¡Perdón por la demora! No tengo excusa.
Acé lo sigo, espero que les guste el capítulo.
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer.
Al llegar a casa estacionó el Porsche de devuelta en el garaje y se dirigió hacia la habitación de su hermana, entró sin golpear, aún que tuvo que agradecer que Rosalie no se encontrara allí por el momento. Dando sus típicos saltitos comenzó a rebuscar por toda la habitación de su hermana el celular de Bella.
Comenzó con la mochila Rosalie, abrió todos sus bolsillos y tiró por todas partes los libros, cuadernos y la cartuchera, al ver que el celular no estaba allí se fijó en los miles de bolsos de Rosalie, bolso que no le gustaba se lo llevaba para luego deshacerse de él en el cesto de la basura. Abrió y cerró todas las mil puertas del armario rompiendo los espejos que colgaban del lado de adentro, la mayoría de las prendas de Rosalie volaron y las que no le gustaban a Alice volaron por la ventana.
Dio vuelta el colchón, que después de todo Esme y Carlisle tuvieron que comprarle uno nuevo ya que ella se negaba a dormir en el, desarmando la cama, sacó los cajones de la cómoda de su lugar volcando su contenido en el piso haciendo que varios cosméticos de Rosalie se hicieran pedazos al chocar contra el suelo hasta que abrió el cajón de la mesita de luz, allí estaba el celular de su amiga, lo tomó y luego dio vuelta el cajón tirando todo al suelo con una sonrisa.
Luego se encamino hacia la salida del cuarto dando sus saltitos mientras cantaba una canción bajito, al llegar a la puerta se volteó para ver su máxima obra de arte, sonrió y así se fue directo a su cuarto feliz por haberle dado un poco de su propia medicina a su hermana que después de todo se la tenía bien merecida. Rosalie iba caminando hacia su cuarto cuando vio la puerta abierta, nada bueno. Pensó
Se paró en la entrada de su cuarto y al verlo todo destrozado, su ropa tirada por ahí, sus cosas todas destruidas se quedó paralizada hasta que reaccionó y pegó un grito que seguramente despertó a todo Estados Unidos.
—¿Qué sucede, Rose?—Dijo Carlisle corriendo hacia ella.
—¡¿QUÉ SUDECE?! MIRA CARLISLE, ESTO SUCEDE—Gritó señalando su cuarto destrozado—. ALGUNO DE TUS DESCONCIDERADOS 'HIJOS' HIZO ESTO —gritó al ver que ya estaban todos ahí—. ¡TÚ!—Gritó señalando a Jasper.
—¿Yo qué? —cuestionó él.
—TÚ HICISTE ESTO, ME LAS VAS A PAGAR, IDIOTA —gritó y le plantó una cachetada a Jasper quien la miró atónito al igual que todos.
—Estás completamente loca, Rosalie—dijo el rubio con calma.
—CIERRA LA BOCA, ESCUCHA BIEN, VOY A DESCUBRIR COMO LO HAS HECHO Y LUEGO… PAGARÁS POR ELLO —lo amenazó señalándolo y se metió a su cuarto pegando un fuerte portado que retumbó en la cabeza de todos.
Todos los Cullen dirigieron sus miradas a Jasper.
—¿Qué? Saben que yo no lo hice, no tengo motivos para hacerlo—expuso.
—Es verdad —acordó Carlisle—. Bueno, resolveremos esto mañana chicos, a sus cuartos —dijo su padre y junto con Esme se alejaron hacia el suyo.
Al día siguiente, sábado, Carlisle salió a trabajar por la mañana. Los chicos Cullen se despertaron y bajaron a desayunar, todos estaban aún algo consternados por la escena de ayer, todos menos Alice ya que intentaba disimular sus risas.
A eso del mediodía Carlisle volvió del trabajo y almorzó en su casa con su familia. Luego del almuerzo todos se fueron a sus cuartos excepto Alice y Emmett que ambos se fueron al cuarto de ella y se pasaron casi toda la tarde hablando.
—Emmett, no debes preocuparte. Es más, el lunes habla con Bella, ¿si? —dijo Alice.
—Alice, no se. Yo… —dijo pero se calló al escuchar un grito de su madre proveniente del piso inferior.
Alice y Emmett intercambiaron una mirada y bajaron corriendo a la sala donde se encontraron con su padre.
—¿Oyeron eso? —preguntó Carlisle preocupado y ambos asintieron.
En eso escucharon otro grito pero provenía de Edward.
—CIERRA LA BOCA ESME, YA DEJA DE GRITAR.
