi madre es todavía mas especial en lo que respecta a las parejas de sus niños.---

El alma de Harry volvió a su cuerpo en paz, después de escuchar lo último, estaba tan contento que se habría incluso, lanzado sobre Ron para llenarlo de besos y abrazos, pero eso sería demasiado y ya era tarde para tantas ñoñerías, así que mejor chocaron los cinco y preguntó para no irse sin duda alguna.

--- Entonces… ¿Todo bien?-

-- Tan bien como siempre.--- contestó el pelirrojo desde su cómodo lugar entre las almohadas.

--- Bien… ¡Buenas noches!---

--- ¡Que descanses! ¡Oye! ¿No quieres una revista para pasar el rato? Son bastante entretenidas, y quien sabe, tal vez aprendas algo.---

--- No gracias…son tan grotescas que me darán pesadillas.---

--- ¡Mmm! Lo que tu necesitas es otro tipo de lectura…--- adoptando un papel más serio.--- debemos hacer algo al respecto.---

--- ¡Sí, sí como quieras! Hasta mañana.--- Ahora sí que se sentía mas aliviado al poner en claro sus sentimientos con respecto al amor y a la familia, hasta ahora todo estaba marchando de maravilla y no quería que se viera afectado por nada ni nadie, pero… ¿Y si no lo hubieran aceptado? Si Ron, Hermione, su padrino y los Weasley lo rechazaran por completo… ¿Qué habría hecho?… ¿Quién saldría perdiendo además de él?... ¿Como era posible que después de obtener una buena noticia, se le vinieran a la cabeza preguntas tan nefastas? Tal parece que no está tranquilo si no se esta preocupando. Al fin el sueño llegó a hacer su trabajo, alejándolo de sus situaciones imaginarias.

Al día siguiente mientras desayunaban, y después rumbo a la clase de Herbología, Ron y Harry ponían al tanto de lo ocurrido anoche y de las teorías sobre Draco Malfoy a Hermione que no paraba de leer el poema, claro, los puntos de vista de uno eran mas optimistas que los del otro y la chica no dejaba el pergamino en paz.

-¡Oooh por Dios! Es tan lindo…tan romántico…no sabía que Malfoy fuera todo un poeta.---

--- Y yo que supiera escribir…--- Harry y Hermione miraron a Ronald con molestia para después volver a los versos del pequeño papel, cosa que disgustó al chico.--- ¡Hola! ¿Que están ciegos ó que? Eso lo escribió el mismo que nos ha buscado pelea desde el primer año…nos ha insultado y amenazado con los bravucones que trae a su lado… ¿Qué no piensan que algo malo esta tramando?---

--- Creí que le darías una oportunidad, ó eso me pareció ayer en la noche.---

--- No lo niego, pero tampoco me estoy derritiendo y babeando sobre el pergamino solo por que sabe escribir rimado.---

Harry tuvo que aceptar que Ron volvía a tener razón en lo que respecta al tema de la seguridad, a pesar de estar tan a gusto con Hermione hablando del poema, pero en cambio ella, no estaba del todo de acuerdo con el pelirrojo…ésta le miraba con molestia y Harry ya veía venir una de sus clásicas peleas.

--- ¿Cómo puedes decir que esto solo está escrito rimado Ronald? ¿Acaso no puedes apreciar el sentimiento con el que plasmaron los pensamientos en este papel?--- Este análisis tan singular del poema por parte de su amiga, le daba ilusiones al joven de cabellera azabache, cosa que no gustó al de cabellos de fuego.

--- Que te moviera el tapete con eso de los campos verdes y los ojos de Harry es muy asunto tuyo, pero no voy a permitir que se salga con la suya gracias a que los durmió con lindas patrañas.---

--- ¿En serio crees que sean patrañas?---

Ya me lo esperaba, pensó Ron, al ver como Harry lo miraba con ojitos de cachorro tras vidriera… daba pena ajena… y precisamente era eso lo que quería evitar alimentándolo con falsas esperanzas.

--- Ya te dije que mientras no sepamos que intenciones trae entre manos, no debemos confiarnos… y que si se lo ganaba, podría entrar a la familia…antes no.---

Harry reconoció el trato que había hecho apenas anoche y se sometió a los términos impuestos por Ron, incluso Hermione accedió, pues le gustó que fuera un protector de sus amigos, pero no que fuera tan insensible a las señales de amor.

Al entrar a clase, cualquier conversación entre los tres amigos se terminó de golpe, ya que se percataron que seguían siendo el blanco de las miradas curiosas de los alumnos, bueno, en realidad, Harry era la mayor atracción de las contemplaciones de los chicos. El profeta no paraba de decir que el ministerio estaba trabajando sobre el problema del joven Potter y que todo marchaba conforme al plan, los estudiantes que habían leído esto, se la pasaban escudriñando cada movimiento que el muchacho realizaba, cada persona con la que conversaba, etc. Para ver que lo escrito en el diario fuera verdad. ¡Era realmente fastidioso!... el chico no podía siquiera reír a carcajadas, sin que todos pensaran que se estaba volviendo loco. Claro… no todas las miradas lo escaneaban, otras lo que en realidad querían era que les obedecieran…como la de Angelina, quien no se detenía de mandar a Harry con cada vistazo que le brindaba, a preguntarle al profesor Englund que le permitiera el viernes para la búsqueda del nuevo guardián de Griffindor.

Esa tarde cuando iban a clase de encantamientos, Harry pudo ver al profesor de defensa contra las artes oscuras rumbo a la oficina del director. Cansado de las indirectas de la joven Johnson, aprovechó para verlo y pedirle le perdonara el castigo del viernes y lo cambiara para otro día. Al principio pensó que solo perdería su tiempo, incluso que sacaría algún consejo no solicitado, como…

"Es que es por su bien", "Que es mas importante que cualquier juego de Quidditch cumplir con sus obligaciones", pero no, de inmediato le concedió el permiso y que sobre el castigo no se preocupara, que luego hablarían. Y sin perder más tiempo, entró a la oficina del director dejando al chico solo en el pasillo. Parecía tener más prisa en hablar con Dumbledore que con él.

Ya en el gran comedor, Ron y Hermione preferían devorar cada palabra que el joven de esmeralda mirada decía sobre el encuentro con Englund que los maravillosos platillos al frente de ellos dispuestos por los hábiles cocineros del castillo. Al terminar con su relato, Harry engulló un sabroso pedazo de filete y papas en espera de la opinión de sus compañeros.

--- No puedo creerlo, así nada más te perdonó el castigo ¡Que bien! Tuviste suerte.--- dijo Ron para después tomar su copa y brindar al termino de su declaración.

--- ¡Estas loco Ron! ¿Cómo que tuvo suerte? Es muy extraño que te perdonara así como así el castigo… ¿Y dices que luego se fue con Dumbledore?---

--- ¡Sip! ¿Crees que pase algo malo?---

--- No lo sé, pero no creo que sea lo que el profeta dice…que les da terapia a los dos y eso.---

--- Como sea, te libraste del castigo, ya después veremos lo que pasa.---

Harry le dio la razón a su hermano del alma y chocó las copas con él, dejando a una chica exasperada por su liviana preocupación para temas realmente importantes y no para los relacionados con Draco Malfoy.

