¡Hola!
Actualizo ahora ;)
Me quedó algo largo el capítulo xD
Disclaimer: Los personajes le pertenecen sólo a Stephenie Meyer.
¡Disfruten! =)
A todo esto, en casa, Emmett se tomó una siesta por la tarde. Al despertar, bajó a la sala y no vio ni a Alice, ni a Esme por ningún lado… Raro. Pensó.
Se fue a la cocina para comer algo y luego se sentó en uno de los sillones, sin saber que hacer ya que se encontraba aburrido. En eso, Jasper pasó por la sala para irse a su cuarto.
—Hey, Jasper —Saludó, al ver a su hermano. —¿Sabes donde están Esme y Alice?
—Se fueron —Contestó sin prestarle mucha atención y desapareció al subir la escalera.
Se fueron... Esperen un segundo… ¿A qué se refería Jasper con eso? ¿Y si lo que me ha dicho tenía un segundo significado escondido? Oh no… ¡¡Jasper y Edward mataron a Esme y a Alice!! Pensó alarmado, Emmett, quien se incorporó de un salto y comenzó a buscar a su madre y hermana por toda la casa.
—¡¿En donde las tienen?! Ya los descubrí. ¡Así que será mejor que confiesen! —Gritó Emmett, irrumpiendo en el cuarto de Edward donde se encontraban él y Jasper.
—¿De que hablas? —Interrogó Edward.
—¡Ja! —Gritó señalándolos a ambos —¡Quieren confundirme, pero no lo lograran! ¡Jasper me dijo que Alice y Esme se fueron, así que ustedes las asesinaron y escondieron sus cuerpios para borrar toda evidencia! —Agregó Emmett.
—Sería un buen plan —Susurró Jasper.
—Lo que dijo Jasper no significa que están muertas Emmett, sólo que han salido —Dijo Edward.
—¡Si, claro! Escuchen asesinos maniáticos, voy a encontrar sus cuerpos y así vengaré sus muertes. ¡Ya verán! —Chilló Emmett y salió del cuarto dando un portazo.
—Si que se lo han tomado enserio —Comentó Edward y Jasper asintió en silencio.
—¿Deberíamos hacer algo al respecto?
Jasper y Edward se quedaron en silencio unos segundos hasta que ambos intercambiaban una mirada traviesa, llena de complicidad, con una idea en común, en mente.
—¿Estás pensando lo mismo que yo hermanito? —Preguntó Jasper.
—Claro que si —Concordó Edward, y una sonrisa se dibujo en el rostro de los dos hermanos.
Tenían un plan… un siniestro plan.
—¡Esme, Alice! —Gritó Emmett buscándolas por toda la casa— Esperen, si están muertas… es imposible que escuchen —Pensó en voz alta mientras se detenía, en el medio de la sala.
—¿Qué haces hijo?-Preguntó Carlisle.
—¡Ah! Tú, traidor. Admito que tenías razones para matar a Alice, las cuentas de las tarjetas son muy altas, pero ¿Matar a Esme? ¿¡En qué estabas pensando, Carlisle?! —Chilló histérico.
—¿Emmett? ¿Estás bien hijo? ¿Necesitas ayuda médica? —Preguntó su padre, preocupado.
—¡Estoy perfectamente! Ahora, con tu permiso, voy a llamar a Alice. Es posible que aún esté viva… agonizando —Gritó y tomó su celular y llamó a su hermana.
—¿Alice? —Dijo Emmett, completamente alterado, cuando atendieron.
—Hey, hola Emmett, ¿Cómo esta todo por allá? —Preguntó ella alegre.
Emmett comenzó a sollozar al oír la voz de su hermanita. —¡Alice! Lo siento tanto, ¡Perdón por no poder salvarlas a ti y a mamá! Es que… ¡No fue mi culpa!
—¿De que hablas Emmett?
—¡No intentes perdonarme o hacerme sentir mejor! ¡¿Ahora qué haré sin ustedes?¡Estoy solo en ésta casa llena de psicópatas! —Chilló.
—Emmett… —Comenzó Alice— ¿Qué ocurrió? —Preguntó preocupada por la salud mental de su hermano.
—¡Fueron ellos! Jasper, Edward y Carlisle. ¡Ellos tres las asesinaron! ¡Y no pude hacer nada para impedirlo! Lo siento.
—¿Alice, qué ocurre? —Emmett escuchó preguntar a Bella.
