y como siempre yo aqui en las navidades en ciernes subiendo nuevo capitulo, pero que le vamos a hacer tenia casi terminado el capitulo hace meses pero no me decidia a cual seria su final e de decir que tengo casi toda la historia ya pensada y sera larga y tendra hasta ahora como ocho historias hermanas(Spin-off) sin contar que hasta ahora almenos dos de ellas seran crossovers una con El Ministerio del Tiempo de TVE y la otra con outlander de la cadena Starz. ambas se encuentran en principio de creacion es mas si observan bien entre lineas poransaber algo sobre la de El Ministerio del Tiempo y de que personajes se trata; desde ya sepan entender que si no lo subi antes fue por que la vida me consume todo el tiempo, y para hacer la historia yo como buena fanatica de los hechos fidedignos y de la historia original debo empaparme del conocimiento sobre el contexto historico general y hacerlo coincidir con las historias narradas en la/las series. pero mantengan la calma que ya estoy en proceso de creacion del proximo capitulo. ademas este capitulo tiene una pequeña mencion de Lemon, el cual comunmente no hago y es otras de las razones que me llevaron a trasarme ya que no sabia si incluirla o no y tuve que hacerla muy corta por que temia poder acabar el capitulo esta semana.

sin mas que decir espero lo disfruten y dejen sus comentarios para saber sus opiniones ayudan bastante a seguir.


Dos meses Después

Ese día era la fiesta del solsticio de verano y solo faltaban seis días para el casamiento de Carlos y Madeleine, la niña que antaño llegara a Francia para ser duquesa consorte se convertiría en reina del país y ella la antigua reina consorte volvería a Escocia para ver a su diestra un trono vacio. Uno que ahora podría ser ocupado comprendiendo una alianza con Francia, como estaba destinado a ser desde que tenía seis años de edad; pero jamás seria así, no si eso significaba perderlo de nuevo.

Sabía lo que era gobernar con el recuerdo de un rey muerto ella lo había hecho y su madre también. No quería esperanzar a sus hijos con la supervivencia de su padre, prefería que lo recordaran como ella recordaba a Jacobo V*; quizás estaba siendo muy egoísta pero solo quería protegerlos a todos ellos porque los amaba y si eso significa alejarlo lo haría aunque se le rompiera el corazón.

Ella sabía lo que sucedería durante la fiesta de esa noche una doncella podría conseguir el favor del rey, nadie esperaba que Carlos encabezara las festividades ese año al menos no a días de su boda ni siquiera que se hiciera en aquella ocasión pero, tras su ultima negativa a Francisco él las impulso nuevamente. Cuando Kenna se lo comunico ella comprendió que quería castigarla hacerla sentir vulnerable, incluso cuando no se pronuncio de ninguna manera tras que las habladurías sobre la filiación de sus hijos se esparcieron por la corte; colocando a John- Phillipe como pretendiente favorito al Delfinado, si el hermano de su padre moría sin producir herederos.

María sabia que eran mentira pero, ¿De que valía desmentirlo? no creerían en sus palabras, no sin su respaldo y el que hayan nacido luego de que el vaticano hubiera dado por finalizado su matrimonio tras creerlo muerto no hacía más que ensombrecer su situación, pues sin una bula papal que les permitiera retomar sus votos y un reconocimiento por parte de Francis sus pequeños se encontraban en un abismo del cual le sería casi imposible salir.


