Hola, acá actualizo el siguiente capítulo, espero que les guste =)

Disclaimer: Los personajes le perrtenecen a Stephenie Meyer.


Se pasaron el rato hablando y riendo, todos menos Jasper, que se veía sumamente tenso.

—¿Ocurre algo, Jazz? —Preguntó Alice, al notarlo tan callado.

—Bueno, ayer compré una Play Station y se supone que hoy iban a traerla— Comenzó Jasper.

—Ésta mañana cuando sonó el timbre, fue Esme quien fue a contestar, Jasper —Comentó Rosalie entrando a la sala, luego de haber escuchado a su hermano.

—¿Qué insinúas? —Preguntó éste.

—¿No es obvio? —Dijo y al ver las caras expectantes de sus hermanos y Bella rió. —Dios, realmente no puedo creer lo tan idiotas que pueden llegar a ser. Esme se deshizo del hombre que traía tu Play Station diciéndole que aquí no vivía ningún Jasper Hale y no intentes negármelo, hermano querido, porque oí todo lo que Esme dijo —Contó Rosalie sentándose en uno de los sillones.

La sala volvió a quedar en pleno silencio cuando Rosalie terminó de hablar y se calló.

—¿Emmett? —Preguntó Jasper con la mirada fija en la puerta de la cocina.

—Eh, ¿Si Jazz? —Preguntó su hermano con algo de miedo.

—¿Recuerdas esa pequeña apuesta que acabamos de hacer? —Dijo con tranquilidad, Jasper.

—Bueno, si, ¿Por qué?-Indagó.

—Por que quiero hacerle algunos cambios— Comenzó y se incorporó de golpe —¡Te apuesto cincuenta dólares a que mato a Esme con mis propias manos! —Grito Jasper.

—Jazz, tranquilo, siempre puedes comprar otra de esas cosas —Dijo Alice intentando calmarlo.

—¡No Alice, no puedo! ¡Ese era el último modelo! Era el mejor, el más grandioso y ahora —Dijo Jasper pero se calló al instante, dejando todo en un silencio absoluto hasta que comenzó a reírse descontroladamente de la nada, dejando a todos sorprendidos.

—¿Jasper? Eh, ¿Te encuentras bien? —Preguntó Emmett, al ver como Jasper seguía riendo sin parar.

Oh, oh nunca pensé que este día llegaría tan pronto. Sabía que Jasper perdería la cabeza algún día pero nunca pensé que lo haría de aquella manera. Pensó Emmett mirando a su hermano con miedo.

—¿Cosa? —Susurró cuando dejó de reír repentinamente, dejando a todos más asustados que sorprendidos. —¿Cosa has dicho Alice? —Repitió el rubio mirando con los ojos desorbitados a la pequeña duende, que no sabia donde esconderse.

—Jazz. Yo, lo siento, eh… —Comenzó ella, a disculparse.

—No Aice, olvídalo —Dijo él, recuperándose poco a poco mientras se pasaba una mano por el cabello.

—Oh… —Se limitó a decir ella.

Jasper suspiró y se dirigió hacia las escaleras para irse a su cuarto.

—Necesita un tiempo a solas, pobrecito —Susurró Alice.

Eh, creo que deberíamos advertirle a Carlisle, para que proteja a Esme. Porque de ésta si que no se va a salvar tan fácil.

Un rato después, Alice subió a ver como se encontraba 'Su osito de peluche'.

—Bueno, eh —Comenzó Bella al ver la mirada intimidante de Rosalie. —Creo que ya me voy.

—Oh. Está bien, te acompaño —Dijo Emmett, que luego acompañó a Bella hasta afuera, donde estaba su camioneta.

Bella se despidió de Emmett y se subió e intentó arrancar pero nada pasó.

—Eh ¿Emmett? —Dijo Bella avergonzada.

—¿Si? ¿Qué sucede? ¿¡Por qué aún estas aquí!? —Bromeó Emmett, riendo.

Bella se bajó de su camioneta sonrojada.

—Parece que no quiere arrancar —Susurró ella.

—Oh, bueno veamos el problema.

Emmett y Bella se acercaron un poco a la camioneta para ver que tenía. Después de revisarla varios minutos la reparó como pudo. Aun que en realidad Emmett no tenía ni idea que había tocado para que la camioneta comenzara a andar de la nada. Segundos después, se subió.

—Vamos Bella, te llevo —Se ofreció él.

—No se Emmett, ya causé varios problemas —Dijo ella recordando el colchón de Rosalie.

—Bella, no me molesta. Vamos, arriba.

—Bueno, creo que no me queda otra —Se rió ella.

