Los personajes de esta historia son de la querida Stephenie Meyer, yo solo narro lo que dicta mi imaginación.
Queda prohibida su adaptación o copia sin permiso de la autora.
Manos frías, luz blanca,
lámparas amarillas, sobre cielos ennegrecidos.
Capuchas de lana y ojos marrón oscuro,
te cantaré una canción que sé que te gustará.
Y caminaremos por lugares a los que siempre vamos,
un millón de caras que no conozco.
Diré las palabras que siempre esperas
que pongan nuestros corazones a latir.
Capítulo 3: Arrepentirse de aquella decisión
Después de aquella primera clase de Historia que tuvo con Isabella, Edward no podía dejar de pensar en aquella persona que le hacía sentirse... Bien. Por más que le daba vueltas al asunto no podía evitar pensar en ella. Su voz, sus expresiones, su concentración, sus ojos detrás del cristal de los lentes. Todos aquellos pequeños detalles eran tan simples pero tan lindos.
—Edward —lo seguí llamando su amigo Jasper pero él no le daba la mas mínima atención. —¡Edward!
—¿Que quieres? —le contesto molesto pues había interrumpido sus vagos pensamientos.
—Te estaba hablando desde hace una hora y no me pelas —espeto Jasper
—No seas exagerado Jasper...
—Está bien no, pero si te estaba hablando. Quería decirte que Emmett nos estará esperando en "Eclipse" para tocar esta noche. De nuevo. A los Novatos. —hacia pausas entre palabras ya que veía que su amigo aun estaba muy despistado.
—Si ya se.
—Como carajo vas a saber si tan solo nos han solicitado ir cuando tú estabas en tus clases —casi le da una bofetada en ese momento pero se contuvo.
—¿Que dijiste? —Edward por fin había reaccionado. Jasper puso los ojos en blanco y se volvió para caminar hacia la salida.
No entendió lo que dijo Jasper, solo unas cuantas palabras. «Emmett, Eclipse, solicitado. ¿Tengo que ir a Eclipse?» Pregunto como si alguien en su cabezota estuviese ahí para responderle. «Tengo que ir a Eclipse» dijo cogiendo su chaqueta y saliendo de su dormitorio.
Eclipse un lugar donde los estudiantes solían ir a distraerse y divertirse después de una larga semana de estudios. Se ofreció un concierto por parte de McShow dando a conocer sus virtudes y dando a demostrar lo que eran en realidad, unos grandes Rockstars.
Mientras tanto en el dormitorio de Isabella, Rose y Alice se arreglaban para salir, precisamente a ese lugar llamado Eclipse. Al entrar a la habitación la expresión de Bella era más que obvia: estaba demasiado cansa y confundida con aquel chico de nombre Edward. No entendía por qué él no tenía buenas notas en la materia de historia si había sido tan inteligente al contestar sus preguntas.
Sus compañeras la observaron curiosas. No la habían visto en casi toda la tarde y de verdad que las dos querían ser buenas amigas con ella. A pesar de que tuviera apariencia de Nerd sabían que en fondo ella tenía su lado aventurero.
—¡Hey Bella! ¿Quieres ir con nosotras a Eclipse? Dicen que es un lugar muy bueno —comento Alice, la chica del pelo corto y puntiagudo.
—Suena bien —murmuro Bella.
—¡Anímate compañera! Esta noche será espectacular —exclamo Rosalie quien estaba arreglando su cabellera dorada.
—Está bien. Voy a vestirme —susurra con una sonrisa en los labios. Era su primera noche en la universidad de Washington y la tenía que disfrutar a lo grande. No podía quedarse en su habitación y estudiar cuando apenas comenzaban las clases y no había exámenes. Tenía que disfrutar un poco.
Este lugar... Eclipse ya estaba abarrotado con muchos jóvenes estudiantes, novatos y no novatos. Todos bailando al compás de la música que se escuchaba a todo volumen. El lugar era enorme con luces tenues de color azul, morado y rojo. Algunos solos estaban ahí tomando bebidas con sus amigos, tratando de encontrarse con una hermosa chica.
McShow estaría ofreciendo un concierto a todos los novatos. Edward había llegado casi veinte minutos después de que Jasper lo había abandonado. La banda ya estaba casi lista, solo les faltaba un integrante. La vocalista, quien tenía la manía de llegar tarde o a veces no llegaba.