Los tres se quedaron paralizados al oírlos.
—SI TE CALLAS NO TE HAREMOS NADA. —Escucharon a Jasper gritar.
En eso los tres se asomaron hacia una puerta que estaba abierta.
—Ah, no eso si que no, yo al sótano no bajo—dijo Emmett cruzándose de brazos.
—¡Esme está en peligro! Hay que salvarla—chilló Alice.
—No, no hay que hacerlo… solo… dejemos que Edward y Jasper se encarguen, la recordaremos todos como la mejor madre del mundo—Dijo Emmett pero Alice le dio una mirada asesina.
—ABAJO. AHORA. EMMETT. CULLEN—ordenó señalando la puerta, Emmett suspiró.
—¿Debo ser el primero? ¿Por qué no va Carlisle primero?—dijo haciendo puchero.
Carlisle abrió del todo la puerta y comenzó a bajar seguido de Alice y Emmett.
Bajaron las escaleras hasta que llegaron al sótano, allí vieron a Jasper y a Edward con Esme amordazada a una silla.
—¡ESME!—Gritó Carlisle.
—¿QUE LE HAN HECHO? ¿SE HAN VUELTO LOCOS? —dijo Alice.
—JASPER TE DIJE QUE CERRARAS TODAS LAS HABITACIONES CON LLAVE, ERES UN INUTIL —gritó Edward al verlos.
—Edward, Jasper, suelten a Esme en este instante —dijo Carlisle.
—YA CALLATE CARLISLE, VAMOS A ASESINARLA —vociferó el rubio.
—¡NO JAZZ! ESME ES BUENA… POR FAVOR NO LE HAGAN NADA —rogó Alice al borde de llorar.
—CLARO QUE NO, ES UNA BRUJA MALVADA, NOS CASTIGA, NOS QUITA LO QUE MÁS QUEREMOS —dijo Edward.
—Bueno, en eso tiene razón —susurró Emmett pensativo.
—¡EMMETT! —chillaron Carlisle y Alice y dejaron a Emmett mudo.
—Y COMO LA ODIAMOS VAMOS A DESHACERNOS DE ELLA —gruñó Jasper y sacó un revolver de su bolsillo al igual que Edward.
—¡NOOOO! —gritó Alice y rompió a llorar desesperadamente.
—Chicos, no se preocupen. Todo va a salir bien, solo dejen las armas en el suelo —dijo Carlisle acercándose a Edward y a Jasper lentamente.
—UN PASO MÁS CARLISLE Y TE JURO QUE LA MATAMOS —gritó Edward quien repentinamente apuntó a su padre.
—EDWARD NO LO HAGAS —gritó Alice ahogada en llanto.
—Ya es muy tarde —susurró él y jaló del gatillo haciendo que un hilo de agua mojara la cara de su padre—. ¡Bang! —agregó el chico sonriendo.
En eso todo el sótano se quedó en pleno silencio hasta que Jasper y Edward rompieron a reír al ver las expresiones de todos.
Jasper desató a Esme quien también lloraba de la risa la ver la expresión de su esposo quien aún estaba paralizado en su lugar con los ojos abiertos como platos.
—No es posible —dijo Emmett y como sus hermanos y su madre también comenzó a reírse—. Eso sí que estuvo bueno, es más casi me lo creo—dijo entre risas.
—Sí, claro Emmett. Debiste ver tu cara, estabas más asustado que Alice y Carlisle juntos —comentó su madre aún riendo.
Jasper se acercó a Alice y la mojó un poquito con la pistola de agua para sacarla de su trance.
—QUITA ESA MALDITA COSA DE MI CARA, IDIOTA —gritó Alice furiosa.
—Oh vamos Ali, no es para tanto —dijo Jasper al ver a Alice, que estaba roja de furia.
—CIERRA LA BOCA, ¿CÓMO HAN PODIDO HACER ALGO ASÍ? ¡CASI MUERO DE UN INFARTO! ¿ESME? ERES UNA MALDITA, ¿CÓMO TE ATEVES A HACERNOS ESTO? ¡MIRA A CARLISLE! NO SE MUEVE, LO HAN DEJADO TRAUMATIZADO —gritó el pequeño duende más que enfadado.
—Chicos, no le hagan caso al aguafiestas del duende, estuvieron geniales, los felicito y más a ti Esme, quien diría que eres tan divertida —dijo Emmett chocando los cinco con su madre, que sonrió.
