Hola que tal! Aquí traigo el segundo capítulo espero que les guste como va todo. Ojalá esta historia me quede como la estoy pensando pero uf, es que a veces tengo tantas ideas y de repente me pierdo. Ustedes diganme también qué les gusta para ver si podía incluirlo ok un comentario rapidito

*Cuando vean frases en negrita y cursiva que vayan entre comillas (" ") es un recuerdo rápido, o como me gusta llamarlos un "flash" verán muchos a lo largo de la historia que espero no me sea tan larga como me pasó con mis otras historias LuNa. Ah! Se me olvidaba! Estoy trabajando ya en continuar mi fic "memories esperando tu regreso" pronto lo tendré actualizado. Para quien guste leerlo y llorar un poco . en fin ya los dejo con la historia, que la disfruten

¡lets read!

Blood & Love

Capítulo II

Ace miraba fijamente a la joven que dormía en la cama. ¿quien era esta chica? Algo debía tener de especial para lograr que su hermano pusiera atención en ella. La observó unos minutos en silencio, tratando de imaginar qué pasaba por la cabeza de Luffy en estos momentos. De pronto la puerta se abrió de golpe y entró precisamente Luffy, sin detenerse siquiera a saludarle se acercó a la cama donde la chica aún dormía. Ace suspiró...

-se encuentra bien, solo debe descansar...

-hn...-fue toda respuesta que obtuvo. Sin embargo la mirada fría de su hermano menor seguía fija en ella.

-¿la conoces de algún lado? - dijo cruzando los brazos, Luffy negó con la cabeza...- ¿estás seguro?... ¿entonces por qué la salvaste?

-no sé.

-Luffy...

-¡no lo sé Ace!...- alzó la voz, el mayor se dio la vuelta molesto y giró la perilla para salir del cuarto-...espera!... Lo...lo siento...

Ace sonrió un poco y se volvió a mirarle como si nada y con esa expresión relajada de siempre. Luffy apretó los labios. Era difícil, muy difícil. Para él mostrar sus sentimientos era algo complicado ¿desde cuando? ¿Siempre fue así? De cualquier modo desde hace mucho tiempo la única persona con la que se sentía cómodo era con su hermano, con Ace. Bueno y Sabo, pero eso era diferente incluso con él a veces era muy cortante, aunque al rubio parecia no importarle y hasta lo encontraba divertido. A veces Luffy pensaba que Sabo solo le toleraba por Ace pues le quería mucho. Y eso lo llevaba al siguiente punto... Lazos. Esas relaciones que te unen a la gente y que a veces te llevan a darlo todo por alguien más. Algo como lo que Sabo y Ace tenían. Ellos lo llamaban "hermandad". por supuesto que no compartían la misma sangre en las venas pero habían pasado tanto tiempo juntos que llegaron a sentir... ¿cariño? Si, algo así. Luffy ignoraba si Sabo albergaba alguna clase de sentimiento hacia él, por lo que respectaba a sí mismo el moreno si bien era duro y cortante a veces, le tenía al rubio un aprecio similar al que sentía por Ace.

-¿y bien?... ¿Despertó la damita? -dijo alegre Sabo abriendo la puerta, sin percatarse que Ace estaba adelante lo que llevó a un buen golpe para el pobre que hasta de sentón cayó al piso

-auch! Fíjate Bro!... - se quejó

-eeeh? Tu tienes la culpa pecoso! Que haces ahí como idiota estorbando la puerta!...

-¿y tú no sabes tocar al menos?...

Luffy los escuchaba reñir y no dijo nada más simplemente se sentó a un lado de la cama mientras miraba a esa chica dormir y esbozó una ligera sonrisa. De pronto el joven dio un Respingo cuando la muchacha comenzó a murmurar algo en voz baja y a mover la cabeza como si algo le incomodara, Luffy la escuchó sollozar y se sorprendió mucho cuando ella aun dormida se aferró a su mano que era lo único que tenía al alcance.

-uh?...- Ace y sabo dejaron la riña al oír la ligera exclamación de su hermano menor

-parece que es un mal sueño...- dijo el rubio medio sonriendo al ver la cara que puso el moreno menor, bastante sorprendido por el contacto, y es que Luffy no era mucho de compartir su espacio personal con otros...- tal vez deberíamos despertarla ¿no creen?

-supongo. - Ace se encogió de hombros. -¿que quieres hacer Luffy?...

-dejemosla dormir...

-yup. Entonces iré a preparar algo de comer... ¡Muero de hambre! - Sabo sonrió- oi Luffy-chan ¿quieres algo?...

-carne...-murmuró, Sabo asintió y salió silbando alegre por la puerta, Ace se rascó la nuca y miró a Luffy unos segundos mas sin notar cambio alguno en su hermano, al fin suspiró.

-bien, entonces yo voy a anclar a Merry en la gruta, lo dejamos fuera al llegar... ¿vienes Luffy?

-mmm... Está bien.

