¡Hola! Si, sé que me tardé los siglos de los siglos y que soy una mala persona etc. Es mi lamentable forma de ser como escritora. La verdad es que tuve un bloqueo super gigantezco, de repente ya no me venían ideas de como conectar las cosas que había pensado para este fic, fue algo difícil, he tenido a la tesis encima (que parece esa situación ya va de salida) con todos los problemas que eso contrae; pero hay algo bueno, siempre que alguien suele dejarme un review eso realmente ayuda, porque me hacen recordar que alguien está por acá leyendo esto y que quizá espera una continuación; siempre que alguien deja alguno yo vuelvo a leer todo en busca de ideas, eso fue lo que pasó. De repente todo cobró sentido de nuevo, espero no les decepcione; gracias por estar por acá ya pronto cumpliré 10 años aquí, miedo con el paso del tiempo.

.-Seducción-.

Ch 4. Obsesión

Hay algo que es misterioso acerca de lo prohibido, porque lo prohibido no significa inaccesible, significa que no deberías hacerlo o tenerlo, una limitación acerca de alguna de tus libertades. Lo prohibido siempre atrae, encanta. Probablemente es sentir que no rindes cuentas a nadie, que todo es acerca de tus decisiones, que puedes hacer lo que quieras y que no tienes miedo de cruzar a la siguiente línea. La vida está llena de cosas que no debería hacer aunque quisiera, que más da si tomo un par de esas cosas para mí si no dañan a nadie. ¿por qué razón debería pensar que saldría quemado de ésta? ¿Eso no es pesimismo?

Es por eso que llamar a una relación homosexual como prohibida me parece algo estúpido, tengo la firme creencia de que hay personas capaces de darnos un cambio de parecer, una vez escuché decir que en el mundo por cada persona había un par de personas que podían hacerte dudar de tu sexualidad. Tuve una amiga a la que siempre le había gustado los tipos y no creía en esas cosas porque se declaraba 100% heterosexual, hasta que un día regresando de un viaje retiró lo dicho, no porque hubiera experimentado algo sino porque había conocido a una italiana que definió como perfecta. "Ella era hermosa, inteligente y yo amo a los hombres, pero si ella me hubiera hecho algo, acepto que la hubiera dejado."

No es que yo sea homosexual ni que esto me esté cambiando, es la atracción hacia lo prohibido y bueno, quizá y encontré a una de ese par de personas.

-:-:-

Al día siguiente cuando desperté Ivanov ya no se encontraba en el departamento, era algo que esperaba. Me pregunté si habría de verdad estado borracho cuando vino, o simplemente se excusó con eso para poder venir acá sin herir tanto su orgullo. Fuera lo que fuera, había sucedido nuevamente y la verdad es que no estaba preocupado, soy una persona de placeres y aquello había sido en verdad placentero. Por primera vez no me preocupé de la idea de estarme volviendo gay ni nada, tenía la mente en calma y tranquila, una sensación que solo alcanzaba después de muy buen sexo que pocas veces había ocurrido. Creo incluso que me encontraba un poco feliz, no iba a estropearlo con nada, a veces la sequía no parece tan mala cuando obtienes un ánimo como el que tenía hoy.

No tuve que esperar mucho para volver a saber del pelirrojo, pero esta vez fue diferente. Cuando lo miré pude observar muchas cosas que había pasado por alto y otras cosas que no tanto, su piel blanca en contraste con su traje negro. Negro, blanco, azul y luego rojo fuego. Su vestimenta estaba exactamente ajustada en la parte de su cintura, demasiado estrecha para ser de un hombre pero para nada femenina. La mueca que hizo con sus labios, una que había visto frecuentemente y la forma en que rodaba sus ojos hacia arriba como muestra de fastidio. Todo tan sexy, invitándome nuevamente, inconscientemente provocándome. No podría decir cuál de las dos formas era más excitante.

Mientras lo observaba pude ver que iba para el elevador, supongo que para nuestro piso; lo alcancé pero él ignoró mi presencia supuse que porque teníamos compañía. La persona con la que continuaba hablando se bajó dos pisos antes. Estábamos solos, un hola no parecía algo apropiado.

-Entonces –dije tomándolo de la cintura – tú...

Él apartó mi brazo y al tiempo que la puerta se abría, se volteó hacia mí y colocando su dedo índice en mi nariz dijo "no en la oficina".

Eso hubiera sido lógico, pero no lo vi sonreír como usualmente mientras hacía aquello.