—¿Así? Qué bueno Emmett, por que TÚ vas a compartir su castigo —dijo Carlisle nervioso hablando por primera vez aún con los ojos muy abiertos.
—Oh, oh, creo que estamos en problemas —susurró él.
—NO, EMMETT. NO ESTÁN EN PROBLEMAS, ESTÁN GRAVISIMOS PROBLEMAS—gritó enfadado y salió del sótano seguido de Alice quien también echaba humo de lo furiosa que estaba.
—No importa lo que Carlisle diga, tiene que aceptar que ustedes tres son geniales. Amo a mi familia—convino Emmett sonriendo.
Luego de aquella 'broma pesada' los Cullen cenaron entre risas y comentarios, todos menos Alice y Carlisle que parecían que habían salido de un velorio.
Al terminar la cena ambos subieron disparados hacia sus cuartos.
—¿Se puede saber qué diablos pasó? —preguntó Rosalie de mal humor.
—Rose, te lo has perdido. Estuvo genial. Edward y Jasper nos jugaron la mejor broma del mundo —dijo riendo Emmett.
—Qué bueno—Dijo sin darle importancia—. Y TÚ JASPER, CUIDATE. ME LAS PAGARÁS, SOLO RECUERDALO. —Dicho esto se levantó y se fue a su cuarto y dejó a todos sorprendidos por su reacción abrupta.
Al día siguiente los chicos Cullen se levantaron para desayunar.
—¿Dónde está Carlisle? —preguntó Edward al ver que su padre aún no había aparecido.
—No lo sé. Cuando desperté no estaba —contó Esme sirviendo el desayuno.
—Pobre, aún debe estar traumado —dijo Emmett riendo.
Alice bufó.
–Oh, vamos Alice ¿No seguirás enfadada o si? —preguntó Jazz.
—¿QUÉ TE PARECE? —Gruño de mala manera y golpeó la mesa con el puño.
—Alice, cariño… —comenzó Esme.
—CALLATE ESME, NO PUEDO CREER LO TONTA QUE FUI, ME QUEDÉ TODA UNA MADRUGADA ENTERA INTENTANDO PROTEGERTE DE ESTOS DOS IDIOTAS ¿Y ESTO ES LO QUE TENGO A CAMBIO? —se desquició.
—Alice no es para tanto, ya para —dijo Edward.
—NO ME DIGAS QUÉ HACER EDWARD, LOS ODIO—gritó y salió de la cocina.
—Qué habrán hecho para que esté así —dijo Rosalie con la vista en su plato.
Alice entró dando un portazo a su cuarto y se dejó caer en la cama. Al segundo tomó su celular y llamó a Bella.
—¿Hola? —preguntó la voz de su amiga.
—¡BELLA! QUE SUERTE QUE ATIENDES. DEBO CONTARTE. ALGO TERRIBLE HA PASADO —chilló entre sollozos.
—¿Qué ocurre Alice? No me digas… Rosalie quemó tu armario con toda tu ropa dentro… Bueno, otro día vas de compras… no te preocupes —dijo Bella.
—NO ES ESO ISABELLA SWAN, CALLATE DE UNA BUENA VEZ Y PON ATENCIÓN—Gritó ella—. EDWARD Y JASPER —Comenzó—... ELLOS CASI NOS MATAN A TODOS —gritó Alice y rompió a llorar.
—Alice… ¿Qué? ¿De qué hablas? —cuestionó Bella preocupada.
—Ellos… son unos malditos. Casi me dan un infarto Bella —contó entre sollozos.
—¿Pero qué han hecho? —preguntó intrigada.
—QUERÍAN MATAR A ESME ¿SÍ? PERO RESULTÓ QUE ELLA ESTABA DE SU LADO Y ERA TODO UNA TONTA BROMA Y AHORA—Grito Alice.
—Hey, espera Alice, no entendí nada —dijo Bella.
—Edward y Jasper querían matar a Esme… pero resulto que ella estaba de su lado, si, si después de todo lo que hice por ella la muy maldita me engaño y al final todo era una tonta broma de los idiotas de Edward y Jasper ¡Y Esme era su cómplice! —contó ya más calmada.
—Oh…—Dijo Bella al oír a su amiga.
—Bells, no sé qué hacer. Emmett se lo tomó bien es más los felicitó y Carlisle… Carlisle desapareció. Desde ayer que no lo vemos, ¿Y QUÉ SI NOS ABANDONO? —gritó desesperada.
—Alice… Es Carlisle de quien hablamos, no sería capaz, quizás solo se ausentó en el trabajo —dijo Bella.