Durante la fiestas jean y Annette se mantuvieron activos disfrutaron de la música y los fuegos artificiales, se detuvieron en la contemplación recurrente de Aimé y Gustav sus primos más pequeños hijos de Claude y Leith Bayard quienes contaban con uno y dos años respectivamente e incluso jugaron con su primo Michael de Poitiers* quien les llevaba unos meses de nacido, un niño de las cocinas que había sido designado como paje de su hijo tras su llegada a la corte por iniciativa de de Francisco, haciendo oídos sordos al pedido de la reina madre de ahorrarle al niño ese puesto el cual ella categorizo de humillante, pretextando por su parte que sería un altísimo honor ser el paje del Duque de Edimburgo en Francia ya que, el suyo había quedado en Escocia luego de que su madre enfermara gravemente; y su hermano bastardo de quien no tuvo el corazón para apartarlos ya que los tres eran tan pequeños, jóvenes e ingenuos que no conocían la maldad y las intrigas que se gestaban entorno a sus acciones puras e infantiles.


Una vez finalizadas las festividades de rigor antes del cortejo Catalina se acerco a una de sus damas de cámara privada y le dijo discretamente:

-Dime Margaret, ¿Están listos los vestidos que pedí?- A lo que la mujer respondió:

Si madame, listos y dispuestos para su uso-ante eso ella dijo esbozando una sonrisa para luego dedicarle un leve asentimiento indicándole que podía retirarse:

-Tú y Valeríe preparen el agua para el baño, las sales y el perfume que mande a traer de París.

Luego dirigiéndose a un guardia le dijo discretamente mientras que con su mirada recorría el salón buscando encontrar a la reina de Escocia:

-Bernard, tú me dirás quien es la favorita ni bien la haya escogido... Y no quiero retrasos.

A lo que el guardia respondió sin dilación tras lo que regreso a su puesto esperando el momento convenido:

-Por supuesto, como ordene Madame.


Luego de que el tiempo para los niños en la fiesta culminara Mary quiso acompañarlos a sus cámaras pues no deseaba presenciar el cortejo de la favorita, sobretodo luego de haber sido objeto de las habladurías de la corte y las miradas penetrantes de las cuales era objeto por parte del agasajado las cuales no hacían más que torturarla haciéndola sentir miserable; en algunas ocasiones durante esa noche se pregunto; ¿Qué quería ese hombre de ella, que esperaba? ¿Que corriera a sus brazos y gimiendo en su oído le pidiera que la tomara esa noche? Pues no, si era así estaba muy equivocado no lo conseguiría de esa manera, al fin al cabo no era como ellas esas cortesanas malvivientes enfermas del deseo de poder que él representaba, de ninguna manera ella caería tan bajo, era una reina y tenía una reputación que mantener.

Se encontraba abandonando la sala presa de sus cavilaciones cuando Catalina de Medici le cortó el paso diciendo:

-Mary querida aquí estas al fin, te estado buscando acompáñame a mis cámaras si eres tan amable

Al ser abordada de forma tan inesperada no pudo decir otra cosa que:

-Catherine yo…, lo siento debo ir a acostar a los niños ya tuvieron suficiente diversión por hoy, todos tuvimos suficiente.- a lo que riendo de forma seca la reina madre respondió:

-Permíteme diferir querida en cuanto a los niños estoy segura de que su nana podrá atenderlos perfectamente sin tu ayuda

Entonces fue que Jean intervino y tomando las faldas de su madre dijo:

-Pero abuela mamá no iba a contar un cuento hoy, ¿No es así maman?

Observando esa escena ella no pudo evitar rememorar con tristeza las múltiples veces en que siendo un niño, su hijo hacia lo mismo cuando alguien amenazaba con apartarla de su lado y que el pequeño y recién nombrado paje estuviera detrás de el chico, no hacía más que ensombrecer sus recuerdos presa de la culpa que la consumía por dentro. Si tan solo hubiera dicho la verdad años atrás las penas que habría ahorrado, pero ahora no podía echarse atrás, no era un buen momento ellos no estaban listos para saberlo, no todavía. Fue con ese pensamiento que dijo:

-Estoy segura que después de hoy su madre podrá contarles muchas historias pero, ahora mismo querida María hay unos asuntos de estado inaplazables que debemos tratar con urgencia.- tomándola tras eso discretamente por el brazo y arrastrándola rápidamente a su ala del palacio en la planta superior sin darle tiempo a protestar.