Sin mas dejó la mano de la chica que ahora de nuevo parecía dormir tranquila y salió de la habitación junto con Ace. Nami despertó un par de horas después algo sobresaltada y jadeando asustada. Había tenido otra pesadilla... De nuevo ese sueño tan extraño. Ese en el que ella se veía cuando pequeña rodeada de llamas en medio de una casa que se caía a pedazos debido al fuego, podía casi sentir el olor a humo sofocando su garganta y escuchar gritos ahogados que la llamaban con desesperación... Y en medio de todo la figura de un hombre delante de ella extendiendo la mano para tomar la suya...

-dios... -dijo en voz baja llevando una mano a su frente. Luego como una ola arremetiendo contra la playa llegaron a su mente los horribles recuerdos de lo sucedido en aquel barco y la pelinaranja entonces cayó en cuenta de la situación ¡mierda! ¿que pasó, donde estaba? ¿a caso seguía en ese horroroso barco se pesadilla? Con desesperación se levantó de la cama y se halló solamente con su ropa interior, un agradable sujetador de encaje naranja y un diminuto bikini a juego, palideció pensando en lo que pudo haberle pasado y luego se miró las muñecas, sorprendida vio que no había una sola marca en su tersa piel... Finalmente recordó a aquel par de chicos que entraron por el techo y prácticamente barrieron el suelo con esos monstruos, bueno, al menos uno de ellos...

- pero entonces... ¿donde estoy?...

Antes que pudiera hacer nada la puerta se abrió. Nami se giró asustada y encontró a un apuesto joven de melena negra algo crecida mirarle perplejo, la chica arqueó las cejas cuando vio al muchacho sonrojarse como un tomate haciendo que esas adorables pecas salpicando su nariz y mejillas fueran mas notorias todavía... Luego recordó que estaba solamente en bragas y gritó lanzando al pobre lo primero que tocaron sus manos

-¡kyaaaaaa! -Ace recibió un golpe en la nariz con una almohada y de nuevo cayó al suelo de sentón mientras Nami había jalado la sábana y se medio cubría con ella buscando otro proyectil para lanzar al degenerado que entró sin avisar

-hey! No, no espera!... No grites!...-se escudó el chico con los brazos al verla lanzar la otra almohada- yaaa! Tranquila!.. ¡vengo en paz!...

-ah?...

Nami miró detenidamente al muchacho, llevaba el mismo cinturón llamativo con la cuchilla que uno de los chicos del barco aunque ahora solamente vistiera unas bermudas de mezclilla negra y tennis del mismo color, le hacia falta la camisa pero por dios que no la necesitaba, con esos pectorales de hierro y ese abdomen bien marcado era casi un sueño para cualquier mujer, parecía ya mayor pero esas pecas en su rostro le daban un aire algo aniñado, casi inocente. Unos ojos negros y pícaros y los rasgos faciales hermosos aunque algo salvajes...

-¿ya mas tranquila?...- Nami asintió pero sin soltar la sábana que la cubría- uff que bueno, creí que todavía querías darme con eso...

El moreno señaló la almohada y la joven la soltó encogiéndose un poco. Ace jaló una silla cerca de la puerta y se sentó. Vaya momento, debía admitir que hace diez segundos cuando vio a esa chica medio desnuda y tan hermosa la fiera en su interior estuvo a punto de despertarse, que bueno que todavía tenia algo de "humanidad" gracias a Sabo...podía ver muy bien por qué Kuro fue tras esta chica, en otras eras él mismo no lo hubiera pensado dos veces. se dió cuenta que la joven le miraba y volvió a la realidad, sonrió un poco para que ella se sintiera menos amenazada y de nuevo le habló en voz suave y amable...

-mi... mi nombre es Ace, no te asustes... ¿si?... No voy a lastimarte.

-us...ustedes estaban en el barco.. ó Nami sentándose en la cama y sintiendo un poco de alivio por primera vez desde que abrió los ojos.

-si, el barco de Kuro. Esa sabandija... No te preocupes, no volverás a verle por ahí...-Sonrió un poco.

-gracias...

-no me agradezcas a mi sino a Luffy, el fue quien te salvó linda. Yo no había notado que seguías con vida...

-Luffy?

-mi hermano menor...-Ace dio un respingo- es verdad, que modales los míos, no pregunté ni tu nombre...

-Nami, mucho gusto Ace-san... A propósito ¿donde estoy?

-¿donde? Pues... En casa, claro... Luffy te trajo hasta aquí. No me preguntes en qué pensaba porque ni yo mismo entiendo... El es algo... Especial, digamos.

-especial...?

-lo sabrás cuando lo conozcas...-Ace se levantó de la silla y abrió la puerta, al verlo ella también se puso de pie. - espera aquí, Sabo debe tener algo decente para que puedas ponerte voy a buscarlo... Luego veremos que hacer contigo, bonita.

-gracias Ace-san...

-Ace a secas está mejor, ¿ok?...- luego de otra pequeña sonrisa el joven salió por la puerta y Nami volvió a sentarse en la cama.