Una vez más, los Griffindor compartieron el aula con los slytherin, en esta ocasión la clase fue Transformaciones, el hechizo por aprender era para desaparecer objetos y toda la tarde el alumnado se dispuso a practicarlos.

Ahora comprendía por que Englund no quiso hablar del castigo que Harry debía… ¡Ya lo estaba pagando!... ya sea para el enclenque pedagogo ó para cualquiera que tuviera el poder suficiente de manipular su destino… ¿Por qué le pasaba todo lo malo a él? Preguntaba al cielo... Draco Malfoy se veía tan hermoso cuando se concentraba en su trabajo, que prácticamente le robaba toda su atención a él y a otros muchos del salón, pues todo aquel que poseyera un poco de sentido común y compartiera los mismos gustos, posaría sus ojos sobre tan bello ejemplar. Eso también era una distracción, pensaba a cada rato, que otros se le podrían adelantar y cortejar al chico mientras que él se la pasaba esperando que sus amigos le dieran permiso para tener novio. ¡Sí está bien! Lo que sus compañeros hacen es por su bien, eso lo entendía perfectamente, pero era incomodo estar tan cerca de un ángel y mostrarse indiferente… ¿Quién podría ignorar semejante aparición?

De cualquier manera, Harry quería brillar en la clase, si él no podía acercarse al joven, al menos le daría razones para preferirlo por sobre los otros pretendientes, así que se luciría en la lección desapareciendo su caracol por completo. Desgraciadamente tantas cosas en que pensar metidas en la cabeza, no le permitían concentrarse en su labor, consiguiendo solo que el molusco a encantar se viera transparente. Apenado por su pobre esfuerzo, levantó en su mano a la semi-invisible criatura para verle a la luz…y aprovechar para ver de reojo al responsable de sus suspiros.

Cuanta verdad habían en sus pensamientos más funestos, realmente habían otros que trataban de llamar la atención de su ser de luz, y la gran mayoría Slytherin, que le llamaban para que viera sus caracoles en diversas etapas de desaparición. Draco no les negaba su curiosidad, pero tampoco descuidaba al joven de ojos esmeralda, pues también le regaló una sonrisa a su decolorada criatura. Al final de la clase, cuando el salón estaba casi vacío y los libros de Harry ya estaban prácticamente todos dentro de su mochila, una pequeña figurita de papel llegó volando directo a su portafolio en el momento en que acababa de guardar su último manual. Al recibirlo levantó la vista en busca del autor encontrándolo en la puerta, dedicándole un guiñó de ojo y una sonrisa para después retirarse seguido de su acostumbrada comitiva. Todo esto bajo la estricta mirada de Ron y Hermione.

El pobre muchacho no sabía que hacer, si reír y bailar de felicidad ó empezar a sospechar que se traía entre manos los más terribles y crueles castigos adornados con lindos poemas…para Harry esto último sonaba de los más absurdo, pero para sus amigos no, ó al menos eso decían sus caras llenas de incertidumbre. Tal parecía que esta vez no podría leer el pergamino en completa privacidad como lo había hecho con el primero, ya que sus hermanos se instalaron uno de cada lado, listos para leer el mensaje recibido. Resignado, Harry abrió el papel y los tres leyeron este manuscrito…

"Quisiera ser humilde araña que en torno tuyo su hilazón tejiera, y como explorando una montaña se enredase en tu cabellera…

Quisiera ser rayo de sol y luz de luna al esconderse la aurora, para iluminar tu figura sin importarme la hora…

DM

Al terminar de leer lo anterior, los tres amigos guardaron unos segundos de silencio antes de intercambiar sus puntos de vista. Harry y Hermione estaban encantados con las letras plasmadas por lo que a ellos les parecía ser el más sincero de los amantes, pues tan tiernas palabras no podrían ser utilizadas por alguien tan malvado, Ron en cambio era más realista y según él, no estaba influenciado por la cursilería de Hermione ni por el romance como Harry para tomar el asunto con más seriedad.

--- ¡No puedo creer de lo que es capaz de hacer para salirse con la suya! Sea lo que sea que quiera en realidad…---

--- ¡¡No es obvio lo que quiere!! ¡Quiere todo contigo Harry!---

--- ¡¿Tu crees Herm?!---

--- ¡¡Vamos!! No se distraigan con frases ridículas y presten más atención a lo que en realidad esta tramando.---

--- Y según tu ¿Qué es lo que esta planeando?---

--- ¡Lo averiguaré! Ten lo por seguro, ya que ustedes dos no sirven para esto, yo solo me encargaré de sacarle toda la verdad.---

Harry salió del ensueño del pergamino con las últimas palabras que Ron pronunciara, las cuales le preocuparon mucho.

--- ¿Qué piensas hacer? ¿Cómo harás que te diga? ¿Qué quieres preguntarle? ¿Cuándo vas a hacerlo? ¿No temes que te hagan algo los sonsos de su escolta?...--- tantas preguntas estaban apunto de revolver la roja cabeza del chico si no le hubiera tapado la boca a su compañero.

--- ¡Espera! Que estás volviéndome loco. Si Malfoy se atreve a lanzarme a sus gorilas por lo que quiero tratar con él, entonces no hace falta más explicaciones ¿No crees?---

Ronald tenía mucha razón, pensaron ambos amigos, aunque le doliera perder la oportunidad con tan hermoso joven, era siempre mas importante su familia que sus sentimiento, pues ahora que por fin tenía a alguien a quien llamar familia, no lo iba a perder solo por los más maravillosos ojos plateados a los que jamás había prestado atención antes. Harry solo contestó con un movimiento de cabeza afirmativa a lo que Ron había preguntado, dejándolo satisfecho.

Las demás clases pasaron sin ninguna otra novedad, excepto el que Harry no le quitara la vista de encima a su hermano, siempre en espera del momento en el que fuera a hablar con Draco, temía que ese encontronazo tan definitivo en la vida amorosa del chico fuera a resultar un completo fracaso, que Ron descubriera una trampa y que solo eso pasara entre Malfoy y él…un triste y cruel juego del gato y el ratón, esperando siempre a que uno cayera en la trampa del otro. Desafortunadamente la reunión entre los jóvenes no se daba por ningún lado, solo aumentando la incertidumbre en el pobre chico.

Esa tarde, después de sus lecciones. Harry y Ron volvieron a practicar para el puesto de guardián que sortearían este viernes, a pesar de los nervios por lo cercano de la fecha, el pelirrojo se veía más animado que antes, ya que solo perdió 4 tiros de los 10 que Harry le lanzó. Platicando de los pases y técnicas más utilizados en los juegos, los jóvenes fueron pasando por pasillos llenos de alboroto y conmoción ocasionada por los cuadros y armaduras que se negaban a ser limpiados por Filch.