—¿Bella? ¡Oh no! No me digas que los psicópatas mataron también a Bella, ¡¿Qué le digo a Charlie ahora?! —Grito desesperado.
—Emmett, nadie ha muerto. Estamos bien, fuimos de comp… digo fuimos a tomar un helado con Esme y Bella a Port Ángeles y ahora estamos volviendo a casa —Contó Alice.
—¿En serio? ¿Sanas y salvas?
—Si, Emmett, sanas y salvas —Contestó —Los chicos te jugaron una broma Emm.
—Bueno, nos vemos en un rato —Dijo ella y cortó.
Emmett se quedó en silencio, observando la nada unos segundos, estático.
—¡Edward! ¡Jasper! —Gritó corriendo hacia el cuarto de sus hermanos.
—¿Y ahora que quieres? No tenemos ni a Esme ni a Alice —Aclaró Jasper.
—¡Me mintieron! —Chilló y vio como sus hermanos intercambiaban una mirada confusa.
—¿En serio? —Preguntó Edward.
—¡Si! ¡Me hicieron creer que Alice y Esme estaban muertas cuando en realidad, se habían ido a Port Ángeles! —Gruñó, fuera de quicio.
—Nosotros nunca hicimos eso. Tú solo inventaste que nosotros las habíamos matado, Emmett —Señaló Jasper.
—Yo… —Comenzó haciendo una pausa y se señaló —¡Los vigilo! Sépanlo. ¡Los v-i-g-i-l-o! —Deletreó letra por letra y los señaló. Luego se dio media vuelta y salió del cuarto dando otro portazo.
Unas horas después, las chicas llegaron a casa, estacionaron el auto y tomaron todas las bolsas y las dejaron en la habitación de Alice.
—¡Alice!, ¡Bella!, ¡Esme! —Gritó Emmett y se lanzó en su dirección y abrazó a las tres al mismo tiempo.
—Hola Emmett — Saludaron, algo consternadas.
—Es bueno saber que siguen enteras—Agregó el chico mientras deshacía el abrazo, con una sonrisa de oreja a oreja.
—Hay Emmett… ¿Cómo pudiste pensar que Jazzy era capaz de matarme? —Le reprochó Alice, cruzada de brazos.
—Uno nunca sabe, Alice y además él y Edward están demasiado raros últimamente. Dan miedo —Se de defendió,
—Bien niños, dejen de discutir—Los interrumpió Esme y los cuatro se quedaron hablando en la sala un buen rato.
Emmett les habló acerca de todo lo que había hecho. De cómo irrumpió en el cuarto de Edward y como le gritó a él y a Jasper, como corrió por toda la casa como loco gritando sus nombres, ect hasta que Carlisle bajó a la sala.
—Así que te has unido con Jasper y Edward —Dijo Esme mirando a su esposo de reojo, al verlo acercarse.
—¿De qué hablas querida? —Preguntó éste, desconcertado.
—Carlisle Cullen, quiero hablar contigo —Ordenó Esme dejando a sus hijos hablando en la sala.
—Eh…de acuerdo —Contestó algo nervioso y ambos subieron a su despacho.
—¿Qué querrá Esme? —Preguntó Alice mientras observaba como Bella y Emmett estaban abrazados, y ambos se encogieron de hombros ante su pregunta.
—Emmett, hoy sonabas preocupado cuando llamaste—Cambió de tema la duende.
—Y claro Alice, pensé que mi hermanita preferida, mi madre y mi no… mi mejor amiga de todas, habían dejado este mundo en manos de esos locos —Contó.
—¡Aw! —Suspiraron Bella y Alice al oír el comentario tan tierno de Emmett.
—Bella —Dijo Rosalie entrando en la sala de repente.
—Oh, Hola Rosalie… —Susurró ella.
—No habrás olvidado lo que te dije —Amenazó mirando furiosa como ella y Emmett estaban abrazados.
—Oh… —Se limitó a decir y se separó de Emmett con rapidez.
—Rose, no molestes a Bella —Intento él de convencerla, pero ella lo ignoró. —Te hablé Rosalie —Agregó.
—Te oí Emmett —Contestó.
—¿Qué es lo que te molesta de Bella? Es una grandiosa chica, además es muy buena amiga-Dijo él.
—¡Me molesta todo de ella! ¡¿No te das cuenta que la odio?!-Gruñó la rubia.