Tuvo un tiempo para mirar la habitación en la que se encontraba, era amplia y bien distribuída aunque un poco triste, el color estaba gastado debido a los años pero aun así el cuarto en si era agradable, incluso bonito, el mobiliario era antiguo, la cama tenia dozel y cortinas blancas inmaculadas, un gran armario aparentemente vacío y el espejo de pie en el rincón con bordes dorados, algo empolvado. Un par de sillas junto a una mesa pequeña a un costado de la cama precian un pequeño saloncito para tomar té y al fondo un par de ventanales que daban hacia un gran balcón. Nami dejó la sabana y se acercó a los ventanales abriéndolos con cuidado, se encontró con que estaba en una gran casa sobre una alta meseta que se levantaba a las afueras de la pequeña ciudad costera en la que ella vivía. el balcón tenia una terracita y la joven se aventuró a dar un par de pasos para salir y admirar el hermoso paisaje, el sol se ocultaba en el horizonte pintando el cielo de naranja intenso como su cabello, algunos trazos dorados donde los rayos iluminaban con menos luz y partes azules, rosas y violetas donde la noche ya empezaba a hacerse notar... Abajo la ciudad ya comenzaba a encender sus luces que titilaban y lucían como pequeñas luciérnagas desde donde ella estaba. A un costado de la meseta rompían salvajmente las olas en el acantilado, Nami observó a un joven con sombrero de paja de pie en la orilla de éste, parado estóicamente como si observara la infinidad del mar... Su corazón dio un vuelco y en ese momento él se dio la vuelta y miró hacia el balcón, La pelinaranja retrocedió algo asustada cuando vio al chico desaparecer y se sorprendió aun más cuando apareció justo delante de ella...

El moreno le miró indiferente y la chica se perdió en esos ojos negros y profundos, tan hermosos, parecían vacíos y tristes pero con gran determinación, tenia cierto parecido con Ace aunque él lucía mas masculino con la cicatriz en la mejilla, no era tan alto pero lo suficiente como para pasar su estatura, y guapo, muy guapo. El avanzó hacia ella y la joven fue retrocediendo hasta caer sobre la cama, Nami dio un respingo cuando el muchacho se puso sobre ella con ambos brazos a los lados de su cuello como si la acorralara contra la cama. Su respiración se aceleró al verlo acercarse a su rostro y cerrar los ojos, Nami echó la cabeza a un lado y apretó con fuerza las sábanas esperando lo peor pero el joven se detuvo sobre su cuello y solamente aspiró profundamente.

-este aroma...-susurró con una voz ronca y varonil que hizo casi derretirse a la muchacha- es familiar... ¿mandarinas?...

Nami dio un Respingo cuando el tomó su mentón e hizo que le mirara por la fuerza, algo brusco pero sin intención de lastimarla, Luffy la observó de nuevo, no conocía a esta chica no la recordaba para nada pero algo en ella era familiar, tal vez ese aroma dulce a Mandarinas que estaba seguro de haber percibido tiempo antes... ¿tal vez?...

-e-espera... ¡Que ra...! -la joven se tensó cuando el muchacho impulsivamente acercó su rostro a ella reclamando sus labios en un beso hambriento y salvaje, abriéndose paso a su boca y saboreando cada rincón de ella con la lengua... ¡por dios! Gimió un poco y sus mejillas se sonrojaron violentamente, ni siquiera su novio la había hecho sentir así, se fue relajando poco a poco y lo dejó continuar. Unos segundos después el moreno se separó de ella y por fin la chica pudo incorporarse un poco. Nami le miró sonrojada, ahora él le daba la espalda y parecía meditar algo, caminó de lado a lado unos momentos hasta que finalmente pareció llegar a la conclusión de lo que fuera que estuviera pensando...

-no sé que es...-soltó sin más- tu aroma... Me es familiar... Mandarinas... Pero, no es como comerse una fruta, tu sabor es distinto...

-¡A...atrevido!...- gritó la chica y le plantó una bofetada monumental al moreno que lo hizo sacudir las neuronas, justo en el mismo momento en que Ace y Sabo entraban con algo de ropa para ella... El rubio se puso mas pálido que una hoja y Ace hizo una mueca al tiempo que se enterraba los dedos en la cabellera, estaban preparados para cualquier reacción violenta por parte de Luffy pero este miró a la chica sorprendido y arqueó una ceja

-¡¿ se puede saber que te pasa?!-espetó sobando su mejilla, los otros dos no lo podían creer. Nami cruzó los brazos sobre el pecho como si se cubriera y le miró sonrojada

-¡estas loco! ¿como te atreves a besarme así nada más?...

-¿besarte?...¡ No lo hice!...- se quejó enfurruñado, Sabo y Ace seguían ahí parados y sintiéndose como en la dimensión desconocida

-¡claro que sí!...

-¡que no!...-se volvió a defender

-¿a que no?...¿ Y qué se supone que acabas de hacer entonces?-chilló Nami mas colorada aún, ¡cínico! No solo le daba un buen susto y todo además la besaba descaradamente y luego se atrevía a negarlo!

-¡no te besaba, solo te probé! - reclamó el moreno...

-me... ¿me qué?...-Nami le miró con las manos en la cadera, todo su pudor se fue al demonio en ese mismo instante. ¡Menudo troglodita! Sabo y Ace seguían observando la escena totalmente perdidos ¿que paso aquí? ¿de que iba todo esto?

-te probé.- soltó Luffy con voz firme. -hueles a algo muy familiar, lo he sentido antes, hace tiempo... No se dónde... Creí que era porque habías comido mandarinas pero no...

