¡Holi!
Bueno acá actualizo otro cap.
Espero que les esté gustando mucho el fic =D
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.
Antes de que Bella llegara, Alice se dio una ducha rápida y se puso su pijama favorito. Luego se dedicó a hacer tiempo hasta que su amiga llegara. Se pudo a ordenar los últimos detalles de la fiesta de pijamas hasta que al rato sonó el timbre.
—¡Ya voy! —Gritó ella mientras bajaba corriendo las escaleras hacia la puerta. —¡Bella! —Gritó y abrazó a su amiga.
—Hola Alice —Saludó ésta sonriendo.
—Ven vamos — Dijo Alice invitando a pasar a Bella. Luego, cerró la puerta y ambas subieron al cuarto de Alice a toda prisa.
—Bella, ¿Qué hay de nuevo? — Sonrió Emmett, saludándola con la mano.
—Hola Emmett —Se limitó a decir Bella, sonrojada.
—¡Hey! Una fiesta de pijamas, ¿Puedo unirme? —Pregunto él, entusiasmado.
Alice rió al escuchar a su hermano. —No, no Emmett. Ésta fiesta de pijamas es sólo para chicas. Así que lo siento —Dijo Alice sonriente mientras se encogía levemente de hombros. Acto seguido, llevó a Bella a arrastras a su cuarto.
—Eso crees —Susurró Emmett por lo bajo al escuchar como Alice cerraba la puerta de su cuarto.
—Bien hablemos, hablemos —Dijo Alice dejándose caer en su colchón.
Bella solo se limitó a sentarse tranquilamente mientras observaba a su amiga.
—¡Hablemos de chicos! —Gritó la duende, eufórica.
—Ya, pero no grites Alice —La intentó calmar, Bella.
—Lo siento. Bueno dime, ¿Algún muchacho que te interese? Además de Edward claro —Dijo Alice bajito.
Bella dudó unos segundos. —La verdad que no lo sé Alice… aún sigo sin entender a tu hermano. Es la bipolaridad personificada, primero es grosero luego se disculpa y, al instante, vuelve a comportarse si él fuera el centro de mundo.
—Bueno, en eso tienes razón —Admitió Alice asintiendo con la cabeza.
—¿Y qué hay de Jasper? —Indagó.
—¡Ay Bella, es tan lindo y además es un dulce! Siempre que lo tengo cerca me dan ganas de abrazarlo muy fuerte. Parece un osito de peluche, esos de los que te dan ganas de besar todo el día —Dijo Alice abrazando una almohada. —Aún debemos arreglar nuestra salida de compras y seguramente Rosalie también vendrá —Continuó.
—Oh ¿Por qué?
—Eh, es una larga historia— Balbuceó Alice.
—Bueno, estoy aquí y la noche es joven —Sonrió impaciente Bella.
Alice suspiró rendida. —¿Ves el colchón en el que estás sentada? —Preguntó señalándolo con el dedo.
—¿Qué hay con el?
—Bueno, es de Rose —Respondió Alice y observó como Bella palidecía. —No te preocupes. Le dije a Rose que podía venir conmigo y Jasper de compras y de esa manera me, en este caso, te prestó su colchón-Agregó.
—Oh —Murmuró Bella, aún preocupada.
Alice rió. —¡Deberías ver tu cara Bella! Rose no va a matarte. Admito que lo haya pensando en algún momento pero no lo hará, tranquila —Intentó animarla.
—Gracias Alice, me siento mucho mejor ahora —Susurró la castaña con tono irónico.
Alice rió a carcajadas ante el comentario de su amiga.
A todo esto, Emmett había bajado a la cocina por un vaso. Cuando lo encontró subió de vuelta al segundo piso de la casa y lo colocó en la puerta de Alice y comenzó a escuchar su entretenida conversación.
—¿Emmett? ¿Qué se supone que estás haciendo? —Preguntó Jasper al ver a su hermano con su oreja apoyada en un vaso que, a su vez, estaba apoyado en la puerta del cuarto de Alice.
—¡Shh! —Lo calló Emmett. —ve por un vaso tú también Jazz. Tienes que escuchar esto. Bella y Alice están teniendo una conversación muy entretenida— Susurró.
—¿Bella está aquí? —Preguntó el rubio, incrédulo y Emmett asintió en silencio.
Jasper suspiró y bajó a la cocina por un vaso, luego, cuando encontró uno, volvió a subir.
—¿Es realmente necesario? —Preguntó Jasper con el vaso en mano.
Emmett asintió. —Es de vida o muerte Jazz.