--- ¿Por qué tanto escándalo?---

--- ¿Qué ya no te acuerdas? Es por la llegada de las escuelas a finales del mes, tengo entendido que los prefectos les serviremos de nanas y guías a la vez.---

--- ¡¿Qué?! ¿Estarán con ellos todo el día? ¿A que hora nos veremos?---

--- ¡Todo el día! Ni creas que te salvaras de acompañarnos.---

--- ¿Y para que me quieren en medio? Yo no quiero ser guía de nadie, ni tengo la obligación.---

--- ¡Ja! Pues tienes que…por solidaridad y por que no te vas a quedar solo en el colegio con lo que esta pasando, no vayas a meterte en líos y luego quien te saca de ellos.---

--- ¿Acaso piensas que me voy a meter en problemas a la primera de cambios?---

--- Nunca se sabe, ya ves, tienes fama de ello.--- A la risotada que soltó Ronald después de su declaración, solo recibió como respuesta un buen golpe en el hombro.--- ¡Auuchh!---

--- Y ¿Cuándo llegaran los invitados? ¿Qué día exactamente?---

--- No lo sé.--- contesto mientras sobaba su hombro.--- Creo que el 28 ó 29 ¿Por qué, te interesa?---

--- No lo sé…es solo curiosidad.---

Al llegar a la sala común, la encontraron abarrotada de gente, toda concentrada en el rincón donde los gemelos Weasley daban una demostración de sus productos mas recientes, golosinas sangra-narices, galletas de canario, goma de furúnculos y demás rarezas, todas eran bien recibidas por el público con gran alegría en un mar de ovaciones. Mientras Hermione los miraba disgustada desde su butaca cerca de la chimenea. A sabiendas de lo que seguro sería el tema de discusión con su compañera, mejor la dejaron sola y pasaron de largo rumbo a la habitación, con el pretexto de guardar sus escobas y asearse, así lograron zafarse de la molesta chica y llegar a salvo a la recámara. Al entrar, Harry se percató de la presencia de una lechuza negra que estaba parada en el umbral de la ventana en espera de Ron, al verlo llegar a su cama, le bella ave emprendió el vuelo hacia él y le dejó un paquete en su cama, para después exigir el pago de su esfuerzo.

--- ¿Qué es eso? ¿Es de tu casa?---

--- Claro que no, esto es un regalito de mi para ti…eehh…--- apenado después de contar unas monedas en la palma de su mano, Ron se dirigió a Harry.--- Eehh… ¿Tienes 5 sickles? No…me…---

Sin esperar explicación, misma que no necesitaba, Harry le lanzó una pequeña bolsa de terciopelo negra, con varias monedas de diferente valor dentro. Al sacar lo necesario y pagar a la mensajera, ésta se retiró satisfecha dejándolos completamente solos. Ronald cerró el portamonedas y se lo devolvió a su dueño.

--- No te conocía esa bolsa ¿De donde la sacaste?---

--- Sirius me la entregó, para que gastara en el colegio.--- al recibir la bolsa la guardo en el baúl de sus cosas.--- Aquí la dejó por si necesitas algo.---

--- ¡No gracias, como crees! Solo fue por esta vez.---

--- ¿Qué compraste?---

--- ¡Ya veras! Ven.---

Lleno de curiosidad, Harry se acercó a su amigo y prestó atención al contenido del paquete, sonriente y desesperado, Ron sacó los envoltorios y mostró su tesoro a su compañero.

--- ¡¡Revistas!! ¡¿Más revistas del Magic Girl?! ¿Esa es la sorpresa?---

--- ¡¡Oh, pero esto no es todo!!--- al terminar de sacar de la caja tres tomos nuevos de la revista, sacó de inmediato tres ejemplares de la popular edición hermana de Magic Girls, Magic Boys, una publicación totalmente gay,fotos, artículos y consejos totalmente dirigidos a un público masculino, con modelos de diferentes edades y nacionalidades. Al despojarlas del paquete en el que venían, Ron las entregó a un sorprendido y sonrojado muchacho que las sostenía en sus manos en completo estado de shock.

--- Pe…pero… ¿De donde sacaste esto? ¿Cuándo las pediste?--- contento con la reacción de Harry, Ron contestó orgulloso.

--- Apenas anoche, no es difícil si tus hermanos están suscritos, solo tocas con la varita las portadas que te interesan del catalogo del final de paginas y listo. Al principio de la hoja hay un espacio para que escribas el numero de socio y así saben a quien entregar.---

--- Pero ¿No era para que les llegara el pedido a tus hermanos?---

--- A eso me refiero con la fortuna de que ellos estuvieran como socios, supe como lo hicieron y ¡voilá! Me inscribí ¿Qué te parece?-

--- ¡¡Fantástico!! ¿Cómo es que llegan tan rápido?---

--- No lo sé…debe ser magia ¿No crees?--- los dos amigos soltaron la carcajada a este comentario y empezaron a explorar las nuevas revistas, Harry estaba muy contento con el presente de su hermano ya que estos magazines seguro le despejarían varias dudas, Ron dejó de lado sus propias revistas para curiosear las de Magic Boys, pues nunca antes tuvo la oportunidad de hacerlo.

Los artículos de la revista no se diferenciaban mucho de las publicaciones para heterosexuales cuando trataban temas como el amor y la búsqueda de la pareja ideal, pero cuando hablaban sobre las posiciones más recomendables para la penetración y sobre los términos "Activo, pasivo é Inter" en las relaciones sexuales ya era otra cosa. Los chicos se miraban de vez en cuando, cada vez que echaban un vistazo al glosario dentro de la revista. ¿El tamaño y la forma importan en el sexo? ¡Averígualo!, cuento erótico "una tarde de castigo con el profesor" y "sé gentil conmigo, soy virgen" todo lo que debes saber para que tu primera vez sea mágica…

Las miradas de los chicos chocaron una vez más al terminar de leer, mientras que los varones en las fotografías no paraban de invitarlos a entrar a explorar la revista, curiosos los dos amigos, empezaron a revisar las hojas del magazín en busca de algo interesante que ver, y como si un genio mágico les concediera su deseo, se encontraron con una escena de los mas fuerte para el pobre pelirrojo y de lo mas hermoso para el joven Harry.

La escena era parte del cuento "Una tarde de castigo con el profesor" en las hojas centrales de la publicación, un chico de unos 19 años de edad, era despojado de su uniforme escolar por su maestro de 40 años, la camisa blanca del chico estaba totalmente abierta mostrando sus dulces pezones, mientras que su atrevido instructor dejaba caer su pantalón escolar suavemente, luego le tomó de las caderas y deslizó su prenda intima por sus largas piernas a la vez que le acariciaba con impudicia. El protagonista del cuento no estaba ahí contra su voluntad, claramente estaba disfrutando de los mimos de su maestro y de los besos profundos que éste le prodigaba. Después, las manos del hombre, grandes y fuertes a diferencia de su presa, se encaminaron por su cuerpo a la parte mas intima del chico, entregando a su frágil y virginal pene, las caricias mas vigorosas y audaces que los muchachos hubieran siquiera imaginado existieran, preguntándose incluso, si valdría la pena iniciar tu vida sexual con alguien mayor. Pero la fantasía pronto se volvió pesadilla para uno de los buenos é inexpertos camaradas.

La excitación en los amantes era más que evidente para todo el que estuviera presente, en el momento en que menos lo esperaban, el maestro del chico ya había sacado su miembro y lo restregaba amenazante entre los glúteos del niño. Luego lo sostuvo entre sus propias manos y empezó a colocarlo justo en medio de las nalgas, para después introducirlo con una mezcla de cuidado y fuerza nunca antes vista por los jóvenes mirones. Las imágenes eran tan claras y las posturas tan explicitas, que la penetración del estudiante por su profesor se vio tan nítidamente que los dejó con la boca abierta, bueno, al menos a Harry ya que Ron pegó un grito de terror y saltó varios pasos atrás de la revista en busca de un lugar seguro.