—Donde putas esta Tanya? —pregunto Edward ya molesto. Los tres estaban arreglando sus instrumentos para su espectáculo.
—Esta follando con un tipo en su azotea —Bromeo Jasper. Le gustaba demasiado hacer enojar a Edward pero por extraño que parezca esta vez no le afecto en nada.
—No lo dudes —agrego Emmett.
—Tanya es una irresponsable —murmura Edward.
—Oh vamos Edward. No te preocupes. Va a llegar para que te pueda dar tu noche —dijo Jasper con un tono bromista.
—¡Cállate! —le grito Edward.
—Esta noche si hay hermosas chicas. Solo miren hacia allá —susurro Emmett mirando hacia la entrada del lugar. Ahí estaban ella. Cada una con su porte esencial. Parecían modelos de revista: Rosalie, Alice y Bella.
—Creo que me va a dar un ataque —murmura Jasper enojado por la pequeña de cabellos negros.
—Es un demonio vestida de diosa —musito Emmett deslumbrado por la belleza de Rosalie.
—¡Joder! Que hermosas —grita Jasper. Edward solo veía a Bella se sentía extraño, algo comenzó a bombear en su pecho. Tal vez era porque ella se veía... Linda.
—Hasta la Nerd se ve verdaderamente perfecta —coincide Emmett. De pronto Edward lo fulmina con la mirada. Sentía la necesidad de arrancarle sus ojos y borrar su memoria para que no viera más a Bella. Pero no lo hizo porque estaban en público y porque era su amigo.
—¡Cállate! —solo se limito a contestar.
—¿Que dije? —Emmett se encogido de hombros.
—Solo cállate —y se volvió a concentrar en su guitarra.
Las chicas estaban bastante entusiasmadas. Se podía sentir la emoción correr por sus venas. Fueron directamente a la barra de bebidas y se sentaron en aquellos asientos altos y con cojines acolchonados de color marrón.
—Este lugar es fantástico —exclamo Alice después medio una copa de vino blanco.
—Lo mismo digo —coincidió Rosalie. —¿Y tu Bella?
—Emm, está bien. Me gusta —respondió tímida. Aun no se le quitaba la timidez después de vivir con ella desde que recuerda. Nunca fue a un baile porque le apenaba mucho, o mejor dicho porque nunca la invitaban, y si su mejor amigo lo hacía Bella lo rechazaba al instante.
A pesar de todo ella se sentía bien y eso era lo importante. Aun siendo la Nerd de todos los lugares los cuales solía ir, era feliz con las personas que la aceptaban tal cual era. Incluso ella misma sentía la necesidad de vestirse con Sweaters y pantalones un poco holgados, con lentes -ya que odiaba los lentes de contacto-, con tal de sentirse cómoda. Al final no le importaba lo que pensaran de ella.
Bebió un poco de su refresco de manzana y su mirada se poso en la banda que estaba en el escenario. Estaba ese nuevo amigo que había hecho en la cafetería, y también estaba su primer alumno de la clase de historia. «Edward» resonó el nombre del chico en su mente. Algo muy indescriptible le estaba sucediendo con ese cobrizo rebelde.
—No ha llegado Tanya y debemos comenzar en cinco minutos —Jasper le informa a Edward. El estaba tan distraído viendo detrás de la multitud a esa chica de lentes y cabello castaño amarrado en una coleta donde lucía esas bellas ondas.
—No importa. Lo haré yo —sentenció sin apartar la vista de la chica. —I know. Esa será la que cantaré y ustedes me seguirán —señalo a sus amigos con su dedo índice.
—Edward, ¿estás seguro? No la tenemos lista y apenas la hemos ensayado un par de días —Jasper comenzó a preocuparse.
—Tan seguro como te voy a cortar las bolas si no me sigues —le contesto
—¡Uy! Es mejor que no te diga nada si no me quedare sin placer para las nenas... —bromea Emmett —¡Y lo peor! Me quedare sin descendencia.
—Emmett por todos los cielos. ¡Cállate! —dijo Edward ya fuera de sus casillas.
—Está bien, está bien. Comencemos esto de una buena vez.