-:-:-:-

Tuve dos semanas llena de evasivas, llena de Ivanov serio con mirada fruncida que solo decía "fuera de aquí" con todo lo que podía ¿qué sucedía? ¿dónde fueron todos esos gestos de coquetería? Al principio pensé que estaba dándose a desear, el típico "si me quieres ven por mí" pero aunque fuera la primera vez que persiguiera a un hombre, imaginé que no sería demasiado distinto a como eran las mujeres, una vez que tu interés constante las ha complacido te dejan entrar de nuevo a sus vidas con todas sus recompensas ¿dónde estaban mis recompensas ahora?

Tuve que ser persistente para notar que rayos es lo que estaba sucediendo, hasta que observé que no iba en ocasiones al trabajo, no creí que aquello fuera a tener relación conmigo, si algo el pelirrojo se había encargado de dejar muy en claro es que él no era de los que se intimidaban de esa forma. Por lo que tenía que averiguar que se traía por otras fuentes. Según las secretarias aquello pasaba determinado tiempo, eran las únicas ocasiones en que Yuriy salía de su rutina y un poco de sus casillas con todo, nadie tenía idea de que se trataba solo que ocurría y luego todo iba de nuevo a la normalidad. Por más que intenté hallar nuevas respuestas no las hallé, pero al menos encontré lo que buscaba en realidad.

Al salir de la oficina, un poco más tarde de lo normal, en la acera estaba aparcada la elegante limosina negra y apoyada en ella de una forma elegante y sensual, un hermoso pelirrojo con su habitual traje y esta vez con lentes oscuros esperando. Después de un tiempo de no verlo, pienso quizá me embobé un poco mirando de tal forma que a él le dio tiempo de notarme, retirarse los lentes para dejarme ver sus ojos zafiro y enmarcar una sonrisa, vaya que había echado de menos esa sonrisa.

-Hola Bryan –saludó de nuevo con él aquellos gestos felinos que tan propios

-Hola, bueno, hasta la otra semana –dije dándome la vuelta de forma lenta para darle la oportunidad de detenerme y lo hizo, sentí su mano sujetándome el antebrazo y jalándome hacia sí.

-No seas idiota, te he estado esperando, anda sube.

-Creo que me has dejado bastante claro estos días que no quieres tener trato conmigo –dije soltándome de su agarre –entonces creo que no hay nada de lo que hablar –hice nuevamente el gesto de irme y nuevamente él me detuvo esta vez con más fuerza.

-Súbete ahora.

Siempre has de obedecer a tu jefe.

-:-:-:-:-

El viaje comenzó en silencio, dediqué más mi tiempo a observar la limosina, pocas veces había tenido la oportunidad de estar dentro de una aunque aspiraba a tener la propia. La cabina del chofer y el pasajero estaban separadas, mucha privacidad, algo que seguro debía ser importante para una persona como Ivanov.

-¿Te gustan las limo? –me preguntó como su alternativa para romper el silencio

-No particularmente, pero ésta es agradable, es espaciosa.

-Si tiene suficiente espacio, puedes hacer muchas cosas aquí…

Nos miramos detenidamente por unos segundos y puedo aceptar que yo fui él que dio el primer paso; rápidamente lo tomé del cuello y lo besé furiosamente, fui correspondido de la misma forma por mi compañero de forma ansiosa. Apoyé su cuerpo al asiento y retiré su saco, intenté quitarle rápidamente la camisa pero ante mi desesperación solo arranqué los botones y al fin pude tener su pecho desnudo.

Yo no era homosexual, pero era un grave adicto al placer y quería, no, necesitaba sentir de nuevo ese placer que solo había encontrado en esa piel blanca. Alcé la vista para mirar sus ojos azules, su mirada era deseo puro, se mordió el labio inferior y tuve que hacerlo yo mismo, lo besé hasta sentirme satisfecho y comencé a besar su cuello; recorriendo el camino hasta sus tetillas donde me entretuve hasta escucharlo suspirar. Pero no era suficiente, dos semanas había sido largo tiempo y yo estaba hambriento, mordí una para escuchar un gritillo entre el dolor y el placer. Me quité el saco, la camisa, las tiré por alguna parte. Él puso sus manos en mi espalda, acercándome y sentí sus uñas clavarse deliciosamente cuando nuestros miembros se rozaron; mostrándome lo que él quería realmente. Saqué su miembro y comencé a masajearlo fuertemente, estaba siendo brusco y a él parecía encantarle, la forma en que su cuerpo reaccionaba haciéndome creer que estaba hecho para el sexo y para mi disfrute.