--- ¡¡Aaahhh!! ¡¡ ¿Viste lo que ése le hizo a ese pobre chico?!! ¡¡Fue horrible!! ¡¡ ¿Y a ti te gusta eso?!!---

Si Ron hubiera querido fingir tal reacción, no le hubiera salido tan divertida. Harry estaba que se partía de la risa de solo verlo arrinconado salvaguardando su trasero del horrible y lujurioso profesor.

--- ¡Dime que no vas a dejar que te hagan eso! ¿Verdad que tu vas a ir arriba?---

--- ¡¡Ja, ja, ja!! No lo sé…--- después de ver el tamaño de los ojos de Ron al escuchar semejante respuesta, Harry se corrigió mientras reía.--- ¡¡Ja, ja, ja!! ¡Claro que iré arriba no te preocupes!---

Ronald no estaba del todo satisfecho con la contestación, pero no quiso indagar mas y prefirieron cambiar de hoja en busca de algo mas tranquilo. Leyeron varios de los artículos, para después irse a bañar antes de que Hermione subiera a buscarlos.

Ya dentro, mientras se enjuagaban el cabello, Ron preguntó a Harry algo que le venía molestando desde que leyeron el magazín.

--- Oye Harry… ¿Crees que lo tengo grande? Creo que se me tuerce a la derecha.---

Por fin llegó el tan esperado y aterrador viernes, la clase que Trelawney dio ese día fue muy interesante, hablaron del tarot y sus diversas formas de interpretar las imágenes según la forma en que se colocan en la lectura. Harry pensó que esa podría ser una buena manera de saber que intenciones tenía Draco para con él, así que se esforzaría en aprenderlo bien.

Luego, a las 5: 00 se reunió el equipo de Griffindor para recibir un intenso discurso por parte de su nueva capitana, ninguno de los miembros extrañaba a Oliver gracias a Angelina, pues sus discursos no le pedían nada al ex-capitán. A las 5: 30 en punto se vio la elección de los aspirantes a guardián, muchos chicos y chicas de diversas estaturas, estaban listos para demostrar sus habilidades sobre la escoba, en busca del puesto, pero el ganador del mismo fue Ron Weasley, gracias a su gran linaje de jugadores de Quidditch que hay en su familia y por que de todos fue el mejor a pesar de algunos errores cometidos por los nervios, mismos que Angelina le pidió a Harry y a los gemelos le ayudaran a corregir por que aún estaba muy verde. Esa noche los hermanos se fueron tarde a dormir después de la celebración, ya que mañana era sábado y no habría problema para levantarse.

Ya vestido con pijama, Harry se metió a la cama en compañía de sus nuevas revistas Magic Boys. Gracias a la seguridad brindada por las cortinas recorridas, el chico pudo apreciar con más tranquilidad las publicaciones. En verdad se podía aprender mucho con las fotos y los artículos, solo así fue entendiendo todo sobre los términos "Activo, pasivo é Inter" Y los hechizos más útiles cuando quieres un poco de privacidad, ya sea solo ó acompañado, en uno de los temas del magazín enseñaron el hechizo de impasibilidad "Insonoro" que permitía a quien lo usara, una hora de total aislamiento del mundo entero, nadie podría escuchar lo que pasara en la habitación donde realizaran el conjuro, permitiendo disfrutar de su pareja con toda tranquilidad, y después de jugar junto a tu ser querido, lo mejor para no dejar evidencia de tus encuentros amorosos es el embrujo "Fregotego" un excelente aliado cuando se trata de diversión. De inmediato Harry decidió poner ambos en práctica.

Antes que nada, comprobó que sus compañeros de habitación estuvieran ya dormidos, para que ninguno le viniera a abrir las cortinas con cualquier pretexto y le descubriera con las manos…no precisamente en la masa.

Visto que todos dormían apaciblemente, cerro bien el dosel de la cama y con un movimiento de varita recitó el embrujo "Insonoro" esperando un par de segundos para comprobar si realmente funciono. En voz alta, llamó a Ron para que viniera hasta su lecho, pero nadie le contesto, ni su amigo, ni sus compañeros de habitación, nadie, una vez mas llamó al joven Weasley con todas sus fuerzas y no recibió ninguna crítica al respecto, después programó el reloj para que sonara 5 minutos antes de la hora marcada como plazo por el embrujo, la varita la guardó bajo su almohada para utilizarla al final de su aventura erótica. Ya todo estaba listo para disfrutar de las miles de fantasías que surgían en su cabeza.

Harry se bajó el pantalón del pijama y la ropa interior a la mitad de sus muslos, liberando su joven e impaciente miembro de su prisión de algodón, pues ya estaba muy excitado por la espera. Con ímpetu y agilidad, gracias a la lubricación natural de su cuerpo, Harry empezó a deslizar sus manos por su firme pene para llegar a los testículos y a cada rincón de su entrepierna, los jadeos y algunos suaves quejidos recibieron a las caricias y a las imágenes que se representaban en su cabeza, donde Draco y él eran los actores principales del momento.

Ya no era él quien proporcionaba placer a su miembro…era Malfoy. Ya no se encontraba solo en la cama…el ángel de ojos plateados estaba acompañándolo en su aventura…era su cómplice en la fantasía. Draco masturbaba con ambas manos y tocaba con su lengua la punta del pene de Harry, saboreando su lubricación a la vez que le sonreía sin dejar de verlo a los ojos, también acariciaba y lamía sus testículos bañándolos en saliva, con un poco de dificultad, el rubio amante logró introducir todo el miembro en su boca, consiguiendo así que Harry se estremeciera de placer. Los movimientos de entrada y salida que Draco realizaba con el falo del joven provocaron que éste dejara escapar su blanca semilla, bañando a la vez la cavidad bucal del rubio Slytherin. Era un sueño… era un sueño sí, pero para Harry todo se veía muy real, Draco degustaba su semen como si se tratara de un gatito muy mimado tomando su leche. ¡Era realmente hermoso! ¡Y de lo más delicioso! Ver como Malfoy la bebía directamente de su pene…como si estuviera hambriento, deseoso de volver a probarla una vez más…y claro que Harry quería complacerlo, de ninguna manera iba a permitir que su ser de luz se entristeciera por no obtener lo que quería, y gracias a su juventud, una segunda descarga no se hizo esperar, dejando satisfechos a ambos amantes. Estaban felices, los dos sonreían y se miraban orgullosos de lo antes entregado. Un último beso antes de despedirse, Harry quería probar el néctar de sus labios antes de despertar de su sueño, pero la alarma de su reloj dicto lo contrarío y escandalosa avisó que faltaban 5 minutos para que el encantamiento terminara por completo. Disgustado y resignado a la vez, tomó la varita y recito el hechizo "Fregotego" para eliminar toda evidencia de su aventura, quedando su cuerpo como si acabara de salir de bañar y sus prendas totalmente limpias en caso de que alguna marca quedaran en ellas. Ya aseado, Harry se quedó con el pantalón aún abajo, acariciando con calma su miembro, la fantasía le había parecido tan real…tan maravillosa, que no podía esperar a que se volviera realidad, pues esperaba que se realizara su deseo de entablar una relación formal con el dueño de su corazón.