Estaba a punto de acabar con este teatro en que se había convertido aquella fiesta, aquel juego del gato y el ratón que ejecutaban ese día, buscándose evitándose midiéndose acusándose y deseándose con las miradas, él la deseaba y ella también; no en vano conocía todos sus gestos y expresiones, como que cuando estaba ansiosa mordía inconscientemente su labio inferior hasta poblarlo de un vivo color rosado que lo volvía loco, tal como hiciera hace unos momentos; provocándole el deseo de cruzar el salón y sin ningún tipo de reparo tomarla entre sus brazos, conducirla a sus cámaras y poseerla durante todo lo que restaba de la noche.

Y lo hubiera hecho de no ser porque en el preciso instante en que se disponía a abandonar su posición en el salón lady Natalie Tianná* lo abordo en busca de su favor acariciándole el brazo de forma un tanto descarada, en ese momento le dieron ganas de apartarla de una forma para nada gentil pero al visualizar a María abandonando de manera decidida el salón una efervescencia se hizo presente en la boca de su estomago después de todo quien se creía ella para dejarlo tan sediento de ella, ¿Acaso no quería sus favores? Esa mujer que tenía todas las razones para exigirlos los rehuía, eso no tenía ningún sentido.

Y todo por esas estúpidas visiones sin sentido, malditas profecías y maldito Nostradamus que había llenado las cabezas de su mujer y su madre con temores infundados también maldita Clarissa que había tenido que matar a Ayleé antes de tiempo; pero ahora que lo pensaba debía agradecerle un poco a su hermana bastarda, al fin y al cabo había cosas que debían suceder exactamente igual que antes al menos hasta cierto punto.

Pues bien si no lo deseaba el tampoco iría tras ella, no esta vez. Ya había sido suficiente humillación y el también tenía su orgullo de hombre; fue con esos pensamientos que con su orgullo herido al momento que la música empezaba a sonar sabiendo que luego se arrepentiría regresando su atención a Natalie dijo:

-Lady Tianná, ¿Me concedería el honor de bailar conmigo está Pavana.*?-a lo que la joven rebosante de alegría le dijo:

-Por supuesto que si Monseñor, ¿Cómo podría negarme?

Bailaron por una hora completa luego de la cual y tras una copa de vino francisco tomo su mano y acariciándole los nudillos tras meditar unos minutos dijo marchándose después del salón:

- Espero veros esta noche lady Natalie.


-No, no y no, no caeré así de bajo Catherine soy una reina.

María no podía creer que la reina le pidiera algo como aquello, jamás lo haría nunca se comportaría como todas aquellas mujeres que esa noche lo rodeaban y merodeaban a su alrededor como presas al acecho, todas esas, todas esas p…, hay solo pensar en la palabra la enervaba de una manera impropia y el solo hecho de saber en su fuero interno que era muy probable que la abuela de sus hijos hable con razón en ese asunto la hacía sentir sucia de una manera inexplicable.

-Está bien Mary, si no quieres hacerlo ni por Escocia ni por Francia hazlo por tus hijos. Una vez me dijiste que no querías ser igual a mí, que deseabas ser un diferente tipo de reina, esta es tu oportunidad de hacerlo demuéstrame a mi cuanto deseas serlo y muéstrale a la corte quien es la dueña del corazón de mi hijo, pero por nada del mundo dejes pasar esta noche. Yo a su tiempo lo hice cuando Henry y yo éramos jóvenes, yo era una muchacha joven y orgullosa igual que tu y me arrepentiré toda la vida. Bash nació diez meses después.- le dijo Catherine apelando a su entendimiento como último recurso agregando luego:

-Natalie no es como Olivia ni ninguna otra mujer que haya pretendido a Francis ella creció en la corte, sabe todos los trucos buenos y malos y además durante un tiempo antes de que regresaras para casarte con él ellos mantuvieron una relación bastante discreta o todo lo que se puede en la corte francesa; pero se acabo cuando llegaste a su corazón, pero como bien sabes donde hubo fuego cenizas quedan por lo tanto debe ser el tuyo y solo ese el que se encienda esta noche en el corazón de mi hijo. ¿E sido clara?