Por un momento Jasper se sintió intrigado, ¿De qué podrían estar hablando Bella y Alice? Se preguntó y sin pensarlo dos veces, imitó a su hermano posando el vaso en la puerta de Alice.
—Oh, oh, oh. Así que a Bella le gusta Eddie, ¿Quién lo diría? Ahora si entiendo el por qué ella siempre lo estaba observando o cuando se quedaba paralizada siempre que lo veía pasar. Tantas pistas que decidimos ignorar, querido hermano —Susurró Emmett, divertido, con tono dramático.
Jasper rió por lo bajó y se concentró en la conversación de las chicas…
… Hasta que comenzó a arrepentirse de encontrarse allí. ¿Alice estaba hablando de él? ¿Alice decía que él parecía un osito? Oh no, Emmett estaba escuchando también. Ese sería su fin ya que toda su dignidad se había ido por el desagüe.
El rostro de Emmett pasó por muchos colores. Primero rojo y morado que pasó a un violeta fuerte ya que hacia todo lo posible por contener la risa. Pero no pudo evitar soltar algo así como una carcajada ahogada, ya que no deseaba que Alice y Bella los descubrieran espiando sus conversaciones acerca de 'El bipolar de Eddie y El osito de peluche de Gasparín'
—No quiero ni un solo comentario acerca de esto Emmett Cullen —Le advirtió Jasper en un susurro.
Emmett se limitó a ahogar otra carcajada.
—¿Se puede saber qué diablos están haciendo ustedes dos ahí? —Preguntó Edward observando a sus hermanos en el suelo.
—¡Shh! —Dijeron los dos a la vez.
—Claro. Cuando vea a Carlisle le diré que les haga una revisión aquí arriba —Dijo Edward señalando su cabeza. —Parece que realmente la necesitan —Agregó y se alejó hacia su cuarto.
Jasper y Emmett, luego de la interrupción de su hermano, volvieron a su trabajo de antes.
Escucharon toda la historia que Alice había armado sobre el colchón de Rose y como ella iría de compras con Alice y Jasper, quien se quejó al oírlo causando una risita proveniente de Emmett.
Hasta que escucharon a Bella decir: —Sabes Alice… la verdad es que… estoy entre Edward y Emmett —Al oír eso, Emmett ahogó un gritito.
—¿Emmett? Bella, por favor, ¿En qué estás pensando? —Grito Alice, incrédula.
—Hey, ¿Qué hay de malo conmigo? —Se quejó éste en voz baja.
Escucharon a Bella vacilar unos segundos. —Bueno si tienes razón… ¿Alice? —Preguntó tímidamente.
—¿Si? —Dijo la duende con curiosidad al escuchar el tono de su amiga.
—¿Emmett es gay?
Al oír a Bella, Jasper no pudo evitar soltar una carcajada lo suficientemente bajita como para que las chicas no lo escucharan.
—Cállate osito de peluche —Dijo Emmett molesto en un susurro.
-Cállate tú… gay-Lo burló Jasper en voz baja, aun riendo.
-¡Claro que no! ¿Estás loca, Bella?-Escucharon gritar a Alice.
—Bueno, solo era una pregunta —Susurró la chica causando una risita proveniente de Alice.
—Espero que no lo sea —Agregó bajito. —En fin Bella, debo advertirte de algo —Comenzó Alice. —La última novia que tuvo Emmett, sufrió las graves y dolorosas consecuencias…
—¿Consecuencias? —Preguntó Bella.
—La ira incontrolable de Rosalie. Aún me apiado de la pobre chica —Susurró Alice.
—Oh —Se limitó a decir.
—¿Lo ves Jasper? Soy irresistible. Las mujeres pelean por mi, no como tú que eres el osito personal de Alice —Susurró Emmett con tono burlón, aun que Jasper hizo caso omiso a sus palabras.
Los chicos permanecieron un rato más allí escuchando a Alice y a Bella intrigados y completamente enfrascados en su conversación hasta que la voz de Carlisle los interrumpió, tomándolos por sorpresa.
—¿Emmett? ¿Jasper? —Preguntó Carlisle.
—Oh, oh —Susurró Emmett. —Eh, hola papá ¿Cómo te fue en el trabajo? —Interrogó, poniendo una cara angelical.
—Bien gracias pero, ¿Qué se supone que están haciendo?
—Eh —Dudo Emmett.
—Muchachos, quiero una explicación de ambos en éste instante —Dijo su padre.
Jasper y Emmett se incorporaron lentamente y se quedaron en silencio pensando en alguna excusa, rápidamente.