—Wow ¿Qué sucede aquí? —Preguntó Jasper algo sorprendido por la escena que estaba presenciando mientras entraba en la sala, seguido de Edward.
—¡Que te importa!—Gritó Rosalie, fuera de quicio.
—Hey, baja el tono Rosalie. No le hables así a Jasper porque él no te hizo nada —Intervino Alice, incorporándose.
—¡¡Yo le hablo como quiero!! ¡Además me parece que Jasper está bastante grandecito como para que vayas defendiéndolo por todas partes, enana! —Chilló.
—¿Cómo me has llamado, maldita rubia?-Gritó y Alice se abalanzó sobre su hermana y ambas comenzaron a pelearse y a tirarse de los pelos.
—Ya paren —Dijo Edward tomando a Alice del brazo para separarla de Rosalie.
—¡Suéltame mantiático!—Gritó Alice, y por dejarse llevar por sus impulsos, le plantó una cachetada a su hermano en la mejilla.
—¿Estás loca, Alice? —Chilló Edward mientras se colocaba la palma de su mano en donde había recibido el golpe.
—¡Te lo merecías Edward! Eres un imbécil.
—Chicos… —Comenzó Jasper, intentando calmar la situación.
—¡Cierra la boca, Jasper! No te metas —Lo calló Rosalie de un grito.
—¡Yo me meto todo lo que quiero! —Vociferó, sumergiéndose en la pelea.
—¡Son todos unos estúpidos!, No sé porque diablos son mis "hermanos". ¡Los odio, sobre todo a ti, Emmett!, ¡Sólo estás ahí sentando con la idiota de Isabella! —Gritó Rosalie.
—¡No le grites a ella, que no tiene nada que ver en tus pelea, Rosalie! —Saltó él, en la defensa de Bella, que no sabía donde meterse.
—¿Por qué no se callan todos de una vez? —Dijo Edward, ya harto de aquella situación.
—¡Cállate tú, ¿Quién te crees que eres?!-Grito Rosalie en respuesta.
—¡¡Ya basta!! —Gritó Esme al entrar en la sala corriendo, luego de Carlisle.
—Reunión familiar —Dijo Carlisle y todos se dejaron caer en los sillones en silencio.
—Bella, por favor quédate —Dijo él al ver que Bella comenzaba a intentar incorporarse pero al oírlo, ella asintió y se quedó en su sitio.
—¿Quién empezó? —Interrogó Esme y todas las miradas se dirigieron hacia Rosalie— Bueno parece que eso responde la pregunta… ¿Rosalie? —Dijo Esme.
—Yo no hice nada. ¡Es todo culpa de la idiota de Isabella!, ¿Por qué siempre está aquí?, ¡¿No van que no la soporto?!
—¡Cállate Rosalie! —Gritaron Alice y Emmett en defensa de su amiga.
—¡Callense ustedes! —Chilló la rubia furiosa.
—¡No calles a Alice, Rosalie!—La defendió, Jasper.
—¡Tú no te metas! —Advirtió.
—¡No eres nadie para decirme que hacer!—Gritó él, ahora molesto.
—¡Silencio! —Los intentó callar, Carlisle —Ahora van a calmarse todos y decirme que fue lo que pasó.
—Rosalie molestó a Bella —Comenzó contando, Emmett.
—¿Por qué lo has hecho Rose? —Pregunto su padre.
Rosalie bufó molesta —Por que no me agrada en nada, la odio y no quiero verla —Respondió de mala manera.
—¿Y qué tienen que ver los demás en esto? —Cuestionó Esme.
—Rosalie molestó a Jazz y yo lo defendí —Contestó Alice dándole una mirada asesina a su hermana.
—Y luego comenzaron a pelear —Agregó Emmett.
—Y al intentar separarlas, tu hija me pegó una cachetada —Apuntó Edward mirando a Alice de mala manera.
—Lo merecías Edward —Dijo con calma, sin mirarlo.
—¡No es cierto Alice! —Gritó él, molesto.
—¡Si lo es!
—No empiecen de nuevo —Dijo Carlisle y ambos callaron. —Ahora todos van a disculparse —Dijo.
Todos los hermanos Cullen se quejaron y discutieron, intentando ahorrarse las disculpas, pero las amenazas de Esme los hicieron callar y decidieron comenzar a disculparse, uno por uno.
—Así está mejor —Sonrió Esme —Ahora suban a sus cuartos y hagan sus tareas —Agregó, pero al oír las quejas de sus hijos agregó. —¡En éste instante! —Y todos se incorporaron y salieron de la sala para ir a sus cuartos a regañadientes.