Esa noche, gracias al ensueño vivido apenas unos minutos antes, Harry no tardó en dormir profundamente, con un sueño tranquilo al principio y después desconcertante. Visitaba un bosque en completa oscuridad… buscaba con desesperación una pequeña luz al final del mismo, mientras unas niñas lloraban en el fondo sin que el chico las pudiera ver con claridad. De alguna manera sabía que tomando la luz, el llanto acabaría y la oscuridad del lugar se esfumaría por completo, pero sus pasos eran tan lentos y pesados…y las sombras salían a su encuentro para capturarlo y arrastrarlo al infierno, que prácticamente lo tenían rodeado. El despertar se dio lleno de angustia y buscando lo que sea que le ayudase a ubicar su posición, la cara de su amigo Ron de ahí en adelante era lo que le devolvía a la realidad.

Luego llegaron el sábado y el domingo, donde los chicos trataron de adelantar sus tareas escolares, pues la pila de trabajo había crecido tanto que amenazaba con caerles encima y sepultarlos, cosa que les hubiera convenido, pues apenas acababan algo, cuando ya tenían otro trabajo pendiente, si no fuera por la pluma avuela pluma de Sirius, la carga de labores los tendría al borde de la locura. Y para coronar su tragedia, el lunes temprano la maestra Mcgonagall llamó a los prefectos del colegio para una reunión con motivo de la próxima llegada de las escuelas de la vieja técnica. Ron y Hermione dejaron a Harry junto al resto de los Weasley en la sala común, para que no se metiera en líos estando solo.

Mientras esperaban los prefectos de las cuatro casas en el salón de transformaciones a la profesora Mcgonagall, Ron ponía al tanto a Hermione sobre el despertar tan violento de Harry.

--- Estaba tan pálido como la cera y respiraba tan rápido que creí que le daría un ataque…le pregunté lo que había pasado y me dijo que no era nada, ya lo conoces, pero temo que sea…ya sabes…--- Ron no se atrevía a mencionar al señor tenebroso, como si así lograra que no se tratara de él, Hermione por su lado, no temía tanto mencionarlo como a su amigo.

--- Debemos hablar con él esta misma noche, y si no quiere hacerlo entonces escribiré a Sirius…a ver con quien prefiere sincerarse.--

--- ¡Buenas tardes prefectos!---

--- ¡Buenas tardes profesora Mcgonagall!--- La conversación entre los amigos se tuvo que interrumpir por la llegada de la maestra y por que cierto Slytherin no perdía detalle de los Griffindor, al parecer en busca de una explicación a la cansada imagen del chico de gafas.

Al terminar de instalarse en su escritorio, la maestra llamó la atención de los jóvenes para iniciar la junta.

--- Bien, como todos saben, este año Hogwarts volverá a ser anfitrión de cuatro colegios, con el fin de ampliar los conocimientos entre los diferentes estilos del aprendizaje de la magia.--- los jóvenes prefectos comentaban animados entre ellos las palabras de la subdirectora, excepto Ron y Hermione que no creían en eso de ampliar conocimientos.--- Nos visitaran de la llamada vieja técnica -Continuó la maestra- las escuelas Pentágono, la Academia Cackle para jóvenes brujas, el colegio Camellot para magos y la facultad Abracadabra, los representantes de dichas instituciones vendrán acompañados de algunos alumnos y es ahí donde ustedes tendrán gran participación. Como prefectos de Hogwarts, su obligación será guiarlos por el castillo y ayudar a que su estancia sea de lo más memorable… ¿Eh? ¿Si señorita Granger?---

Hermione como siempre era la que iniciaba las rondas de preguntas en las clases ó juntas de prefectos, y esta vez no fue la excepción.

--- Disculpe profesora Mcgonagall… ¿A que se refiere con eso de ampliar conocimientos y la vieja técnica, acaso no es todo lo mismo?---

--- No señorita Granger, no todas las escuelas son iguales, hay quienes practican la magia con métodos mas modernos, menos restringidos como en Hogwarts y en muchas otras escuelas, hoy en día no se les impiden a las estudiantes el uso de varitas y a los alumnos el portar escobas, por mencionar un ejemplo de muchos que pronto descubrirán en las clases que nuestros invitados impartirán para ustedes.---

--- ¿Pero por que harían eso?--- Cuestionó el joven Mcmillan, a lo que Mcgonagall continuó con su explicación.

--- Por que creen que solo los magos son dignos de portar una varita ó un báculo como instrumento para la magia y que volar en escobas es tan insignificante que se lo dejan a las brujas…--- Las caras de sorpresa no se hicieron esperar entre los chicos ante tal explicación, en especial entre las niñas. Que no paraban de reclamar como si la maestra lo hubiera ideado ella sola.

--- ¡Eso es injusto! ¡Sexista!---

--- Si, lo sé, lo sé…pero aun se basan en las épocas antiguas, cuando el mago Merlín vivía entre los caballeros y aldeanos y era de conocimiento público sus grandes poderes, gozaba de la admiración y confianza de nobles y plebeyos. Mientras que Morgana, su gran enemiga era etiquetada como una pobre envidiosa. Hasta que, con el paso del tiempo y un sin fin de factores sociales, las personas se dividieron en magos y muggles, las viejas escuelas tratan de mantener esos viejos tiempos adaptándolos a los tiempos actuales, no hacen del conocimiento público su existencia, pero viven cerca de las ciudades, incluso algunos muggles trabajan con ellos. Ninguno de los alumnos utiliza varita mágica para estudiar, solo los magos usan báculos y cuando son mayores de edad logran obtener uno propio, solo claro si fueron excelentes estudiantes, las brujas no utilizan mas que sus manos para realizar sus hechizos y vuelan en escoba y ambos grupos estudian por separado hasta su mayoría de edad, cuando asisten a una facultad.---

Los chicos estaban sorprendidos con lo que escucharon y el intercambio de opiniones no paraba entre ellos. Palabras como; anticuados, discriminación y obsoletos se escuchaban por todo el salón, hasta que la maestra volvió a llamarlos al orden.

--- ¡Tranquilos todos! No quiero que empiecen a faltarles al respeto solo por que no están de acuerdo con los métodos que ellos practican ¡Tolerancia y respeto ante todo! No quiero que se marchen de nuestro colegio con una mala impresión. Ahora volvamos al tema principal. Los estudiantes que acompañarán a los directores de cada colegio se hospedarán en las diferentes casas y los acompañarán a sus clases para que conozcan una técnica diferente.---

--- ¿Estarán con nosotros todo el día?--- Malfoy tocó un punto que la mayoría quería tratar, pues les parecía entre divertido y molesto estar juntos siempre.

--- No siempre sr. Malfoy, ya que sus propios maestros les impartirán clases por separado.---

--- ¿Qué tipo de materias llevan ellos? ¿Son iguales a las nuestras?---

--- No del todo señorita Abbott, sus estudios son muy limitados, no llevan algunas materias como cuidado de criaturas mágicas, Adivinación, aritmancia, runas antiguas y defensa contra las artes oscuras.---

--- Ni nosotros.--- los demás prefectos rieron con ganas con el comentario de Ron, a lo que después la maestra volvió a llamar la atención del estudiantado.

