Los personajes de esta historia son de la querida Stephenie Meyer, yo solo narro lo que dicta mi imaginación.
Queda prohibida su adaptación o copia sin permiso de la autora.
Capítulo 10: Lamentos
Al ver a Edward correr hacia ella. Bella detuvo su andar para esperarlo. Realmente quería saber porque ni siquiera le había dirigido la palabra cuando estuvo frente a él. Su corazón latía deprisa signo de que algo iría mal.
Edward llego frente a ella pero no dijo nada, simplemente la abrazo y deposito un beso en la frente de la castaña. Aspiro su aroma delicioso hasta que se saco de él y por fin pudo separarse de ella para comenzar las explicaciones.
—Perdóname. De verdad que lamento mucho no haberte hablado. Pero me interrumpía mucho —mintió y Bella lo sabia pues estaba ahí y en ningún momento la pelirroja había abierto la boca mientras ella se encontraba ahí —Así que por fin pude cortarla y alcanzarte.
—Bien —se limito a susurrar.
—Dime algo... —rogo —no solo bien que siento que lo hice mal.
—Edward no puedo decir una cosa cuando mi corazón está diciendo otra.
—Lo entiendo. Por favor olvidemos esto y salgamos del campus. Te tengo una sorpresa. Es más vamos de inmediato —farfullo eufórico. Edward intentaba hacer que la castaña olvidara el trago amargo de hacia unos instantes.
—Okay. ¿A dónde iremos? —pregunto aun distante. Aunque en lo profundo ella también quería hablarle eufórica cono Edward lo hacía. —Es sorpresa. Pero espero que te guste.
—Está bien. No me digas hasta que estemos cerca.
Edward la llevo hasta su motocicleta. El único medio de transporte con el que contaba él. Su auto aun estaba en casa y en ese momento se lamento por no tenerlo en la universidad. No quería que la piel de porcelana de Bella se quemara por culpa del sol.
—Sujétate bien —ordeno Edward sobre su hombro. Bella obedeció abrazándolo por la cintura.
Su trayecto duro casi veinte minutos en la moto. Pasaron por grandes avenidas y grandes casa. Poco a poco fueron disminuyendo las viviendas, alrededor de ellas se encontraban grandes árboles que parecían estar ocultando los senderos. Edward fue bajando la velocidad hasta detenerse frente a una gran casa de color blanco.
Edward bajo en silencio aun sin decir nada, ofreció su mano a su novia para ayudarla a bajar de la moto. De ahí partieron a la entrada sin soltarse.
—La sorpresa es que conoceré a tu familia, ¿cierto? —sonrió satisfecha.
—Así es. Quiero que conozcas a mi padre y a mi madre —su mirada cambio al recordar a su madre biológica. Esperaba no encontrarse con ella por las calles de la ciudad.
—Seguro que me agradaran. —Hizo una pausa mirando su apariencia —Por lo menos me hubieras dicho para arreglarme mejor, por lo menos una pista.
—Te ves bien. No necesites arreglarte mas, eres hermosa de todas las maneras posibles. Así me gustas —dejo un beso en su mejilla.
Llegaron hasta la puerta de madera. Edward presionó el timbre. La puerta de abrió dejando ver a una mujer de ojos azules y cabello color caramelo. Una sonrisa deslumbro su rostro al ver a Edward acompañado. No dijo nada, simplemente lo abrazo al mismo tiempo que lo besaba en la mejilla.
—Cariño hace tiempo que no venias a visitarnos —exclamo emocionada —Me alegre mucho al saber que vendrías y mejor aun con tu novia.
—Quería que ustedes la conocieran. —Hizo una pausa —me da gusto poder volver acompañado. — miro a Bella sonriente. Lo mismo hizo la mujer
—Soy Esme, mucho gusto en conocerme —la abrazo gustosa y Bella le devolvió el abrazo.
—Isabella. El gusto es mío.
—Eres una buena joven para Edward. Me agrada que haya conocido a alguien como tú.
—Gracias. Espero que él piense lo mismo —bromeo
—Bueno, adelante que esta por servirse la comida —los tres cruzaron el umbral. Pasaron por la sala de acolchonados sofás y decoración exquisita. Llegaron hasta el comedor sentándose en las cómodas sillas.
—¿Y Carlisle? —pregunto Edward no ver a su padre. La expresión de Esme cambio.
—Tuvo una llamada urgente esta mañana y tuvo que ir al hospital. Dijo que esperaba estar lo más temprano posible aquí para verte.
—Eso espero... —murmuro triste. Él también necesitaba ver a su padre.
Mientras comían charlaron de diferentes temas. Bella y Esme compartían consejos de como tener mejores cuidados con las plantas del jardín. Paso un par de horas y aun no llegaba Carlisle.
Edward comenzó a creer que era la hora de partir. Esme rogo que esperaran un momento mas pero él ya no quería esperar. Bella solo estaba esperando una decisión. El cobrizo comenzó a sentir la hora de regresar al campus.
Al salir un auto estaba estacionado frente a la casa. Edward supo quien era al instante y un poco antes de que la mujer bajara del automóvil. Elizabeth. La madre biológica de Edward caminaba hacia su hijo sonriendo. Después de un gran tiempo por fin podía verlo.
Edward sintió como la furia comenzaba a apoderarse de su cuerpo. Aun tenía mucho rencor en su corazón, y esperaba que algún día desapareciera.
—Edward... —murmuro la mujer con sonrisa de felicidad —me alegra mucho verte.
—No puedo decir lo mismo —su voz sonó áspera y furiosa. Bella tomo su mano en un fuero intento de controlarlo.
—Hijo por favor solo quiero saludarte y ver si has estado bien —dijo Elizabeth con tono suplicante.
—¡Ya me viste ahora vete!
—Por favor. Dame la oportunidad de hablar.
—No tengo nada que hablar contigo. —tomo a Bella de la cintura y la llevo hasta su moto. —Es hora de irnos. —le dijo
—Edward —grito Esme —conduce con cuidado por favor
Sin más el cobrizo encendió la motocicleta. Su corazón latía furioso. Su adrenalina estaba a todo lo que daba, no podía controlarla. Ignoro todo a su camino, aumento la velocidad poniendo en riesgo su vida y la de su novia.
Bella le gritaba que bajara la velocidad pero él no la escuchaba. Todo a su alrededor desapareció y solo se encontraba la carretera frente a él. La velocidad iba en aumento. Los recuerdos de Elizabeth y su amante lo cegaban impidiéndole regresar a la realidad.
Escucho un grito ahogado antes de que se escondiera en la oscuridad de las tinieblas. Algo había ocurrido pero sus parpados le pesaban. No podía abrir sus ojos. Se dejo abrazar una vez más por la oscuridad.
Un capitulo mas que espero les guste, una abrazo para todas y si no es mucho pedir su bella opinion que anima mucho a seguir escribiendo.
