Los personajes de esta historia son de la querida Stephenie Meyer, yo solo narro lo que dicta mi imaginación.
Queda prohibida su adaptación o copia sin permiso de la autora.
Capítulo 2: Verde versus Dulce Chocolate
Exhausta de un largo día de estudiar. Isabella va hacia su dormitorio donde la espera su blanda cama. Se echa y en ese mismo instante puede conciliar el sueño. Gracias al cielo que sus compañeras no están ahí.
Después de treinta minutos se levanta exaltada. Esto no era lo que tenía planeado para su primer día en la universidad. Necesitaba ir al campus para buscar un lugar en donde ayudar. Y no estar dormida por mas cansada que este.
Se levanta y se dirige a la ducha para despejarse y quitarse la pereza que hace un momento tenia. Comienza a arreglarse para verse formal. Durante el trayecto se encuentra con varios de sus compañeros que le dan opciones de trabajo. Una propuesta le llama la atención y se dirige a la biblioteca donde estará por varios meses.
Pidió informes sobre lo que se necesitaba para ser uno de los tutores. Bella deseaba ser una persona que ayudara a sus compañeros a pasar alguna materia en la cual no entendieran. Le gustaba ayudar y esta no sería la excepción. La hicieron llenar un documento donde le pedían sus datos personales y por supuesto la materia que iba a impartir.
«Esto será un día muy hermoso» pensó ella. Eso es lo que esperaba, o ese estaba demasiado fuera de la realidad.
...
Edward Cullen: un chico bastante popular, egocéntrico, mal creado, mal humorado presumido, todas las chicas, o la mayor parte de las chicas de la universidad están hechizadas con aquella penetrante mirada. En su rostro no dibuja una sonrisa excepto cuando esta con sus amigos y casi hermanos Emmett y Jasper. Ellos tres se habían conocido en séptimo grado y a partir de ese momento no se han separado.
Cuando entraron a la universidad decidieron meterse a la misma, pero por desgracia Edward no había logrado el examen de aceptación. Tuvo que conseguir una beca para poder estar ahí. El no era un chico de buenas notas, el era uno más a los que les gustaba la música y nada más. Especialmente el Rock.
Esa tarde había ensayo de la banda a la cual este trío de amigos y casi hermanos pertenecían. Ensayaban en el jardín principal del campus para que los "Novatos" supieran a quien se les debía el debido respeto. O por lo menos eso es lo que pensaba Edward. La banda de Rock se hacía llamar McShow, se presentaba en distintos eventos de la universidad y por lo general todas las personas que acudían pagaban diez dólares por verlos.
¿Y qué hacían con el dinero que ganaban? Lo invertían en el mantenimiento de sus instrumentos y la otra parte lo dejaban para las bebidas alcohólicas, pero sinceramente ellos no eran personas de las que bebían en exceso.
—Tengo que ir a tutorías —informo Edward mientras guardaba su guitarra color azul eléctrico en su estuche.
—¿Es neta? —inquirió Jasper con gesto de incredulidad.
—Ahora te vas a convertir en todo un cerebrito —se burla Emmett.
—¡Cállate! —le grita a su amigo.
—¿Y crees que la tutoras sean sexys? —cuestiona Jasper levantando las cejas sugestivamente.
—¡No seas estúpido! La última vez una estúpida ñoña no dejo de acosarme, inventando de pretexto las clases. Espero que esta vez me dejen escoger a mi tutor
—dijo en tono molesto y emprendió el camino hacia donde se encontraba su motocicleta.
—¡Suerte con eso! —le grita Emmett antes de que arranque.
...
Isabella se va a sentar a una mesa en el área de historia a lo lejos pudo notar la presencia de aquel chico que había conocido esa mañana en el almuerzo. Ese chico de cabello cobrizo, mirada furiosa y penetrante. «Que apuesto, pero que furioso.» Pensó. No le tomo mucho importancia y decidió continuar con su trabajo.
Edward llego hasta la recepción parta preguntar sobre su nuevo tutor. El parecía que le estaba rezando a dios para que le tocara una tutora.
—Buenos días —saluda cortésmente a la señora de edad avanzada.
—Buenos días joven. Viene a tutorías, ¿no es así? —pregunta la mujer pero ella sabía perfectamente para que venía. Edward solía ir con un tutor cada que tenía problemas con alguna asignatura. Era normal verlo ahí, solicitando un tutor.
—Si, a la materia de Historia por favor —dice mientras cogía un cigarrillo y lo llevaba a su boca.
—Señor Cullen, no olvide las reglas de la biblioteca —le dice la mujer con voz tranquilizada mientras que revisaba su computador para checar los tutores libres a esa hora. Edward se encoge de hombros y lo vuele a meter a la cajetilla. —¡estamos de suerte! Hay una tutoría libre en la materia de historia. Ya puede pasar a su área.