Ambos intercambiaron una mirada y sin pensarlo dos veces salieron disparados hacia sus cuartos ya que no habían encontrado ningún argumento coherente para explicarle a su padre.
—Niños —Dijo luego de un suspiro y se dirigió a su despacho.
Al día siguiente Esme bajó las escaleras para encontrarse con Rosalie durmiendo en el sillón, cosa que le pareció demasiado extraña para venir de su hija.
Se dirigió a la cocina para prepararse el desayuno. Y una vez listo éste, desayunó.
Cuando terminó, se incorporó y se dedicó a lavar las cosas. En el preciso momento que se encontraba lavando la taza que había utilizado, sonó el timbre de la casa.
Esme se alejó de la cocina, mientras se preguntaba quien podía ser, y se dirigió hacia la puerta de entrada.
—Buenos días, eh ¿Vive aquí el señor Jasper Hale? —Preguntó y al ver la expresión de pura confusión de Esme, agregó. —Ayer compró una Play Station y hoy es la fecha de entrega—Dijo un hombre con un paquete en manos.
Esme dudó unos segundos. —Mmm ¿Jasper Hale ha dicho? —Preguntó y el hombre asintió.
—Oh lo siento, pero aquí no vive ningún Hale. Ésta es la residencia Cullen —Explicó sonriendo.
—Oh, lamento las molestias señora —Se disculpó el hombre.
—No se preocupe, suele pasar —Sonrió Esme y observó como el hombre se alejó y cerró la puerta.
—¿Quién era? —Preguntó Rosalie desde el sillón, que al parecer, se había despertado.
—No era nadie cariño, equivocado —Contestó Esme y preparó el desayuno para su hija.
Unas horas más tarde, el resto de los Cullen y Bella habían bajado a desayunar a la cocina.
—¿Cómo dormiste Bella? ¿Se lo han pasado bien anoche? —Preguntó Esme al ver entrar a su hija y a su amiga.
—Si, fue genial —Respondió Alice por Bella, muy entusiasmada.
—Hay si. Estuvo genial, ¿No es así, osito de peluche? —Dijo Emmett soltando una carcajada.
—Ja, ja —Jasper rió irónicamente y sin gracia. — Si claro, ¡Gay!
— ¿Estuvieron escuchando? —Grito Alice, enfurecida, al escuchar los comentarios de sus hermanos.
—¡Oh vamos duende! No seas así-Dijo Emmett en un intento de calmarla.
Alice golpeó la mesa con su pequeño puño con fuerza. —¡De Emmett podía esperarlo pero ¿Jasper? ¿Cómo has podido? ¡Me decepcionaste! —Les reprocho, aún furiosa.
—Ali, fue culpa del gay. Él me incitó —Se defendió Jazz.
—Si claro. Mándame al frente, osito-Dijo Emmett mirando a su hermano de mala manera.
Luego se pasaron todo el desayuno echándose la culpa entre ellos y discutiendo, para terminar muertos de risa. Al terminar de desayunar, los chicos Cullen y Bella se sentaron en la sala a seguir conversando.
Emmett se sentó al lado de Bella y comenzó a hacerle cosquillas.
—¡Déjame Emmett! —Gritó ella entre risas, mientras se retorcía para que el chico la soltara.
—Oh no. Eso si que no —Rió él.
—Es suficiente Emmett —Dijo Rosalie con un tono amargado.
—Oh vamos Rose. Bella sabe que está muerta por mi, ¿O no soy irresistible?-Dijo Emmett con aire de superioridad, mirando como Bella se sonrojaba.
La expresión de Rosalie era impagable. —Perfecto —Dijo lanzándole una mirada llena de odio a Bella, que se estremeció.
—Rose, no seas así con Bella.
Rosalie hizo caso omiso al comentario de su hermano, se incorporo y salio de la sala.
—¿Debería entender ésta conversación? —Pregunto Edward sentado en una punta.
—No hermanito. Tu cerebrito no aguantaría tanta información a al vez —Sonrió Emmett mientras contestaba la interrogante de su hermano, que, al oírlo, simplemente puso los ojos en blanco y suspiró.
—A no ser que quieras enterarte de la confusión de Bella —Rió Emmett, dándole un abrazo a Bella, quien lo observó con cara de 'no te atreverías' pero él solo le guiñó un ojo.
—Bella —La llamó Alice y ella miró en su dirección.
—Ven, hay que devolverle el colchón a Rose —Susurró y ambas se incorporaron y abandonaron la sala y, al subir las escaleras, dejaron a los chicos solos.
Alice y Bella entraron en el cuarto de la duende. Tomaron el colchón de Rose y lo llevaron a arrastras hacia la puerta del cuarto de ella.