-¡esa no es excusa! ...-dijo molesta- ¡no vas por ahí "probando" mujeres! ¡y menos robando besos! ¡descaradooo!

-¿yo que?...

-muy bien ya basta ustedes dos...-intervino finalmente Sabo tratando de calmar las cosas, esto era ya demasiado raro ¿qué pasaba con Luffy? - ¿Luffy-chan qué haces aquí?...te hacía en la gruta o afuera...

-Ace, Sabo...

-¿Luffy? Entonces tu eres...-Nami perdió todo el color, ¡le había pegado un golpe al hombre que salvó su vida! Ahora que venía notando este chico tenía el sombrero de paja...

-Monkey D. Luffy...-dijo tranquilamente. La chica se cubrió la cara avergonzada

-oh dios... Oh dios...yo... ¡Lo siento mucho! No sabía que tu eras... Quien me salvó en el barco...

-¿ah? Eso... Da igual. Olvídalo... Ellos son Ace y Sabo, mis hermanos mayores...

Sabo parpadeó un par de veces sorprendido. Si, algo raro pasaba con Luffy, de repente estaba calmo, su personalidad fría y despiadada se fue por completo, incluso los presentó como sus Hermanos Mayores, usualmente no se molestaba ni en nombrarles... Además discutía con esta chica como un adolescente normal... O mas o menos normal...

-¿Ace?...

-Si, lo noté...-murmuró el de pecas. Luffy tomó de las manos del rubio la camisa y el pantalón que traía y se los dio a la chica

-ten, tu vestido se estropeó y tuve que quitarlo pero puedes usar esto, vístete y baja... -ante la sorpresa de todos Luffy pareció sonreír y salió -vamos abajo...

Los otros dos obedecieron como autómatas todavía sin hallar una explicación a lo que sucedía, prefirieron no decir nada. Nami cerró la puerta y pegó la espalda a la madera suspirando. Rozó sus labios con delicadeza ¿que rayos fue eso? Sus mejillas se pintaron de rosa con solo recordarlo. Este tipo estaba loco pero... Algo en él era como familiar, ¿quien era Monkey D. Luffy y por qué sentía que ya se conocian?...

De todos modos él fue quien la rescató. Nami recordaba poco de lo sucedido antes de despertar en ese galeón, solo sabía que había quedado con unas amigas de ir a bailar a un antro nuevo que abrieron en la avenida principal del puerto, su hermana Nojiko le dijo que no fuera porque era peligroso pues no conocían el lugar y su madre estaba de viaje. Nami hizo caso omiso y se fue con Aluvida y las chicas de todos modos... ahí Aluvida conoció a un hombre de gafas maduro pero atractivo que bailó un rato con la pelinegra, luego se les acercaron otros sujetos más y después ya no recordaba nada, salvo que había despertado en medio de una pesadilla. ¡Vampiros! ¿Es que esos monstruos realmente existían? Se estremeció pensando que Aluvida y las demás estaban muertas y que ella pudo correr con la misma suerte... ¡gracias a dios Vivi-chan tuvo un compromiso! ¿ Pero y las otras?... Se armaría un escándalo y seguramente su madre estaría en el caso después de todo era oficial de la marina.

-ahora si la embarraste Nami - se dijo a si misma molesta. Tenía suerte de estar viva pero de todos modos estaba involucrada en esto. Bueno lo mejor sería agradecer como era debido a estos chicos y salir de ahí, hacer preguntas no serviría de nada y aunque tenía algunas muy buenas como ¿por qué sus heridas sanaron tan rápido? O ¿por qué tenían ellos esa fuerza tan misteriosa? , seguramente las respuestas solo complicarían mas las cosas...

Suspiró de nuevo y se dispuso a cambiarse para bajar tal y como le fue dicho pero la puerta volvió a abrirse y Luffy entró por ella de nuevo sorprendiéndola un poco, él se rascó la cabellera indeciso como si algo lo molestara, al final decidió hablar..

-olvidé preguntar.. ante la interrogante mirada de ella- ¿me dirías tu nombre?...

-Nami...-sonrió- gracias por salvarme Luffy...

-de nada...-dudó de nuevo, luego se acercó mas a ella- umm... no te robé un beso, ¿sabes? ... Esos...son diferentes...

-¿diferentes?...

Nami se congeló cuando el muchacho la rodeó por la cintura y dulcemente rozó sus labios en un beso, tan distinto del anterior que parecía dado por alguien completamente diferente. Sintió su corazón latir desesperadamente y rodeó el cuello del moreno. Luffy se separó de ella después y le mostró una amplia media sonrisa

-esos no se roban, solo se dan...- luego salió del cuarto y la dejó a solas...y Nami ahora estaba más confundida y colorada que antes...

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Mientras tanto en casa de La muchacha se estaba armando un problema, la chica no llegó a dormir y tampoco asistió a la escuela, su madre aun no llegaba del viaje pero no faltaba mucho para que arribara el barco y Nami llevaba casi 22 horas desaparecida, junto con las otras jóvenes con quienes salió y si no daban con ella aparecería su fotografía en el titular del diario de mañana con el resto de las muchachas que desaparecieron esa noche en distintos puntos de la ciudad. Ahora mismo había un auto negro estacionado delante del jardín de la casa y Nojiko atendía adentro a un guapísimo joven de melena negra bien recortada y algo revuelta, una sensual barbilla ojos verde aceituna y un par de arrancadas en las orejas...