--- ¡Muy simpático sr. Weasley! Espero que sea tan agradable con nuestros invitados como lo es ahora.--- Ronald solo sonrió apenado y se encogió en su lugar.

--- Bueno veamos…según la lista que nos enviaron, solo tres escuelas vendrán acompañados por alumnos, por lo que solo necesitamos de Griffindor, Ravenclaw y Hufflepuff…Slytherin…no por que no hospeden a alguien significa que se salvaron, apoyarán a sus colegas en lo que necesiten ¿Entendido?---

--- ¡Claro maestra!--- fue raro, pero ninguno de los presentes creyó en la palabra de los chicos y mucho menos en las picaras y descaradas sonrisas de sus labios…ni la misma maestra, pero ella sabía como hacerlos obedecer y por ello no se inmutó.

--- En fin, los cuartos para los huéspedes se instalarán en las mismas casas sin que nadie sea molestado, así que no tendrán problemas con el resto del estudiantado. Ravenclaw, ustedes recibirán al colegio Pentágono con una sola estudiante.--- Los alumnos asintieron respetuosamente y comentaron el hecho con los mas cercanos.

--- Hufflepuff, ustedes recibirán a tres alumnos del colegio Camellot para magos.--- Los prefectos de dicha casa no pudieron evitar sorprenderse con el numero de invitados, ya que era mas elevado que el de Ravenclaw, pero igual no pusieron objeción alguna y acataron ordenes…ahora venía lo bueno…

--- Gryffindor, ustedes recibirán a la academia Cackle para jóvenes brujas, tendrán a siete alumnas con ustedes.---

--- ¡¡¡ ¿Quueee?!!! ¡¡¡ ¿Siete?!!!---

Nadie en el salón esperaba que Ron y Hermione sufrieran tal reacción al escuchar el numero de invitadas…bueno…tampoco esperaban que fueran tantas, los compañeros los miraron con pena y a la vez con burla, pues les esperaba mucho trabajo, la maestra calló a los presentes con una mirada y se dirigió a nuestros amigos en busca de alguna explicación.

--- ¿Hay algún problema prefectos?---

--- Si…es que son much… ¡Auch!

--- ¡No profesora! Ninguno ¿Verdad Ron?--- Ronald se sobaba el brazo del pellizco dado por Hermione antes de contestar.

--- Sí, sí…ningún problema…ninguno…--- sin quitarles su mirada más severa a los prefectos de Gryffindor, Minerva Mcgonagall continuo hablando.

--- Sé que es un numero mayor al de sus compañeros y como jefa de su casa, se que harán un buen trabajo con las chicas, además es una buena oportunidad para que Slytherin y Gryffindor trabajen juntos. El sr. Malfoy y la señorita Parkinson les ayudarán con las invitadas cada vez que estén libres de alguna actividad…y pobres de ustedes si no lo hacen…--- Terminó la frase mirando directamente a los jóvenes, el aviso tuvo que ser necesario, ya que los muchachos apenas salieron de su asombro ante la tarea compartida, que ya pensaban ignorar las siguientes indicaciones, y como toda advertencia siempre termina con el profesor Snape, los chicos mejor acataron órdenes a regañadientes. Un poco mas satisfecha, la maestra de transformaciones dio por finalizada la junta con estas últimas indicaciones.

--- Sus actividades para con los invitados iniciarán al terminar la cena de bienvenida, estos estarán sentados en la misma mesa que ustedes, así que no tendrán problemas para encontrarlos, ¿Tienen alguna duda?--- Ninguno de los chicos formulo alguna.--- Bien, pueden retirarse y gracias por su colaboración.---

Los prefectos de las otras casas empezaron a retirarse del salón de transformaciones, no sin antes darles su mas sentido pésame a los chicos de Gryffindor, tanto por la excesiva cantidad de invitados, como por la obligada cooperación con los Slytherin, aún que algunos esperaban que esto se pusiera interesante, ya que los mas grandes enemigos del colegio Hogwarts trabajarían juntos y seguro no tardarían mucho en reñirse.

--- ¡No durarán ni una semana sin pelearse!-

-- ¡No durarán ni un día!-

-- ¡Pobres de esas chicas!—

- ¡Estarán en medio de la matanza!--- estos comentarios y mas se escuchaban entre los chicos que se retiraban, además de unas cuantas risas. Al final, los prefectos de Gryffindor y Slytherin se quedaron para…según la maestra…"Ponerse de acuerdo."

--- ¡Esto es simple!--- Indicó Malfoy a nuestros amigos.--- Ustedes les dan la bienvenida, las llevan por el castillo, a las clases y todas esas tonterías… y a nosotros no nos molestan en lo más mínimo ¿De acuerdo?...Bien…--- Draco y Pansy ya se retiraban, cuando Ron y Hermione les cortaron el paso.

--- ¡Estás muy equivocado si crees que no trabajaran con nosotros Malfoy!---

--- ¡Tienen las mismas obligaciones para con esas chicas como nosotros, así que tendrán que ayudar si no quieren que el profesor Snape les llame la atención!---

--- Dudo en verdad que se moleste con nosotros por no ayudar a esas retrasadas, pero igual ve a decirle si te atreves…Granger…--- Pansy y Draco sonrieron victoriosos al ver como la chica no agregaba mas a la discusión, y satisfechos se retiraban cuando una vez mas Ron les bloqueó el camino.

--- ¡Todavía no terminamos de hablar! Hay otro asunto que debemos tratar antes de irnos.--- Hermione miró nerviosa a su compañero, imaginándose el tema del que quería tratar.

--- ¿Qué diablos quieres Weasley?---

--- Es privado…--- agregó Ron mirando a Pansy, pues se sentía amable a pesar de encontrarse frente al chico que mas le disgustaba en el mundo, y no quería delatarlo en caso de que ésta no estuviera al tanto de los poemas, pero el rubio Slytherin se lo ponía difícil.

--- Si acaso quieres declararme tu amor Weasley, olvídalo, a mí no me atraen los pobres diablos como tu.--- Pansy fue la primera en soltar la carcajada con las palabras de su compañero, a lo que les añadió de su cosecha.

--- Y lo mismo va para ti Granger.---

Ambos amigos se miraban uno al otro con ganas de romperles los dientes a patadas ó con algún embrujo fuerte, pero era por Harry que contenían sus deseos y trataban de llevar la fiesta en paz…al menos por unos minutos más.

--- ¡¡ Ya déjate de tantas estupideces y dime!! ¡¡¿Que diablos te traes con Harry?!!---

Imaginando a lo que se refería, Draco se mostró intranquilo, y de inmediato buscó la manera de acabar pronto con la incomoda conversación.

--- No sé de que me estas hablando.---

--- ¡Ah! No sabes…ó no quieres hablar acompañado…--- mirando insinuante a Pansy quien de inmediato entró en la conversación.

--- ¡No hay nada sobre Draco de lo que yo no este enterada! Así que puedes hablar en mi presencia de cualquier tema.--- visto que Malfoy no mostraba intenciones de revelar algo acerca de sus planes y que no corría a Pansy para hacerlo, Ron habló de lleno y ya sin importarle nada más.