El primer tramo del camino lo hicieron en silencio hasta que Emmett lo rompió.

—Bella... ¿Crees que podemos llegar a algo? —Preguntó él.

—¿A algo como qué? —Siguió ella.

—No sé. Cuando escuché tu conversación —La miró —Sí, siento eso. Dijiste que estabas entre Ed y yo y creo que podemos intentar algo para ver tus sentimientos —Finalizó él.

—Oh, te referías a eso —Dijo Bella sonrojándose.

—Si, bueno, ¿En verdad te gusto, o por lo menos un poco? —Preguntó él, con la vista al frente.

—Si, es que es raro —Balbuceó Bella.

—¿Por qué también estás entre Edward?

—¿Por qué estoy hablando esto contigo? —Chilló Bella, completamente avergonzada.

—Pues, quizás por el hecho de que soy uno entre los que estás indecisa —Contó Emmett.

Bella no dijo nada, solo miró al frente imitando a Emmett. Sentía que se moría de la vergüenza. Dio un largo suspiró intentando calmarse y aclarar sus ideas. Fue en ese momento en el que Emmett volvió a hablar.

—¿No quieres probar salir? —Preguntó repentinamente.

—Emmett, la verdad es que no estoy segura y —Bella se intentó explicar pero él, la interrumpió.

—Oh, vamos Bells. Por lo menos hagamos el intento —Sonrió.

—Pero, ¿Qué hay de Rosalie? —Comenzó Bella.

—Olvida a Rose, ella no es importante.

—Para mi si Emmett, ella me odia y buscará cualquier razón para asesinarme.

—Si te hace algo se las tendrá que ver conmigo. No te preocupes Bells.

Bella suspiró, sin saber que decir y se dedicó a asentir levemente.

Llegaron a su casa al instante y ambos se bajaron de la camioneta.

—Entonces, ¿Te apetece salir alguno de estos días Bells? —Pregunto Emmett.

-Eh… claro —Susurró ella, con la vista baja.

—¿Qué tal el viernes? luego de la escuela-Sonrió.

—Suena bien -Se limitó a decir.

—Bueno, entonces así será —Dijo sonriente y se volteó. Bella contempló como Emmett se quedó parado mirando la nada unos segundos, sin moverse —Eh, ¿Cómo se supone que voy a regresar? —Pensó en voz alta.

Bella rió a carcajadas ante su comentario y, mientras tanto, Emmett sacó su celular y llamó a alguien.

—¿Hola Carlisle? —Cuestionó Emmett cuando atendieron el teléfono —Eh, sé que sonará tonto pero acompañé a Bella a su casa en su camioneta y ahora no tengo como volver, ¿Te molestaría venir por mi? —Preguntó e hizo una pausa esperando una respuesta —Bien, te espero y muchas gracias —Dijo y colgó el celular.

—¿Qué? —Preguntó mirando en dirección en la cual se encontraba Bella —¿Pensabas que me iré caminando? no señor —Agregó mirando como Bella, ahora, se retorcía de la risa.

Ambos se quedaron hablando un buen rato esperando la llegada de Carlisle.

—Oye Bella-Comenzó Emmett.

—¿Qué pasa?

—¿Te molestaría mucho si te beso? —Preguntó éste haciendo un puchero.

—¿Qué? —Dijo perpleja.

—Entiendo si no quieres. Era solo una pregunta —Dijo Emmett avergonzado.

—Eh, ¡No! No es eso. Solo que me tomaste desprevenida.

—¿Entonces puedo? —Dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

Bella vaciló unos momentos —No se lo dirás a nadie ¿Verdad?

—Lo juro —Dijo y puso su mano en su pecho, donde se encontraba su corazón.

Ella suspiró y miró para todos lados esperando ver que no había nadie cerca —Que sea rápido —Susurró ella y Emmett sonrió con entusiasmo.

Bella cerró los ojos y sintió a Emmett acercarse lentamente a ella. Se encontraba algo… bueno muy nerviosa. Sintió como su respiración chocaba contra su rostro y luego una pequeña presión en sus labios que, como mucho, duró unos cinco segundos.

—¿Eso fue todo? —Preguntó ella abriendo los ojos.

Emmett rió y le guiñó un ojo —Así que eres una chica pícara Bells. Yo que pensé que eras la chica mas tímida del mundo. Cuan equivocado estaba pero no te preocupes, ya tendrás el super-beso que tanto deseas —Dijo riendo.

Bella se sonrojó en un tono muy fuerte al oír el comentario del chico.