Realmente la reina de los escoceses no sabía nada sobre ese asunto el jamás había mencionado nada sobre el tema, ni tampoco ella preguntado por otras mujeres, ninguna aparte de Olivia estaba segura pero ahora que lo pensaba si sus recuerdos no fallaban, cuando apenas hubo llegado a la corte y quiso entrar a las cámaras de Francisco él no se lo permitió en esa oportunidad ella le pregunto si estaba con alguien y el jamás le dijo que no. ¿Sería posible, acaso él… él estaba con Natalie?- así fue que haciendo tripas corazón ella proclamo:

-Lo hare.


Ya había pasado una hora en cualquier momento Natalie estaría allí junto a él pero eso no evitaba que llenara su copa de vino por decima vez no quería nada de esto solo quería a Mary, pero esa mujer ingrata lo había rechazado, una y otra, y otra vez se lo merecía ella sí que lo hacía.

Se encontraba terminando su decimo cuarta copa cuando llamaron a la puerta y permitiendo el acceso a sus aposentos él la vacio y tras un largo suspiro giro sobre si mismo pero, la visión que recibió fue más de lo que podría haber esperado; era maría con una bata y camisón de seda color crema demasiado reveladores pero igualmente componían una visión excitante y que su cabello se encontrara completamente suelto no hacía más que favorecerla a ella aun mas.

De igual manera él no pudo evitar decir:

-¿Que diablos haces aquí?, no deberías estar aquí.-pero fue cortado por Mary quien tomándole sus manos entre las suyas sin atreverse aun a mirarlo a la cara le dijo:

-Por favor Francisco se que hice mal te hecho mucho daño, pero quiero enmendar las cosas…, te quiero.

Después de todo esa mujer quería volverlo loco, no había duda, no después de haber jurado y perjurado que no quería saber nada con él. ¿Creía acaso que eso era un juego, que podía manejar sus sentimientos a su antojo?, claro que no. El era Francisco Valois Medici el también tenía su honor propio no se dejaría manipular tan fácilmente, no de nuevo* si Mary lo quería de nuevo a su lado debería entender que muchas cosas iban a cambiar.

Realmente debía estar muy desesperada para hacer algo como aquello pero se lo merecía ella había llevado esta situación a esos extremos por lo cual el dijo dirigiéndose al guardia que se encontraba tras ella:

-Llévatela… llévatela de aquí Bernard.-al oír aquello Mary no supo que hacer y que el guardia la apremiara para salir de las cámaras fue más que suficiente para sentir una sensación de pánico irrefrenable que tal como un balde de agua helada poblara todas las fibras de su ser por lo que armándose de valor y alzando por primera vez la mirada le dijo:

-Por favor no lo hagas, no me apartes de tu lado, no se vivir sin ti, no puedo… el solo hecho de verte en los brazos de otra me enferma. Te amo.-tras escuchar aquello algo dentro de él se rompió pero no daría su brazo a torcer tan fácilmente ella lo había herido eso no se arreglaba con un lo siento por lo que luego de hacer un ademan para que los guardias la sacaran mirándola a los ojos proclamo:

-Eso, debiste haberlo pensado antes de rechazarme como lo hiciste María.