-entonces...¿Nami no ha vuelto?

- lo lamento mucho Law-san, no logro contactar con ella su teléfono está apagado o no sé que pasa... Ayer discutimos, espero que sea solo una rabieta suya, así es Nami...

-debí ir con ella como quería.. ó el guapo joven

-¿se pelearon?...- Nojiko arqueó las cejas

-algo así... Ella quería ir a bailar pero... Soy malo en eso, no se me dan las fiestas. Le dije que no tenía ánimo de eso y se decepcionó un poco...

-no está en casa de Vivi -Nojiko suspiró cansada- tal vez esté con Aluvida, ella vive sola. No me ha contestado el teléfono pero seguiré intentando...

-si sabes algo de mi novia por favor Nojiko-san...-pidió en tono preocupado

-te avisaré si algo pasa. Gracias Law-san...-El muchacho se despidió y salió a prisa de la casa, entró en el auto y aporreó la mano en el asiento sobresaltando al conductor

-¡Maldición!... ¿donde estás Nami?...- las uñas del muchacho crecieron afiladas como garras y se enterraron en el cuero del asiento mientras dos pequeños colmillos asomaron de su labio superior, el conductor se dio vuelta resultando ser un hombre rudo rubio y fornido de piel bronceada

-¿que sucede Law? No puedes transformarte así nada más si alguien lo ve Doflamingo se enojará mucho y tendrá que cubrirte... Además ¿qué tal si te descubre tu cuñada?... Habría que encargarse de ella ¡ y está que se cae de buena! Jajaja!

-cállate y conduce Bellamy!- rabió enojado- y te lo advierto maldita hiena, ¡aléjate de Nojiko-san, y mucho más de Nami! ¿entendiste?...

-jajaja! Si "señor" Law... - dijo en tono de burla mientras echaba a andar el auto y se alejaban de la casa.

Desapariciones otra vez. Law miraba por la ventana ajeno a los murmullos de Bellamy, que seguramente estaba de mal humor otra vez por alguna tontería, era rudo y tosco pero su físico y su estatura imponían bastante, por eso era uno de los guardias de su "padre adoptivo" Donquixote Doflamingo. Un hombre poderoso y rico, aunque muchos ya sabían como conseguía sus millones, pasaba por filántropo y hacía donaciones aquí y allá, el pueblo lo tenía como un hombre de bien. Idioteces. Era solo la fachada, tenía negocios sucios y su alias era "el Joker" estaba involucrado en cada asunto turbio de la ciudad y sus alrededores... Y eso era lo que la gente normal sabía... No tenían idea del monstruo que ese tipo era en realidad. Law llegó a la familia cuando era apenas un niño pequeño, sus padres y su hermana murieron en un siniestro que hubo en su villa natal Flevence, desde muy joven resultó extremadamente inteligente y un talentoso médico, profesión que ejerció su padre y de quien Law aprendió al principio... Pero de eso había pasado muchísimo tiempo. Sus días felices con su familia quedaron muy en el pasado, su llegada a la familia marcó su vida para siempre, ahí se convirtió en lo que hoy era. Doflamingo supo que fue el único sobreviviente de Flevence y tomó al chico bajo su cargo... Y sin embargo por alguna razón Law seguía rechazando el apellido Donquixote y continuaba llevando el que fuera de su padre, él seguía siendo Trafalgar Law. El auto se detuvo al llegar a una hermosa mansión en uno de los suburbios de la ciudad, era blanca con toques de color pastel por aquí y allá y un amplio jardín sembrado de rosas. El joven bajó sin esperar a Bellamy y entró cerrando de un portazo.

-¿todo bien hijo mío? - sonrió un elegante hombre rubio con gafas rojas extrañas y un abrigo emplumado color rosa que estaba sentado en el recibidor junto a otro hombre algo mas joven, también rubio pero con el cabello bien arreglado vistiendo un pulcro traje blanco.

-no. -dijo secamente- fui por tercera vez a casa de mi novia y sigue desaparecida. Me preocupa...

-Calma Traffy, es solo una jovencita, tal vez escapó de casa...- Doflamingo rió burlón.

-más vale que no sea obra tuya..." padre"...-escupió con rabia.- hubo desapariciones masivas de chicas jóvenes y guapas ¿te suena?...

-jajajaja! Law, hijo querido, se que será difícil que me creas pero lo que pasó no tiene nada que ver conmigo...esta vez... ¿ No es así Roxinante?...

El otro rubio solo asintió sin decir nada y siguió fumando tranquilamente. Law miró al rubio menor y este negó discretamente con la cabeza, el guapo moreno apretó los dientes y Doflamingo rió de nuevo.

-además aunque hubiera sido cosa mía, jamás le haría daño a tu novia muchacho, no lo olvides, eres mi hijo te guste o no, y yo siempre cuido de mi familia... Espero que la señorita aparezca, muero de ganas de conocer a Nami-chan...- Law palideció y el rubio mostró otra amable sonrisa que era de algún modo también siniestra

-¿quien te dijo su nombre?...¡ ¡Contesta Joker! ...