Alice tomó a Bella por el brazo y la guió hasta su cuarto pero antes de entrar a su cuarto, Rosalie le dedicó una mirada llena de odio y se metió en el suyo.
Alice y Bella se quedaron el resto de la tarde haciendo tareas de la escuela de mala gana, pero al fin y al cabo debían hacerlas.
Una vez ya terminada la tarea, ambas se pusieron a ver la ropa que habían comprado horas antes.
—Alice, algún día te juro que te mato. Mira todo el dinero que le has hecho gastar a la pobre de Esme por mi culpa —Dijo apenada al ver que gran cantidad de las bolsas le pertenecían.
—No seas tonta Bella, además Esme realmente quería comprarte todas estas cosas tan bonitas —Sonrió la duende.
Bella suspiró y se dedicó a pensar un rato mientras que Alice guardaba su ropa en su armario de tamaño colosal al tiempo que tarareaba una canción.
—¿Alice…? —Preguntó Bella con timidez.
—¿Qué ocurre? —Dijo mientras seguía colgando ropa en perchas.
—Bueno, hay algo que he querido contarte —Comenzó ella nerviosa.
—Dime —La alentó la duende sin prestar mucha atención, ya que estaba concentrada en su nueva ropa.
—¿Recuerdas a Emmett?
—Bella es mi hermano, ¿Cómo no voy a recordarlo? —Comentó Alice entre risitas.
—Si tienes razón. Eh, yo… —Se perdió entre palabras, sin saber que decir.
—Ya suéltalo, Bella —Dijo mientras cargaba un par de prendar hacia su armario.
—Emmett me besó…-Soltó de repente.
Alice dejó caer las prendas al suelo, al igual que su mandíbula. Se quedó estática por unos segundos observando la nada.
—¿Alice… estás bien? —Preguntó Bella, al ver que su amiga no se movía.
—Tú… besaste a Emmett—Dijo Alice, que parecía que aún estaba procesando en su cerebro palabra por palabra, toda la información. Aún sin moverse y Bella asintió.
De la nada, Alice pegó un alarido que hizo que Bella pegue un salto hacia atrás, sorprendida por la reacción de la duende.
—¡Bella! ¿Estás loca? Imagínate si Rosalie… —Gritó histérica, pero Bella la calló.
—¡Sh! Alice, basta. Nadie puede enterarse ¿De acuerdo? —Bella la intentó calmar, en tono serio.
Alice comenzó a reír mientras aplaudía y daba saltitos emocionada. —¡Si! Un secreto —Dijo divertida.
—En serio, no puedes decírselo a nadie.
—Te juro por mi vida que no diré nada —Prometió sonriente.
Y ambas quedaron en silencio un rato hasta que Alice se decidió por recoger la ropa del suelo y comenzó a colgarla en perchas, lentamente.
—¿Y? —Preguntó de la nada.
Bella la miró sin entender.
—Ahora me cuentas todo con lujo de detalles, Isabella Swan —Agregó Alice dejándose caer en su cama, al ver que su amiga no había entendido. Bella suspiró y le contó todo lo que había sucedido con Emmett, también que habían arreglado para salir el viernes luego de clase.
A todo esto, Rosalie se encontraba en su cuarto terminando sus deberes y al terminarlos dejó aún lado los libros. Salió de su cuarto y pasó por la puerta del cuarto de Alice.
—Bueno, hay algo que he querido contarte —Oyó decir a Bella.
Rosalie se detuvo frente a la puerta y comenzó a escuchar.
—¿Recuerdas a Emmett?
—Bella es mi hermano, ¿Cómo no voy a recordarlo?
—Si tienes razón… bueno…eh… yo…-Dijo.
—Ya suéltalo Bella.
—Emmett me besó … —Soltó.
Rosalie se quedó paralizada unos instantes al escuchar toda la conversación que Alice y Bella tenían, ¿Había escuchado bien? ¿Bella y Emmett iban a salir? ¡¿Emmett había besado a Bella?!
No, no, puede ser. Pensó y apretó con furia sus dientes y entrecerró los ojos.
Se alejó de la puerta del cuarto de su hermana y volvió al suyo, dando un portazo.
—Esa Isabella, no va a salirse con la suya —Pensó en voz alta Rosalie y una sonrisa se dibujó en sus labios. Esto no queda así Bella, ahora es mi turno de mover las fichas. Pensó mientras sonreía abiertamente.