--- OK…no sabes de lo que te estoy hablando, pues te refrescaré la memoria.--- y tomando de sorpresa a propios y extraños, Ron tomó por la camisa al chico de ojos platinados y lo arrinconó en la pared con toda la fuerza que le fue posible, sacudiéndolo y golpeándolo contra el muro.--- ¡No vuelvas a mandarle mensajes ni le dirijas la mirada a Harry en las clases o en cualquier otro lugar del castillo, si no quieres vértelas conmigo!…---

Todos los presentes miraban al pelirrojo con gran sorpresa y terror a la vez, pues ninguno se esperaba tal reacción. Pansy fue la primera en hablar, y a la vez, fue a quitarle el Gryffindor de encima a Draco.

--- ¡¡¿Estás loco ó Qué te pasa?!! Si quieres pelear por el amor de Potter hazlo como todo un mago y no como un muggle… ¡Déjalo en paz!--- gracias a la intromisión de la chica, fue como Draco se libró de las garras del joven Weasley, pero no por ello Ron dejo de cantarle las diez.

--- ¡¡Él es mi hermano, no mi novio!! Y no voy a permitir que lo molestes como lo haz hecho desde primer año…no te le acerques ni le dirijas la palabra si no quieres problemas conmigo--- sin dejar de arreglarse el cabello y la ropa por la sacudida anterior, el rubio Slytherin contestó.

--- Aquellas fueron niñerías…no es para que te pongas tan violento, además…quien debe decidir si me le acerco ó entablamos un dialogo es Harry ¿No crees…ó acaso necesita permiso para salir a jugar?--- La voz insinuante que usara el joven Slytherin en la pregunta, obligo a Hermione la formular todas sus dudas de inmediato.

--- Así que… ¿No niegas el haber mandado los poemas a Harry, y el haberle ayudado en clases?---

--- ¿Y por que habría de negarlo? ¿Acaso Draco no es libre de prestar atención a quien se le venga en gana?--- Pansy los miraba con la altanería que a muchos Slytherin caracterizaba, dejando a nuestros amigos aún más confundidos de lo que estaban, pues no parecía que estuvieran bromeando.

--- ¿Pero que no se odiaban a muerte?... ¿Qué no has buscado meterlo en problemas ó sacarlo de la escuela desde los once años? ¿Por qué ahora quieres otra cosa? ¿Por qué ahora?--- Hermione miró a la pareja de la casa de las serpientes, a lo igual que Ron, sin siquiera parpadear para no perderse alguna señal de complicidad entre los dos amigos, pero nada se dijeron entre susurros, ni con guiños de ojos. Por el contrario, Draco tomó la palabra en completa seriedad y sinceridad.

--- Algunos maduramos más rápido que otros y dejamos los juegos para niños en el pasado…pero ustedes… por lo que veo…aún siguen cuidándose de travesuras imaginarias, ya que no dejan de buscar señales de alguna conspiración entre Pansy y yo.---

--- ¡¿Travesuras?! ¿Te atreves a llamarnos inmaduros después de todas las artimañas que nos has hecho desde primer año para meternos en problemas? ¿Qué esperabas…que te tratáramos como a otro conocido más?---

--- ¿Sería muy difícil que fuera así desde ahora?--- una vez más los dos Gryffindor se quedaron callados ante la firme figura de Malfoy y no supieron como contestar, al menos por un par de segundos, pues Ron fue quien continuó cuestionando la sinceridad del rubio.

--- ¿No será acaso que este es un nuevo plan para arrastrar a Harry a alguna trampa de los mortifagos? Ya que tu padre esta aún metido en ello, no me extrañaría que así probaras tu lealtad al grupo o que fuera tu iniciación a éste.---

Ambos jóvenes de túnicas negras y verdes se miraron fastidiados, para luego dirigir la vista a los de rojo y negro.

--- Que un miembro de la familia esté en los mortifagos, no significa que los demás lo estén también.--- el punto tocado por la chica tenía toda la razón, pero las palabras de Draco fueron las que realmente les puso los cabellos de punta a nuestros amigos.

--- Ahí tienes por ejemplo al sr. Crouch y a Sirius Black… en ambas familias han tenido miembros en las filas de los mortifagos y aún así no todos en la casa estaban con el Sr. Tenebroso ¿Verdad?---

--- Pero… creí que tu familia estaba totalmente de su lado…además ¿Qué sabes tú de los Black?---

--- Somos parientes… no tan lejanos como algunos quisieran…y sobre el señor tenebroso…mi padre es el más involucrado…mi madre por otra parte no quiere verse envuelta en nada de eso…pero ya estuvo bien de tantas preguntas sobre nuestra persona, ahora es nuestro turno, respondan, ¿Cuál de los dos es pareja de Potter? ---

Hermione y Ron se miraron por unos instantes antes de contestar, ya que aún estaban digiriendo la transformación de Draco y Pansy. Si los Slytherin cambian de piel como las serpientes ¿Esta será su metamorfosis?, ambos no sabían si confiar o no después de lo que ellos confesaron, pero lo justo era al menos aclarar algunos puntos, y con este pensamiento, Hermione fue la que habló.

--- Ninguno de los dos somos, ni hemos sido, pareja de Harry… somos como hermanos, nada más.---

--- ¿En ninguno de los años anteriores?---

--- No… ¿Por qué?--- Draco se sonrío con picardía y miró divertido a su compañera, quien al parecer sabía de ante mano el motivo de su alegría.

--- Significa entonces que todas mis travesuras fueron en vano…---

--- ¿Fueron en vano? ¿Qué significa, fueron en vano?--- Entendiendo un poco lo que quería decir, Hermione cuestiono a Draco.

--- ¿Acaso todas las trampas y groserías que nos hacías, era por que creías que Harry era novio de alguno de los dos?--- ambos Slytherin se miraron en complicidad y rieron al encogerse de hombros y solo decir como respuesta.

--- ¡Ups!---

Los leones los miraban sin saber si saltarles encima o echarse a reír con ellos a carcajadas…o al menos Hermione se sentía así, Ron por su parte tenía la cara totalmente roja y varias venitas palpitando por su frente a punto de estallar, los dientes apretados y los puños aún más, listo para brincarles y atacarles a mordidas en cualquier momento.

--- ¡¡ ¿Ups?!! ¡¡ ¿Solo eso tienen que decir?!! ¡¡ ¿Ups?!! ¡¡¡Están locos!!!--- Y sin avisar, salto sobre los Slytherin sin importarle nada ni nadie, estos al verse amenazados salieron en diversas direcciones para eludir los ataques del pelirrojo, pero como era obvio, Ron se concentró en Draco dejando a Pansy para el final, correteando al rubio por toda el aula, entre los pupitres y el escritorio de la maestra, gritando amenazas contra Malfoy y este justificando sus acciones anteriores.

--- ¡¡Casi nos expulsan!!---

--- ¡¡Harry tuvo la culpa!! ¡¡Te prefirió a ti que a mí en primer año!!---

--- ¡¡ ¿Y solo por eso?!!---

--- ¡¡ ¿Se te hace poco?!! ¡¡A mi nadie me deja de lado!!---

--- ¡¡ ¿Y por eso nos acosaste por cuatro años?!!---

--- ¡¡ Soy muy persistente!!---

Si alguna duda quedaba en la mente de la joven Gryffindor, la escena que estaba presenciando le restaba todas las inseguridades que aún pudiera albergar, ¿Cuándo se hubiera imaginado que Draco Malfoy jugara con Ronald Weasley sin decirse alguna grosería ó con intenciones de lastimar uno al otro? Bueno, lo que estaba pasando en ese momento no contaba. Al final cada una de las chicas tomó a su compañero y lo obligó a salir con rumbo a sus respectivas casas…no sin antes de que Draco hablara unas palabras con Hermione y Ron antes de marcharse.