-que modales, así no se le habla a tu padre... ¡jajajaja! Ve a tu cuarto crío...

-¡serás...! - Law de nuevo dejó ver sus colmillos y arremetió contra Doflamingo pero antes de tocarlo el rubio menor se movió velozmente y detuvo su brazo sin dejar de fumar siquiera...

-pero... ¡Roxinante!...- de nuevo simplemente negó con la cabeza y miró fijamente al muchacho luego lo soltó. Law resopló molesto y tuvo que tragar su coraje, Doflamingo nada mas rió una vez mas y subió las escaleras como si nada. Una vez se hubo marchado Roxinante habló.

-tienes que dominarte Law!

-¡no puedo! Lo odio! Se que es tu hermano pero lo odio! ...

-si no tienes cuidado va a matarte! ¡no quiero que te lastime! -le refutó preocupado

-¡entonces ayudame a detenerlo! Conoce a Nami! La mantengo lejos de casa para que no la involucre en esto y ese maldito ya sabe quien es!...

-lo sé...

-¿entonces?... Cora-san... ¿que debo hacer? -susurró. El hombre sonrió afable y revolvió el cabello de Law como cuando era un niño haciendo que sonriera un poco.

-esperar... Es mi hermano, yo lo detendré, y le haré pagar por el daño que te hizo. Pero dame tiempo... Y no uses ese nombre en esta casa, Law solo tu sabes mi secreto, recuerdalo bien..hijo...

-es verdad. Lo siento... Y solo tú conoces el mío...-el muchacho se mostró un poco mas tranquilo- sólo quisiera saber si Nami está bien...

-seguro que sí. Lo de anoche no fue obra del Joker así que estará bien...además ellos han vuelto a aparecer...

-¿los hermanos D. ?

-todo el bajo mundo habla de ellos, los traidores... Los únicos de su clan que van contra las reglas... Los hermanos D.

-contra las reglas...-Law se quedó mirando por la ventana, Roxinante, o como él prefería llamarle cuando estaban a solas, Cora-san, le palmeó el hombro y sonrió.

-tengo algo que hacer, ve y descansa un rato hijo...

-gracias...-Law le miró salir de la casa y subió las escaleras de prisa. Si, necesitaba dormir... Y necesitaba encontrar a Nami...

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Entre tanto ya había oscurecido y Nami bajó al comedor tal y como le indicaron antes, se sorprendió mucho con la gran casa, algo empolvada y vacía pero muy bonita, tenía cierto toque victoriano y parecía muy antigua, con candelabros en la pared y pinturas raras en los muros, llamó su atención el retrato de una bellísima mujer rubia de cabello blondo y largo con una flor roja en el cabello. Lo contempló un rato hasta que el sonido de pasos por el corredor la puso alerta, resultó ser Ace y el chico sonrió un poco al verla

-¿hermosa, verdad? -Nami asintió- era mi madre, Rouge... Murió hace mucho

- lo siento. Era muy bella Ace...te le pareces un poco.

-oh vaya, gracias -dijo con picardía- entonces creo que soy bien parecido ¿nee?

-jajajajaa -soltó una carcajada- si, puedes apostarlo...

-ven conmigo, él te espera.-Ace le tendió la mano y la pelinaranja la tomó algo apenada. Agradeció que la casa entera apenas estuviera iluminada pues sentía que le ardían las mejillas. Además de que Ace era guapísimo recordaba lo ocurrido en la habitación con Luffy y se le subían los colores al rostro de nuevo.

-dime algo Nami...-mumuró el moreno antes de abrir la gran puerta del salón comedor- ¿tu y mi hermano se conocen?

-¿huh?... -la pregunta la tomó por sorpresa- pues... No. Bueno no estoy segura. No le recuerdo para nada... Pero su voz me es familiar.

-entiendo. Bueno, no importa. Bienvenida a la casa...-Ace abrió la puerta y Nami encontró un salón largo y amplio, en el techo pendía un enorme candelabro con muchas velas y en el centro del salón una mesa grande pesada y antigua como esas que se usaban en siglos pasados, servida con muchos platos diferentes que tenían una pinta muy sabrosa, Luffy y Sabo ya estaban sentados comiendo...

-ahhhh... Son el colmo -dijo Ace rascando su cabellera -¿no podían esperar a la chica?

-Luffy-chan tenía hambre...- rió el rubio, Nami se fijó en el moreno mientras devoraba un gran trozo de carne frita con avidez, sin decir nada alcanzó otro del plato y comió en silencio... Aunque parecía no haber comido en años! Era como una...

-parece una... -murmuró Ace con un gesto derrotado

-Aspiradora...-terminaron Ace y Nami al mismo tiempo y con la misma expresión y una gota de sudor recorriendo su frente, Luffy seguía ahí engullendo sin hacer comentarios, hasta que el de pecas se aclaró la garganta llamando su atención...

-ejem...

-oh?... Al fin llegas Ace...

-aquí está ella como pediste -el moreno mayor sonrió un poco, Luffy no lo pasó por alto y rodó los ojos fastidiado.