Un rato después Alice alcanzó a Bella hacia su casa, junto con ella iban las millones de bolsas.
—Alice, dile a Esme que, algún día, cuando tenga el dinero, pienso devolvérselo —Dijo antes de despedirse de su amiga y entrar a su casa con todas las bolsas en mano.
Al entrar a su casa vio que su padre aún no había vuelto del trabajo y agradecía por eso ya que sino tendría que darle varias explicaciones con respecto a su escapada de aquel día. Así que se deshizo de la nota.
Bella llevó sus bolsas arriba y guardó su ropa nueva en su armario y para cuando terminó escuchó como su padre entraba a la casa.
Al día siguiente Bella se encontró con los hermanos Cullen en el estacionamiento de la escuela.
—Bella —Dijo una sonriente Alice, saludándola.
—Hola a todos —Saludó ella, sonriente.
—Hey Bells —Sonrió Emmett acercándose a ella. —¿Podemos hablar un segundo?
—Claro —Contestó algo nerviosa ya que sabía que Rosalie tenía la mirada pegada en ella.
Bella y Emmett entraron primero a la escuela.
—Dime ¿Aún sigue en pie lo del viernes, no es así? —Preguntó nervioso.
Bella lo observó dudosa —Claro que si Emmett, ¿Por qué preguntas?
—Bueno, pensé que quizás te arrepentirías —Confesó.
La chica rió-No Emmett no te preocupes, el viernes saldremos —Aseguró ella, sonriente.
—¿Lo prometes? —Preguntó él haciendo un puchero.
—Lo juro. Además ¿Por qué me tomas? ¿Por alguien que promete y no cumple? Oh vamos Emmett pensé que me conocías un poco mejor —Dijo ella y Emmett sonrió.
—Lo siento. Es que no quiero obligarte a nada.
—No me estás obligando, jamás te dejaría plantado Emm —Le sonrió ella.
Luego, cada quien se fue a su clase. En el recreo más largo, Bella se encontraba charlando animadamente con Alice, hasta que Rosalie se les acercó.
—Hola… —Susurró ella cabizbaja y ambas la observaron.
—Hola Rosalie —Dijeron sin mucha importancia.
—Bella, ¿Puedo hablar contigo un segundo en privado? —Preguntó mirando a Alice. La duende miró extrañada a su hermana unos segundos hasta que salió de sus pensamientos y le susurró a su amiga un "te veo luego" y se alejó.
—Bella…—Comenzó la rubia, haciendo una leve pausa antes de continuar. Bella no pudo hacer nada más que esperar y escuchar, ya que era obvio que Rosalie iba a amenazarla o simplemente darle la noticia de su muerte. —Sé que te va a sonar muy raro, y más de mi parte, pero quiero pedirte disculpas —Dijo al fin, con la vista en el piso.
—¿Qué? —Preguntó la castaña, incrédula.
—Bueno, entiendo lo que debes estar pensando de mí y no te culpo. Sé que me he comportado muy mal contigo, y me siento mal por haberte tratado de esa manera anteriormente y… —Se intentó explicar, pero Bella la interrumpió.
—Rosalie… ¿Estás pidiéndome disculpas? —Preguntó, aún sin poder creerlo.
—Si… aunque entenderé si no quieres aceptarlas, ya que he sido muy mala contigo y yo en tu lugar no me perdonaría.
Bella lo pensó unos momentos… ¿A qué venía todo esto?, ¿Rosalie Cullen?, ¿La vanidad y el orgullo personificados, disculpándose con ella?
—Bueno yo —Dudó Bella, pero se quedó sin habla al ver como Rosalie se largaba a llorar en el patio.
—¡Está bien Bella! Me parece justo que no me perdones. Es más, si quieres nunca más me acercó a ti, si te parece bien, pero realmente me sentía mal. Me sentía culpable y quería que lo supieras —Se disculpó entre sollozos que atrajeron la atención de un par de personas que cuchicheaban desde sus lugares, en el patio.
—Rose, tranquila. No debes llorar —Dijo intentando calmarla mientras la acompañaba al baño.
—¿Mejor? —Preguntó Bella una vez que Rosalie se lavó la cara y se tranquilizó.
Ella suspiro —Si, mucho mejor —Sonrió débilmente.
—Rose, gracias por pedirme disculpas. Me siento bien ahora que estamos arregladas, y sabes, nunca me gustó estar peleada contigo —Contó Bella.