—Rose, venimos a devolverte el colchón —Dijo Alice tocando la puerta.
Su hermana abrió la puerta y miró a Bella con furia.
—No gracias hermanita querida. Prefiero no tocarlo luego de que ella se acostó en él —Dijo Rosalie con asco y les cerró la puerta en la cara.
—Oh…—Fue todo lo que dijo Alice.
Ambas se voltearon y arrastraron el colchón devuelta al cuarto de Alice.
—¿Bella? ¿Puedes venir un segundo? —Llamó Rose desde su cuarto.
Bella miró a Alice buscando ayuda pero ella solo sonrió para animarla.
—No va a comerte, solo ve.
Bella obedeció y salio de la habitación de su amiga. Caminó por el pasillo hasta enfrentar la puerta de Rosalie.
—¿Rose? —Preguntó Bella en un susurro y la puerta se abrió.
—Bella…— Comenzó. — Voy a decirte esto una sola vez y espero que quede claro —Dijo y se acercó peligrosamente a Bella. —Si vuelves a acercarte a Emmett como lo has hecho hoy estás muerta, ¿Has entendido? —Dijo con tono hostil y Bella solo asintió.
—Que bueno que nos entendamos, ahora vete —La echó.
Bella se volteó y se dirigió hacia el cuarto de Alice, algo confundida por lo que acababa de pasar.
—¿No vas a preguntar que ocurrió? —Preguntó ella.
-No… puedo imaginármelo-Contestó Alice.
Luego de ordenar un poco el desastre de ayer, las dos bajaron a la sala donde encontraron a los chicos riendo.
—¿Nos perdimos de la broma? —Pregunto Alice, sentándose al lado de Jasper.
Y Bella no tuvo mas remedio que sentarse al lado de Edward ya que Emmett estaba recostado en el sillón.
—Jazz, mi osito de felpa más dulce y tierno de todo el mundo— Comenzó Alice pero fue interrumpida por su hermano.
Emmett dejó escapar una fuerte carcajada. —¿Ahora es de felpa? Pensé que era de peluche —Chilló entre risotadas.
—Cierra la boca gay, ¿Por qué no nos cuentas como querías unirte a nuestra fiesta de pijamas, anoche eh, Emmett? —Lo enfrentó Alice, causando que Emmett se callara y maldijera en voz baja.
—Así esta mejor —Susurró la más bajita.
—¿Qué decías Alice? — Preguntó Jasper.
—¿Cuándo vamos de compras, osito? —Lo interrogó, Alice.
—No lo sé —Contestó no muy interesado en el tema.
—¡¡Jasper!! —Gritó Alice de golpe y muy fuerte haciendo que Jazz pegara un saltó en su lugar.
—¿¡Qué!? —Preguntó alarmado.
—Tenemos que ir de compras, ¡Me lo prometiste! Tenemos que ir si o si Jasper. Así te guste o no, iremos aunque sea lo último que haga-Grito Alice, histérica.
—Ali, yo no dije que no te llevaré. Sólo se paciente —Dijo él.
—¿Paciente? Hace días que no compro ni un solo par de zapatos, Jasper, ¿Sabes lo que eso significa? ¿Eh? ¿Tienes idea? —Preguntó ella a los gritos.
—Nada bueno, seguro —Dijo el rubio.
Ya nos empezamos a entender, mi osito lindo —Dijo Alice mucho más calmada y besó la mejilla de Jasper quien suspiró.
—Pobre el osito. Está siendo acosado por un duende del mal —Los burló el chico.
—¡Cállate, gay!—Gritó Alice.
Los dos se sumergieron en una pelea de insultos que, gracias a dios, Carlisle y Esme detuvieron.
—¿En óonde has aprendido ese vocabulario, Emmett? Y tú, Alice, no es propio de una señorita hablar de esa manera —Los retó Esme a ambos.
—Lo siento —Dijeron al unísono.
—¿Bella, cariño te quedarás no? —Preguntó Esme.
—Bueno eh, yo —Comenzó Bella.
—Mamá, ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que Bella va a quedarse —Dijo Alice sonriendo.
Edward bufó molesto donde se encontraba sentado, irritando a Bella.
-Bueno eh, entonces llamaré a mi padre para avisarle —Dijo ella y Alice le alcanzó su teléfono.
Bella marcó el número de la estación de policía y esperó.
—¿Papá? —Preguntó ella, cuando Charlie atendió.
—Hola Bells, ¿Cómo lo has pasado?
—Bien, bien…estuvo divertido-Dijo mientras le sonreía a su amiga duende.