Segundos después, Carlisle estacionó su Mercedes a unos metros de ellos y saludó a Bella con la mano quien le devolvió el saludo. Emmett se despidió de Bella y se dirigió hacia el auto de su padre.

El camino a casa fue silencioso, ya que no había mucho de qué hablar. Al entrar a casa lo primero que se encontró Emmett fue a Alice. La vio saltar hacia Carlisle, que se pegó un gran susto y la chica lo rodeó con ambos brazos. Luego de soltar a su padre, comenzó a hablar demasiado rápido y a los gritos. Carlisle la calmó como pudo y luego, ambos se fueron hacia el despacho de Carlisle o por lo menos eso era lo que Emmett había entendido ya que la mirada furiosa de Rosalie lo sacó de sus pensamientos.

—Hola a ti también Rose —Dijo él con tono irónico.

—¿Qué crees que haces, eh? ¿Intentas flirtear con esa tonta de Isabella? ¡Encima en mi cara! ¿Quién rayos te has creído que eres, Emmett? —Le reprochó Rosalie, echando humo.

—Rose —Dijo él, intentando calmarla.

—¡Rose nada, Emmett! ¿ Crees qué no me molesta verlos juntos? ¡Mira, si esa chica se vuelve a acercar a ti, lo que le espera no será nada bueno! —Gritó Rosalie, enloquecida.

—Escucha Rose. Lo nuestro terminó hace mucho así que es mejor que lo superes —Intento entrar en razón con ella y al ver que Rosalie volvía a regañarlo se tapó los oídos con sus manos.

—¡Bla, bla! No te escucho, soy de palo, tengo orejas de pescado —Dijo.

Rosalie bufó molesta y se alejó de él.

Mientras tanto Jasper se encontraba, sentando en el suelo abrazando sus rodillas contra su pecho con los ojos abiertos como platos, en una esquina de su cuarto que se encontraba cerrado con llave susurrando:"Hay que asesinar a Esme", "Hay que asesinar a Esme", "Hay que asesinar a Esme", "Hay que asesinar a Esme".

—¿Jazz? —Dijo Alice desde el otro lado de la puerta— Ábreme osito. Así podemos hablar, ¿Si? —Intentó persuadirlo pero el único sonido que oía eran balbuceos in entendibles.

Luego de un largo rato intentando hacer que Jasper desistiera, éste abrió la puerta.

Se le veía algo pálido, más de lo normal. Tenía una expresión traumática en el rostro, además de tener los ojos abiertos como platos. Tenía la vista perdida en la nada y lo único que hacía era repetir unas palabras muy bajito, las cuales eran in entendibles.

—¡Jazz! —Dijo ella sorprendida. Pero el chico ignoró por completo su presencia y se dirigió hacia el cuarto de Edward murmurando "Hay que asesinar a Esme".

—¡Carlisle! —Gritó Alice mientras bajaba las escaleras en busca de su padre.

—¡Edward! —Llamó Jasper, al entrar sin permiso al cuarto de su hermano, quien se volteó a verlo sin entender que le sucedía. Esperó unos segundos, a que su hermano siguiera hablando.

—¿Cuándo matamos a Esme? —Preguntó con toda la tranquilidad, entrando al cuarto.

Edward sonrió de oreja a oreja. —Cuando quieras Jasper —Dijo.

Mientras tanto, Alice corría por toda la casa en busca de Carlisle. Lo buscó por todas partes sin tener éxito hasta que, en eso, escuchó que la puerta principal se abría. Corrió hacia allí y vio a Emmett y a su padre entrar.

—¡¡Carlisle!! —Gritó Alice histérica y se abalanzó sobre él.

—Alice, ¿Qué sucede, hija? —Preguntó perplejo ante la actitud de su hija, que lo soltó y comenzó a gritar, intentando explicarse.

—¡Es Jasper! Él está… —Gritó Alice con rapidez, haciendo que las palabras de mezclaran unas con otras pero Carlisle decidió interrumpirla ya que no había podido entender nada.

—Espera, espera, no entendí nada Alice —Dijo su padre.

Alice suspiró y repitió todo más lento y lo más calmada posible. —Es Jasper. Está actuando muy raro, creo que quiere asesinar a Esme en serio. Hay que detenerlo —Contó.

—Oh, ¿Y cuál es el motivo ésta vez? —Preguntó Carlisle llevándose a Alice, al ver a Rosalie acercarse peligrosamente a Emmett. —Ven vamos a mi despacho. Así allí me cuentas todo lo que ocurrió —Dijo y ambos se dirigieron hacia allí dejando a Emmett y a Rose a los gritos.