En estos momentos estaba demasiado ansioso para seguir jugando, metí a mi boca mi dedo índice y medio para lubricarlos con saliva e introduje ambos de golpe en su entrada, su espalda se arqueó y suspiró de placer, casi como si ronroneara. Ensanché haciendo círculos a sus adentros sintiendo como todo en él se tensaba y comenzaba a atraerme, un tercer dedo entró con facilidad, ya no necesitaba ser delicado. Aceptó toda mi hombría en un solo movimiento, un gemido se escapó de sí; tomé una pierna suya y la apoyé en mi hombro y comencé a moverme a buen ritmo pero demasiado lento, lo escuchaba gemir pero pronto observé en su rostro un gesto de frustración ante mi lentitud; intentó moverse por si mismo pero no lo dejé, me miró nuevamente enojado.

-Mi nombre –tragué saliva –di mi nombre.

-Bry... Bryan –pude ver por su gesto que el decirlo entrecortado era fingido pero fue suficiente para mí.

Nuevamente arremetí contra él con todo lo que tenía, era tal el placer que dejé de escucharlo por un momento y mi menté se puso completamente en blanco presa del éxtasis que sentía, recuperé los sentidos cuando escuché el largo gemido de Ivanov al venirse y eso me hizo venirme con él. Sentí el sudor a mi alrededor, lo húmedo de su pecho y cuando mi respiración se estabilizó miré a mi compañero. Me dirigió una mirada suplicante, sus labios se separaron.

-Más... –pidió entrecortadamente mientras su boca yacía entreabierta

Nuevamente dejé que el animal en mí tomara el control.

-:-:-:-

Nos dirigimos a su casa, no mencionó palabra alguna durante el resto del trayecto. Únicamente vi su sonrisa complacida mientras se acomodaba la ropa o la cosa que había quedado. Era una especie de mini mansión, cosa que esperarías del hijo de una persona tan rica; no vi sirvientes al entrar, el recibidor era sumamente hermoso, como un sueño.

-¿Quieres cambiarte? –me preguntó mientras se aproximaba a la escalera que hay en un costado

-¿Eh? –fue lo único que alcancé a decir.

-Que subas para cambiarte, no somos la misma talla pero algo ha de servir –me indicó haciendo un gesto para que lo siguiera.

Su habitación era gigantezca, no pude evitar notar la gran cama que yacía en medio. Satín rojo en contraste con esa piel blanca, podía imaginarlo. Me dio algo y me indicó en que lugar podía encontrar otro baño. Me dijo que lo esperara abajo o que entrara aquí si terminaba antes.

No tuve que esperarlo puesto que él me esperaba, no imaginé verlo de forma casual alguna vez, sin embargo esa sensualidad no se apartaba nunca; se veía tranquilo. Vestía casi igual que yo con la diferencia de que en mí la ropa se encontraba un poco más ajustada. Puso su mano en mi hombro y la dejó caer hasta mi antebrazo como una caricia.

-Vamos a cenar algo –me soltó y bajamos por las escaleras.

La cena ya estaba dispuesta y nuevamente no vi a nadie de la servidumbre, probablemente a él no le gustaba la idea de verlos por ahí caminando o de verdad disfrutaba de su soledad. La cena no fue incómoda pero no ha sido la comida más animada que he tenido en mi vida. Una vez terminada, se excusó diciendo que se iría a la cama y que podía quedarme en el cuarto donde había usado el baño.

-¿Qué? ¿Por qué voy a quedarme aquí? –exclamé exaltado.

-¿En serio lo estás preguntando? –respondió mirándome con fastidio –creo que necesitamos hablar o al menos aclarar algunos puntos, hablaría ahora pero gracias a alguien en este momento estoy demasiado cansado para pensar.

Sonreí mientras escuchaba sus pies rozando los escalones, excusa o no él decía la verdad, necesitábamos quizá aclarar algunas cosas y bueno, ya estaba aquí y nadie me esperaba en casa; veamos a donde esto podía llevarnos.

Subí y me recosté en la cama, satín negro, me llevó a pensar en el satín rojo sobre el cuerpo de Yuriy, tan cerca y tan lejos, me mordí el labio. Tendría oportunidad mañana, sin duda alguna y ya que estaba aquí, aprovecharía todas mis posibilidades.

-:-:-:-

Me levanté temprano, costumbre diaria y porque había tenido un sueño muy profundo; supongo por el ejercicio realizado el día anterior. Toqué la puerta del cuarto de Yuriy pero no había nadie dentro, bajé las escaleras y ahí estaba él desayunando. Bagels con queso crema, duraznos y zarzamoras; sonreí al recordarlo. La comida se veía fantástica, cada bocado un pedazo de cielo como él lo describiera con anterioridad. Alzó la vista y me acercó un vaso.