El solo escuchar eso hizo que los ojos se le poblaran de lágrimas y en un desesperado intento por hacerlo cambiar de opinión zafándose de los guardias quienes ya la arrastraban por el pasillo rumbo a la puerta, corrió hacia él y poniéndose de rodillas con los brazos aferrados a sus piernas cual niña pequeña suplico:

-No me dejéis, os lo suplico monseñor, tengo miedo de perderos no puedo vivir sin ti tengo mucho miedo Francis, ayúdame a no temer mas mi amor por favor por nuestros hijos te lo ruego ayúdame….- y hubiera seguido suplicando de no ser porque tomándola por los hombros él la obligo a pararse y sin soltarla camino con ella hasta el centro de la habitación, no sin antes hacer un ademan para que los guardias se retiren a la vez que decía recibiendo un asentimiento por parte de ambos:

-Pueden retirarse y que nadie nos moleste esta noche, o matare a cualquiera que entre por esa puerta.

Luego tomándola de la cintura la sentó delicadamente en el suelo y sentándose a su lado la ciño de la cintura colocando su cabeza contra su pecho obligándola a oír los latidos de su corazón y después de bésale la coronilla tomo su mano izquierda y la posiciono en uno de los azulejos de mármol que cubría el piso a la vez que dulcemente le decía:

-Mira… ¿Crees acaso que nuestro amor terminara, que me perderás alguna vez?; escucha mis latidos están allí ¿Los oyes?, mira el mármol ¿Ves las letras?, nuestro amor está escrito allí y perdura en nuestros corazones jamás terminara, no me perderás nunca siempre estaré contigo cuando seamos viejos e incluso después que eso ocurra. Nadie podrá cambiar lo escrito en las piedras ni en nuestros corazones. Recuerda Mary yo soy tuyo y tu eres mía.

Oír aquello hizo que lagrimas corrieran por sus ojos pero no pasaron desapercibidas para el padre de sus hijos quien enfrentando sus orbes azules con las café de ella le dijo poniéndola en pie conduciéndola despacio hacia su lecho luego de secarle con ternura las mejillas:

-Shh…, no llores más, se acabo estoy aquí y jamás te dejare te lo juro.

Fue en ese momento que aferrándose a su cuello cual si la vida se le fuera en ello ella dijo:

-Hazme tuya esta noche, deseo sentirte dentro de mí por favor Francisco.

Solo esa palabra basto para que él se apoderara de sus labios en un apasionado beso a la vez que la despojaba de su camisón para después decirle mirándola directamente a los ojos mientras sostenía su rostro entre sus manos:

-Dime si quieres que pare porque no sé si podre ser delicado- a lo que ella acortando el poco espacio que los separaba dijo para luego aferrarse aun más a él:

-No, no te detengas jamás.

Hicieron el amor durante todo el resto de la noche y hasta bien entrada la madrugada ni siquiera los gritos y protestas de lady Tianná pudieron disuadirlos de lo contrario y fue recién con las primeros rayos de sol, anunciantes de el nuevo día, que Mary se entrego por fin a los brazos de Morfeo descansando su cabeza en el pecho de Francis acunada por los latidos de su corazón, no sin antes haber perdido todo atisbo de duda de que lo vivido hasta entonces no se trataba de un sueño, sino que era completamente real.


Notas aclaratorias:

Jacobo V: Era el nombre por el cual se conoció al padre de María Estuardo y rey de Escocia antes que ella.

Michael de Poitiers: hago alusión al hijo del cual Kenna está embarazada en la serie pero en vez de ser del general en la historia es de Bash.

Lady Natalie Tianná: una joven que era dama de compañía de Catherine de Medici y apareció en el primer episodio de la serie "Reign" teniendo un incipiente romance con Francisco II.

Pavana: La Pavana (del francéspavane) es una danza cortesana en 2/4 o 4/4 de moda en toda Europa en el Renacimiento. Se dio particularmente en Italia (hasta mediados del siglo XVI), en Francia y en Inglaterra (hasta principios de XVI).

No se dejaría manipular tan fácilmente, no de nuevo: hace alusión a la manipulación y el control del cual era objeto Francisco II durante su reinado por parte de los Guisa parientes de su esposa.