«Puta» maldice Edward. No toleraba que una mujer fuera su totora. Tuvo que llenar un documento con sus datos. Se puso en camino hacia el área donde debía trabajar deseando no estar en esta situación, pero siendo sincero necesitaba aquellas clases extras para poder pasar la materia. Se juro a si mismo que le pondría todo el empeño la próxima vez.
Al llegar a la mesa donde serían sus clases Edward se da cuenta de que ya había visto aquella chica. Bella estaba con la cabeza gacha, concentrada en su trabajo. Su trenza alemana que comienza de un extremo y termina tejida hasta la altura de la mitad del brazo se hace notar justo con sus lentes de marco negro. «La Nerd» piensa molesto por saber quién es.
Bella siente que alguien la observa, como si quisiesen interrumpirla. No quiere levantar la mirada, pero de pronto siente la inmensa necesidad de ver quién es. Lentamente va subiendo la mirada.
Sus miradas se cruzan. Verde versus dulce chocolate.
Se quedan observando unos con otros. Pareciese que la mirada de Edward la penetraba hasta lo más profundo de su ser mientras que la insignificante mirada de Isabella pierde potencia al darse cuenta de quién es. «El Rockstar» piensa Bella. Y la fachada la tiene: una playera blanca acompañada con una chaqueta negra y unos jeans gastados. Ella solo tenía un sweater de color perla y unos pantalones negros.
—¿Tu eres mi tutora? —Pregunta con tono y expresión de desprecio. La sigue observando. Hala un asiento para sentarse frente a ella.
—Sí, supongo —responde un poco intimidada, pero poco a poco se acostumbra a su presencia. Edward le pasa un papel donde lleva anotado el nombre y la materia en la que se debe trabajar.
—¿Que vamos hacer? —cuestiona mirando hacia otro lado.
—Lo básico. Esto es solo el inicio. No será nada difícil, señor... —hace una pausa para revisar el papel que le había dado —Cullen. Supongo que trae su libro.
—No, en tutorías nunca me lo han pedido —se escusa aun sin cruzar miradas con ella.
—¿Le puedo hacer una pregunta? —Él solo asiente y Bella continua —¿Sus antiguos tutores eran mujeres o hombres? —la pregunta no tenía que ver con la materia, y era extraño. Nadie le había preguntado eso y si lo cuestionaban era solo para hacer preguntas estúpidas como: ¿tienes novia? ¿Te gustan rubias, morenas o pelirrojas? Entre otras más. Todo para ligarlo.
—Amm... fueron dos mujeres y un hombre —contesto dudoso en responderle si o no. Y al final el hombre resulto ser gay.
—Ahora entiendo. Voy por un libro —dijo mientras se levantaba del asiento para poder ir en busca de un libro de historia. Edward la observo hasta que se perdió entre los estantes. Bella regreso con un pequeño libro entre las manos y se lo dio.
Las clases fueron normales. Era extraño que Edward se sintiera bien estando junto a una chica, una chica insignificante como él pensaba. Sabiamente logro contestar las dudas que Edward tenía en su pequeña lista. Para ser la primera parte le entendía mucho mejor que su maestra de historia. Bella y Edward estaban tan concentrados en su trabajo que no se dieron cuenta de que su hora ya había terminado.
—¿Cuándo nos volvemos a ver? —sin perdí permiso a su mente pregunto. Solo el corazón le había dictado que le preguntara a esa chica cuando podían volverse a ver.
—Pasado mañana —le contesto alejándose de él y de su compañía. Después de su clase ella ya era otra persona, la misma persona antisocial. Desde el momento en el que el reloj marcaba las 18:00 horas ella ya dejaba de ser tutora.
Edward se quedo quieto, ahí observándola detenidamente preguntándose ¿Cómo una chica podía ser tan Nerd y tan linda a la vez? Porque eso es lo que estaba pensando. Linda. Solo eso.
Ella aun no podía creer que la misma persona que se veía sin sentimientos pudo ser tan cortes al contestar las preguntas, aunque solo fueron preguntas sobre la materia. Salió por la puerta principal y se quedo admirando por un momento el árbol de flores rosas que estaba justo en frente. Una corriente de aire la regreso a la realidad, pero ese aire vena acompañado con un aroma indescriptible. Era una fragancia de pino combinada con un aroma natural masculino. Era de él. Edward pasó a su lado, rápido. Cogio su casco y subió a su motocicleta. Antes de arrancar observo detenidamente a la incrédula Isabella, solo por unos pocos segundos. Y se fue sin más.
¡Oh! ¿me meresco un Reviews? bueno ya saben, quiero saber su opinion ^.^ un abrazo fuerte para todas. ¡Nos vemos en la proxima!