-Jugo de naranja –dijo mientras me sonreía de forma cómplice –tú día no empieza sin él ¿no?

Él lo había recordado, algo tan trivial como aquello. Sonreí de forma automática y seguí comiendo aún con ese gesto en la cara, casi no hablamos en el proceso, pero el ambiente era muy cómodo, no sentí la necesidad de interrumpir aquello. Hay una extraña atmósfera que se crea cuando estás con alguien que se encuentra a la misma sintonía que tú. Terminamos la comida y él me hace una seña para que lo siga, doy él último trago de jugo de naranja y le doy alcance, le pregunto a donde vamos.

-A un lugar donde podamos hablar. Creo que tenemos una plática más que pendiente.

Me dirigió a un estudio, me dejó entrar y cerró la puerta tras de sí. Era un salón bastante amplio, tomo asiento en una pequeña salita situada en un extremo y se sentó frente a mí.

-Bueno –dice él tomando la palabra –creo que hay algunas cosas que dejar sobre la mesa ¿qué ha sido todo esto entre nosotros?

-Bueno –no sé realmente que responder – tuvimos sexo, de nuevo –intento no sonar irónico y más bien indiferente.

-Fue solo eso, solo sexo ¿verdad? –hago una expresión de "pero que carajos insinúas a su pregunta –excelente, sabía que tú podías separar las cosas

-¿Crees que pienso mierda romántica contigo? ¿En serio? Ni que fueras una mujer.

-Tenía que asegurarme de ello ¿quieres una copa?

-¿No es muy temprano para ponerse a tomar?

-¿Temprano con respecto a qué? –dijo mientras se servía –yo hago lo que quiero cuando quiero y siempre sigo mis propias reglas, es por eso que tengo algo que proponerte.

-¿Proponerme? –ahora si que necesitaba el licor antes ofrecido.

-Intentaré ser lo más claro posible. Me gusta tener sexo contigo, me agrada esta relación carnal pero soy el hijo de un heredero; no quiero ninguna complicación. Yo te gusto, tú me gustas, tengamos sexo cuando queramos y hagamos como que no nos conocemos en el trabajo. Sin obligaciones o responsabilidades, cuando uno diga que quiere acabar se acaba; sin meterse en la vida personal del otro ni intentar llegar más allá, cero sentimientos ¿comprendes?

-¿Heredero? ¿En serio?

-Soy una persona poderosa y algún momento lo seré más, no sería la primera vez que un salido creyera que puede intentar llevarme a una relación más allá, pero tú pareces listo, seguro no perderás la cabeza por mí.

-Pienso que tienes el ego muy alto, eso es lo que creo –respondí pero en verdad esto es divertido –pero estoy de acuerdo contigo, al fin y al cabo no soy un marica como tú. Esto solo es diversión fácil para mí.

-No sería la primera vez que alguien se obsesiona conmigo –debatió mientras lo observaba mordiéndose el labio, lo que ya había notado era su manía –tengo que cubrir todos los puntos ciegos.

-El único que está obsesionado contigo eres quizá tú –me acerqué a él para intentar morder aquel labio yo mismo pero me detuvo.

-¿Aceptas mis condiciones? Junto con el acuerdo implícito de que se hará todo lo que yo quiera… –pidió mientras ponía una mirada demasiado sensual para ser ignorada.

Lo besé en señal de aprobación, mientras acercaba su cuerpo más a mí, rozándolo con el mío. Mordí su oreja y él soltó un suspiro.

-En el escritorio, por los viejos tiempos ¿si? –susurró en mi cuello –recordar aquello…

No pude evitar lanzar una carcajada y dirigí a mi nuevo juguete a mi nuevo lugar preferido para hacerlo. Iba a ser un día muy largo.

-:-:-:-

Continuará…

Bueno, creo que no fue tan largo como los otros capis pero adivinen qué! Ya tengo empezado el siguiente por lo cual no tardará tanto, esto vendría a ser la mitad de este fic. Muchas gracias por seguirlo y por todos sus comentarios, me hacen verdaderamente feliz :) es la primera vez que intento escribir algo de este estilo y que sea tan aceptado me alegra, espero este no les decepcionen y si tienen ideas para darme las aceptaré con gusto! Que ideas algunas, faltan x3

Muchas gracias y espero sus comentarios.

L.A.~