Al llegar al despacho de Carlisle, Alice le explicó toda la situación detalladamente. Haciendo énfasis en el momento en que oyó a Jasper murmurar "Hay que matar a Esme".

—Ya veo —Dijo él., pensativo.

—¿Crees qué podrás hablar con él? —Preguntó la pequeña haciendo pucheros.

—Eh, Alice. Yo si puedo hablar con Jasper, lo que me parece que será en vano, ya que dudo que él deseé escucharme —Se intentó explicar, Carlisle.

—Inténtalo —Insistió ella.

Su padre suspiró y agregó. —¿Dónde está?-Preguntó rendido.

—Creo que estaba dirigiéndose al cuarto de Edward —Contestó.

Carlisle salió de su despacho y se encaminó al cuarto de su hijo.

Al llegar, escuchó murmullos desde adentro del cuarto. Con algo de nerviosismo tocó la puerta. Sin saber que iba a encontrarse dentro. —¿Edward? —Preguntó y abrió la puerta.

Se encontró con Edward sentado en su cama y Jasper, a su lado, sentado en una silla. Ambos se volvieron a mirarlo, regalándole las peores y más intimidantes miradas que podían expresar.

—Oh, creo que puede esperar… Sigan en lo suyo, muchachos —Dijo su padre algo conmocionado por las miradas que sus hijos que habían dedicado y, luego, cerró la puerta lentamente.

—¿Y qué ocurrió? —Preguntó Alice, que se encontraba detrás de Carlisle. Al oírla se dio un gran susto, ya que hace cinco segundos, ella no se encontraba allí.

—¡Alice no hagas eso por poco me causas un infarto! —Le reprochó su padre, molesto.

—Lo siento —Se disculpó ella.

Emmett comenzó a reír a causa del comentario anterior. —Qué irónico. Un doctor que casi muere de un infarto —Rió a carcajadas.

—Ya, Emmett, a tu cuarto —Ordenó su padre y Emmett obedeció.

—Carlisle— Dijo Alice.

—Eh, no pude hablar con ellos Alice. Si bajan para la cena hablaré con ambos. Sino, mañana antes de ir al trabajo será —Dijo Carlisle.

Alice bufó y se dirigió a su cuarto y llamó a Bella para contarle la situación. Cuando atendieron el teléfono, Alice se puso a gritar.

—¡¡Bella!! —Gritó con todas sus fuerzas.

-¿Alice Cullen? —Preguntó Charlie.

—¡Oh! Jefe Swan, lo siento muchísimo, ¿Se encuentra Bella? —Dijo avergonzada.

Si…aquí te paso.

¿Alice? ¿Qué fue ese grito? —Cuestionó Bella, impresionada.

—Bella no tienes idea de lo que está pasando, ¡Es mi osito! ¡Jasper! —Dijo desesperada.

¿Qué hay con él? —Preguntó ella.

—Está actuando muy raro Bells. Murmura cosas.

Bella dudó unos segundos. —¿Has probado con pastillas anti-depresivas? Quizás le sirvan.

—No es eso Bella. No seas tonta, es más serio —Discutió, preocupada. —Lo oí murmurar "hay que asesinar a Esme"-Contó.

Oh, bueno en ese caso yo de t,i vigilaría a Esme por ésta noche o hasta que Jasper pueda tener esa Play Station —Dijo Bella.

—¡Bella es una idea fantástica! Te cuento mañana en la escuela. ¡Adiós! —Gritó y cortó el teléfono de repente.

Unas cuantas horas más tarde, Esme hizo la cena y todos bajaron a la cocina a comer. Todos menos Edward y Jasper, por supuesto.

Una vez terminada la cena Alice tomó a sus hermanos y los arrastró hacia el baño.

—Alice ¿Te has vuelto loca? —Se quejó Rosalie al ver a Alice cerrar la puerta del baño.

—¡Escuchen! Esme está en peligro. Edward y Jasper planean asesinarla —Advirtió la más bajita.

—¡Si! ¡Ya entendí el plan, Alice! ¡Nuestro deber es proteger a Esme! —Dijo Emmett, entusiasmado.

Alice asintió y ambos miraron a Rosalie, que estaba cruzada de brazos.

—Ustedes dos si que están mal de la cabeza. Yo no voy a participar en esto, con permiso—Dijo y salió del baño.

—Entonces, ¿Cómo es la cosa, duendecillo infernal? — Preguntó su hermano.

Alice sonrió y le contó su plan a Emmett, quien escuchaba todo muy atentamente.


Besos a todos, no puedo esperar para subir el siguiente cap, es que me encanta lo que se viene =)

Pau.