-ven Nami...-Luffy extendió la mano desde la silla y la pelinaranja dudó un poco pero finalmente se acercó, cuando lo hizo el joven se levantó de su asiento y jaló el que estaba a su lado derecho para acomodar a la muchacha, Sabo que bebía su Sake con tranquilidad lo escupió como caricatura mientras Ace trataba de aguantar la risa...

-gracias... Umm... Saben yo quisiera...

-lo sé - musitó Luffy volviendo a su lugar y a seguir comiendo, Nami y los otros dos quedaron perplejos- quieres irte a casa...

El moreno menor dejó su plato y apoyó el codo a la mesa mirando a la pelinaranja, Sabo apenas recuperaba el aliento y Ace seguía aguantando la carcajada viendo las expresiones de su rubio hermano. Aunque no dejaba de parecerle graciosa la cara de Sabo no pasaba por alto el comportamiento de Luffy... "¿qué tramas hermanito?"...

-p-pues... Si... Eso...-Luffy pareció decepcionarse un poco y volvió su vista a la mesa...-¡Pero eso no es lo que iba a decir!...

Nami se levantó de golpe sobresaltando a los tres muchachos especialmente a Luffy que de nuevo volvió su vista a la chica, ella bajo un poco la cabeza y luego de respirar hondo y haber pensado muy bien todo volvió a levantar la cara mirando al moreno mas joven con los ojos cristalinos a punto de lágrimas...

-¡gracias...! !mil gracias...Monkey D. Luffy...! -sin que el chico lo esperara ella avanzó hasta su lugar y se echó a sus brazos sollozando, Ace arqueó las cejas todavía sin saber cómo reaccionar y Sabo volvió a escupir su Sake casi atragantándose... Luffy se paralizó en seguida, Nami seguía aferrada a su camisa y sollozaba temblando. Para Luffy que alguien le diera las gracias por algo era totalmente extraño ya que evitaba todo contacto humano posible además de sus hermanos, el cálido cuerpo de esa muchacha lo ponía nervioso, sentía aflorar ese instinto aletargado en su ser pero al mismo tiempo le invadía una sensación de confort...

-tenía mucho miedo...-murmuró llamando la atención atención de Luffy, el moreno le miró- creí que moriría ahí, que no volvería a ver a mi familia... No quería terminar así, quería volver a casa y abrazar a mamá y decirle a Noji-chan que lo siento... Ver de nuevo a Traffy, a Vivi y mis amigos... Quería cumplir mi sueño...

-tu sueño...-dijo él en un murmullo casi inaudible

-tu me salvaste... Gracias a ti puedo hacer todo eso de nuevo... Gracias Luffy...

Ace dejó de lado su bebida y se mostró feliz, Sabo se talló los ojos una y otra vez ¿ no estaría viendo mal? Luffy había cerrado los ojos y abrazando a la muchacha sonrió, una sonrisa genuina, pura, como las que una vez tuvo hace mucho...

-descuida... Todo está bien...-susurró. Luffy sintió mucha tranquilidad, apretó mas a esa chica contra su cuerpo y mil preguntas asaltaron su cabeza ¿quien es ella? ¿por qué me resulta familiar? ¿ quien soy yo realmente? ¿por qué sigo haciendo esto? ¿que busco?...

De pronto Luffy sintió que un dolor horrible taladraba su cabeza y jadeó ahogando un grito, Nami se sobresaltó y soltó al moreno de inmediato, sus hermanos saltaron fuera de la mesa sorprendidos ¿que estaba pasando?

-¿Luffy?... ¿Luffy que te pasa?...

"-¡estás herido!... No, no te mueras... Descuida todo está bien... ¡Yo me quedaré contigo! ..."

-¡Ace! ¿que le pasa a Luffy?...¡Ayúdalo!

-¡Luffy!... Hermano reacciona! -Ace corrió y lo sostuvo tratando que el muchacho volviera en si pero parecía extrañamente perdido en una especie de trance o letargo, su mirada se había nublado por completo...

" -¡Bebe!... ¡Esto necesitas!... No seas necio y bebe... No quiero que mueras..."

-¡ayúdenlo por favor!...- gritó la pelinaranja

-¡Sabo trae agua! ... -ordenó Ace levantando al muchacho

-¿agua? ¡Ace no seas idiota! Eso no es lo que Luffy necesita! ¡lo sabes!

-¡agua dije! ...-Rugió el moreno mayor, Sabo echó una maldición y corrió a la cocina

"-no duele... De veras... además quiero que te quedes conmigo..."

-¡abre la puerta Nami por favor! -pidió mientras cargaba en brazos a su hermano, lo llevaban a su habitación y la chica obedeció tratando de no sollozar acababa de conocer a este chico ¿por qué le dolía tanto verlo así? El chico jadeaba dolorosamente como si se ahogara ¿que diablos le ocurría?

-aquí está el agua...Sabo entró y entregó a Ace una jarra llena y un vaso, Ace la puso en la mesa llenó el vaso y lo acercó a Luffy tratando de que bebiera un poco

-¡eso no sirve Ace! ¡maldita sea! - Sabo pateó la puerta y a esta se le abrió un agujero, Nami dio un Respingo asustada ¿él también?