—Bella hoy es domingo—Dijo Alice.
—Oh… bueno entonces es posible que lo hayan llamado de urgencias.
—¿Eso crees?—Preguntó Alice.
—Si, es lo más probable, si no comunícate con él Ali.
—Si, bueno lo voy a llamar, adiós Bells y gracias nos vemos mañana en la escuela. Oh y por cierto, tengo tu celular así que mañana te lo doy.
—Bien de acuerdo, adiós Ali. —Dicho esto ambas cortaron.
Alice intentó llamar a su padre varias veces, pero fue en vano ya que su celular estaba apagado.
El día se paso lento, sobre todo para ella, siempre que se cruzaba con Jasper o Edward les lanzaba una mirada asesina. A la hora de la cena los chicos Cullen se dirigieron hacia la cocina.
—Ali…—la llamó Jasper.
—Cierra la boca Jasper, no quiero hablar y menos contigo—gruñó y siguió comiendo.
Jasper la observó algo dolido por su comentario.
Un rato después escucharon la puerta de entrada abrirse y cerrarse de un portazo que retumbó en la cabeza de todos.
—¡Carlisle!—dijo Alice feliz de ver que su padre no los había abandonado como ella pensaba.
—Silencio Alice, tengo algo que decirles—dijo serio al entrar en la cocina.
Todos intercambiaron miradas confusas y expectantes. Jamás habían visto a Carlisle enfadado.
—Esta vez han llegado muy lejos—Comenzó—. Así que hoy en el trabajo le pedí a un colega mío que es profesional en el área de psicología un par de sesiones para ustedes—dijo.
—¿QUÉ? —gritaron los chicos.
—JA, ja, bien hecho papá, lo tienen merecido —dijo Alice feliz.
—No te entusiasmes Alice, por que tú también irás —intervino Carlisle.
Alice le lanzó una mirada asesina—. ¿QUE?—chilló ella. Carlisle se sentó y comenzó a comer—. YO NO VOY A NINGUN LADO CARLISLE CULLEN —Gritó Alice.
—Si que irás… todos lo harán, menos Rosalie y Esme —Dijo.
—¿POR QUE ESME NO? —Gritó.
—Por que yo lo digo —Contestó.
—ERES UN DESCONCIDERADO CARLISLE, ¿NOS MANDAS A NOSOTROS Y A ESME Y A ROSALIE NO? ¿QUIEN TE HAS CREÍDO QUE ERES? YO NO PIENSO IR A ESE LUGAR—Gritó Alice de golpe.
—ALICE SOY TU PADRE Y HARÁS LO QUE DIGA E IRÁS A TERAPIA ASI TE GUSTE O NO, Y SI NO VAS POR LAS BUENAS IRÁS POR LAS MALAS, ES MÁS TE LLEVARÉ DE LOS PELOS SI ES NECESARIO —grito Carlisle y dejó a todos perplejos ante su actitud.
Alice sintió que la rabia la embargaba, por lo que salió de la cocina corriendo y se encerró en su cuarto de un fuerte portazo.
Luego de esa escena, la cena prosiguió en puro silencio. Una vez terminada, Carlisle salió de la cocina y se dirigió a su despacho. Al terminar de cenar, Jasper fue hacia el cuarto de Alice.
—¿Ali? —preguntó tocando la puerta.
—DÉJAME JASPER, QUIERO ESTAR SOLA —gritó desde adentro del cuarto.
—Pero no quiero que estés así. Yo…—siguió.
—ENTONCES LO HUBIERAS PENSADO ANTES DE HACER ESTA ESTÚPIDA BROMA, AHORA VETE ANTES DE QUE PIERDA TODA MI PACIENCIA —gritó.
Jasper suspiró y se alejó hacia su cuarto.
Esa noche Alice salió de su cuarto, aún estaba enojada con sus padres… pero debía comunicarles acerca de lo que Rosalie había hecho, no iba a dejar que su hermana se saliera con la suya.
—¿Esme? —la llamó Alice tocando la puerta del cuarto de sus padres.
—¿Si Alice? ¿Qué sucede cariño? —preguntó su madre saliendo de la habitación.
—Debo hablar de algo muy importante contigo… y es de Rosalie —dijo Alice y Esme hizo entrar a su hija al cuarto.
—Dime —dijo y Alice comenzó a relatarle todo acerca de lo que había ocurrido.
A la mañana siguiente Esme y Carlisle tuvieron una larga charla con Rosalie. No podían creer lo que ella le había hecho pasar a Bella…
Esta vez los dos llevaron a los chicos a la escuela.