—Me alegro, ¿Qué necesitas?
—Eh, solo quería avisarte que me quedaré un rato más aquí —Contestó Bella.
—Mmm —Dudó unos segundos su padre. —Bella, últimamente estás yendo muy seguido a lo de los Cullen, ¿No tiene nada que ver con ese tal Edward, o si? —Indagó.
Bella vaciló unos instantes. —¡Claro que no, papá! ¿Cómo se te ocurre?
—Bueno, realmente no lo sé, Bells.
—Papá tengo que colgar, Alice va a matarme si le gasto todo el crédito, adiós— Dijo Bella.
—Bien, adiós Bells —Dijo su padre y Bella colgó el teléfono y se lo entregó a su amiga, quien daba saltitos en su lugar, feliz.
Se pasaron el resto de la mañana conversando y riendo. El único serio era Edward, que tenía la mirada fija en Bella.
A eso del mediodía, Esme se metió en la cocina para hacer el almuerzo con ayuda de su marido.
Luego de almorzar se quedaron hablando hasta que sonó el timbre repentinamente. Edward se incorporó y salió disparado como un rayo hacia la puerta de entrada.
Edward entreabrió la puerta y se encontró con Jane, una chica de su 'Grupito de fans'.
—Hola Eddie —Sonrió la chica.
—Hola Jane. Que bueno verte —Respondió él.
Edward abrió del todo la puerta para dejar pasar a la chica dentro de la casa.
—Hola querida. Soy Esme, la madre de Edward —Saludó.
—Hola —Se limitó a decir la chica.
Los hermanos Cullen y Bella se dirigieron hacia la sala para observar la escena.
—Así que ella es tu amiguita, con la que te querías ver ayer a toda costa ¿No es así, Ed?
—Esme —Le adviritió Edward, lanzándole una mirada asesina a su madre.
—¿De qué habla Edward? ¿Con quién ibas a verte? —Preguntó Jane.
—Nada. Ignora a Esme, está loca —Susurró Edward.
—Dime querida, ¿Tú también jugabas con las muñecas? Porque Edward amaba esas muñequitas. Es más ¿Por qué no hacen una fiesta de té? —Se vengó Esme al escuchar lo que su hijo había dicho anteriormente acerca de ella.
—Que bueno mamá. Así Emmett encontrará con qué divertirse. Estoy segura de que le encantaría participar— Comentó Alice con tono burón.
Emmett solo le dedicó una mirada asesina.
-Eh, Edward, recordé que debía hacer algo. Así que mejor nos vemos otro día, ¿Está bien?-Dijo la chica perpleja.
—¿Pero cómo? Si acabas de llegar, ¿Por qué no te quedas? así puedo contarte sobre otros pasatiempos de Edward —Sonrió maléficamente, Esme.
—No gracias. En serio, me voy —Dijo Jane y se encaminó hacia la puerta.
—Espera. No, no te vayas —Rogó Edward.
—Mira Edward no me interesa saber si te gustan las muñecas o las fiestas de té. Me largo de ésta casa de locos —Discutió la chica dando un portazo.
La sala se inundó en un silencio incómodo en el cuál todos intercambiaban miradas esperando a que alguien se atreviera a hablar.
—Te apuesto veinte dólares a que Edward intenta asesinar a Esme —Susurró Emmett, quien estaba abrazado a Bella, a Jasper, que sonrió y aceptó la apuesta.
Edward se volteó lentamente y enfrentó a su madre en silencio hasta que explotó.
—Esme, ¿¡Había necesidad de decir eso!? ¡Ya me sacaste una! ¡Y gracias a ti mi reputación en el colegio va a caer como los ánimos de Jasper cuando tiene matemáticas! —Grito más que enfadado.
—Hey, a mí no me metas —Se quejó, Jasper.
Edward, que estaba que echaba humo por las orejas, salió de la sala y subió a su cuarto dando un fuerte portazo que retumbo por toda la casa.
Pasaron unos segundos en los cuales nadie dijo nada hasta que, lentamente, Esme se dirigió a la cocina y los hermanos Cullen y Bella se dejaron caer en los sillones de la sala.
—La apuesta aún no termina Emmett, es posible que mañana nos encontremos a Esme ahorcada en la habitación de Edward —Dijo Jasper al ver el rostro de su hermano, que tenía una expresión insistente.
—Bien —Respondió Emmett luego de un bufido.
Hasta ahí por ahora xD
Bueno muchas gracias a todos por leer :) Dejen sus reviews para saber que les parece.
Besos a todos ;)
Pau.