-¡mierda Sabo! ¡ya lo sé! ... ¡Luffy por dios! No me hagas esto y despierta! ¡no me obligues!..

Nami estaba paralizada de miedo, miró a ambos hermanos y vio la impotencia en sus ojos, corrió olvidando el miedo y tomó el vaso de las manos de Ace, no entendía mucho pero si la vida de Luffy estaba en peligro ella debía hacer algo, ¡se lo debía! El salvó la suya!... No, no era eso... Es que no quería que algo le pasara, ella necesitaba respuestas y necesitaba saber por qué el le inspiraba algo así, por qué hacia su corazón latir de prisa!

-¿Nami?... -Ace se sorprendió cuando la chica lo apartó y se arrodilló junto a la cama del moreno poniendo el vaso en sus labios

-Luffy... Por favor, bebe un poco, tu puedes... ¡bebe!...¡esto necesitas! ¡No seas necio y bebe! No quiero que mueras!

Esas palabras resonaron como eco en el muchacho que vagamente comenzó a volver a la realidad despertando de ese trance que le estaba impidiendo respirar, él las escuchó hace tiempo... Hace años cuando hubo guerra... Sintió algo frío en la boca y tragó aliviado mientras el liquido pasaba por su garganta refrescandolo y devolviendo al joven el aliento, todos respiraron aliviados cuando él reaccionó y bebió toda el agua de golpe en las manos de Nami...

-uhg... ¿qué pasó?...- dijo atontado

-¡baka!.. .¡Nos asustaste a todos! -replicó la pelinaranja sentándose a su lado, Ace se dejó caer en el suelo y sonrió agradecido mientras Sabo solo suspiró. Estuvo cerca.

-¿otra vez...? -preguntó mirando a Ace y este asintió

-estuve a punto... Llegas a tu límite hermanito...

-no. No lo haré...

-Luffy-chan...- suplicó Sabo

-¡dije que no! ...-hubo silencio entre los tres, Nami no entendía nada.- o-olvídenlo, ya estoy bien...

La chica le miró. Era extraño, de repente Luffy se tornó frío y cortante, ¿o es que siempre era así? El muchacho reparó en ella que estaba sentada a su lado y tomando su mano, Nami a penas se percató que estaba de la mano con él y se sonrojó un poco al tiempo que lo soltaba...

-como sea...-dijo el chico respirando profundo y haciendo esfuerzo por levantarse- debemos... Llevar a Nami a su casa... ¡Agh!...

Sabo sostuvo a Luffy y de nuevo lo recostó en la cama meneando la cabeza como desaprobando la acción irresponsable del menor de ellos, Luffy le miró molesto

-no, así en estas condiciones no puedes salir, lo siento mucho Luffy-chan pero hoy no podemos hacer nada.

-¡¿es que no me oíste?! -gruñó

-¡perfectamente! Pero si no quieres hacerlo entonces no nos preocupes así! ¡Somos tus hermanos maldita sea! -incluso Ace se sorprendió de oír a Sabo reprender a Luffy así, normalmente era imposible enojar al rubio no importa cuan cortante o duro o molesto fuera Luffy con él.

-¡basta! -dijo de pronto la pelinaranja- no discutan así! ¡dios! No se que pasa entre ustedes pero son familia!...

-Tu deseas ir a casa, pude sentirlo...-murmuró Luffy mirando la sabana como si fuera lo mas interesante del mundo- no te retendré aquí contra tu voluntad Nami...

-Luffy...-Nami tomó suavemente el rostro del moreno y le hizo mirarle, él no esperaba eso. Encontró una pequeña y hermosa sonrisa que la chica dedicaba especialmente para él...-no pienso ir a ningún lado...

-pero tu...-Nami tomó la mano del joven y la puso en su pecho, sobre el corazón

-¿lo sientes?... No tengo miedo, no te tengo miedo Luffy, y pienso quedarme justo aquí hasta que estés bien...

-¿toda la noche?...-susurró el muchacho ante la sorpresa de los hermanos que ni en sueños esperaban que él cediera tan fácil, mucho menos que hiciera tal pedido

-toda la noche. -Nami sonrió y le quitó el sombrero de paja acomodándolo en la mesa junto a la cama, luego se sentó junto a la cabecera cerca de la almohada del moreno y comenzó a acariciarle los cabellos hasta que cerró los ojos y dejó el sueño vencerlo... Y en sueños volvió a escuchar esa débil voz susurrar esas palabras que no pudo olvidar nunca.

"-Te quiero Luffy-san..."

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.

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Continuará.

Bueno aquí el segundo capitulo, dejé ver un poco de historia y algo de la relacion que tienen los hermanos, hasta ahora no se sabe mucho pero ya iré avanzando. También algunos otros personajes ya entraron a la trama y si, Law es el novio de Nami. (Estos años he tenido un crush con este chico y lo adoro tanto como a mis hermanitos D. Así que...) espero que todavía no aten cabos pero seguro hay quien sí. No importa, pronto veremos a mas sombrero de paja y quien es quién. Gracias por leer y sigan conmigo, recuerden comentar ¡es gratis! Jaa nee!.