--- Bueno…en vista de que se arreglaron los mal entendidos entre nosotros…---

--- ¡¿Cuáles si todavía tenemos mucho de que hablar?!---

--- Solo me resta decirles que… lamento haberles dicho tantas groserías desde hace cuatro años, pero estaba un poco molesto con Harry… ¡Lo siento y espero me disculpen!--- Ron calló su perorata al escuchar la disculpa, y como su compañera, solo sonrieron y se dieron la mano con los antiguos enemigos en señal de un nuevo inicio…tanto amistoso como amoroso.

Al llegar a la sala común, se encontraron con Harry y el resto de los hermanos de Ron, jugando con las cartas explosivas marca Weasley, que además de detonar como las originales, las que te sobran te insultan si vas perdiendo, el grupo se veía muy divertido y mucho mas los que les rodeaban viendo la partida y buscando al encargado de los pedidos. De todos Ginny era la más alegre, pues estaba sentada junto a Potter y le enseñaba sus cartas parlantes.--- ¡Mira Harry esta carta quiere hablar contigo!---

--- No lo creo… ¡Ah chicos! ¿Por qué tardaron tanto? ¿Que les dijeron?---

--- ¡Sí! ¿De cuantos invitados estamos obligados a cuidar?--- Preguntaron los gemelos.

Con la cara que los prefectos pusieron al hacerles esa pregunta, cualquiera hubiera entendido que no les había ido muy bien en la repartición. Hermione y Ron tomaron asiento y platicaron sobre el trabajo encargado por la maestra Mcgonagall junto a los Slytherin y en especial sobre la cantidad de invitadas asignadas a Gryffindor.

--- ¡¡¡¡Siete!!!! ¡¡¡Nos endonaron a siete niñas!!!---

--- ¿Qué tan niñas serán?---

--- ¡Fred, George! No las trajeron para que escogieran novia, son invitadas del colegio y deberán tratarlas con respeto.---

--- ¿Y quien dijo que no las trataríamos con respeto?--- Harry no escuchaba nada de lo anterior… en sus oídos aún resonaban las palabras "Junto a los Slytherin". Si ése era el precio a pagar para estar cerca de Draco, pues entonces sería el guía de turistas mejor portado de todo Hogwarts. Los hermanos miraban tal determinación en el rostro de Harry, que simplemente no le preguntaron nada, pues sus ojos lo decían todo, ahora solo faltaba estar a solas para contarle lo demás.

El momento se dio cuando se quedaron solos en la sala común, y ni siquiera buscaron la manera de abrir tema, Harry de inmediato les preguntó todo acerca del trabajo junto a los Slytherin. El inicio fue breve, otra escuela se negó a traer alumnos y las serpientes se salvaron de cuidar gente, pero como Gryffindor era el grupo con más alumnos asignados, entonces apoyarían en lo necesario.

--- Entonces ¿Nos encontraremos con ellos en cualquier momento?---

--- Es posible.---

--- ¡Oye! ¿Cómo que si nos encontraremos?---

--- ¡Claro! ¿No querías que los apoyara para no quedarme solito?--- Ron ya no agregó nada más y solo sonrío divertido ante la ayuda "Desinteresada" de su compañero. Hermione en cambio inicio el tema principal.

--- ¡Mmm Harry! Al final nos quedamos Draco, Pansy, Ron y yo a hablar, y…tocamos varios temas… entre ellos tú…--- Imaginándose lo que seguro hablarían con él, el corazón del pobre enamorado empezó a palpitar a gran velocidad.

--- ¿Y?---

--- Fue extraño…no negó los poemas y admitió que nos molestaba desde hace años solo por ti… incluso se disculpó con nosotros al saber que ninguno era ó fue tu pareja antes.---

La gran mayoría de los alumnos salieron de sus habitaciones al escuchar los gritos de Harry, muchos pensando que se encontraba en peligro, otros que ya se había vuelto loco, y los mas cercanos, al verlo tan contento se preguntaban que lo había puesto así. Ron y Hermione regresaron a los estudiantes a sus camas y trataron de calmar a su hermano contándole el resto de la historia ¡Solo! si prometía guardar silencio. Al final Harry estaba tan eufórico, que poco faltó para que saliera en busca de Malfoy y le declarara su amor con una serenata fuera de la casa de Slytherin, pero sus amigos le pusieron el freno a tiempo y le aconsejaron que no se apresurara, que se hiciera del rogar, que no se mostrara tan necesitado, que se diera su lugar y después de meditarlo detenidamente, Harry aceptó y por lógica, la explicación a Sirius ó a ellos sobre los sueños de Harry quedó rezagada para después.

Los siguientes días fueron de total locura en todo el castillo, la creación de las habitaciones nuevas no causó grandes inconvenientes como lo dijo la profesora Mcgonagall, pero igual eran la comidilla de todos los estudiantes, el sr. Filch junto a los elfos domésticos engalanaban el colegio para la ya tan cercana llegada de las viejas escuelas, además de la limpieza a consciencia se colocaron varias letras luminosas que flotaban solas como las velas del gran comedor, y juntas daban la bienvenida en la entrada del edificio, además el pequeño maestro del coro, enseñó su nueva canción a sus alumnos titulada "Bienvenidos hermanos mágicos", la cual se escuchaba seguido por el pasillo donde estaba su salón.

La tan esperada fecha de llegada, por fin se presentó, las clases se suspendieron temprano para que los alumnos se arreglaran el uniforme y se formaran a las afueras del castillo, a las 5:00 de la tarde debían tomar sus lugares con sus capuchas puestas para recibirles con total elegancia. A las 5:30 todos estaban listos y los maestros se paseaban entre ellos para corregirles las posturas y la indumentaria, Colin Creevey estaba al frente del alumnado por que era el encargado de las fotografías, así que tomaría varias direcciones para tomar las mejores imágenes.

Todos en Hogwarts estaban preparados para recibir a sus invitados, las 6:30 de la tarde era la hora acordada de llegada y ésta se acercaba a gran velocidad. Pronto, dos estilos de magia estarían frente a frente, pronto se sabría si serían amigos ó enemigos.

Dumbledore no pondría a todo el colegio en peligro si no fueran personas de confianza, pensaba Harry, mientras esperaba junto a sus amigos a los invitados, de alguna forma esos pensamientos le tranquilizaban.

--- Ya son las 6:20 p.m.--- Anunció el diminuto maestro Flitwick.

Fin del capitulo 13.

¡¡Hola a todos mis nakamas!!

Disculpen mi tardanza, pero como lo he dicho antes…los capítulos cada vez me salen más largos y me cuesta mucho sacarlos temprano…espero les siga gustando el fic y que no olviden dejar sus mensajes, buenos ó malos, todos son bien recibidos siempre y cuando no sean groseros ni traigan un virus con ellos… gracias por su tiempo y…

¡¡Que los ilumine la eterna luz!!