—¡Bella!—la saludó Esme y se acerco.
—Esme, ¿Qué haces aquí?—imquierió ella.
—Vinimos a disculparnos… no sabíamos lo que Rosalie te había hecho, aún no puedo creerlo… pero no te preocupes, hemos hablado seriamente con ella y luego iremos a hablar con tu padre, y le explicaremos la situación—Dijo Carlisle que también se había acercado.
—Oh, gracias —murmuró Bella.
—Justo a tiempo Rosalie —dijo Esme al ver a su hija quien se acercó a regañadientes
—Discúlpate con Bella —ordenó ella seria y Rosalie bufó.
—Lo siento —resopló con tono amargado.
Bella asintió, era mejor no decir nada, ya que tenía muchas cosas para decirle a Rosalie aun que era mejor si no se las decía en frente de Esme y Carlisle.
—Qué bueno que te hayas disculpado Rosalie. Espero que no le causes más problemas a Bella —advirtió Esme y su hija asintió con desgano y se alejó hacia su grupito de amigas quienes la esperaban expectantes—. Ahora Bella iremos y le explicaremos todo a tu padre —sonrió.
—Gracias—Agradeció la chica.
—No hay de qué —sonrió Carlisle y ambos se despidieron de Bella.
—Que bueno que obligaron a Rosalie a disculparse de una vez—gruñó Alice cuando se había acercado a Bella.
—¿Tú les dijiste?—dijo ella sorprendida.
—Claro, no iba a dejar que la rubiecita hueca se salga con la suya, se que es mi hermana y todo, pero no tenía derecho de hacerte algo así Bells, Carlisle y Esme tuvieron una LARGA charla y cuando te digo que fue larga es por que así fue —rió—. Oh y ten, toma tu celular —agregó dándoselo y su amiga sonrió.
—Gracias Alice —sonrió.
—De nada, pero ahora tienes que encargarte de otro asuntito. Yo ya hice mi parte —convino Alice mirando en la dirección en la cual se encontraba Emmett entrando a la escuela.
—Si… tienes razón Alice…—Dijo Bella y se acercó a Emmett decidida, no sabía exactamente que le iba a decir, pero iba a explicarle todo.
—Emmett —Lo llamó y el chico se volteó.
—¿Qué sucede? —preguntó angustiado.
Bella suspiró y comenzó— Lo siento tanto, todo fue culpa de Rosalie, ella apropósito me hizo olvidar nuestra salida… y me quitó mi celular para que pudiera comunicarme contigo—dijo, pero Emmett la interrumpió.
—¿Qué, que? —chilló y la chica volvió a suspirar y comenzó de nuevo.
—Emmett, Rosalie se hizo pasar por mi amiga, y apropósito me llevó al centro comercial para olvidarme de nuestra salida… y allí como una estúpida le di mi bolso por que se ofreció a llevármelo por un rato… y ahí me quitó mi celular para que luego no pudiéramos comunicarnos y en mi bolso puso prendas del local en el que nos hallábamos para hacerme quedar como una ladrona, lo cual consiguió. Charlie tuvo que irme a buscar a la estación de policía de Port Ángeles. No tienes idea de cómo estaba, intenté explicarle pero no me creyó y luego quise llamarte pero Charlie me desconectó el teléfono y Rosalie tenía mi celular. Realmente lo siento y espero que alguna vez podamos salir Emmett. Fui una tonta al confiar en Rosalie, pero mi peor error fue olvidar nuestra salida… lo siento enserio.
Emmett la observó unos segundos, estaba diciendo la verdad. Fui un tonto al creerle a Rosalie, era obvio que me quería engañar… Pensó y sonrió.
—No te preocupes… Rosalie también me engañó a mí, me hizo creer que tú no querías salir conmigo. Es que te llamé a tu celular y ella atendió —explicó.
—Oh… ya veo, Charlie me comentó que me habías llamado pero no me dejó llamarte —asintió ella.
Ambos se quedaron en pleno silencio.
—Entonces, ¿me perdonas? —preguntó Bella, tímida y Emmett sonrió.
—Claro Bells, la que se tendrá que cuidar es Rosalie —gruñó él.
—Gracias Em —murmuó ella y el chico se acercó y la besó—. Te dije que tendrías tu superbeso —dijo y rió.
Luego se despidieron y ambos se dirigieron a sus respectivas clases.
Hasta ahí. Dejen sus lindos reviews así lo sigo.
Besos a todos,
Pau.