Todos los presentes ya estaban listos para el gran espectáculo. «Buenas noches Novatos de la universidad de Washington. Quien está listo para una noche más de McShow? Bienvenidos a los novatos! Bienvenidos a su primer Eclipse!» Un chico había salido al escenario para crear ambiente entre el público. Los jóvenes gritaban y aplaudían eufóricos. «¿Listos para el Show?» Grito.
«Se le saldrán los ojos por gritar tanto» pensó Bella bebiendo un sorbo de su refresco.
«¡¿Listos para el Show?!» Volvió a gritar y los presentes respondieron un si. «¡¿Listos para McShow?!» Y entonces todo el mundo estallo en gritos y aplauso. El escenario que estaba solo con una luz tenue comenzó a iluminarse. Primero apareció Edward frente a un piano presionando teclas para comenzar la melodía.
Cuando los instrumentos sonaron al mismo tiempo Edward comenzó a cantar. No hacía más que pensar en lo hermoso que había pasado esa tarde. Lo más increíble era que no él mismo sabía si era aquella chica que estaba sentada frente a la barra de bebidas la culpable de que cantara con aquel sentimiento. Un sentimiento que no se podía explicar. ¿Acaso Bella le había mostrado, sin darse cuenta, el verdadero significado de ser una persona con sentimientos?
Seguía cantando, y no paraba de pensar en aquellos hermosos ojos de color chocolate. Algo nacía dentro de él y era... raro. ¿Como una cosa extraña para él comenzaba a desarrollarse en su interior? Algo que verdaderamente se sentía bien.
Cuando Bella lo escucho cantar con aquel sentimiento, pensó que quizás él estaba demasiado enamorado de su chica. Y mientras eso ocurría ella podía saborear el momento de apreciar su voz. Su voz masculina y sentimental. Se deslumbro con su presencia, con su voz, su forma de presionar las teclas del piano, de todo.
Para Bella no era la primera vez que se sentía maravillada y sentía una atracción por un hombre. Ya había muchas ocasiones en las cuales ella creía que estaba enamorada, pero no era así. Desde que cumplió los dieciséis años ella dejo creer en el amor. Ahora se podría decir que solo le atraían los chicos pero solo se quedaba ahí, como una atracción y nada más. Edward le gustaba, le gustaba de verdad. Le gustaba que cantara, le gustaba que tocara el piano, en pocas palabras le gustaba todo de él. Y ya no había oportunidad de arrepentirse de aquella decisión.
. . .
Después de una gran noche. Rosalie y Alice había sido invitadas a bailar. Bella se quedo sentada en la barra bebiendo su segundo baso de refresco. De pronto varias voces venían detrás de ella alegando cosas que solo los músicos hablaban.
—¡Fue una noche de locos! ¡Próxima vez hacemos un intro musical! —decía con entusiasmo.
—¡Deja tu lo musical! Soy atractivo puedo hacer lo que quiera —resumió otro.
—Eso no tiene que ver con eso Emmett —ese nombre resonó en su cabeza. El único que había conocido con ese nombre era un integrante de la banda. «Rayos que no me van» pensó Bella, ya era demasiado tarde porque ellos ya estaban a su lado.
—¡Hey, Isabella! —«Mierda» maldijo ella levantando la mirada. —Así que tú eres la hermosa Nerd que entro con unas hermosas chicas. El rostro de Bella comenzó a arder.
—Estem... Yo... —trataba de explicar.
—¿Bella? —la llamo la voz de aquel chico al que le había impartido su primera clase.
—¿Se conocen? —pregunto Emmett incrédulo.
—No, no lo conozco —respondió de inmediato Bella. Por alguna razón ella no quería tener relación fuera de las clases. Menos con la persona que le gustaba. Podía ser amigable y buena persona en sus clases pero no fuera de ellas. Edward la miro extrañado pero no dijo nada.
—Lo siento — Edward mascullo fríamente —creí que eras otra persona.
Era difícil negar a una persona. Más cuando sabias que sentías algo por lo que toda tu vida comenzara a depender de ello.
—Isabella, ¿quisieras salir algún día de estos? Ya sabes para charlar y todas esas cosas —propuso Emmett. De pronto todo callo de sorpresa y Edward se quedo quieto sin hablar. Y con los celos a todo lo que daban.
Un capitulo mas que espero les guste, una abrazo para todas y si no es mucho pedir su bella opinion que anima mucho a seguir escribiendo aunque aun no se como contestar su bellos Reviews