—Bella, soy yo la que debe agradecerte por aceptar mis disculpas —Dijo Rose con una sonrisa —Entonces… ¿Me perdonas?
—Claro que si Rose. Todos merecen una segunda oportunidad.
—Gracias amiga —Sonrió radiantemente y se dieron un abrazo.
Luego ambas salieron del baño y el timbre que marcaba el fin del recreo sonó, y todos se dirigieron a sus aulas a regañadientes.
Al finalizar el horario de clases Bella salió de su última clase y se encontró con Rosalie esperándola.
—Bella, ¿Cómo te ha ido? —Preguntó alegre mientras la chica se acercaba a ella.
—Bien… —Contestó algo sorprendida al ver a Rosalie allí.
Las dos se dirigieron hacia la cafetería mientras charlaban. Al entrar, Alice le hizo señas a Bella para que se sentara en la mesa con ellos, pero Rosalie la detuvo.
—Espera Bells, ¿Por qué no te sientas conmigo? — La detuvo la rubia, conduciéndola hacia su mesa.
—Rose, no quiero ofenderte ni a ti ni a nadie, pero no creo encajar —Se explicó con algo de vergüenza.
—Tonterías Bella —Dijo Rosalie y se sentó en su mesa junto con Bella.
Al principio, las amigas de Rosalie miraron con asco a Bella, pero luego de presentarla, algunas simplemente la ignoraron o se pusieron a cuchichear entre ellas. Y como Bella se aburría allí, se volteó hacia la mesa donde estaban sus amigos.
Alice la miraba perpleja. Su expresión decía algo como "Acabas de vender tu alma al mismísimo diablo Isabella Swan", Emmett, al igual que su hermana, estaba estático con los ojos como platos, Jasper no parecía del todo interesado ya que estaba concentrado en su almuerzo y por último Edward. Tenía una mirada extraña. Bella no estaba del todo segura que reflejaba, decepción y ¿Angustia?, ¿Desde cuando al grandioso Edward Cullen le preocupaba si se sentaba con ellos, o con Rose o con cualquier otro?
Bella dudó unos segundos intentando descifrar la mirada del muchacho hasta que la voz de Rosalie la sacó de sus pensamientos.
—¿Estás lista, Bells? —Preguntó ella, ya que había terminando de almorzar.
—Si, claro —Respondió y ambas se incorporaron y se encaminaron hacia la mesa donde estaban los hermanos Cullen y al llegar, todos estaban en silencio.
—Bella y yo ahora somos grandes amigas, ¿No es así Bells? —Comentó Rosalie, sonriente.
—Claro… —Se limitó a decir Bella, algo nerviosa.
—Eso es… bueno —Dijo Emmett sorprendido por aquella noticia.
—Es grandioso, Emmett —Le corrigió la rubia.
—Yo más bien diría sospechoso —Susurró Edward.
Rosalie le lanzó un gruñido y tomó a Bella por el brazo.
—Bien, los esperamos afuera —Aclaró y la rubia salió de la cafetería arrastrando a Bella detrás suyo.
—¿Qué fue eso Rose? —Preguntó Bella aún consternada por la situación anterior.
—Oh, no fue nada Bells, olvídalo.
—¡Bella! —Llamó Edward, acerándose a ambas.
—¿Qué haces aquí? —Preguntó la rubia con tono despectivo, hacia su hermano.
—Nada Rosalie. Quisiera hablar con Bella, en privado si no te importa —Dijo no muy amablemente.
—Bien, nos vemos en un rato Bella —Saludo Rosalie, amablemente a su amiga y se alejó.
—¿Qué sucede Edward? —Preguntó Bella, dudosa.
—¿En serio tu y ella son amigas? —Interrogó incrédulo y con tono serio.
—Bueno, no tanto como amigas, pero nos hemos arreglado —Sonrió en respuesta.
Edward vaciló unos instantes y se acercó peligrosamente a Bella. Ella podía sentir la respiración de Edward chocando contra su cara. —No te fíes tanto de Rosalie —Susurró y se alejó de ella, dejándola sin habla.
Si puedo actualizo mañana. Espero no haberlo cortado en mal momento xD Ustedes me dirán en los reviews. Si fue así, perdón es que si no, no quedaba largo… quedaba larguísimo xD
Besos a todos los que leen y dejan sus lindos reviews ;)
Pau.
